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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2013

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía de Cancer.Net para la leucemia mieloide aguda en adultos. Para ver otras páginas, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla. Piense en esas casillas como un mapa para recorrer esta guía completa. O bien, haga clic en “Siguiente” en la parte inferior de cada página.

La leucemia es un cáncer de la sangre. Comienza cuando las células sanguíneas normales cambian y proliferan sin control. La leucemia mieloide aguda (acute myeloid leukemia, AML) es un trastorno del proceso que normalmente produce neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco. A veces se la denomina leucemia mielógena aguda, leucemia mielocítica aguda o leucemia no linfocítica aguda. A diferencia de la leucemia crónica, la leucemia aguda evoluciona rápidamente y, por lo general, requiere tratamiento inmediato. La AML se presenta en personas de todas las edades, pero es más frecuente en adultos mayores de 65 años.

Acerca de los neutrófilos

Los neutrófilos combaten las infecciones causadas por bacterias. Los neutrófilos maduros se desarrollan a partir de glóbulos blancos inmaduros (no desarrollados) en un proceso denominado diferenciación. Generalmente, la producción de neutrófilos maduros está muy regulada. Por ejemplo, el cuerpo produce rápidamente más neutrófilos durante una infección, y regresa a un nivel regular de producción cuando la infección está controlada.

Acerca de la AML

En la AML, las mutaciones adquiridas (daño en el material genético o ADN) en las células formadoras de sangre causan problemas con el desarrollo normal de las células sanguíneas. Esto ocasiona la acumulación de muchas células inmaduras denominadas mieloblastos o blastocitos. Los blastocitos no actúan como células sanguíneas sanas totalmente desarrolladas y no ayudan al funcionamiento del sistema inmunitario de una persona. La gran cantidad de blastocitos también reduce la producción de glóbulos rojos (que transportan oxígeno) sanos y plaquetas (células que ayudan a que la sangre se coagule) sanas. Por lo tanto, las personas con AML generalmente están anémicas (ya que no tienen suficientes glóbulos rojos), son más susceptibles de contraer infecciones (porque no tienen neutrófilos maduros suficientes) y experimentan hematomas o sangrado con facilidad (debido a que tienen un nivel bajo de plaquetas).

Habitualmente, la AML se encuentra en la sangre y en la médula ósea (el tejido rojo y esponjoso que está en el interior de los huesos grandes), pero a veces también se puede diseminar a otras partes del cuerpo, como el cerebro, la piel y las encías. En ocasiones, las células de AML pueden formar un tumor sólido denominado sarcoma mieloide o cloroma, que se puede desarrollar en cualquier parte del cuerpo.

En esta sección se trata la AML en adultos. Lea acerca de la AML en niños.

¿Busca más que un panorama general?

Si desea obtener información introductoria adicional, explore este material relacionado. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

  • Hoja informativa ASCO Answers: Lea una hoja informativa en inglés de una página (disponible en PDF) que ofrece una introducción fácil de imprimir sobre este tipo de cáncer.

 

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Acerca de los estudios clínicos

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los estudios clínicos, que son la principal forma en que los nuevos enfoques médicos se ponen a prueba para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos y científicos siempre buscan mejores maneras para tratar a los pacientes con AML. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación en los que participan voluntarios, que se denominan estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en nuevos tratamientos y evalúan si estos son seguros, efectivos y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, nuevos enfoques de radioterapia o cirugía, y nuevos métodos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos a menudo están entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, como una nueva quimioterapia, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de manejar los efectos tardíos que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en lo que respecta a los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre formas de prevenir la enfermedad.

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, un estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre que implica un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos estudios son la única manera de lograr avances en el tratamiento de la AML. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con AML.

A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “píldora de azúcar”. El uso de placebos en los estudios clínicos sobre el cáncer es infrecuente. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre los placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para formar parte de un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe mencionar todos los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el estudio clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el plan de tratamiento.

Para obtener más información sobre temas específicos que están en estudio para la AML, consulte la sección Investigaciones actuales.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir la ineficacia del nuevo tratamiento o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre estudios clínicos en otras áreas del sitio web, incluida una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de cáncer.

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para leer acerca de las áreas de investigación en desarrollo en la actualidad sobre la AML. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los pasos que debe seguir para ayudarlo a sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de leucemia, pero puede ayudar el saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo y es una parte importante del plan de tratamiento integral, independientemente del estadio de la enfermedad.

Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento para la AML se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de una variedad de factores, incluidos el subtipo, la duración y la dosis del (de los) tratamiento(s), y su estado de salud general.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten, cuándo es probable que ocurran y qué se puede hacer para evitarlos o aliviarlos. Asimismo, pregunte sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, dado que los familiares y los amigos a menudo desempeñan una función importante en el cuidado de una persona con AML. Obtenga más información sobre los cuidados.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Se aconseja a los pacientes y sus familiares que compartan sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica, quien puede ayudar con las estrategias para sobrellevarlos. Obtenga más información sobre la importancia de atender estas necesidades, entre ellas, las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo de la atención para tratar el cáncer.

Durante el tratamiento y después de él, asegúrese de informar al equipo de atención médica sobre los efectos secundarios que experimenta, aun cuando crea que no son graves. A veces, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que sucede meses o años después del tratamiento se denomina efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es un aspecto importante de la atención de supervivencia. Para obtener más información, lea la sección Después del tratamiento o hable con su médico.

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para ver una sección acerca de qué pruebas y controles necesita después de finalizar el tratamiento. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Despues del tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento y por qué esta atención de seguimiento es importante. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Después de finalizado el tratamiento para la AML, hable con su médico sobre la elaboración de un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años. ASCO ofrece formularios de resumen del tratamiento para el cáncer (en inglés) para ayudarlo a llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención de supervivencia al finalizar el tratamiento.

Los pacientes en remisión deben realizarse exámenes de seguimiento regulares durante muchos años para detectar la presencia de una recurrencia de la AML o de efectos tardíos de la quimioterapia. También se aconseja a los pacientes hablar con el médico sobre los síntomas nuevos que tengan.

Se aconseja a las personas en recuperación de AML seguir las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, llevar una dieta equilibrada y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Hable con su médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. El ejercicio físico moderado puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y la energía. Su médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos para seguir en la supervivencia, entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de las pruebas, procedimientos y estudios habituales que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar su causa. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos usan muchas pruebas para diagnosticar la leucemia y determinar el subtipo (consulte Subtipos). Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es el único método que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas por imágenes también se pueden usar para obtener más información sobre la causa de sus síntomas. Esta lista describe opciones para el diagnóstico de AML y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Es posible que su médico considere estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y afección médica
  • Tipo de cáncer que se sospecha
  • Signos y síntomas
  • Resultados de pruebas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar la AML:

Análisis de sangre (en inglés). Para diagnosticar esta enfermedad, el médico pedirá análisis de sangre para realizar un recuento de los glóbulos blancos y ver si tienen un aspecto anormal en la observación con el microscopio. En ocasiones, se recurre a pruebas especiales denominadas citometría de flujo (inmunofenotipo) y citoquímica para distinguir a la AML de otros tipos de leucemia y para determinar el subtipo exacto de la enfermedad.

Pruebas moleculares. Es probable que su médico recomiende realizar análisis de laboratorio en las células de leucemia a fin de identificar genes específicos, proteínas, cambios en los cromosomas y otros factores exclusivos de la leucemia. Los estudios de cromosomas denominados citogenética se usan para detectar cambios genéticos en los blastocitos de AML. Además, se ha encontrado que varias mutaciones genéticas específicas en las células de AML pueden ayudar a determinar el pronóstico de una persona (probabilidad de recuperación) y ahora, estos análisis moleculares se están realizando con más frecuencia cuando la AML se diagnostica por primera vez. Los resultados de estas pruebas ayudarán a decidir sus opciones de tratamiento (consulte la sección Opciones de tratamiento).

Biopsia y aspiración de médula ósea (en inglés). Estos dos procedimientos son similares y a menudo se realizan al mismo tiempo. La médula ósea tiene una parte sólida y una líquida. La biopsia de médula ósea consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. En la aspiración se toma una muestra de líquido con una aguja. La(s) muestra(s) extraída(s) en la biopsia es (son) luego analizada(s) por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Un lugar frecuente para realizar una biopsia y aspiración de la médula ósea es el hueso pélvico, ubicado en la región lumbar junto a la cadera. La piel en dicha área se adormece de antemano con medicamentos, y se pueden utilizar otros tipos de anestesia (medicamentos para bloquear la conciencia del dolor).

