Neutrocitopenia

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 04/2012

La neutrocitopenia es un nivel anormalmente bajo de neutrófilos, un tipo de glóbulos blancos. Todos los glóbulos blancos ayudan al cuerpo a combatir las infecciones. Para combatir infecciones, los neutrófilos destruyen las bacterias y los hongos dañinos (como levaduras) que invaden el cuerpo. Las personas que tienen neutrocitopenia están expuestas a un mayor riesgo de presentar infecciones graves, ya que no tienen suficientes neutrófilos para destruir microorganismos dañinos que causan enfermedades. Se produce un grado de neutrocitopenia en la mitad de las personas con cáncer que reciben quimioterapia y es un efecto secundario frecuente en las personas con leucemia. Para reducir la probabilidad de presentar una infección, las personas con neutrocitopenia deben prestar atención a la higiene personal, como lavarse las manos.

Un aspecto importante del tratamiento y la atención del cáncer es aliviar los efectos secundarios, lo que también se denomina control de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Signos y síntomas

En sí misma, la neutrocitopenia no genera síntomas. Normalmente, los pacientes descubren que tienen neutrocitopenia cuando se hacen un análisis de sangre o tienen una infección. Dado que la neutrocitopenia es un efecto secundario frecuente de algunos tipos de quimioterapia, el médico programará análisis de sangre periódicos, en general un hemograma completo (HC), para detectar la neutrocitopenia y otros efectos secundarios de la quimioterapia relacionados con la sangre.

En los pacientes con neutrocitopenia, hasta la menor infección puede convertirse en una infección grave en poco tiempo. Comuníquese con su médico de inmediato si experimenta cualquiera de los siguientes signos de infección:

  • Fiebre (temperatura de 100,5 °F [38 °C] o más)
  • Escalofríos o sudoración
  • Dolor de garganta, llagas en la boca o dolor de dientes
  • Dolor abdominal
  • Dolor en la zona perirrectal (anal)
  • Dolor o ardor al orinar o micción frecuente
  • Diarrea o llagas alrededor del ano
  • Tos o dificultad para respirar
  • Cualquier enrojecimiento, hinchazón o dolor, en especial alrededor de un corte, una herida o el lugar de colocación de un catéter intravenoso
  • Secreción o comezón vaginal fuera de lo común

Causas

Los neutrófilos y otros tipos de glóbulos blancos se generan en la médula ósea (un tejido esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos más grandes, como la pelvis, las vértebras y las costillas) y luego circulan en el torrente sanguíneo. Tanto el cáncer como su tratamiento pueden provocar neutrocitopenia de diferentes maneras:

  • Algunos tipos de quimioterapia pueden hacer que la médula ósea no funcione adecuadamente y, como resultado, disminuye la producción de neutrófilos.
  • Los cánceres que afectan directamente la médula ósea, incluidos la leucemia, el linfoma y el mieloma, o el cáncer metastásico (que se ha diseminado) pueden aglomerar células normales de la médula ósea.
  • La radioterapia también puede dañar la médula ósea, en especial si se aplica sobre varias áreas del cuerpo o a los huesos de la pelvis, las piernas, el tórax o el abdomen.

Las personas con cáncer que tienen al menos 70 años de edad o las personas con un sistema inmunitario debilitado (debido a factores como una infección por el VIH o un trasplante de riñón) tienen mayor riesgo de sufrir neutrocitopenia. Las personas con neutrocitopenia grave o prolongada tienen mayor propensión a desarrollar una infección.

Control y tratamiento

Según el tipo o la dosis de la quimioterapia, los recuentos de neutrófilos en general comienzan a bajar alrededor de una semana después de cada ciclo de quimioterapia y normalmente alcanzan un punto inferior (llamado nadir) entre los siete y los 14 días después del tratamiento. En este punto, lo más probable es que se le presente una infección. El recuento de neutrófilos luego comienza a subir nuevamente a medida que la médula ósea reanuda la producción normal de neutrófilos. Sin embargo, alcanzar nuevamente un nivel normal puede llevar de tres a cuatro semanas.

Cuando el nivel de neutrófilos regrese a la normalidad, el organismo estará listo para el siguiente ciclo de quimioterapia. Si usted presenta neutrocitopenia o el nivel de neutrófilos no vuelve a la normalidad lo suficientemente rápido, es posible que el médico postergue el siguiente ciclo de quimioterapia o indique una dosis más baja. Es posible que el médico indique antibióticos durante los períodos de neutrocitopenia prolongada, con el fin de prevenir infecciones.

Si la quimioterapia causa neutrocitopenia con fiebre, es posible que el médico recete medicamentos denominados factores estimulantes de colonias o factores de crecimiento de glóbulos blancos para las sesiones restantes de quimioterapia. Estos fármacos incluyen filgrastima (Neupogen), pegfilgrastim (Neulasta) y sargramostima (Leukine o Prokine). Estos medicamentos ayudan al organismo a fabricar más neutrófilos u otros tipos de glóbulos blancos. Obtenga más información sobre las pautas de ASCO sobre factores de crecimiento de glóbulos blancos (en inglés).

Más información

Efectos secundarios de la radioterapia (en inglés)

Efectos secundarios de la quimioterapia (en inglés)

Control de los efectos secundarios