Fatiga

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 02/2016

La fatiga relacionada con el cáncer es una sensación persistente de cansancio o agotamiento físico, emocional o mental relacionado con el cáncer o su tratamiento. Este tipo de fatiga es diferente del cansancio que se produce por no descansar lo suficiente. Fatiga relacionada con el cáncer:

  • Causa problemas con el funcionamiento habitual de la persona

  • No refleja su nivel de actividad

  • No mejora con el descanso

La mayoría de las personas que reciben tratamiento para el cáncer experimentan fatiga. Algunos sobrevivientes del cáncer tienen fatiga que dura meses, y a veces años, después de finalizar el tratamiento.

Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma de fatiga que pueda experimentar. Esto incluye nuevos síntomas o cambios en estos. El diagnóstico y alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento de su cáncer. Esto se denomina control de los síntomas o cuidados paliativos.

Cómo afecta la fatiga su calidad de vida

En general, la fatiga afecta el bienestar general físico, psicológico, social y económico de una persona con cáncer. Para algunos, es levemente molesto, mientras que para otros la experiencia puede ser abrumadora. La fatiga puede influenciar lo siguiente:

  • Actividades cotidianas

  • Pasatiempos y otras actividades placenteras

  • Relaciones sociales

  • Estados de ánimo y emociones

  • Desempeño laboral

  • Sensación de bienestar y sentido de gozo

  • Actitud hacia el futuro

  • Capacidad para sobrellevar el tratamiento

Detección y diagnóstico de la fatiga

La Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO) recomienda que su equipo de atención médica evalúe su nivel de fatiga como parte de una detección del sufrimiento. Esta es una evaluación minuciosa de salud emocional y calidad de vida. En general, su médico preguntará acerca de su nivel de fatiga durante el tratamiento y la recuperación. Sin embargo, se recomienda una evaluación minuciosa:

  • Cuando le diagnostican cáncer por primera vez

  • Cada año y en cualquier momento en que usted desarrolle síntomas de fatiga

No todas las causas de la fatiga relacionada con el cáncer se comprenden bien. Múltiples factores pueden causar o empeorar la fatiga. Para ayudarlo a encontrar la mejor forma de controlar la fatiga, su médico observará varios factores:

  • Antecedentes de fatiga. Como parte de sus antecedentes de fatiga, debe estar preparado para describir la fatiga, incluido lo siguiente:

    • Qué tan grave es, según una escala que comprenda desde “sin fatiga” hasta “con fatiga extrema”.

    • Cuándo comenzó la fatiga

    • Cuándo se siente más cansado

    • Cuánto dura

    • Si ha cambiado con el tiempo y qué la hace mejor o peor

    • Qué la hace mejor o peor

  • Cambios en la salud relacionados con el cáncer. Su médico puede extraer una muestra de sangre o realizar otras pruebas para buscar las causas de su fatiga relacionadas con el cáncer: Estas causas pueden incluir empeoramiento, diseminación o reaparición del cáncer después del tratamiento.

  • Otras afecciones médicas. Otros factores pueden causar o empeorar la fatiga. Su médico puede hacerle preguntas o recomendarle pruebas para saber si otra afección médica está afectando su nivel de fatiga.

Tratamiento de las causas de la fatiga

El primer paso en el control de la fatiga es tratar cualquier causa médica o cualquier afección que esté contribuyendo a la fatiga.

  • Control del dolor. Vivir con dolor constante casi siempre hará que la persona se sienta agotada. Muchos de los medicamentos recetados para el dolor también causan adormecimiento, somnolencia y fatiga. Su médico puede ayudarlo a comprender sus opciones para controlar el dolor. Y, puede informarle acerca de los efectos secundarios frecuentes de estas opciones.

  • Control de la depresión, la ansiedad y el estrés. Afrontar el cáncer puede llevar a sentimientos de sufrimiento (en inglés), depresión y ansiedad. Estos sentimientos pueden contribuir al agotamiento y complicar el tratamiento. El control del estrés y el tratamiento de la depresión y la ansiedad a menudo hacen una gran diferencia en el nivel de fatiga del paciente.

  • Dormir lo suficiente. El estrés, el dolor y la preocupación a menudo interfieren con la capacidad de una persona para dormir durante la noche. Algunos medicamentos también pueden alterar los patrones de sueño normales. Para quienes están crónicamente cansados, el sueño puede venir de a ratos en diferentes momentos del día o la noche. No sentirse renovado por el sueño o no poder dormir más de 1 o 2 horas contribuirá al agotamiento. La falta de sueño también puede afectar su estado de ánimo y capacidad de funcionar.

  • Llevar una alimentación saludable. Comer bien y beber suficiente cantidad de líquidos son cosas importantes para mantener un peso adecuado y satisfacer las necesidades nutricionales del cuerpo. Si tiene la opción, considere hablar con un asesor en nutrición o dietista matriculado (registered dietitian, RD) en su centro de tratamiento. Ellos pueden brindarle sugerencias útiles sobre cómo llevar una dieta bien equilibrada. Un RD también puede ayudarlo a controlar la alimentación cuando no siente el gusto o tiene náuseas y vómitos.

