Cáncer de páncreas: Tipos de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los diferentes tipos de tratamientos que los médicos usan en las personas con cáncer de páncreas. Para ver otras páginas, use el menú.

Esta sección describe los tipos de tratamientos que son el estándar de atención para el cáncer de páncreas. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se le recomienda que considere la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si el nuevo tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Los ensayos clínicos son una opción para tener en cuenta para el tratamiento y la atención en todos los estadios del cáncer. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, consulte las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento 

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos y otros profesionales de atención médica para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, por ejemplo, auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, dietistas y otros.

A continuación sigue una descripción de los tipos frecuentes de tratamiento usados para el cáncer de páncreas, seguidos de una descripción de los tratamientos por estadio. Las opciones actuales de tratamiento para el cáncer de páncreas son la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia, la terapia dirigida y la inmunoterapia. Su plan de atención también incluye tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer.

Las recomendaciones y opciones de tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Si se lo detecta en una etapa inicial, el cáncer de páncreas tiene muchas más probabilidades de ser tratado con éxito. Sin embargo, también hay tratamientos que pueden ayudar a controlar la enfermedad en pacientes con cáncer de páncreas en un estadio posterior para ayudarlos a vivir más tiempo.

Cirugía

En la cirugía para el cáncer de páncreas, puede extraerse todo el páncreas o parte de él, según la ubicación y el tamaño del tumor dentro del páncreas. A menudo, se extirpa también un área de tejido sano alrededor del tumor. Esto se denomina un margen. El objetivo de la cirugía es lograr “márgenes limpios” o “márgenes negativos”, lo que significa que no hay células cancerosas en el borde del tejido sano extirpado.

Un oncólogo cirujano es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer mediante la cirugía. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Solo aproximadamente el 20 % de los pacientes con cáncer de páncreas pueden realizarse una cirugía dado que la mayoría de los tipos de cáncer de páncreas se diagnostican por primera vez cuando la enfermedad ya se ha diseminado. Si la cirugía no es una opción, usted y su médico hablarán sobre otras opciones de tratamiento.

La cirugía para el cáncer de páncreas puede combinarse con terapia sistémica y/o radioterapia (consulte más abajo). Generalmente, estos tratamientos adicionales se administran después de la cirugía, lo que se denomina terapia adyuvante. Sin embargo, a veces, la terapia sistémica y/o la radioterapia pueden usarse antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor. Esto se denomina terapia neoadyuvante o terapia preoperatoria. Después de la terapia neoadyuvante, se vuelve a clasificar el estadio del tumor antes de planificar la cirugía. La nueva clasificación de estadio generalmente se realiza con otra exploración por CT para observar el cambio en tamaño del tumor y qué estructuras y vasos sanguíneos cercanos está afectando.

Según cuál sea el objetivo de la cirugía, se efectuarán diferentes tipos de intervenciones quirúrgicas.

  • Laparoscopia. En algunos casos, el cirujano puede decidir comenzar con una laparoscopia. Durante una laparoscopia, se hacen varias incisiones pequeñas en el abdomen y se introduce una cámara muy pequeña en el cuerpo mientras el paciente se encuentra bajo anestesia. La anestesia es un medicamento para ayudar a bloquear la conciencia del dolor. Durante esta cirugía, el cirujano puede determinar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del abdomen. Si este es el caso, por lo general no se recomienda practicar la cirugía para extirpar el tumor primario.

  • Cirugía para extirpar el tumor. Se usan diferentes tipos de cirugía, según en qué parte del páncreas esté ubicado el tumor. En todas las cirugías que se describen a continuación, los ganglios linfáticos cercanos se extirpan como parte de la operación. Por lo general, más de 1 tipo de cirujanos, así como otros especialistas, participarán en su cirugía.

    • Si el cáncer se encuentra solo en la cabeza del páncreas, el cirujano puede llevar a cabo el procedimiento de Whipple. Se trata de una cirugía extensa en la que el cirujano extrae la cabeza del páncreas y la parte del intestino delgado denominada duodeno, así como el conducto biliar y el estómago. Luego, el cirujano vuelve a conectar el tracto digestivo y el sistema biliar. Este procedimiento debe ser realizado por un cirujano de cáncer de páncreas con experiencia.

