Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos: Diagnóstico

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar la causa. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos utilizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar la leucemia. También realizan pruebas para averiguar el subtipo (consulte Subtipos). Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden brindar más información sobre la causa de los síntomas. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de AML y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • El tipo de leucemia que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Resultados de pruebas médicas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar la AML:

  • Análisis de sangre. Para diagnosticar la AML, el médico pedirá análisis de sangre (en inglés) para realizar un recuento de los glóbulos blancos y ver si tienen un aspecto anormal en la observación con el microscopio. En ocasiones, se recurre a pruebas especiales denominadas citometría de flujo, o inmunofenotipificación, y citoquímica para distinguir a la AML de otros tipos de leucemia y para determinar el subtipo exacto de la enfermedad.

  • Aspiración y biopsia de médula ósea. Estos 2 procedimientos (en inglés) son similares y suelen realizarse al mismo tiempo para examinar la médula ósea. La médula ósea tiene una parte sólida y una líquida. En la aspiración de médula ósea se extrae una muestra del líquido con una aguja. La biopsia de médula ósea consiste en la extirpación de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. Luego un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Un lugar frecuente para realizar una aspiración de médula ósea y una biopsia es el hueso pélvico, el cual está ubicado en la región lumbar junto a la cadera. La piel en dicha área se adormece de antemano con medicamentos, y se pueden utilizar otros tipos de anestesia (medicamentos para bloquear la sensibilidad del dolor). Si los análisis de sangre (consulte arriba) indican AML, es mejor realizar la aspiración y biopsia de médula ósea en el hospital donde se recibirá el tratamiento, para que no haya que repetir las pruebas.

  • Pruebas genómicas. Es posible que su médico recomiende realizar análisis de laboratorio en las células de leucemia a fin de identificar genes específicos, proteínas, cambios en los cromosomas y otros factores específicos de la leucemia. Los estudios de cromosomas denominados citogenética se usan para detectar cambios genéticos en los blastocitos de AML. Además, se ha descubierto que varias mutaciones genéticas específicas en las células de AML pueden ayudar a determinar el pronóstico de una persona, o la probabilidad de recuperación. Ahora, estos análisis moleculares se están realizando con más frecuencia cuando la AML se diagnostica por primera vez. Los resultados de estas pruebas ayudarán a decidir sus opciones de tratamiento (consulte la sección Opciones de tratamiento).

  • Pruebas por imágenes. Una tomografía computada (computerized tomography CT o CAT; en inglés) es un estudio que crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI; en inglés) utilizan campos magnéticos, en lugar de radiografías, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en la vena del paciente o puede ser administrado en forma de pastilla para tragar. Estas pruebas pueden utilizarse para obtener más información sobre la causa de los síntomas o para ayudar a diagnosticar infecciones en pacientes con AML. No se usan regularmente para averiguar qué tan diseminada está la AML porque con frecuencia, la enfermedad se ha diseminado en toda la médula ósea cuando se diagnostica por primera vez.

  • Punción lumbar, también denominada punción espinal. Una punción lumbar es un procedimiento por el cual un médico utiliza una aguja para extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo (cerebral spinal fluid, CSF) para analizar la composición del líquido y para averiguar si contiene células de leucemia o sangre. El CSF es el líquido que circula por el cerebro y la médula espinal. Los médicos generalmente utilizan anestesia para adormecer la región lumbar antes del procedimiento. El CSF se examina luego con el microscopio para detectar la presencia de células de AML.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es AML, estos resultados también ayudarán al médico a describir la enfermedad; esto se denomina subtipificación.

La siguiente sección de esta guía es Subtipos. Explica la manera en que los médicos describen la AML. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.