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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Introducción

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará algo de información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía de Cancer.Net sobre la leucemia mieloide aguda en adultos. Para ver otras páginas, use el menú. Piense en ese menú como un mapa para recorrer esta guía final completa.

La leucemia es un cáncer de la sangre. Comienza cuando las células sanguíneas sanas cambian y proliferan sin control. La leucemia mieloide aguda (acute myeloid leukemia, AML) es un trastorno del proceso que normalmente produce neutrófilos, glóbulos rojos y/o plaquetas, que son tipos de células sanguíneas sanas. La AML a veces se denomina leucemia mielógena aguda, leucemia mielocítica aguda o leucemia no linfocítica aguda. A diferencia de la leucemia crónica, la leucemia aguda evoluciona rápidamente y, por lo general, requiere tratamiento inmediato. La AML se presenta en personas de todas las edades, pero es más frecuente en adultos mayores de 65 años.

Acerca de los neutrófilos

Los neutrófilos son glóbulos blancos normales con gránulos dentro de ellos. A veces también se los llama granulocitos maduros. Los neutrófilos combaten las infecciones producidas por bacterias y otros organismos. Los neutrófilos maduros se desarrollan a partir de glóbulos blancos inmaduros, también llamados progenitores, en un proceso denominado diferenciación. Generalmente, la producción de neutrófilos maduros está muy regulada. Por ejemplo, el cuerpo produce rápidamente más neutrófilos durante una infección, y regresa a un nivel regular de producción cuando la infección está controlada.

Acerca de la AML

En la AML, el daño en el material genético o ADN en las células formadoras de sangre causan problemas con el desarrollo normal de las células sanguíneas. Este tipo de daño se llama mutación adquirida. Cuando las células sanguíneas no se desarrollan según lo esperado, esto causa una acumulación de muchas células inmaduras llamadas mieloblastos o blastocitos. Los blastocitos no actúan como células sanguíneas sanas totalmente desarrolladas y no ayudan al funcionamiento del sistema inmunitario de una persona. Estas mutaciones adquiridas y la gran cantidad de blastocitos también reduce la cantidad de células sanguíneas sanas, entre ellas:

  • Los glóbulos rojos, que transportan oxígeno.

  • Las plaquetas, que ayudan a que la sangre se coagule.

Por lo tanto, es probable que las personas con AML tengan los siguientes síntomas:

  • Anemia debido a la muy poca cantidad de glóbulos rojos.

  • Infecciones porque no tienen cantidad suficiente de neutrófilos maduros.

  • Moretones que se forman con facilidad o sangrado debido a una baja cantidad de plaquetas.

Habitualmente, la AML se encuentra en la sangre y en la médula ósea, el tejido rojo y esponjoso que está en el interior de los huesos más grandes, pero, a veces, también se puede diseminar a otras partes del cuerpo, como el cerebro, la piel y las encías. En ocasiones, las células de AML pueden formar un tumor sólido denominado sarcoma mieloide o cloroma, que se puede desarrollar en cualquier parte del cuerpo.

En esta sección se trata la AML en adultos. Lea acerca de la AML en niños.

¿Busca algo más que una introducción?

Si desea obtener información adicional a esta introducción, explore estos temas relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces le llevan a otras secciones en Cancer.Net:

  • Hoja informativa: lea una hoja informativa de 1 página en inglés que ofrece una introducción sobre este tipo de leucemia. Esta hoja informativa está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un video corto en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology en leucemia, que brinda información básica y áreas de investigación.

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas. Ayuda a explicar cuántas personas reciben un diagnóstico de esta enfermedad y las tasas de supervivencia generales. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de AML cada año. También obtendrá algo de información general sobre la supervivencia a esta enfermedad. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú.

Este año, se calcula que se diagnosticará AML a 19,950 personas de todas las edades (11,130 hombres y niños, y 8,820 mujeres y niñas) en los Estados Unidos. La AML es el segundo tipo más frecuente de leucemia que se diagnostica en adultos y niños.

Se calcula que este año se producirán 10,430 muertes (5,950 hombres y niños, y 4,480 mujeres y niñas) por AML.

La tasa de supervivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de supervivencia a 5 años de personas con AML es de, aproximadamente, el 26 %.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la supervivencia depende de diversos factores, entre ellos, las características biológicas de la enfermedad y, en particular, la edad del paciente (consulte Subtipos para obtener más información). Aunque la AML es una enfermedad grave, es tratable y, con frecuencia, curable con quimioterapia, con o sin trasplante de células madre (consulte la sección Opciones de tratamiento).

Es importante recordar que las estadísticas sobre la cantidad de personas que sobreviven a este tipo de cáncer son una estimación. La estimación se basa en los datos de miles de personas que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año. Por lo tanto, su propio riesgo puede ser diferente. Los médicos no pueden decir con seguridad cuánto vivirá una persona con AML. Además, los especialistas calculan las estadísticas de supervivencia cada 5 años. Esto significa que, quizás, la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society (ACS), Datos y cifras de cáncer 2016 (Cancer Facts and Figures 2016), y el sitio web de ACS.

