Efectos secundarios a largo plazo del tratamiento del cáncer

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 04/2013

Mensajes clave:

  • Los tratamientos del cáncer pueden causar efectos secundarios de larga duración, llamados efectos tardíos.
  • Los tipos de efectos tardíos que experimenta una persona varían según los tratamientos del cáncer que haya recibido.
  • Todos los supervivientes de cáncer deben recibir atención de seguimiento después del tratamiento para detectar y controlar los efectos tardíos.

Un efecto tardío es un efecto secundario que sucede meses o años después del tratamiento. Muchas personas que han recibido tratamiento del cáncer presentan riesgos de desarrollar efectos tardíos. El tratamiento de los efectos tardíos es una parte importante de los cuidados después del tratamiento del cáncer, a menudo llamados cuidados para supervivientes.

Tipos de efectos tardíos

Debido a que los efectos tardíos son causados por los tratamientos del cáncer, casi cualquier tipo de tratamiento puede causar efectos tardíos. A continuación se describen algunos de los efectos tardíos más frecuentes. Si le preocupa un efecto tardío en particular, hable con su médico.

Problemas de la cirugía. Existen diferentes tipos de procedimientos quirúrgicos que pueden ocasionar efectos tardíos; algunos ejemplos se mencionan a continuación.

  • Los supervivientes de linfoma de Hodgkin, especialmente aquellos a quienes se les diagnosticó la enfermedad antes de 1988, con frecuencia fueron sometidos a cirugía de extirpación del bazo y tienen riesgo de sufrir infecciones graves.
  • Los supervivientes de cáncer de hueso y tejido blando pueden presentar efectos físicos y psicológicos por la pérdida de una extremidad o parte de ella, como dolor en miembro fantasma (sensación de dolor en la extremidad que se extirpó). Obtenga más información sobre la rehabilitación, lo que puede ayudar a las personas a sobrellevar los cambios físicos de la cirugía.
  • Los supervivientes sometidos a cirugía de extirpación de los ganglios linfáticos (o radioterapia en los ganglios linfáticos) pueden desarrollar linfedema, la acumulación anormal de líquido (líquido linfático) que causa hinchazón y dolor. Obtenga más información acerca del linfedema después del tratamiento del cáncer de mama (en inglés) linfedema en las piernas (en inglés) y linfedema en la cabeza y el cuello (en inglés).
  • Los hombres a quienes se les extirparon los ganglios linfáticos cercanos al riñón, la vejiga, los testículos y el recto pueden tener riesgo de infertilidad (incapacidad para engendrar un hijo).

Problemas cardíacos. En la mayoría de los casos, estos problemas son causados por la radioterapia en el pecho y/o la quimioterapia, especialmente si se utilizaron medicamentos como doxorrubicina (Adriamycin) y ciclofosfamida (Cytoxan, Neosar). Las personas de 65 años de edad o más y los que recibieron dosis más altas de quimioterapia tienen un mayor riesgo de presentar problemas cardíacos que pueden incluir inflamación (hinchazón) del músculo cardíaco, insuficiencia cardíaca congestiva (una afección en la que el corazón tiene dificultades para bombear la sangre) o enfermedad cardíaca.

Consulte a su médico acerca de las evaluaciones periódicas para detectar daño cardíaco, ya que es posible que no presente síntomas ni signos. Las pruebas de detección para encontrar daño cardíaco incluyen exámenes físicos y un electrocardiograma (EKG o ECG) y un ecocardiograma (en inglés; una prueba que emplea ondas sonoras para evaluar el corazón). Todos los supervivientes de cáncer, en especial aquellos tratados por linfoma de Hodgkin (en inglés) en la niñez, deben informar a su médico si tienen dolor en el pecho, ya que este puede ser un signo de problemas cardíacos.

Problemas pulmonares. La quimioterapia y la radioterapia en el pecho pueden dañar los pulmones. Los supervivientes de cáncer que recibieron quimioterapia y radioterapia (por ejemplo, una persona que recibió ambos tratamientos para un trasplante de médula ósea/células madre) pueden tener un riesgo mayor de daño pulmonar. Algunos de los medicamentos con más probabilidades de causar daño pulmonar incluyen la bleomicina (Blenoxane), la carmustina (BiCNU), la prednisona (varias marcas comerciales), la dexametasona (varias marcas comerciales) y el metotrexato (varias marcas comerciales). Los efectos tardíos pueden incluir lo siguiente:

  • un cambio en el funcionamiento de los pulmones;
  • engrosamiento de la membrana pulmonar;
  • inflamación de los pulmones;
  • dificultad para respirar.

Las personas con antecedentes de enfermedad pulmonar y los adultos mayores pueden tener otros problemas pulmonares.

Problemas en el sistema endocrino (hormonal). En el caso de las mujeres, la quimioterapia y la radioterapia pueden dañar los ovarios, lo que provoca sofocos, problemas sexuales, osteoporosis (adelgazamiento de los huesos) y menopausia (en inglés) precoz.

Los hombres y las mujeres que reciben radioterapia en la cabeza y el cuello pueden tener niveles más bajos de hormonas o cambios en la glándula tiroides; además, hombres y mujeres están en riesgo de sufrir infertilidad a causa del tratamiento del cáncer (en inglés).

Su médico puede medir sus niveles hormonales mediante análisis de sangre, y estos deben hacerse periódicamente en el caso de los supervivientes de cáncer que presenten riesgo de cambios hormonales a causa del tratamiento. A veces, los medicamentos ayudan a normalizar los niveles hormonales.