Pruebas por imágenes. Para obtener más información acerca de la causa de los síntomas o a fin de ayudar a diagnosticar infecciones en pacientes con AML, se puede usar una tomografía computarizada o tomografía axial computarizada (computed tomography, CT o computed axial tomography, CAT; en inglés), una prueba que crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo, o una resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI; en inglés), una prueba que utiliza campos magnéticos en lugar de rayos X para producir imágenes detalladas del cuerpo. No se usan regularmente para averiguar qué tan diseminada está la AML porque con frecuencia, la enfermedad se ha diseminado en toda la médula ósea cuando se diagnostica por primera vez.

Punción lumbar (punción espinal). Una punción lumbar es un procedimiento por el cual un médico extrae una muestra de líquido cefalorraquídeo (cerebral spinal fluid, CSF) para buscar células cancerosas, sangre o marcadores de tumor (sustancias que se encuentran en cantidades mayores que las normales en la sangre, la orina o los tejidos del cuerpo de personas con ciertos tipos de cáncer). El CSF es el líquido que se mueve alrededor del cerebro y la columna vertebral. Los médicos generalmente utilizan anestesia para adormecer la región lumbar antes del procedimiento. El CSF se examina con el microscopio para detectar la presencia de células de AML.

Después de que se realicen estas pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es AML, estos resultados también ayudarán al médico a describir la enfermedad; esto se denomina subtipificación.

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de AML cada año y algunos datos generales de supervivencia. Recuerde, las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Este año, se calcula que se diagnosticará AML en 18,860 personas de todas las edades (11,530 hombres y niños, y 7,330 mujeres y niñas) en los Estados Unidos. La AML es el segundo tipo más frecuente de leucemia que se diagnostica en adultos y niños. Se calcula que este año se producirán 10,460 muertes (6,010 hombres y niños, y 4,450 mujeres y niñas) por AML.

La tasa de supervivencia a cinco años es el porcentaje de personas que sobrevive al menos cinco años una vez detectado el cáncer, excluidas aquellas que mueren por otras enfermedades. La tasa de supervivencia a cinco años de personas con AML es de, aproximadamente, el 24%. Sin embargo, es importante observar que la supervivencia depende de diversos factores, entre ellos, las características biológicas de la enfermedad, en particular, la edad del paciente (consulte Subtipos para obtener más información). Aunque la AML es una enfermedad grave, es tratable y con frecuencia, curable con quimioterapia (consulte la sección Opciones de tratamiento).

Las estadísticas de supervivencia del cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de personas con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de un individuo específico puede variar. Es imposible decirle a una persona cuánto tiempo vivirá con AML. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años, es posible que no representen los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer), Cancer Facts and Figures (Datos y cifras de cáncer) 2014.

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar AML. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien, a menudo, los factores de riesgo influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores de riesgo conocidos. Sin embargo, el hecho de conocer sus factores de riesgo y hablar con su médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención médica.

A pesar de que se desconoce la causa de la AML, hay varios factores asociados con un riesgo más alto de la enfermedad. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo que tiene una persona de desarrollar AML:

Edad. La AML es más frecuente en los adultos mayores, pero se presenta en todas las edades. Alrededor de la mitad de las personas con AML tiene más de 65 años cuando se les diagnostica la enfermedad.

Tabaquismo. El riesgo de AML se ha relacionado con la exposición al humo del tabaco, probablemente junto con otras causas.

Trastornos genéticos. La AML se presenta con más frecuencia en las personas que tienen trastornos hereditarios, como síndrome de Down, ataxia telangiectasia (en inglés), síndrome de Li-Fraumeni (en inglés), síndrome de Klinefelter, anemia de Fanconi, síndrome de Wiskott-Aldrich, síndrome de Bloom y síndrome del trastorno plaquetario familiar.

Dosis altas de radiación. Las personas que han estado expuestas a niveles altos de radiación, como los supervivientes a largo plazo de bombas atómicas, pueden ser más propensas a desarrollar AML. No se ha demostrado que los campos electromagnéticos generados por líneas de energía eléctrica de alto voltaje causen AML.