    • Si el cáncer está situado en la cola del páncreas, la cirugía habitual es la pancreatectomía distal. En esta cirugía, el cirujano extirpa la cola y el cuerpo del páncreas y también el bazo.

    • Si el cáncer se ha diseminado por todo el páncreas u ocupa muchas áreas de este órgano, quizás sea necesaria una pancreatectomía total. Una pancreatectomía total es la extirpación de todo el páncreas, parte del intestino delgado, una porción del estómago, el conducto colédoco, la vesícula biliar y el bazo.

Después de la cirugía, deberá permanecer en el hospital durante varios días, y es probable que también deba hacer reposo en su casa durante un mes aproximadamente.

Los efectos secundarios de la cirugía incluyen debilidad, cansancio y dolor durante los primeros días después del procedimiento. Otros efectos secundarios causados por la extirpación del páncreas son dificultad para digerir alimentos y diabetes como consecuencia de la pérdida de insulina producida por el páncreas. Antes de la cirugía, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de la cirugía específica a la que se someterá y cómo pueden ser controlados.

Para obtener más información sobre cómo aliviar estos efectos secundarios, consulte más abajo la sección Atención de los síntomas y efectos secundarios.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. El tipo más frecuente de tratamiento con radiación se denomina radioterapia con haz externo, que es radiación administrada desde una máquina externa al cuerpo. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

La radioterapia con haz externo es el tipo de radioterapia que se utiliza con más frecuencia para el cáncer de páncreas. Un régimen o programa de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado. Hay diferentes maneras de administrar radioterapia:

  • La radioterapia tradicional también se denomina radioterapia fraccionada convencional o estándar. Consiste en tratamientos diarios con dosis bajas de radiación fraccionada o diaria. Se administra durante un total de 5 a 6 semanas.

  • Los tratamientos más cortos con dosis altas de radioterapia administradas en tan solo 5 días se denominan radiación corporal estereotáctica (stereotactic body radiation, SBRT) o Cyberknife. Este es un tipo nuevo de radioterapia que puede proporcionar tratamiento más localizado en menos sesiones de tratamiento. Aún se desconoce si este enfoque funciona tan bien como la radioterapia tradicional, y es posible que no sea adecuado para todas las personas. Solamente debe administrarse en centros especializados con experiencia y expertos en el uso de esta tecnología para el cáncer de páncreas, e identificando a quién le funcionaría mejor.

  • La terapia con haz de protones es un tipo de radioterapia con haz externo que usa protones en lugar de rayos X. Con alta potencia, los protones pueden destruir las células cancerosas. También disminuye la cantidad de tejido sano que recibe radiación. La terapia con haz de protones puede administrarse durante una cantidad estándar de tiempo o por menos tiempo que la SBRT. Aún se desconoce si funciona mejor que la radioterapia estándar, y es posible que no sea una opción para todas las personas. Debe administrarse en centros de tratamiento que tengan experiencia y las capacidades necesarias para usar este tratamiento para el cáncer de páncreas, que es posible que esté disponible solamente a través de un ensayo clínico.

A menudo, se administra quimioterapia (consulte más abajo) simultáneamente con la radioterapia, porque puede mejorar los efectos de esta última, lo que se denomina radiosensibilización. La combinación de quimioterapia y radioterapia ocasionalmente puede ayudar a reducir el tumor lo suficiente como para extirparlo mediante cirugía. Sin embargo, la quimioterapia que se administra simultáneamente con radioterapia a menudo tiene que administrarse en dosis más bajas que cuando se administra sola.

La radioterapia puede ser útil para disminuir la probabilidad de que el cáncer de páncreas vuelva a aparecer o vuelva a crecer en la ubicación original, pero que aún hay mucha incertidumbre respecto de cuánto, si es posible, permite prolongar la vida de una persona.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, náuseas, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen poco tiempo después de finalizado el tratamiento. Consulte a su equipo de atención médica acerca de qué esperar y de cómo se manejarán los efectos secundarios.

Terapias con medicamentos

La terapia sistémica es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Este tipo de medicamentos se administra a través del torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas en todo el cuerpo. El profesional que receta terapias sistémicas es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

Algunos de los métodos frecuentes para administrar terapias sistémicas incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

La quimioterapia es el tipo principal de terapia sistémica usada para tratar el cáncer de páncreas. Sin embargo, en ocasiones, se usan la terapia dirigida y la inmunoterapia y se las está estudiando como posibles tratamientos (consulte la sección Últimas investigaciones).