Problemas en los huesos, las articulaciones y el tejido blando. Los supervivientes de cáncer que recibieron quimioterapia, esteroides o terapia hormonal y que no realicen actividad física pueden desarrollar osteoporosis o dolor en las articulaciones.

Usted puede reducir su riesgo de osteoporosis al no fumar, comer alimentos ricos en calcio y vitamina D, realizar actividad física (en inglés) regular y limitar la cantidad de alcohol (en inglés) que consume. Obtenga más información sobre cómo mantener la salud de los huesos (en inglés).

Problemas en el cerebro, la médula espinal y los nervios. La quimioterapia y la radioterapia pueden causar efectos secundarios a largo plazo en el cerebro, la médula espinal y los nervios. Estos efectos tardíos pueden incluir los siguientes:

  • pérdida de la audición a causa de las dosis altas de quimioterapia, especialmente, con medicamentos como la cisplatina (Platinol);
  • riesgo de accidente cerebrovascular, para quienes han recibido dosis altas de radioterapia en la cabeza (por lo general, para tratar un tumor cerebral);
  • efectos secundarios del sistema nervioso, como neuropatía periférica (en inglés; daño a los nervios fuera del cerebro y la médula espinal).

Deben realizarse exámenes físicos periódicos, pruebas de audición y radiografías después de la finalización del tratamiento del cáncer, a fin de controlar estos efectos tardíos.

Problemas de aprendizaje, memoria y atención. La quimioterapia y las altas dosis de radioterapia en la cabeza pueden causar estos problemas en adultos y niños.

Los supervivientes de cáncer que tienen algunos de estos problemas deben consultar a su médico. Obtenga más información sobre los problemas cognitivos (proceso de pensamiento) y el quimiocerebro (en inglés).

Problemas dentales y de visión. Los supervivientes de cáncer deben realizarse controles periódicos con un dentista (en inglés) y un oftalmólogo (médico especializado en tratar enfermedades oculares). Los supervivientes de cáncer pueden tener los siguientes problemas dentales y de visión de acuerdo con los tratamientos que recibieron:

  • La quimioterapia puede afectar el esmalte dental y aumentar el riesgo de problemas dentales a largo plazo.
  • La radioterapia de dosis altas en el área del cuello y la cabeza puede cambiar el desarrollo dental, causar enfermedad gingival y disminuir la producción de saliva, lo que provoca sequedad en la boca.
  • Los esteroides pueden aumentar el riesgo de problemas en los ojos, como cataratas (opacificación del ojo que afecta la visión).
  • La quimioterapia, radioterapia y cirugía pueden afectar la forma en que una persona digiere la comida. La cirugía y/o la radioterapia en la zona abdominal pueden causar cicatrices en los tejidos, dolor crónico (a largo plazo) y problemas intestinales que afectan la digestión. Por último, algunos supervivientes pueden presentar diarrea crónica que afecta la capacidad del cuerpo para absorber los nutrientes.
  • Un nutricionista o un dietista pueden ayudar a las personas que no reciben la cantidad suficiente de nutrientes o que tienen bajo peso debido a una mala digestión.

Dificultades emocionales. A menudo, los supervivientes de cáncer sienten una variedad de emociones positivas y negativas, entre ellas, alivio, una sensación de gratitud de estar vivos, temor a la recurrencia (en inglés), enojo (en inglés), culpa (en inglés), depresión y ansiedad, y aislamiento.

Los supervivientes de cáncer y los cuidadores, familiares y amigos también pueden sufrir trastorno de estrés postraumático (en inglés). La experiencia posterior al tratamiento de cada persona es diferente. Por ejemplo, algunos supervivientes luchan contra los efectos emocionales del cáncer y otros afirman tener una perspectiva renovada de la vida gracias a la enfermedad.

Tumores malignos secundarios. Un cáncer secundario es un tipo diferente de cáncer que aparece después del diagnóstico del cáncer original. De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute, NCI), los supervivientes de cáncer tienen un 14 % más de riesgo de desarrollar un nuevo cáncer. Se cree que el desarrollo de un cáncer secundario es consecuencia de tratamientos previos del cáncer, como la quimioterapia y radioterapia. La quimioterapia y la radioterapia también puede dañar las células madre de la médula ósea y aumentar la posibilidad de mielodisplasia (en inglés; un cáncer de la sangre en el que no se forman las partes normales de la sangre o son anormales) o leucemia aguda. Consulte a su médico sobre cómo reducir el riesgo de desarrollar un cáncer secundario y cómo detectar signos o síntomas.

Fatiga. La fatiga es el efecto secundario más común del tratamiento del cáncer y, a menudo, continúa después del tratamiento. La fatiga puede ser consecuencia de los efectos del tratamiento o puede no tener una causa conocida. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar la fatiga relacionada con el cáncer (en inglés).

Preguntas para hacer al médico

Si es posible, averigüe todo lo que pueda acerca de los posibles efectos a largo plazo de su tratamiento del cáncer mientras todavía realiza visitas a su oncólogo. Es posible que desee programar una cita especial para revisar su resumen del tratamiento (aquí encontrará un formulario que lo ayudará; en inglés).

  • ¿Podría usted o alguien en su oficina anotar qué tipo de tratamientos recibí?
  • ¿Corro el riesgo de sufrir efectos tardíos específicos?
  • ¿Hay otros médicos/especialistas a los que debo consultar, como un cardiólogo o endocrinólogo?
  • ¿Hay signos o síntomas a los que deba estar atento?

Más información

Supervivencia

Asuntos emocionales y físicos

Control de los efectos secundarios

Recurso adicional

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