Anemia

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 03/2012

La anemia es un nivel anormalmente bajo de glóbulos rojos. Sucede cuando el cuerpo no produce la sangre suficiente, está perdiendo sangre o destruye los glóbulos rojos. La anemia es frecuente en los pacientes con cáncer, en especial en aquellos que reciben quimioterapia.

Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, una proteína rica en hierro que transporta el oxígeno a todas las partes del cuerpo. Si el nivel de glóbulos rojos es demasiado bajo, algunas partes del cuerpo no reciben suficiente oxígeno y no pueden funcionar adecuadamente. La mayoría de las personas con anemia se siente cansada o débil. La fatiga asociada a la anemia por lo general reduce la calidad de vida de una persona y su capacidad de sobrellevar el cáncer y los efectos secundarios del tratamiento.

Signos y síntomas

Un aspecto importante del tratamiento y la atención del cáncer es aliviar los efectos secundarios, lo que también se denomina control de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma de anemia que pueda experimentar, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Las personas con anemia pueden experimentar algunos de los siguientes síntomas:

Causas

Los glóbulos rojos se generan en la médula ósea (el tejido suave y esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos más grandes). Los riñones producen una hormona llamada eritropoyetina, que le indica al cuerpo cuándo producir más glóbulos rojos. Por lo tanto, cualquier daño a los riñones o a la médula ósea puede causar anemia.

  • La quimioterapia (fármacos que destruyen las células cancerígenas) es una causa de anemia. Algunas quimioterapias dañan la médula ósea de modo que no puede producir los glóbulos rojos suficientes. Un tipo de quimioterapia denominada fármacos de platino puede dañar los riñones, lo que reduce la producción de eritroproyetina. Estos fármacos incluyen cisplatino (Platinol) y carboplatino (Paraplatin). 
  • Cánceres que afectan directamente la médula ósea (como leucemia, linfoma y mieloma múltiple) o cánceres que hacen metástasis (se diseminan) a los huesos pueden desplazar a los glóbulos rojos normales, lo que produce anemia.
  • La radioterapia a áreas extensas del cuerpo o a los huesos de la pelvis, piernas, tórax o al abdomen daña la médula ósea.
  • Las náuseas, los vómitos y la pérdida del apetito pueden provocar la falta de nutrientes, entre ellos hierro, vitamina B12 y ácido fólico, necesarios para producir glóbulos rojos.
  • La hemorragia excesiva causa anemia si los glóbulos rojos se pierden más rápido de lo que se reemplazan. Esto puede suceder después de la cirugía o por un tumor que está causando una hemorragia interna.
  • La respuesta del sistema inmunitario del cuerpo a las células cancerígenas también puede causar anemia, lo que se denomina anemia por enfermedad crónica.

Diagnóstico y tratamiento

La anemia se diagnostica mediante un análisis de sangre en el que se cuenta la cantidad (o porcentaje) de glóbulos rojos y se mide la cantidad de hemoglobina en la sangre de una persona. Un valor de la sangre, denominado hematocrito, es el porcentaje de glóbulos rojos en relación con las demás células y plasma en toda la sangre. El valor de hemoglobina generalmente es un tercio del valor de hematocrito. Es posible que escuche cualquiera de ambos términos en el centro donde le realizan las evaluaciones. Ambos miden la cantidad de glóbulos rojos. A las personas con un tipo específico de cáncer o que reciben tratamiento para el cáncer que se sabe puede causar anemia se les pueden realizar análisis de sangre de rutina, generalmente un hemograma completo, para diagnosticar anemia u otras complicaciones relacionadas con la sangre.

El tratamiento para la anemia depende de sus síntomas y de la causa de anemia:

  • Si la anemia causa síntomas, es posible que la persona con cáncer necesite una transfusión de glóbulos rojos.
  • Si es la quimioterapia la que causa anemia, el médico puede tratarla con agentes estimulantes de la eritropoyesis como la epoetina alfa (Epogen o Procrit) o la darbepoetina alfa (Aranesp). Estos fármacos son formas de eritropoyetina que se desarrollan en el laboratorio y actúan enviándole una señal a la médula ósea para que genere más glóbulos rojos. Ambas se administran como una serie de inyecciones y puede llevar hasta cuatro semanas antes de que comiencen a actuar. Sin embargo, también se asocian a riesgos de salud graves. Obtenga más información sobre las recomendaciones para el tratamiento con epoetina y darbepoetina (en inglés).
  • Si la anemia se debe a falta de nutrientes, el médico puede recetarle hierro o comprimidos de ácido fólico o vitamina B12. También puede ayudar la ingesta de alimentos con alto contenido de hierro (como carnes rojas, frijoles o frutas secas, almendras, brócoli o panes y cereales enriquecidos) o ácido fólico (como panes y cereales enriquecidos, espárrago, brócoli, espinaca y habas).

Más información

Control de los efectos secundarios

Recursos adicionales

National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer): Anemia