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Contiene imágenes de las partes del cuerpo afectadas por esta enfermedad con más frecuencia. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Ilustraciones médicas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará imágenes básicas sobre las principales partes del cuerpo afectadas por esta enfermedad. Para ver otras páginas, use el menú. 

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La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo. Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de presentar esta enfermedad. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar AML. Para ver otras páginas, use el menú.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención médica.

A pesar de que se desconoce la causa de la AML, hay varios factores asociados con un riesgo más alto de la enfermedad. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo que tiene una persona de desarrollar AML:

  • Edad. La AML es más frecuente en los adultos mayores, pero se presenta en todas las edades. Alrededor de la mitad de las personas con AML tiene más de 65 años cuando se les diagnostica la enfermedad.

  • Tabaquismo. El riesgo de AML se ha relacionado con la exposición al humo del tabaco, probablemente junto con otras causas.

  • Trastornos genéticos. Cada vez más, los investigadores están descubriendo que la leucemia puede transmitirse en la familia debido a mutaciones genéticas heredadas. La AML ocurre más frecuentemente en personas con los siguientes trastornos heredados:

    • Síndrome de Down

    • Ataxia-telangiectasia (en inglés)

    • Síndrome de Li-Fraumeni (en inglés)

    • Síndrome de Klinefelter

    • Anemia de Fanconi

    • Síndrome de Wiskott-Aldrich

    • Síndrome de Bloom

    • Síndrome de trastorno plaquetario familiar

  • Dosis altas de radiación. Las personas que han estado expuestas a niveles altos de radiación, como los supervivientes a largo plazo de bombas atómicas, pueden ser más propensas a desarrollar AML. No se ha demostrado que los campos electromagnéticos generados por líneas de energía eléctrica de alto voltaje causen AML.

  • Tratamiento previo contra el cáncer. Los pacientes que han recibido quimioterapia y/o radioterapia para otros tipos de cáncer, como cáncer de mama, cáncer de ovarios y linfoma, tienen un riesgo más alto de desarrollar AML en los años posteriores al tratamiento.

  • Sustancias químicas. El contacto prolongado con productos que contienen la sustancia química benceno, que se encuentra en el petróleo, el humo de cigarrillo y los lugares de trabajo industriales, aumenta el riesgo de AML. Sin embargo, no se ha demostrado que la exposición a solventes industriales y a tinturas capilares aumente el riesgo de una persona de desarrollar AML.

  • Otros trastornos de la médula ósea. Es posible que las personas que tengan otros trastornos de la médula ósea, incluidos trastornos mieloproliferativos, desarrollen AML con el tiempo. “Mielo” significa de la médula ósea y “proliferativo” significa demasiado. Estas afecciones incluyen:

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que puede provocar esta enfermedad. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Síntomas y signos

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EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que requiera atención médica. Para ver otras páginas, use el menú.

Las personas con AML pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con AML no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, la causa de estos síntomas puede ser otra afección médica que no sea leucemia.

  • Fatiga

  • Debilidad

  • Palidez

  • Moretones que se forman fácilmente o sangrado que no se detiene con facilidad

  • Pérdida de peso

  • Fiebre

  • Dolor en los huesos o abdominal

  • Dificultad para respirar y/o falta de aire

  • Infecciones frecuentes o infecciones que no desaparecen

  • Ganglios o nódulos linfáticos inflamados

  • Encías inflamadas o sangrantes

  • Dolor torácico

  • Mareos

  • Ciclo menstrual inusualmente largo en el caso de las mujeres

  • Nódulos en la piel

  • Manchas rojas del tamaño de la cabeza de un alfiler en la piel

  • Heridas o llagas que no desaparecen

  • Dolor de cabeza

  • Visión borrosa

Si le preocupa algún cambio que ha experimentado, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha tenido el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a averiguar la causa del problema, es decir, el diagnóstico.

Si se diagnostica leucemia, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluidos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar la causa. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos utilizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar la leucemia. También realizan pruebas para averiguar el subtipo (consulte Subtipos). Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden brindar más información sobre la causa de los síntomas. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de AML y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • El tipo de leucemia que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Resultados de pruebas médicas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar la AML:

  • Análisis de sangre. Para diagnosticar la AML, el médico pedirá análisis de sangre (en inglés) para realizar un recuento de los glóbulos blancos y ver si tienen un aspecto anormal en la observación con el microscopio. En ocasiones, se recurre a pruebas especiales denominadas citometría de flujo, o inmunofenotipificación, y citoquímica para distinguir a la AML de otros tipos de leucemia y para determinar el subtipo exacto de la enfermedad.

