Dificultad para respirar o disnea

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 09/2014

La disnea es una falta de aliento que experimentan muchas personas con cáncer avanzado. También se produce en aquellas personas con cánceres en las primeras etapas que tienen otras afecciones que afectan el corazón o los pulmones. Por ejemplo, una persona con un coágulo sanguíneo potencialmente mortal u otra urgencia puede experimentar disnea, por lo que es importante informar de inmediato al médico cualquier síntoma repentino o agravado. Entre los síntomas frecuentes de la disnea se pueden mencionar:

  • Incomodidad al respirar

  • Dificultad para respirar

  • Incapacidad para obtener la cantidad de aire suficiente

  • Sensación de asfixia, opresión, ahogo o sofocación

Una persona puede experimentar disnea a pesar de que los niveles de oxígeno estén dentro del rango normal. Es importante comprender que las personas no se sofocan ni mueren a causa de la disnea.

Evaluación

Para saber más sobre sus síntomas, el médico revisará sus antecedentes médicos y le solicitará que describa sus síntomas y toda actividad u otra afección que los agraven. Es posible que el médico también le pida que clasifique los síntomas en una escala.

Un aspecto importante del tratamiento y la atención del cáncer es aliviar los efectos secundarios, lo que también se denomina control de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Causas

La disnea puede deberse a un tumor u a otra afección relacionada con el cáncer, y muchas de estas causas pueden tratarse. Entre las causas frecuentes de la disnea se pueden mencionar:

Tratamiento

Un paso importante en el manejo de la disnea es el tratamiento de la causa, como el tumor o un coágulo sanguíneo. El médico también puede recomendarle lo siguiente para aliviar los síntomas de la disnea:

  • Recibir oxígeno extra o sentarse frente a un ventilador puede ser tan eficaz como el oxígeno extra

  • Respirar aire más puro y fresco. Para ello, se debe bajar la temperatura de la sala, abrir una ventana, usar un humidificador o quitar el humo y la caspa de las mascotas

  • Tener la sensación del espacio abierto. Para ello, abrir las ventanas, ver un paisaje exterior o estar en una sala vacía

  • Mantener la cabeza levantada. Si está en la cama, levantar la cabeza con almohadas para estar en una posición similar a la de sentado.

  • Practicar técnicas de distracción y relajación, como meditación

  • Tomar analgésicos, como la morfina, que actúan sobre el sistema nervioso central

  • Tomar ansiolíticos para controlar el dolor y la ansiedad producidos por la disnea

Más información

Efectos secundarios

Recurso adicional

El Instituto Nacional del Cáncer (NCI): Síndromes cardiopulmonares (PDQ)