  • Tratar la anemia. Muchos pacientes con cáncer tienen anemia. La anemia es una disminución en la cantidad de glóbulos rojos. El cáncer o los tratamientos relacionados con el cáncer pueden causar anemia. Los pacientes que tienen anemia informan una sensación de fatiga extrema y abrumadora. El tratamiento para la anemia puede incluir suplementos nutricionales, fármacos o transfusiones de sangre.

  • Control de los efectos secundarios de los medicamentos. Los medicamentos usados para tratar el cáncer también contribuyen a la fatiga. Por ejemplo, es frecuente que la fatiga aparezca después del tratamiento, en los momentos siguientes:

    • Unos pocos días después de la quimioterapia

    • Unas pocas semanas después de comenzar la radioterapia

    • Después del tratamiento con inmunoterapia, como por ejemplo con interferón alfa (Alferon, Intron A o Roferon-A) y las interleucinas (Proleukin)

    Además, los medicamentos usados para controlar los efectos secundarios pueden contribuir a la fatiga, como aquellos que se usan para el dolor (ver arriba).

  • Afecciones médicas coexistentes. Las personas con cáncer también pueden tener otras afecciones médicas además del cáncer (en inglés), especialmente si son mayores. Estas afecciones también pueden causar o empeorar la fatiga, e incluyen las siguientes:

    • Problemas cardíacos

    • Disminución de la función pulmonar y renal,

    • Problemas hormonales

    • Artritis

    • Problemas nerviosos

Otras estrategias para sobrellevar la fatiga

Además de tratar y controlar las causas médicas de la fatiga, los cambios en el estilo de vida pueden ayudarlo a sobrellevar la fatiga.

  • Actividad física. Estar en actividad o ser más activo puede ayudar a aliviar la fatiga relacionada con el cáncer. Comience a aumentar lentamente sus niveles de actividad. Los programas para caminar se consideran seguros para la mayoría de los sobrevivientes. Una vez que esté lo suficientemente sano, apunte a realizar o realice 150 minutos de actividad moderada por semana. La actividad moderada incluye caminata rápida, ciclismo o natación. También, apunte a realizar o realice hasta 2 o 3 sesiones de entrenamiento por semana. Hable con su médico sobre el nivel y los tipos de actividad física que son mejores para usted. Muchos sobrevivientes se benefician de trabajar con un fisioterapeuta o especialista en ejercicios. Estos profesionales pueden encontrar las mejores maneras de que los pacientes aumenten o mantengan su funcionamiento físico. Esto es especialmente importante para las personas que tienen un riesgo más alto de lesiones debido al cáncer, su tratamiento u otras afecciones médicas.

  • Terapia y asesoramiento. Hablar con un terapeuta o asesor (en inglés) especialmente capacitado para trabajar con sobrevivientes de cáncer puede ayudar a disminuir la fatiga. En especial, un tipo de asesoramiento denominado terapia cognitiva conductual o terapia conductual puede ser beneficioso. Este tipo de terapia puede ayudar a los pacientes a replantear sus ideas sobre la fatiga. Y, pueden ayudar a mejorar las habilidades para sobrellevar la enfermedad o los problemas para dormir que contribuyen a la fatiga.

  • Estrategias mente-cuerpo.Existe evidencia de que las siguientes estrategias pueden disminuir la fatiga en los sobrevivientes de cáncer.

    • Métodos basados en la atención plena

    • Yoga

    • Acupuntura

    Además, los siguientes métodos pueden ser útiles. Sin embargo, se necesita más investigación sobre estas estrategias.

    • Terapia de contacto

    • Masajes

    • Musicoterapia

    • Relajación

    • Una forma de terapia de contacto denominada reiki

    • Un tipo de relajación/meditación denominada qigong

    Si le interesan las estrategias mente-cuerpo para ayudar a controlar su fatiga, hable con su equipo de atención médica. Lo pueden derivar con profesionales que se especializan en usar estos métodos para sobrevivientes de cáncer.

  • Medicamentos y suplementos. Algunos medicamentos que hacen que las personas se sientan más atentas y despiertas pueden ayudar a controlar la fatiga. Al parecer, son de mayor utilidad en pacientes que reciben tratamiento para el cáncer o que tienen cáncer avanzado. No existe demasiada evidencia de que sean útiles para los sobrevivientes del cáncer. Pero, la investigación en suplementos, como el ginseng y la vitamina D, está en curso.

Más información

Hoja informativa: Fatiga relacionada con el cáncer (PDF; en inglés)

Efectos secundarios

Medicina integradora (en inglés)

Adaptación en inglés de la guía de prácticas clínicas de la American Society of Clinical Oncology: Detección, evaluación y control de la fatiga en sobrevivientes adultos de cáncer

Recurso adicional

Instituto Nacional del Cáncer: Fatiga