Cada uno de estos tipos de terapias se analizan a continuación con más detalle. Una persona puede recibir solamente 1 tipo de terapia sistémica por vez o una combinación de terapias sistémicas al mismo tiempo. También se pueden administrar como parte de un plan de tratamiento que puede incluir cirugía y/o radioterapia.

Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al poner fin a su capacidad para crecer y dividirse.

Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. En general, hay un período de reposo entre los ciclos. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o una combinación de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo. Los siguientes fármacos están aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) para el cáncer de páncreas:

  • Capecitabina (Xeloda)

  • Erlotinib (Tarceva); un tipo de terapia dirigida (consulte a continuación)

  • Fluorouracilo (5-FU)

  • Gemcitabina (Gemzar)

  • Irinotecán (Camptosar)

  • Leucovorina (Wellcovorin)

  • Nab-paclitaxel (Abraxane)

  • Irinotecán nanoliposomal (Onivyde)

  • Oxaliplatino (Eloxatin)

En general, hay más efectos secundarios cuando se administran 2 o más fármacos juntos. En general, los tratamientos de combinación son convenientes para los pacientes que pueden desempeñar sus actividades habituales de la vida diaria sin ayuda.

La elección de qué combinación específica utilizar varía según el centro oncológico y, en muchos casos, depende de la experiencia del oncólogo con los fármacos, así como de los distintos efectos secundarios y la salud general del paciente. Para el cáncer de páncreas, la quimioterapia puede describirse según cuándo y cómo se administra:

  • Quimioterapia de primera línea. Por lo general, es el primer tratamiento utilizado para las personas con cáncer de páncreas localmente avanzado o metastásico (consulte la sección Estadios).

  • Quimioterapia de segunda línea. Cuando un tratamiento no es efectivo o deja de serlo para controlar el crecimiento del cáncer, el cáncer se denomina refractario. A veces, el tratamiento de primera línea no es efectivo en absoluto, lo que se denomina resistencia primaria. O bien, el tratamiento puede funcionar bien durante un tiempo y, luego, dejar de ser efectivo más adelante, lo que suele denominarse resistencia secundaria o adquirida. En estas situaciones, los pacientes pueden beneficiarse de un tratamiento adicional con diferentes fármacos si el estado de salud en general del paciente es bueno. Hay una importante investigación en curso que se centra en desarrollar otros tratamientos nuevos de segunda línea, además de tratamientos de tercera línea y tratamientos sucesivos. Algunos de estos demostraron ser muy prometedores (consulte la sección Últimas investigaciones).

  • Uso para una indicación no autorizada. Esto se refiere a un fármaco administrado para una afección no mencionada en la etiqueta. Esto significa que no se administra para una afección o afecciones para la(s) cual(es) el fármaco fue específicamente aprobado por la FDA. También puede significar que el fármaco se administra de manera diferente a las instrucciones de la etiqueta. Un ejemplo de esto es si el médico desea usar un fármaco aprobado solo para el cáncer de mama para tratar el cáncer de páncreas. Usar un fármaco para una indicación no autorizada solamente se recomienda cuando hay evidencia contundente de que el fármaco puede funcionar para otra enfermedad no incluida en la etiqueta. Esta evidencia puede incluir investigaciones publicadas previamente, resultados prometedores de investigaciones en curso o resultados de pruebas de tumor molecular, que sugieren que el fármaco podría funcionar. Sin embargo, es posible que su proveedor de seguro médico no cubra el uso del fármaco para una indicación no autorizada. Son posibles excepciones, pero es importante que usted y/o su equipo de atención médica hablen con su proveedor de seguros antes de comenzar este tipo de tratamiento.

Efectos secundarios de la quimioterapia

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de los fármacos que recibe. Además, no todos los pacientes tienen los mismos efectos secundarios. Estos pueden ser falta de apetito, náuseas, vómitos, diarrea, problemas gastrointestinales, erupción, llagas en la boca, caída del cabello y falta de energía. Las personas que reciben quimioterapia son más propensas a presentar niveles bajos de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas, lo cual los pone en riesgo más alto de presentar anemia, infecciones y formación de moretones y sangrado con facilidad.