  • Aspiración y biopsia de médula ósea. Estos 2 procedimientos (en inglés) son similares y suelen realizarse al mismo tiempo para examinar la médula ósea. La médula ósea tiene una parte sólida y una líquida. En la aspiración de médula ósea se extrae una muestra del líquido con una aguja. La biopsia de médula ósea consiste en la extirpación de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. Luego un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Un lugar frecuente para realizar una aspiración de médula ósea y una biopsia es el hueso pélvico, el cual está ubicado en la región lumbar junto a la cadera. La piel en dicha área se adormece de antemano con medicamentos, y se pueden utilizar otros tipos de anestesia (medicamentos para bloquear la sensibilidad del dolor). Si los análisis de sangre (consulte arriba) indican AML, es mejor realizar la aspiración y biopsia de médula ósea en el hospital donde se recibirá el tratamiento, para que no haya que repetir las pruebas.

  • Pruebas genómicas. Es posible que su médico recomiende realizar análisis de laboratorio en las células de leucemia a fin de identificar genes específicos, proteínas, cambios en los cromosomas y otros factores específicos de la leucemia. Los estudios de cromosomas denominados citogenética se usan para detectar cambios genéticos en los blastocitos de AML. Además, se ha descubierto que varias mutaciones genéticas específicas en las células de AML pueden ayudar a determinar el pronóstico de una persona, o la probabilidad de recuperación. Ahora, estos análisis moleculares se están realizando con más frecuencia cuando la AML se diagnostica por primera vez. Los resultados de estas pruebas ayudarán a decidir sus opciones de tratamiento (consulte la sección Opciones de tratamiento).

  • Pruebas por imágenes. Una tomografía computada (computerized tomography CT o CAT; en inglés) es un estudio que crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI; en inglés) utilizan campos magnéticos, en lugar de radiografías, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en la vena del paciente o puede ser administrado en forma de pastilla para tragar. Estas pruebas pueden utilizarse para obtener más información sobre la causa de los síntomas o para ayudar a diagnosticar infecciones en pacientes con AML. No se usan regularmente para averiguar qué tan diseminada está la AML porque con frecuencia, la enfermedad se ha diseminado en toda la médula ósea cuando se diagnostica por primera vez.

  • Punción lumbar, también denominada punción espinal. Una punción lumbar es un procedimiento por el cual un médico utiliza una aguja para extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo (cerebral spinal fluid, CSF) para analizar la composición del líquido y para averiguar si contiene células de leucemia o sangre. El CSF es el líquido que circula por el cerebro y la médula espinal. Los médicos generalmente utilizan anestesia para adormecer la región lumbar antes del procedimiento. El CSF se examina luego con el microscopio para detectar la presencia de células de AML.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es AML, estos resultados también ayudarán al médico a describir la enfermedad; esto se denomina subtipificación.

La siguiente sección de esta guía es Subtipos. Explica la manera en que los médicos describen la AML. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Subtipos

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EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo los médicos describen la AML. Esto se denomina subtipo. Para ver otras páginas, use el menú.

Hay diferentes maneras de clasificar los subtipos de AML. Aunque todos los subtipos ocasionan disminuciones de los niveles normales de células sanguíneas, los diferentes tipos de AML se asocian con síntomas y problemas específicos. Además, cada subtipo puede comportarse de forma diferente después del tratamiento.

Morfología

La AML primero se describe por su morfología, o el aspecto de las células cancerosas bajo el microscopio. La AML se clasifica según el tipo de glóbulo blanco inmaduro y normal al que se asemeja en mayor detalle.

La mayoría de los pacientes con AML tienen un subtipo denominado leucemia mieloide, que significa que el cáncer está en las células que normalmente producen neutrófilos. Otros pacientes tienen un tipo de AML que se denomina leucemia monoblástica o monocítica. En la leucemia monocítica, las células se parecen a glóbulos blancos denominados monocitos. Las células de leucemia también pueden ser una mezcla de células mieloblásticas y monocíticas.

A veces, la AML parece provenir de las células que producen los glóbulos rojos, denominadas células eritroides, o de las plaquetas, denominadas células megacariocíticas. La leucemia promielocítica aguda (acute promyelocytic leukemia, APL) es un subtipo de AML único, en el que la célula cancerosa deja de madurar cuando se encuentra en un estadio denominado estadio promielocito o progranulocito. La APL está asociada con una traslocación entre los cromosomas 15 y 17 [t(15;17)].

El sistema de clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye estos grupos principales:

  • AML con anomalías genéticas recurrentes, es decir, con cambios cromosómicos específicos

  • AML con displasia multilinaje, o anomalías en la apariencia de las células sanguíneas

  • AML relacionada con terapia que daña las células, también denominada neoplasia mieloide relacionada con la terapia

  • AML sin otra clasificación

La clasificación franco-americana-británica (French-American-British, FAB) es un sistema más antiguo para describir la AML, pero todavía se utiliza frecuentemente y se detalla a continuación como referencia.

M0: Mieloblástica sin diferenciación
M1: Mieloblástica con escasa maduración o sin maduración
M2: Mieloblástica con maduración
M3: Promielocítica
M4: Mielomonocítica
M4eo: Mielomonocítica con eosinófilos
M5a: Monocítica sin diferenciación (monoblástica)
M5b: Monocítica con diferenciación
M6: Eritroleucémica
M7: Megacariocítica

Citogenética

La AML también se clasifica de acuerdo con los cambios citogenéticos, o en los cromosomas, que se producen en las células de leucemia. A veces los médicos pueden detectar estos cambios al analizar con el microscopio los cromosomas en células que se dividen. Otros cambios pueden detectarse solamente con pruebas moleculares muy específicas capaces de identificar cambios muy pequeños en el ADN.

