Fatiga

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 03/2017

El cáncer o el tratamiento contra el cáncer pueden provocar fatiga. Este tipo de fatiga se puede sentir como un agotamiento persistente físico, emocional y mental. La fatiga relacionada con el cáncer es diferente de la sensación de cansancio por no haber descansado lo suficiente.

  • Interfiere con la vida diaria.

  • No se relaciona con el nivel de actividad de una persona.

  • No mejora con el descanso.

La mayoría de las personas que reciben tratamiento contra el cáncer experimentan fatiga. Algunas personas tienen fatiga que dura meses o años después de finalizar el tratamiento.

Si siente fatiga, hable con su equipo de atención médica. Infórmeles sobre cualquier síntoma nuevo o cambio en los síntomas que tenga. El diagnóstico y alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención del cáncer. Se denomina atención médica de apoyo o cuidados paliativos.

Cómo afecta la fatiga la calidad de vida

Para algunos, la fatiga relacionada con el cáncer es un poco molesta. Para otros, hace la vida difícil, al afectar de forma negativa los siguientes aspectos:

  • Estados de ánimo y emociones.

  • Actividades cotidianas.

  • Desempeño laboral.

  • Pasatiempos y otros tipos de actividades recreativas.

  • Relaciones sociales.

  • Capacidad para sobrellevar el tratamiento.

  • Esperanza para el futuro.

Detección y diagnóstico de la fatiga

La Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO) recomienda que los equipos de atención médica evalúen la fatiga cuando recibe un diagnóstico de cáncer. Además, su médico le preguntará acerca de su nivel de fatiga durante el tratamiento y la recuperación.

Múltiples factores pueden causar o empeorar la fatiga. Antes de crear un plan de tratamiento, su médico tendrá en cuenta varios factores:

Antecedentes de fatiga. Estas preguntas lo ayudarán a describir la fatiga a su equipo de atención médica:

  • ¿Qué tan grave es? Califíquela según una escala que comprenda desde “sin fatiga” hasta “con fatiga extrema”.

  • ¿Cuándo comenzó la fatiga?

  • ¿Cuándo se siente más cansado?

  • ¿Cuánto dura?

  • ¿Ha cambiado con el tiempo?

  • ¿Qué la hace mejor o peor?

Cambios en la salud relacionados con el cáncer. Es posible que el médico le extraiga una muestra de sangre o realice otras pruebas. Los resultados de las pruebas pueden indicar las causas de la fatiga relacionadas con el cáncer. Entre estas causas se incluyen las siguientes:

  • El cáncer está empeorando.

  • El cáncer que se ha diseminado.

  • El cáncer ha regresado después del tratamiento.

Otras afecciones médicas. Hay otras afecciones médicas además del cáncer que pueden causar o empeorar la fatiga. El médico puede hacerle preguntas o recomendarle pruebas para descubrirlas.

Tratamiento de las causas de la fatiga

En primer lugar, es importante tratar las afecciones médicas que contribuyen a la fatiga que usted siente. Entre estas se incluyen las siguientes:

Dolor. Vivir con dolor constante suele ser agotador. Además, muchos medicamentos recetados para el dolor causan adormecimiento y fatiga. Consulte a su médico sobre opciones para manejar el dolor. Y pregúntele acerca de los efectos secundarios frecuentes de estas opciones.

Depresión, ansiedad y estrés. Estas afecciones pueden aumentar el agotamiento y complicar el tratamiento. Controlar el estrés (en inglés), y tratar la depresión y la ansiedad suelen reducir la fatiga.

Insomnio. El estrés, el dolor y las preocupaciones pueden contribuir al insomnio. Esto significa tener dificultad para dormirse o mantenerse dormido. Además, algunos medicamentos pueden alterar los patrones de sueño normales. Pida ayuda a su equipo de atención médica para controlar el insomnio.