Determinados fármacos que se utilizan en el cáncer de páncreas también se asocian con efectos secundarios específicos. Por ejemplo, la capecitabina puede causar enrojecimiento y molestias en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Este trastorno se denomina síndrome mano-pie. El oxaliplatino puede causar sensibilidad al frío, y entumecimiento y hormigueo en los dedos de pies y manos, denominado neuropatía periférica. La neuropatía periférica es también un efecto secundario del nab-paclitaxel. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen entre los tratamientos y después de finalizados los tratamientos, pero algunos pueden ser duraderos y empeorar a medida que continúa el tratamiento. El médico puede sugerirle diferentes formas de aliviar estos efectos secundarios. Si los efectos secundarios son graves, el médico puede reducir la dosis de quimioterapia o interrumpirla durante un período breve de tiempo.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que se dirige a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

No todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, continúan realizándose estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el uso de la terapia dirigida con erlotinib en combinación con gemcitabina para pacientes con cáncer de páncreas avanzado. El erlotinib bloquea el efecto del receptor del factor de crecimiento epidérmico (epidermal growth factor receptor, EGFR), una proteína que puede volverse anormal y ayudar al cáncer a crecer y diseminarse. Los efectos secundarios del erlotinib incluyen una erupción cutánea parecida al acné, diarrea y fatiga. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

Los inhibidores de puntos de control, que incluyen los anticuerpos del ligando 1 de muerte programada (Programmed Death-ligand 1, PD-1), pueden ser una opción para tratar el cáncer de páncreas. El inhibidor de puntos de control pembrolizumab (Keytruda) puede ser una opción para los cánceres de páncreas con inestabilidad de microsatélites alta (MSI-high) (consulte la sección Diagnóstico).

Los diferentes tipos de inmunoterapias pueden causar diferentes efectos secundarios. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de la inmunoterapia recomendada para usted. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además de los tratamientos concebidos para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familias. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio del cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento para el cáncer al mismo tiempo que reciben tratamiento para aliviar los efectos secundarios. De hecho, las personas que reciben ambos tratamientos al mismo tiempo con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento. No debe confundirse atención paliativa con atención para enfermos terminales, que se analizará más adelante. 

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios del plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible.

La atención médica de apoyo para personas con cáncer de páncreas incluye:

  • Quimioterapia paliativa. Cualquiera de los regímenes de quimioterapia analizados anteriormente puede ayudar a aliviar los síntomas del cáncer de páncreas, como mitigar el dolor, mejorar la energía y el apetito del paciente y detener o retrasar la pérdida de peso. Este enfoque se usa cuando el cáncer se ha diseminado y no puede ser curado, pero los síntomas del cáncer pueden mejorar con quimioterapia. Al tomar decisiones sobre la quimioterapia paliativa, es importante que usted y su médico contrapongan los beneficios con los posibles efectos secundarios y consideren cómo cada tratamiento podría afectar su calidad de vida.

  • Aliviar la obstrucción del conducto biliar o del intestino delgado. Si el tumor está obstruyendo el conducto biliar común o el intestino delgado, puede colocarse un tubo pequeño, denominado endoprótesis (stent), que ayuda a mantener abierta el área obstruida. Este procedimiento puede realizarse usando enfoques no quirúrgicos, como ERCP, PTC o endoscopia (consulte la sección de Diagnóstico para obtener más información). Una endoprótesis puede ser de plástico o de metal. El tipo que se utilice depende de la disponibilidad, el costo, el tiempo de vida esperado de una persona y si el cáncer finalmente se extirpará con cirugía. En general, las endoprótesis plásticas son menos costosas y son más fáciles de insertar y retirar, pero deben reemplazarse cada pocos meses, se asocian con más infecciones y tienen más probabilidades de moverse de su lugar. Las endoprótesis habitualmente se colocan dentro del cuerpo, pero en algunos casos, quizás sea necesario introducir un tubo por un orificio en la piel del abdomen para drenar el líquido, como por ejemplo bilis. Esto se denomina drenaje percutáneo. A veces, es posible que el paciente necesite una cirugía para crear una derivación (bypass), aun cuando el tumor mismo no pueda extraerse por completo.

  • Mejorar la digestión y el apetito. Una dieta especial, medicamentos y enzimas recetadas especialmente pueden ayudar a una persona a digerir mejor los alimentos si su páncreas no funciona bien o ha sido extirpado en parte o en su totalidad. Se recomienda una consulta con un nutricionista para la mayoría de los pacientes, especialmente los que están perdiendo peso y tienen falta de apetito debido a la enfermedad.