Ciertos cambios cromosómicos están íntimamente vinculados con la morfología de las células de AML. Lo más importante es que los cambios cromosómicos ayudan a los médicos a determinar las mejores opciones de tratamiento debido a que, a veces, estos cambios pueden predecir la eficacia del tratamiento intensivo. Con frecuencia, estos cambios cromosómicos se agrupan de acuerdo con la probabilidad que tiene el tratamiento de funcionar contra el subtipo de AML.

Todos los cromosomas están numerados del 1 al 22. Además, los cromosomas sexuales se llaman “X” o “Y”. Las letras “p” y “q” se refieren a los “brazos” o las áreas específicas del cromosoma. Algunos de los tipos de cambios genéticos detectados en la AML incluyen:

  • Una traslocación, que significa que un cromosoma se desprende y se une a otro cromosoma

  • Copias adicionales de un cromosoma

  • Una eliminación de un cromosoma

Algunos de los cambios cromosómicos más frecuentes se agrupan de la siguiente manera:

  • Favorables. Los cambios cromosómicos asociados con un tratamiento más exitoso incluyen anomalías en las bandas p13 y q22 del cromosoma 16 [t(16;16)inv(16)(p13q22)], una traslocación entre los cromosomas 8 y 21 [t(8;21)].

  • Intermedios. Los cambios asociados con un pronóstico menos favorable incluyen cromosomas normales, en donde no se detectan cambios, y una traslocación entre los cromosomas 9 y 11 [t(9;11)]. Muchos otros subtipos se consideran parte de este grupo, en particular aquellos con uno o más cambios moleculares específicos. A veces, las copias adicionales del cromosoma 8, o la trisomía 8, pueden clasificarse como riesgo intermedio en contraposición a desfavorable (consulte a continuación).

  • Desfavorables. Los ejemplos de cambios cromosómicos que están relacionados con un tratamiento menos exitoso o con una probabilidad baja de cura de la AML, incluyen copias adicionales de los cromosomas 8 o 13 [por ejemplo, la trisomía 8 (+8)], la eliminación de todos o parte de los cromosomas 5 o 7, un cambio complejo en muchos cromosomas y cambios en la banda q26 del cromosoma 3.

En general, los cambios favorables ocurren más frecuentemente en los pacientes más jóvenes, mientras que los cambios desfavorables son más frecuentes en los pacientes mayores de 60 años. La eficacia del tratamiento aún varía ampliamente en cada uno de estos grupos. El tratamiento es exitoso a largo plazo para entre el 50 % y el 60 % de los pacientes menores de 60 años con AML que se clasifica como favorable y para menos del 10 % de los pacientes menores de 60 años con AML que se clasifica como desfavorable. En los pacientes mayores de 60 años, el pronóstico es considerablemente peor. La eficacia del tratamiento también depende de otros factores, incluidos la edad del paciente y la cantidad de glóbulos blancos. No se puede predecir con precisión qué probabilidad tiene una persona con AML de que el tratamiento sea exitoso.

Cambios moleculares

Las mutaciones de los genes que son demasiado pequeñas para observar con un microscopio y no se pueden detectar con pruebas citogenéticas se han detectado mediante el uso de pruebas denominadas pruebas moleculares. Por ejemplo, los pacientes con cambios en los genes NPM1 o CEBPalpha tienen un mejor resultado a largo plazo, mientras que la quimioterapia (consulte la sección Opciones de tratamiento) no funciona tan bien para los pacientes con cambios en el gen FLT3. Por lo tanto, las pruebas para estos cambios en el diagnóstico ayudan a determinar las opciones de tratamiento de un paciente.

AML recurrente

La AML recurrente o recidivante es cáncer que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Si la AML regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

La información sobre el subtipo le ayudará al médico a recomendarle un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Opciones de tratamiento. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Opciones de tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: obtendrá información acerca de los distintos métodos que los médicos utilizan para tratar a las personas con AML. Para ver otras páginas, use el menú.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para este tipo de leucemia. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarle a considerar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los estudios clínicos, vea las secciones Acerca de los estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para la AML. Las opciones y las recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el subtipo, la morfología y la citogenética de la AML (consulte Subtipos), los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer.

El tratamiento más exitoso para la AML depende de los resultados del primer tratamiento; por lo tanto, es importante para los pacientes someterse a sus primeros tratamientos en un centro con experiencia en AML.

Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información acerca de cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Quimioterapia intensiva

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. Los fármacos ingresan al torrente sanguíneo para que alcancen las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos. O es administrada por un hematólogo, un médico que se especializa en el tratamiento de trastornos de la sangre.

