Anemia

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 10/2014

La anemia es un nivel anormalmente bajo de glóbulos rojos. Sucede cuando el cuerpo no produce una cantidad suficiente de sangre, está perdiendo sangre o destruye los glóbulos rojos. La anemia es frecuente en las personas con cáncer, en especial en quienes reciben quimioterapia.

Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, una proteína rica en hierro que transporta el oxígeno a todas las partes del cuerpo. Si el nivel de glóbulos rojos es demasiado bajo, algunas partes del cuerpo no reciben suficiente oxígeno y no pueden funcionar adecuadamente. La mayoría de las personas con anemia se siente cansada o débil. La fatiga asociada a la anemia con frecuencia reduce la calidad de vida de una persona y su capacidad de sobrellevar el cáncer y los efectos secundarios del tratamiento.

Signos y síntomas

Un aspecto importante de la atención y el tratamiento del cáncer es aliviar los efectos secundarios, lo que también se denomina manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Las personas con anemia pueden experimentar algunos de los siguientes síntomas:

Causas

Los glóbulos rojos se generan en la médula ósea (el tejido suave y esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos más grandes). Los riñones producen una hormona denominada eritropoyetina, que le indica al cuerpo cuándo producir más glóbulos rojos. Por lo tanto, cualquier daño a los riñones o a la médula ósea puede provocar anemia.

  • La quimioterapia es una de las causas de la anemia. La mayoría de las veces, el efecto de la quimioterapia en la médula ósea es temporal, y la anemia mejorará unos meses después de finalizar la quimioterapia. Algunas veces, la quimioterapia daña la médula ósea de modo que no puede producir una cantidad suficiente de glóbulos rojos. La quimioterapia con fármacos de platino puede dañar los riñones, lo que reduce la producción de eritropoyetina. Estos fármacos incluyen cisplatino (Platinol) y carboplatino (Paraplatin).
  • Los cánceres que afectan directamente la médula ósea, como la leucemia, el linfoma y el mieloma múltiple, o los cánceres que se han diseminado a los huesos o a la médula ósea pueden desplazar a los glóbulos rojos normales, lo que produce anemia.
  • La radioterapia en grandes áreas del cuerpo o huesos de la pelvis, piernas, tórax o abdomen también puede dañar la médula ósea, lo que reduce su capacidad de producir glóbulos rojos.
  • Las náuseas, los vómitos y la pérdida del apetito pueden provocar la falta de nutrientes necesarios para producir glóbulos rojos, entre ellos, hierro, vitamina B12 y ácido fólico.
  • El sangrado excesivo provoca anemia si los glóbulos rojos se pierden más rápido de lo que se reemplazan. Esto puede suceder después de la cirugía o por un tumor que está provocando un sangrado interno.
  • La respuesta del sistema inmunitario del cuerpo a las células cancerosas también puede provocar anemia, que se denomina anemia por enfermedad crónica.

Diagnóstico y tratamiento

La anemia se diagnostica mediante un análisis de sangre en el que se cuenta la cantidad o el porcentaje de glóbulos rojos y se mide la cantidad de hemoglobina en la sangre de una persona. Un valor de la sangre denominado hematocrito es el porcentaje de glóbulos rojos en relación con las demás células y plasma en sangre entera. El valor de hemoglobina generalmente es un tercio del valor de hematocrito. Es posible que escuche cualquiera de estos términos en el centro donde le realizan las evaluaciones. Ambos miden la cantidad de glóbulos rojos. A las personas con un tipo específico de cáncer o que reciben tratamientos contra el cáncer que se sabe que pueden provocar anemia se les pueden realizar análisis de sangre periódicos, generalmente un hemograma completo (complete blood count, CBC), para buscar signos de anemia u otras complicaciones relacionadas con la sangre.

El tratamiento contra la anemia depende de sus síntomas y de la causa de la anemia:

  • Si la anemia provoca síntomas, es posible que la persona con cáncer necesite una transfusión de glóbulos rojos.
  • Si la quimioterapia es la que provoca la anemia, el médico puede tratarla con agentes estimulantes de la eritropoyesis, como la epoetina alfa (Epogen, Eprex o Procrit) o la darbepoetina alfa (Aranesp). Estos fármacos son formas de eritropoyetina que se desarrollan en el laboratorio y actúan enviándole una señal a la médula ósea para que produzca más glóbulos rojos. Ambas se administran en forma de una serie de inyecciones y pueden tardar hasta cuatro semanas en comenzar a actuar. Sin embargo, también se asocian a riesgos de salud graves. Obtenga más información sobre las recomendaciones para el tratamiento con epoetina y darbepoetina (en inglés).
  • Si la anemia se debe a una falta de nutrientes, su médico puede recetarle pastillas de hierro o de ácido fólico o vitamina B12. En ocasiones, la vitamina B12 se administra en forma de inyección si a su médico le preocupa que la vitamina se absorba a través del estómago. Comer alimentos con alto contenido de hierro o ácido fólico también podría ser útil. Los alimentos con alto contenido de hierro incluyen carnes rojas, frijoles o frutas secas, almendras, brócoli, y panes y cereales enriquecidos. Los alimentos con alto contenido de ácido fólico incluyen panes y cereales enriquecidos, espárrago, brócoli, espinaca y frijoles de Lima.

Más información

Hoja informativa ASCO Answers: Anemia (PDF; en inglés) 

Efectos secundarios

Recurso adicional

Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute): Anemia