Tratamiento anterior para el cáncer. Los pacientes que han recibido quimioterapia y/o radioterapia para otros tipos de cáncer, como cáncer de mama, cáncer de ovarios y linfoma, tienen un riesgo más alto de desarrollar AML en los años posteriores al tratamiento.

Sustancias químicas. El contacto prolongado con productos que contienen la sustancia química benceno, que se encuentra en el petróleo, el humo de cigarrillo y los lugares de trabajo industriales, aumenta el riesgo de AML. Sin embargo, no se ha demostrado que la exposición a solventes industriales y a tinturas capilares aumente el riesgo de una persona de desarrollar AML.

Otros trastornos de la médula ósea. Es posible que otras enfermedades de la médula ósea que padecen las personas y que incluyen trastornos mieloproliferativos (mielo significa médula ósea y proliferativo significa demasiado), como policitemia vera, mielofibrosis y trombocitosis esencial, además de síndromes mielodisplásicos (en inglés), se conviertan en AML con el transcurso del tiempo.

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Ilustraciones médicas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará imágenes básicas sobre las partes comunes del cuerpo afectadas por esta enfermedad. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Investigaciones actuales

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EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre la AML y cómo tratarla. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos están trabajando para aprender más sobre la AML, formas de prevenirla, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas opciones para los pacientes a través de los estudios clínicos. La mayoría de los centros oncológicos participan activamente en estudios clínicos cuya finalidad es aumentar la cantidad de personas que se curan de la AML. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

Comprender la biología de la AML. La investigación sobre la biología de la AML es permanente para obtener más información sobre cómo se desarrolla la leucemia y mejorar su tratamiento, en especial para los pacientes mayores.

Nuevos fármacos y regímenes de tratamiento. Los investigadores están evaluando el uso de fármacos existentes que se administran en distintas dosis y programas, así como el uso de nuevos fármacos. La investigación específica incluye el uso de fármacos que se denominan terapia hipometilante, como la azacitidina o la decitabina. También se está investigando una nueva combinación de fármacos denominada CPX-351, que combina los fármacos citarazbina y daunorrubicina.

Terapia dirigida. La terapia dirigida es un tratamiento que actúa sobre los genes y las proteínas específicos del cáncer o las condiciones del tejido que contribuyen a la proliferación y supervivencia del cáncer. Los investigadores están estudiando maneras de bloquear el modo en que cambios genéticos específicos hallados en las células de AML afectan el cuerpo. Por ejemplo, cerca del 30 % de los pacientes con AML tiene cambios en el gen FLT3, que puede aumentar la proliferación de las células de AML. En estudios clínicos se están evaluando fármacos que impiden el funcionamiento del gen cambiado FLT3. Se están investigando otras terapias dirigidas que impiden que las células de AML se vuelvan resistentes a la quimioterapia (cuando la quimioterapia deja de funcionar). Los fármacos específicos de la terapia dirigida que se están investigando incluyen midostaurina, lenalidomida (Revlimid), sorafenib (Nexavar) y tipifarnib (Zarnestra).

Inmunoterapia. La inmunoterapia (también denominada terapia biológica) está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir la leucemia. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. Los investigadores están observando específicamente las vacunas y el uso de anticuerpos dirigidos contra las células de AML.

Trasplante de células madre/médula ósea. También se están estudiando diferentes maneras de lograr que el trasplante de células madre (consulte Opciones de tratamiento) sea más seguro, más fácil y más eficaz.

Atención de apoyo. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores maneras de reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para la AML a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las investigaciones actuales?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre la AML, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para ver una sección sobre cómo sobrellevar los efectos secundarios de la enfermedad o su tratamiento. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2013

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información acerca de las distintas maneras que los médicos utilizan para tratar a personas con AML. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos e Investigaciones actuales.

Panorama general del tratamiento

En la atención para tratar el cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés).

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para la AML. Las opciones y recomendaciones en cuanto a tratamiento dependen de muchos factores, entre ellos, el subtipo, la morfología y la citogenética de la AML (consulte Subtipos), los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. El tratamiento más exitoso para la AML depende de los resultados del primer tratamiento; por lo tanto, es importante para los pacientes someterse a sus primeros tratamientos en un centro con experiencia en AML.