La quimioterapia es el tratamiento primario para la AML. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Las formas frecuentes de administrar la quimioterapia incluyen las siguientes:

  • Se coloca un tubo intravenoso (i.v.) en una vena mediante el uso de una aguja. Si la quimioterapia se administra por vía i.v., puede aplicarse en una vena más grande o en una más pequeña; por ejemplo, en el brazo. Si se administra en una vena más grande, es posible que se deba colocar un catéter venoso central o puerto en el cuerpo.

  • Una inyección en el líquido cefalorraquídeo.

  • Una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

  • Una inyección debajo de la piel, lo cual se denomina inyección subcutánea.

Un régimen (programa) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo. Se usan muchos fármacos para tratar la AML, los cuales se analizan a continuación.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Quimioterapia por fase

La quimioterapia para la AML se puede dividir en 3 fases: inducción, terapia posterior a la remisión y consolidación.

  • Terapia de inducción. Este es el primer período de tratamiento después de que se hace el diagnóstico. El objetivo de la terapia de inducción es una remisión completa (complete remission, CR). Una persona tiene una CR cuando:

    • Los recuentos sanguíneos han regresado al nivel normal.

    • La leucemia no se puede detectar en una muestra de médula ósea al examinarla con el microscopio.

    • Ya no hay signos y síntomas de AML

    La combinación de citarabina (Cytosar-U) administrada durante 4 a 7 días y un fármaco antraciclina, como la daunorrubicina (Cerubidine) o la idarrubicina (Idamycin), que se administra durante 3 días, es la que se usa con más frecuencia. Los pacientes también pueden recibir hidroxiurea (Droxia, Hydrea) para ayudar a disminuir los recuentos de glóbulos blancos. Además de destruir las células de la leucemia, estos fármacos también dañan las células sanas, lo que aumenta el riesgo de infección y sangrado (consulte a continuación). La mayoría de los pacientes necesitará permanecer en el hospital de 3 a 5 semanas durante la terapia de inducción antes de que sus recuentos sanguíneos vuelvan a la normalidad. A veces, es necesario administrar 2 sesiones de terapia para lograr una CR. Aproximadamente el 75 % de los adultos más jóvenes con AML y alrededor del 50 % de los pacientes mayores de 60 años logran la CR después del tratamiento.

    Es posible que algunos adultos mayores no puedan realizarse una terapia de inducción con los fármacos estándar. En cambio, es posible que se usen los fármacos decitabina (Dacogen), azacitidina (Vidaza) y clofarabina (Clolar). Un estudio clínico también es una opción.

  • Terapia posterior a la remisión. Después de la terapia de inducción, se usa una variedad de distintos fármacos para destruir las células de AML restantes, pero que no se pueden detectar con pruebas médicas. Casi con certeza, la AML se volverá a manifestar si no se administra más tratamiento después de una CR. Para algunos pacientes, se recomienda el trasplante de médula ósea/células madre (consulte más abajo) como parte de la terapia posterior a la remisión.

  • Quimioterapia de consolidación. Con frecuencia, se administran de 2 a 4 sesiones de dosis altas de citarabina u otra quimioterapia intensiva a intervalos mensuales a los adultos más jóvenes que están en remisión, mientras que, para los pacientes de edad más avanzada, se emplean varios regímenes diferentes. Aunque, por lo general, la quimioterapia se administra en el hospital, la mayor parte del tiempo de recuperación puede transcurrir en casa. Se recomienda con frecuencia un trasplante de células madre como terapia de consolidación para los pacientes más jóvenes en los que los estudios citogenéticos o moleculares predicen un resultado más deficiente con el uso de quimioterapia sola.

  • Trasplante de células madre/trasplante de médula ósea. Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea que contiene leucemia se destruye y, luego, se reemplaza por células altamente especializadas, denominadas células madre hematopoyéticas, que se desarrollan en médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas son células formadoras de sangre y se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más frecuentemente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre en la sangre y no el tejido de la médula ósea en sí mismo.

    Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de los tratamientos previos, la edad y el estado de salud general del paciente.

    Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alogénico (allogeneic, ALLO) y autólogo (autologous, AUTO). El ALLO usa células madres donadas, mientras que el AUTO usa las células madre propias del paciente. Los trasplantes ALLO suelen utilizarse para la AML.

    El objetivo es destruir todas las células cancerosas en la médula, la sangre y otras partes del cuerpo, usando altas dosis de quimioterapia y/o radioterapia, y, luego, permitir que las células madre sanguíneas de reemplazo creen una médula ósea sana. Obtenga más información sobre los conceptos básicos del trasplante de células madre y de médula ósea.

Efectos secundarios de la quimioterapia

La quimioterapia para la AML ataca las células que se dividen rápidamente, incluidas las células de los tejidos sanos como el cabello, el recubrimiento de la boca, los intestinos y la médula ósea. Las personas con AML que reciben quimioterapia pueden experimentar la caída del cabello, llagas en la boca o náuseas y vómitos. El cabello volverá a crecer una vez finalizado el tratamiento, y fármacos eficaces ayudan a evitar y controlar las náuseas y los vómitos (en inglés). Los efectos secundarios de la quimioterapia pueden ser distintos según los fármacos que se usen. Antes de comenzar el tratamiento, se aconseja a los pacientes hablar con sus médicos sobre los efectos secundarios a corto y largo plazo.