  • Controlar la diabetes. Si una persona presenta diabetes por la pérdida de insulina producida por el páncreas, lo que es más frecuente después de una pancreatectomía total, generalmente se recomendará insulina.

  • Aliviar el dolor y otros efectos secundarios. En muchos casos, se necesitan fármacos similares a la morfina, denominados analgésicos opioides, para ayudar a disminuir el dolor. También se pueden utilizar tipos especiales de bloqueos nerviosos efectuados por especialistas en tratamiento del dolor. Un tipo de bloqueo nervioso es el bloqueo del plexo celíaco, que ayuda a aliviar el dolor abdominal o de espalda. Durante un bloqueo nervioso, se inyecta en los nervios un anestésico para detener el dolor por un tiempo breve o un medicamento que destruye los nervios y puede aliviar el dolor por un tiempo más prolongado. Un bloqueo nervioso puede realizarse de manera percutánea (a través de la piel) o con ecografía endoscópica (consulte más arriba). Según dónde esté ubicado el tumor, a veces, la radioterapia puede usarse para aliviar el dolor. Obtenga más información sobre cómo controlar el dolor.

La atención médica de apoyo recomendada también puede incluir terapias complementarias (en inglés). Es importante que hable con su médico antes de probar cualquier terapia complementaria para asegurarse de que no interfiera con sus otros tratamientos para el cáncer.

La atención paliativa y la atención médica de apoyo no se limitan al manejo de los síntomas físicos de un paciente. También hay cuestiones emocionales y psicológicas que los pacientes experimentan y que pueden manejarse con ayuda y apoyo profesional, tales como ansiedad, depresión, ayuda para sobrellevar la enfermedad y la dificultad general de lidiar con un cáncer. El cáncer también afecta a los cuidadores y seres queridos; por lo tanto, se alienta a estos a desarrollar redes de apoyo.

Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Opciones de tratamiento según el estadio

A continuación, presentamos algunos de los posibles tratamientos en función del estadio del cáncer. La información a continuación se basa en las pautas de la American Society of Clinical Oncology para el tratamiento del cáncer de páncreas. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer de páncreas. Además, se aconseja a los pacientes con cáncer de páncreas en cualquier estadio que consideren la opción de participar en ensayos clínicos como posible tratamiento. Hable con el médico sobre todas sus opciones de tratamiento. Su médico tendrá la mejor información sobre qué plan de tratamiento es el recomendado para usted.

Cáncer de páncreas posiblemente curable (también denominado extirpable y cáncer de páncreas extirpable límite)

  • Cirugía

    • Remoción del tumor y los ganglios linfáticos circundantes si no hay signos de que la enfermedad haya crecido más allá del páncreas ni de que se haya diseminado a otras partes del cuerpo.

  • El tratamiento administrado antes de la cirugía, también denominado terapia neoadyuvante o preoperatoria.

    • La quimioterapia, con o sin radioterapia, se usa con regularidad para los pacientes con cáncer de páncreas extirpable límite. Se realiza para tratar de reducir el tumor y aumentar la probabilidad de que el cirujano extirpe el tumor con márgenes claros. Incluso para pacientes con cáncer de páncreas extirpable, a veces la terapia neoadyuvante puede estar recomendada.

  • El tratamiento administrado después de la cirugía, también denominado terapia adyuvante o postoperatoria.

    • La quimioterapia adyuvante generalmente comienza dentro de las 8 a 12 semanas después de la cirugía, según con qué rapidez se recupere el paciente. En general, se administra durante un total de 6 meses. La quimioterapia consiste generalmente en gemcitabina, ya sea como fármaco único o en combinación con un segundo fármaco, denominado capecitabina. Las investigaciones recientes muestran que la combinación de gemcitabina y capecitabina es más eficaz que la gemcitabina sola. Pero puede estar relacionada con más efectos secundarios, incluidos diarrea, niveles bajos de glóbulos blancos y síndrome mano-pie. Hable con su médico acerca de las mejores opciones de quimioterapia para usted.

    • El rol de la radioterapia después de la cirugía sigue siendo controversial. La opción de usar radioterapia después de la cirugía depende de la situación de cada paciente. Por ejemplo, es posible que sea una opción para cuando no queden márgenes claros después de la cirugía.