Tómese el tiempo para conocer sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no están claras. Además, hable acerca de los objetivos de cada tratamiento con su médico y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir la capacidad para proliferar y dividirse. Los fármacos se trasladan a través del torrente sanguíneo por todo el cuerpo hacia las células cancerosas. Un oncólogo clínico, que es un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos, o un hematólogo, que es un médico que se especializa en el tratamiento de los trastornos de la sangre, son los que administran la quimioterapia. Un régimen (plan) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

La quimioterapia es el tratamiento primario para la AML. La quimioterapia se puede administrar por boca con un comprimido o inyectarse en una vena o en el líquido cefalorraquídeo. Se usan muchos fármacos para tratar la AML, los cuales se analizan a continuación.

La quimioterapia para la AML se puede dividir en tres fases: inducción a la remisión, consolidación posterior a la remisión y mantenimiento. Sin embargo, el mantenimiento hacer referencia al uso prolongado de quimioterapia para pacientes en remisión y no se usa frecuentemente en la AML.

Terapia de inducción. Este es el primer período de tratamiento después de que se hace el diagnóstico. El objetivo de la terapia de inducción es una remisión completa (complete remission, CR), que significa que los recuentos sanguíneos volvieron a la normalidad, que no se observa leucemia cuando se examina una muestra de médula ósea con el microscopio, y que desaparecieron los signos y los síntomas de la AML.

La combinación de citarabina (Cytosar-U) administrada durante siete días y un fármaco antraciclina, como la daunorrubicina (Cerubidine) o la idarrubicina (Idamycin), administrado durante tres días, es la que se usa con más frecuencia. Además de destruir las células de la leucemia, estos fármacos también dañan las células sanas, lo que aumenta el riesgo de infección y sangrado (consulte a continuación). La mayoría de los pacientes necesitará permanecer en el hospital tres a cinco semanas durante la terapia de inducción antes de que sus recuentos sanguíneos vuelvan a la normalidad. A veces, es necesario administrar dos sesiones de terapia para lograr una CR. Aproximadamente el 75 % de los adultos más jóvenes con AML y alrededor del 50 % de los pacientes mayores de 60 años logran la CR después del tratamiento.

A veces, los adultos mayores no pueden recibir la terapia de inducción con los fármacos estándares y, en su lugar, se pueden usar fármacos como la decitabina (Dacogen), la azacitidina (Vidaza) y la clofarabina (Clolar). Un estudio clínico también es una opción.

Terapia de consolidación o intensificación. Después de la terapia de inducción, se usa una variedad de distintos fármacos para destruir las células de la AML restantes. Por lo general, la AML se volverá a manifestar si no se administra más tratamiento después de una CR. Con frecuencia, se administran de dos a cuatro sesiones de dosis altas de citarabina a intervalos mensuales a los adultos más jóvenes que están en remisión, mientras que, para los pacientes de edad más avanzada, se emplean muchos regímenes distintos. Aunque, por lo general, la quimioterapia se administra en el hospital, la mayor parte del tiempo de recuperación puede transcurrir en la casa.

Para algunos pacientes, se recomienda el trasplante de médula ósea/células madre (consulte a continuación) en lugar de la terapia de consolidación.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Tratamiento para la leucemia promielocítica aguda (APL)

El tratamiento del subtipo APL de la AML es muy distinto. Este subtipo es muy sensible a los efectos del ácido transretinoico (all-trans retinoic acid, ATRA), un fármaco que es similar a la vitamina A y que se administra por boca. Es muy probable que las personas con el subtipo APL que reciben una combinación de ATRA y quimioterapia (consulte arriba) con idarrubicina o daunorrubicina tengan una CR. El trióxido de arsénico (Trisenox) es otro fármaco que funciona bien para la APL, ya sea durante la inducción a la remisión inicial, durante la consolidación posterior a la remisión o para la APL que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Ahora, la combinación de ATRA y trióxido arsénico se usa con frecuencia para el tratamiento inicial y de consolidación de la APL, y se evita el uso de fármacos que pueden ser más perjudiciales para las células sanas.

El sangrado es un síntoma frecuente de la APL y, con frecuencia, los pacientes con este subtipo necesitan muchas transfusiones de sangre y plaquetas durante el tratamiento inicial. En comparación con otros subtipos de AML en los cuales no se usa la terapia de mantenimiento, algunos pacientes con APL se benefician del uso de ATRA durante uno a dos años después del tratamiento inicial.