Debido al efecto en las células sanguíneas sanas de la médula ósea, la quimioterapia usada para la AML disminuirá la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones por un tiempo corto, y puede ser frecuente el aumento de moretones, sangrado y cansancio. Con frecuencia, los pacientes con AML recibirán antibióticos para prevenir y tratar las infecciones, y necesitarán transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas a lo largo de la quimioterapia. La quimioterapia también puede afectar la fertilidad (en inglés) de los pacientes, o la capacidad de tener un hijo en el futuro. Se aconseja a los pacientes preocupados al respecto que hablen con un especialista en fertilidad antes de comenzar el tratamiento.

Tratamiento para la leucemia promielocítica aguda (APL)

El tratamiento del subtipo APL de la AML es muy distinto. Este subtipo es muy sensible a los efectos del ácido transretinoico (all-trans retinoic acid, ATRA), un fármaco que es similar a la vitamina A y que se administra de forma oral. Es muy probable que las personas con el subtipo APL que reciben una combinación de ATRA y quimioterapia (consulte arriba) con idarrubicina o daunorrubicina tengan una CR. En ocasiones, también se puede utilizar el fármaco citarabina. El trióxido de arsénico (Trisenox) es otro fármaco que funciona bien para la APL, ya sea durante la terapia de inducción sola o en combinación con ATRA, durante la terapia posterior a la remisión o para la APL que ha vuelto a aparecer después del tratamiento.

El sangrado leve a intenso es un síntoma frecuente de la APL y, con frecuencia, los pacientes con este subtipo necesitan muchas transfusiones de sangre y plaquetas durante el tratamiento inicial. En comparación con otros subtipos de AML en los cuales no se usa la terapia de mantenimiento, algunos pacientes con APL se benefician del uso de ATRA durante 1 a 2 años después del tratamiento inicial.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de radiografías u otras partículas con alta potencia para eliminar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo. El tipo de radioterapia más frecuente se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Un régimen de radioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado. Dado que la AML se encuentra en toda la sangre, por lo general se usa la radioterapia únicamente cuando las células de leucemia se han diseminado al cerebro o con el fin de encoger un sarcoma mieloide. Un sarcoma mieloide es una masa de tejido que se encuentra en solo una parte del cuerpo.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, la leucemia y su tratamiento producen efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios del tratamiento que experimenta la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tipo de tratamiento que se centra en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento para la leucemia y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar la leucemia, como quimioterapia o radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

AML refractaria

Si la leucemia aún está presente después del tratamiento inicial, la enfermedad se denomina AML refractaria. Si esto sucede, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en tratarla. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los estudios clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido.

Su plan de tratamiento puede incluir nuevos fármacos que se están evaluando en estudios clínicos. También se debe considerar un trasplante ALLO de células madre. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, recibir un diagnóstico de leucemia refractaria es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión sucede cuando no se puede detectar leucemia en el cuerpo, no hay síntomas y los recuentos sanguíneos de un paciente son normales. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que la leucemia reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, la enfermedad regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si la leucemia regresa después del tratamiento original, se la denomina leucemia recurrente o recidivante. Cuando esto sucede, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como quimioterapia, trasplante de células madre y radioterapia, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de leucemia recurrente. Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, el tratamiento para la AML recurrente depende de la duración de la remisión inicial. Si la AML reaparece después de una remisión prolongada, el tratamiento original puede funcionar otra vez. Si la remisión fue breve, entonces se utilizan otros fármacos, que suelen administrarse a través de un estudio clínico. El trasplante ALLO de células madre puede ser la mejor opción para los pacientes cuya leucemia ha regresado después del tratamiento inicial. Sin embargo, muchos fármacos y otros enfoques se están investigando en estudios clínicos y estos pueden brindar otras opciones de tratamiento.

Con frecuencia, las personas con leucemia recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse de la leucemia no siempre es posible. Si la leucemia no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y puede ser difícil conversar al respecto porque la leucemia avanzada es incurable. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Los pacientes con leucemia avanzada que no tienen más opciones de tratamiento efectivas disponibles pueden querer considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidado para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarles a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los estudios clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los estudios clínicos, que son la principal forma en que se prueban los enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú.

¿En qué consisten los estudios clínicos?

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para el cuidado de los pacientes con AML. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan estudios clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, todos los fármacos aprobados en la actualidad por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. se evaluaron en estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en los tratamientos nuevos. Los investigadores buscan determinar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento que los médicos usan en la actualidad. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en los estudios clínicos pueden ser los primeros en recibir un tratamiento antes de que esté disponible al público en general. Sin embargo, no hay garantías de que el nuevo tratamiento será seguro, eficaz o mejor que los usados por los médicos en la actualidad.

Algunos estudios clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden darse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios. También hay estudios clínicos que estudian cómo prevenir el cáncer.