    • Para los pacientes que reciben tratamiento antes de la cirugía, la necesidad de tratamiento adicional después de la cirugía depende de la situación y la salud general de cada paciente.

Cáncer de páncreas localmente avanzado

  • Terapia de primera línea

    • La quimioterapia con una combinación de fármacos, según la situación y la salud general de cada paciente (consulte las opciones mencionadas en Cáncer de páncreas metastásico, a continuación).

    • La radioterapia también puede ser una opción. Se usa más a menudo después de la quimioterapia cuando el cáncer no se ha diseminado más allá del páncreas. La elección del tipo de radioterapia, como el haz externo estándar o SBRT (consulte Radioterapia, más arriba), depende de varios factores, que incluyen el tamaño y la ubicación del tumor.

  • Terapia de segunda línea

    • Si la enfermedad empeora durante o después del tratamiento de primera línea, las opciones pueden incluir probar una quimioterapia diferente. O es posible usar radioterapia si el tumor no se ha diseminado más allá del páncreas y usted aún no ha recibido esta terapia.

  • Ensayos clínicos

    • Si las opciones de tratamiento estándar no están funcionando, es posible que desee considerar un ensayo clínico. Hable con su médico acerca de los ensayos clínicos que pueden estar abiertos para usted.

Cáncer de páncreas metastásico (actualizado 05/2018)

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan cáncer metastásico. Si esto sucede, es una buena idea hablar con médicos que tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, de manera que se sienta cómodo con el plan de tratamiento elegido.

Su plan de tratamiento puede incluir una combinación de los tratamientos analizados anteriormente. Las opciones de tratamiento para pacientes con cáncer de páncreas metastásico dependen mucho de la salud general y las preferencias del paciente.

Las opciones de primera línea incluyen:

  • Quimioterapia con una combinación de fluorouracilo, leucovorina, irinotecan y oxaliplatino, denominado FOLFIRINOX.

  • Gemcitabina más nab-paclitaxel.

  • La gemcitabina sola es para los pacientes que no están lo suficientemente sanos como para recibir las 2 combinaciones anteriores, debido a los efectos secundarios.

  • En ocasiones, puede usarse otra combinación basada en gemcitabina o fluorouracilo.

Las opciones de segunda línea incluyen las mencionadas a continuación. En general, son para cuando la enfermedad empeora o los pacientes presentan efectos secundarios graves durante el tratamiento de primera línea.

  • Para los pacientes que ya han recibido gemcitabina y nab-paclitaxel, son opciones posibles una combinación de fluorouracilo y leucovorina con irinotecán nanoliposomal, irinotecán u oxaliplatino. Para los pacientes que no están los suficientemente sanos como para recibir múltiples fármacos, la capecitabina sola puede ser una opción más sencilla para que los pacientes la soporten.

  • Para los pacientes que han recibido FOLFIRINOX, una opción apropiada es un régimen con gemcitabina, como gemcitabina sola o en combinación con nab-paclitaxel.

  • El pembrolizumab es una opción para pacientes con cáncer de páncreas que se considera con inestabilidad de microsatélites alta (MSI-high). Sin embargo, menos del 1 % de los pacientes con cáncer de páncreas tienen enfermedad con inestabilidad de microsatélites alta (MSI-high).

Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de las personas, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se les aconseja a usted y a su familia que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y la posibilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no se puede detectar en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudarlo a sentirse más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, se denomina cáncer recurrente. El cáncer de páncreas puede volver a aparecer en el páncreas o cerca de este (lo que se denomina recurrencia local o regional) o en otras partes del cuerpo (recurrencia a distancia, que es similar a una enfermedad metastásica).

Cuando esto sucede, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas diagnósticas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre el alcance y la ubicación de la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. El tratamiento del cáncer de páncreas recurrente es similar a los tratamientos descritos anteriormente y en general incluye quimioterapia. También se puede usar radioterapia o cirugía para ayudar a aliviar los síntomas. Su médico puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Cualquiera que sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones como incredulidad o temor. Es recomendable que usted hable con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y solicite servicios de apoyo que lo ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, se puede denominar cáncer avanzado o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su equipo de atención médica y su familia y amigos, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y a sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que las personas con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a 6 meses quieran considerar los cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto a las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales, cuidados en un hospital de cuidados paliativos u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.