Alimentación deficiente. Una dieta bien balanceada puede ayudar a reducir la fatiga. Considere hablar con un asesor en nutrición o dietista registrado (registered dietitian, RD). Estos profesionales lo pueden ayudar a encontrar formas de alimentarse bien. En especial, cuando aparecen problemas relacionados con el gusto, o náuseas y vómitos.

Anemia. Muchos pacientes con cáncer tienen anemia. Se trata de una disminución en la cantidad de glóbulos rojos. Los pacientes con anemia pueden sentir una fatiga extrema y abrumadora. El tratamiento para la anemia puede incluir suplementos nutricionales o transfusiones de sangre.

Efectos secundarios del tratamiento. Algunos tipos de tratamiento contribuyen a la fatiga. Por ejemplo, es común sentir fatiga en estos momentos:

Afecciones médicas coexistentes. Las personas con cáncer, en particular las personas mayores, pueden tener otras afecciones médicas. Estas pueden incluir:

  • Problemas cardíacos.

  • Reducción de la función pulmonar y renal.

  • Problemas hormonales.

  • Artritis.

  • Problemas nerviosos.

Otras estrategias para sobrellevar la fatiga

Es posible que hacer cambios en su estilo de vida le permita sobrellevar mejor la fatiga. Algunos ejemplos:

Actividad física. Mantener el nivel de actividad o aumentarlo puede ayudar a aliviar la fatiga relacionada con el cáncer. Consulte a su médico sobre qué tipos de actividad física son mejores para usted. También pregúntele acerca del nivel de actividad física recomendado. Estas recomendaciones pueden cambiar durante el tratamiento contra el cáncer y después de este.

Algunas personas pueden beneficiarse trabajando con un fisioterapeuta, en particular si tienen mayor riesgo de sufrir lesiones. Esto puede deberse al cáncer, el tratamiento contra el cáncer u otras afecciones médicas. Los fisioterapeutas (en inglés) pueden ayudar a los pacientes a aumentar o mantener las funciones físicas.

Asesoramiento. Hablar con un asesor (en inglés) puede ayudarlo a reducir la fatiga. Por ejemplo, la terapia cognitivo-conductual lo puede ayudar a hacer lo siguiente:

  • Replantear sus ideas sobre la fatiga.

  • Mejorar la capacidad de asimilación.

  • Superar los problemas de sueño que contribuyen a la fatiga.

Estrategias mente-cuerpo. Hay pruebas que apuntan a que las siguientes estrategias pueden reducir la fatiga en los sobrevivientes de cáncer:

  • Prácticas de atención plena (Mindfulness).

  • Yoga.

  • Acupuntura.

Además, los siguientes métodos pueden ser útiles. Sin embargo, todavía no se han investigado los resultados de estas estrategias con detenimiento.

  • Terapia de contacto.

  • Masajes.

  • Musicoterapia.

  • Relajación.

  • Una forma de terapia de contacto denominada reiki.

  • Un tipo de relajación y meditación denominada qigong.

Si le interesa, consulte a su equipo de atención médica. Pida que lo deriven con profesionales que se especializan en usar estos métodos para sobrevivientes de cáncer.

Medicamentos y suplementos. Algunos medicamentos ayudan a que las personas se sientan más atentas y despiertas. Parecen ser muy útiles para dos tipos de pacientes:

  • Los que reciben tratamiento contra el cáncer.

  • Los que tienen cáncer avanzado.

Además, se está investigando si los suplementos como el ginseng y la vitamina D podrían ser de ayuda.

Consulte a su médico sobre estas opciones.

Más información

8 maneras para sobrellevar la fatiga relacionada con el cáncer (en inglés)

Hoja informativa: Fatiga relacionada con el cáncer (PDF) (en inglés)

Efectos secundarios

Adaptación de las directrices de práctica clínica de la American Society of Clinical Oncology: detección, evaluación y control de la fatiga en sobrevivientes adultos de cáncer (en inglés)