Decisión de participar en un estudio clínico

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, un estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes, con frecuencia, están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos estudios son la única manera de lograr avances en el tratamiento de la AML. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con AML.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un estudio clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Sin embargo, generalmente los placebos se combinan con tratamientos estándares en la mayoría de los estudios clínicos sobre cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Encuentre más información sobre el uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe enumerar todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el tratamiento nuevo se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el estudio clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa de tratamiento.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un estudio clínico

Hay investigaciones en curso a través de estudios clínicos para todos los tipos de cáncer. Para obtener más información sobre temas específicos que están en estudio para la AML, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre estudios clínicos sobre el cáncer en otras áreas del sitio web, incluidos una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de cáncer.

Asimismo, este sitio web en inglés ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video acerca de los estudios clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección en esta guía es Últimas investigaciones. Explica áreas de la investigación científica sobre la AML que se está desarrollando actualmente. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre la AML y cómo tratarla. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre la AML, las maneras de prevenirla, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes a través de estudios clínicos. La mayoría de los centros oncológicos participan activamente en estudios clínicos cuya finalidad es aumentar la cantidad de personas que se curan de la AML. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

  • Comprender la biología de la AML. La investigación sobre la biología de la AML es constante para obtener más información sobre cómo se desarrolla la leucemia y para mejorar su tratamiento, en especial para los pacientes mayores.

  • Nuevos fármacos y regímenes de tratamiento. Los investigadores están evaluando el uso de fármacos existentes que se administran en distintas dosis y programas, así como el uso de nuevos fármacos. La investigación específica incluye el uso de fármacos que se denominan terapia hipometilante, como la azacitidina o la decitabina. También se está investigando una nueva combinación de fármacos denominada CPX-351, que combina los fármacos citarazbina y daunorrubicina.

  • Terapia dirigida. La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Los investigadores están estudiando maneras de bloquear el modo en que cambios genéticos específicos hallados en las células de AML afectan el cuerpo. Por ejemplo, cerca del 30 % de los pacientes con AML tiene cambios en el gen FLT3, que puede aumentar la proliferación de las células de AML. En estudios clínicos, se está evaluando el quizartinib, un fármaco que impide el funcionamiento del gen cambiado FLT3. Se están investigando otras terapias dirigidas que impiden que las células de AML se vuelvan resistentes a la quimioterapia cuando esta deja de funcionar. Los fármacos específicos de la terapia dirigida que se están investigando incluyen midostaurina, lenalidomida (Revlimid), sorafenib (Nexavar), glasdegib, venetoclax y otros fármacos que están dirigidos a mutaciones genéticas específicas, como IDH1 e IDH2, c-KIT y RAS.

  • Inmunoterapia. La inmunoterapia, también denominada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir la leucemia. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Los investigadores están observando específicamente las vacunas y el uso de anticuerpos dirigidos contra las células de AML. Los investigadores también están buscando técnicas de inmunoterapia adoptiva. Este tipo de inmunoterapia implica cambiar los glóbulos blancos de una persona en un laboratorio para aumentar su capacidad de combatir el tumor. Las células modificadas se devuelven al paciente.

  • Trasplante de médula ósea/células madre. También se están estudiando diferentes maneras de lograr que el trasplante de células madre (consulte Opciones de tratamiento) sea más seguro, más fácil y más eficaz.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para la AML a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre la AML, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden ocasionar la AML y su tratamiento. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Cómo sobrellevar el tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre cómo sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y financieros del cáncer y su tratamiento. Esta página incluye varios enlaces que le llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú.

Cada tratamiento para la leucemia puede provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de leucemia. Esto puede hacer que sea difícil predecir exactamente cómo se sentirá usted durante el tratamiento.

Cuando se prepara para iniciar el tratamiento es normal sentir temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento (en inglés). Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Esta parte del tratamiento es denominada “cuidados paliativos” por los médicos. Es una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o la etapa de la enfermedad.

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para la AML se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios de la leucemia y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el subtipo, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

A veces, los efectos secundarios físicos pueden durar después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. Al efecto secundario que sucede meses o años después del tratamiento lo denominan efecto tardío. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es parte importante de la atención para sobrevivientes. Para obtener más información, lea la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

Cómo sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Después de recibir un diagnóstico de AML, usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos. Estos pueden incluir el manejo de emociones difíciles, como la ansiedad o el enojo, o su nivel de estrés. A veces a los pacientes les resulta difícil expresar cómo se sienten a sus seres queridos o las personas no saben qué contestarles.

Se alienta a los pacientes y a sus familias a que compartan sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica. Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Cómo sobrellevar los efectos financieros

El tratamiento puede resultar caro. Por lo general, genera mucho estrés y ansiedad en las personas con AML y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo les impide seguir o completar su plan de tratamiento. Esto puede colocar su salud en riesgo y generar mayores costos en el futuro. Obtenga más información sobre cómo manejar las cuestiones financieras, en otra parte de este sitio web.