Efectos secundarios de la quimioterapia

La quimioterapia para la AML ataca las células que se dividen rápidamente, incluidas las células de los tejidos normales como el cabello, el revestimiento de la boca, los intestinos y la médula ósea. Las personas con AML que reciben quimioterapia pueden experimentar la caída del cabello, llagas en la boca o náuseas y vómitos. El cabello volverá a crecer una vez finalizado el tratamiento y los fármacos eficaces ayudan a evitar y controlar las náuseas y los vómitos (en inglés). Los efectos secundarios de la quimioterapia pueden ser distintos según los fármacos que se usen. Antes de comenzar el tratamiento, se aconseja a los pacientes hablar con sus médicos sobre los efectos secundarios a corto y largo plazo.

Debido al efecto en las células sanguíneas normales de la médula ósea, la quimioterapia usada para la AML disminuirá la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones por un tiempo corto, y puede ser frecuente el aumento de moretones, sangrado y cansancio. Con frecuencia, los pacientes con AML recibirán antibióticos para prevenir y tratar las infecciones, y necesitarán transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas durante toda la quimioterapia. La quimioterapia puede afectar también la fertilidad de los pacientes (la capacidad tener un hijo en el futuro). Es probable que los pacientes quieran hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento.

Trasplante de células madre/médula ósea

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea que contiene leucemia se destruye y luego se reemplaza por células altamente especializadas, denominadas células madre hematopoyéticas (formadoras de sangre), que se desarrollan para formar médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más frecuentemente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre en la sangre y no el tejido de la médula ósea en sí mismo.

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de los tratamientos previos, la edad y el estado de salud general del paciente. Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alogénico (allogeneic, ALLO) y autólogo (autologous, AUTO). Para la AML, se recomienda con frecuencia un trasplante ALLO como terapia de consolidación para los pacientes más jóvenes en los que los estudios citogenéticos o moleculares predicen un resultado más deficiente con el uso de quimioterapia sola.

El objetivo del trasplante es destruir las células cancerosas en la médula, la sangre y otras partes del cuerpo, y permitir que las células madre sanguíneas de reemplazo generen una médula ósea sana. En la mayoría de los trasplantes de células madre, el paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia y/o radioterapia para destruir la mayor cantidad posible de células cancerosas.

Obtenga más información sobre el trasplante de médula ósea y células madre.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X de alta potencia u otras partículas para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. El tipo de radioterapia más frecuente se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Un régimen de radioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado. Dado que la AML se encuentra en toda la sangre, por lo general se usa la radioterapia únicamente cuando las células de leucemia se diseminaron al cerebro o con el fin de encoger un cloroma (una masa de tejido en una sola área del cuerpo).

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento. Obtenga más información sobre la radioterapia.

Cómo obtener atención de los síntomas y efectos secundarios

A menudo, la leucemia y su tratamiento producen efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo, las personas reciben tratamiento para la leucemia y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos, a menudo, tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y a menudo incluyen medicamentos, cambios alimenticios, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar la leucemia, como quimioterapia y radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención de apoyo. Asimismo, durante y después del tratamiento, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si usted está experimentando un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

AML recurrente

Una remisión sucede cuando no se puede detectar leucemia en el cuerpo, no hay síntomas y los recuentos sanguíneos de un paciente son normales. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos supervivientes se sientan preocupados o ansiosos con respecto a que la enfermedad vuelva a aparecer. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que la leucemia reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, la enfermedad regresa. Obtenga más información sobre cómo hacer frente al miedo a la recurrencia (en inglés).

 Si la leucemia reaparece después del tratamiento original, se la denomina leucemia recurrente o recidivante. Si esto ocurre, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia, incluso para saber si el subtipo ha cambiado. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente (como quimioterapia, trasplante de células madre y radioterapia), pero quizás se combinen de un modo distinto o se administren con un ritmo distinto. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de leucemia recurrente.

Con frecuencia, el tratamiento para la AML recurrente depende de la duración de la remisión inicial. Si la AML reaparece después de una remisión prolongada, el tratamiento original puede funcionar otra vez. Si la remisión fue breve, entonces se utilizan otros fármacos, que a menudo se administran a través de estudios clínicos. Con frecuencia, se puede recomendar un trasplante ALLO de células madre a los pacientes cuya leucemia ha vuelto a aparecer después del tratamiento inicial. Sin embargo, no se conoce todavía el mejor tratamiento después de una recurrencia, y muchos fármacos y otros enfoques se están evaluando en estudios clínicos.

Con frecuencia, las personas con leucemia recurrente experimentan emociones como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y que consulten acerca de servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

AML refractaria

Si la leucemia aún está presente después del tratamiento inicial, la enfermedad se denomina AML refractaria. Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este tipo de leucemia, puesto que puede haber distintas opiniones sobre el mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este debate puede incluir estudios clínicos.

Su equipo de atención médica puede recomendar un plan de tratamiento que incluya nuevos fármacos que se están evaluando en estudios clínicos. También se debe considerar un trasplante ALLO de células madre como parte del plan de tratamiento. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, recibir un diagnóstico de leucemia refractaria es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen acerca de cómo se están sintiendo con médicos, personal de enfermería, trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Si el tratamiento falla

Recuperarse de la leucemia no siempre es posible. Si el tratamiento no es exitoso, la enfermedad puede denominarse leucemia avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y puede ser difícil conversar al respecto porque la leucemia avanzada es incurable. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Los pacientes con leucemia avanzada que no tienen más opciones de tratamiento efectivas disponibles pueden querer considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidado para enfermos terminales. Este tipo de cuidados está pensado para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención para tratar el cáncer en etapa avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlos a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y sentimiento de pérdida (en inglés).

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Preguntas para hacer al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2013

EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacerle a su médico u otros miembros del equipo de atención médica, que lo ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Hablar a menudo con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre su atención y tratamiento. También se le aconseja que haga las preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net para obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

  • ¿Cuál es mi diagnóstico? ¿Qué significa?
  • ¿Necesito comenzar el tratamiento de inmediato?
  • ¿Qué subtipo de AML tengo?
  • ¿Me puede recomendar un especialista en leucemia?
  • ¿Cuál es el mejor lugar para recibir tratamiento?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar?
  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Es para eliminar la leucemia, manejar los síntomas o efectos secundarios, o para ambas cosas?
  • ¿Qué posibilidades hay de que mi AML entre en remisión?
  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?
  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento a corto y a largo plazo?
  • ¿Este tratamiento podría afectar mi vida sexual? De ser así, ¿de qué manera y durante cuánto tiempo?
  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debo hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer?
  • ¿De qué manera el tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?
  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención para tratar el cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas inquietudes?
  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?
  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?
  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?
  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Recursos adicionales

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Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales de la leucemia, para la persona que ha recibido el diagnóstico y sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y posteriormente. Aquí hay algunas secciones que pueden ayudarle a empezar a explorar el resto de Cancer.Net:

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Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Signos y síntomas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que puede requerir atención médica. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Las personas con AML pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con AML no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección médica que no sea cáncer. Si le preocupa algún síntoma o signo de esta lista, hable con su médico.

  • Cansancio
  • Debilidad
  • Sangrado o aparición de hematomas con facilidad
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Dolor en los huesos o abdominal
  • Dificultad para respirar; disnea (falta de aliento)
  • Infecciones frecuentes
  • Ganglios linfáticos hinchados
  • Encías inflamadas o sangrantes
  • Dolor torácico
  • Mareos
  • Ciclo menstrual inusualmente largo en el caso de las mujeres
  • Nódulos en la piel

Su médico le hará preguntas sobre los síntomas que usted experimenta para ayudarlo a encontrar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico. Este puede incluir cuánto tiempo ha estado experimentando el (los) síntoma(s) y con qué frecuencia.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas y los efectos secundarios sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo esta guía y obtener información acerca de las pruebas y los estudios que se le pueden realizar para aprender más sobre la causa de los síntomas. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Leucemia - mieloide aguda - AML - en adultos - Subtipos

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo los médicos describen la AML. Esto se denomina subtipo. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Hay diferentes subtipos de AML. Aunque todos los subtipos ocasionan disminuciones de los niveles normales de células sanguíneas, los distintos tipos de AML se asocian con síntomas y problemas específicos, y pueden comportarse de manera distinta después del tratamiento.