Atención de un ser querido con AML

Los familiares y los amigos en ocasiones desempeñan un papel importante en el cuidado de una persona con AML. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores proporcionan apoyo físico, práctico y emocional al paciente, incluso si viven lejos de él.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias o según se las necesite. A continuación se enumeran algunas de las responsabilidades que asumen los cuidadores:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Conducir rumbo a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar problemas con el seguro y la facturación

Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento. Pregúntele:

  • ¿Cuáles efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para evitarlos o aliviarlos?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención médica cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuénteles incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Este análisis debería incluir los efectos físicos, emocionales y sociales del AML.

Además pregunte cuánta atención puede llegar a necesitar en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Esto puede ayudar a preparar un plan para su cuidado.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento y explica la importancia de los controles después de que finalice el tratamiento para la AML. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Atención de seguimiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento de la AML y la importancia de este tipo de atención de seguimiento. Para ver otras páginas, use el menú.

La atención de las personas que tienen un diagnóstico de AML no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que la leucemia no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y monitorear su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los médicos quieren hacer un seguimiento de su recuperación durante los próximos meses y años. Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. La leucemia vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden no haberse detectado en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico también le hará preguntas específicas sobre su salud. Algunas personas pueden realizarse análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, entre ellos, el subtipo de la AML diagnosticada originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas espera tener efectos secundarios durante el tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Además, otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios tanto emocionales como físicos.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de AML, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que también se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y controlarlos.

Llevar registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de preguntar cualquier inquietud que tenga sobre su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento que recibió y desarrollar un plan de cuidados para sobrevivientes al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención general de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el subtipo de la AML, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en su atención para la AML va a liderar la atención de seguimiento, asegúrese de compartir su resumen de tratamiento y los formularios del plan de atención de sobrevivencia con él, así como con todos los proveedores de atención de la salud futuros. Los detalles sobre su tratamiento son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos que se plantean después de un diagnóstico de AML. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Sobrevivencia

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá sobre cómo sobrellevar los desafíos que se presentan en la vida cotidiana después de un diagnóstico de AML. Para ver otras páginas, use el menú.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa diferentes cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia comienza con el diagnóstico e incluye personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para manejar una enfermedad crónica.

La sobrevivencia es uno de los aspectos más complicados de la leucemia. Se debe a que es diferente para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sensaciones fuertes, incluidas la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico y que han logrado una mayor aceptación de ellos mismos. Otras personas se mantienen muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten cierta incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después del tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención médica brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, tales como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas relacionados con la sexualidad y la fertilidad, y problemas financieros y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere:

  • Entender el desafío al que se enfrenta.

  • Pensar en soluciones.

  • Pedir y permitir el apoyo de otros.

  • Sentirse cómodo con el curso de acción que eligió seguir.

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto le permite hablar con personas que tienen experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o integrante de su equipo de atención médica, asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del centro en donde recibió tratamiento.

Cómo cambiar el rol de cuidador

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador juega un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona a quien se le diagnosticó leucemia y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o más.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Finalmente, la necesidad de tener un cuidador relacionado con el diagnóstico se vuelve mucho menor o llega a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador en este artículo.

Una nueva perspectiva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan de la AML sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarle a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Además, es importante que se realicen las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar su salud. Es posible que también se recomiende la rehabilitación, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios, como terapia física, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional y/o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su médico para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: consiga este cuadernillo de 48 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye formularios de resumen de tratamiento y de plan de atención para sobrevivencia en blanco. Este cuadernillo informativo está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un video corto (en inglés) conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a los sobrevivientes, incluidos aquellos de diferentes grupos de edades.

La siguiente sección ofrece Preguntas para hacerle al médico, a fin de ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención médica. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Preguntas para hacer al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacerle al médico o a otros integrantes del equipo de atención médica, que le ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas, use el menú.

Hablar con frecuencia con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarle a obtener más información sobre su atención y tratamiento. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Cuál es mi diagnóstico? ¿Qué significa?

  • ¿Qué subtipo de AML tengo?

  • ¿Necesito comenzar el tratamiento de inmediato?

  • ¿Me puede recomendar un especialista en leucemia?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

Preguntas para hacer acerca de cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Cuál es el mejor lugar para recibir tratamiento?

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Es para eliminar la leucemia, manejar los síntomas o efectos secundarios, o para ambas cosas?

  • ¿Qué posibilidades hay de que mi AML entre en remisión?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento a corto y a largo plazo?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento?

  • ¿De qué manera el tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención médica, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

  • ¿Hay algo más que deba preguntar?

Preguntas para hacer sobre la realización de la quimioterapia o el trasplante de células madre

  • ¿Qué tipo de tratamiento se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Cuánto durará el tratamiento en general?

  • ¿Deberé permanecer en el hospital durante el tratamiento? ¿Por qué y cuándo?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para realizar sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es la probabilidad de que la AML reaparezca? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles en función del tratamiento que recibí?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y un plan de atención de sobrevivencia para conservar en mis registros personales?

  • ¿Quién estará a cargo de mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia están disponibles para mí? ¿Y a disposición de mi familia?

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Recursos adicionales

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