Morfología

La AML se describe por primera vez por su morfología (el aspecto de las células cancerosas bajo el microscopio). La AML se clasifica según el tipo de glóbulos blancos inmaduros, normales al que se asemeja en mayor detalle.

La mayoría de los pacientes con AML tienen un subtipo denominado leucemia mieloblástica, que significa que el cáncer está en las células que normalmente producen neutrófilos. Otros pacientes tienen un tipo de AML que se denomina leucemia monoblástica o monocítica. En la leucemia monocítica, las células se parecen a glóbulos blancos denominados monocitos. Las células de leucemia también pueden ser una mezcla de células mieloblásticas y monocíticas.

A veces, la AML parece provenir de las células que producen los glóbulos rojos (denominada eritroidea) o las plaquetas (denominada megacariocítica). La leucemia promielocítica aguda (acute promyelocytic leukemia, APL) es un subtipo de AML único, en el que la célula cancerosa deja de madurar cuando se encuentra en un estadio denominado estadio promielocito o progranulocito.

La citometría de flujo es una prueba de la sangre que puede identificar proteínas específicas en la superficie de las células anormales y, en ocasiones, se utiliza para encontrar la diferencia entre estos subtipos.

El sistema de clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye estos grupos principales:

  • AML con anomalías genéticas recurrentes (es decir, con cambios cromosómicos específicos)
  • AML con displasia multilinaje (anomalías en la apariencia de las células sanguíneas)
  • AML relacionada con terapia que daña las células (también denominada neoplasma mieloide relacionado con la terapia)
  • AML sin otra clasificación

La clasificación franco-americana-británica (French-American-British, FAB) es un sistema más antiguo para describir la AML, pero todavía se utiliza frecuentemente y se detalla a continuación como referencia.

M0: Mieloblástica sin diferenciación
M1: Mieloblástica sin maduración
M2: Mieloblástica con maduración
M3: Promielocítica
M4: Mielomonocítica
M5a: Monocítica sin diferenciación (monoblástica)
M5b: Monocítica con diferenciación
M6: Eritroleucémica
M7: Megacariocítica

Citogenética

La AML también se clasifica de acuerdo con los cambios citogenéticos (en los cromosomas) que se producen en las células de leucemia. A veces, el médico puede descubrir estos cambios al examinar con el microscopio los cromosomas en células que se dividen, mientras que otros cambios pueden detectarse solamente con pruebas moleculares, que pueden identificar cambios muy pequeños en el ADN.

Ciertos cambios cromosómicos están íntimamente vinculados con la morfología de las células de AML. Lo más importante es que los cambios cromosómicos ayudan a los médicos a determinar las mejores opciones de tratamiento debido a que, a veces, estos cambios pueden predecir la eficacia del tratamiento. Con frecuencia, estos cambios cromosómicos se agrupan de acuerdo con la probabilidad que tiene el tratamiento de funcionar contra el subtipo de AML. (Nota: todos los cromosomas se enumeran de uno a 22; los cromosomas sexuales se denominan “X” o “Y”. Las letras “p” y “q” se refieren a los “brazos” o las áreas específicas del cromosoma).

Algunos de los cambios cromosómicos más frecuentes se agrupan de la siguiente manera:

Favorables. Los cambios cromosómicos asociados con un tratamiento más exitoso incluyen anomalías en el cromosoma 16 en las bandas p13 y q22 [inv(16)(p13q22)], una traslocación (intercambio de material genético) entre los cromosomas 8 y 21 [t(8;21)] y una traslocación entre los cromosomas 15 y 17 [t(15;17)] (que se detectan en la leucemia promielocítica).

Intermedios. Los cambios asociados con un pronóstico menos favorable incluyen cromosomas normales (no se detectan cambios) y una traslocación entre los cromosomas 9 y 11 [t(9;11)]. Muchos otros subtipos se consideran parte de este grupo, en particular aquellos con uno o más cambios moleculares específicos.

Desfavorables. Los ejemplos de cambios cromosómicos que están relacionados con un tratamiento menos exitoso o con una probabilidad baja de cura de la AML, incluyen copias adicionales de los cromosomas 8 o 13 [por ejemplo, la trisomía 8 (+8)], la eliminación de todos o parte de los cromosomas 5 o 7, un cambio complejo en muchos cromosomas y cambios en la banda q26 del cromosoma 3.

En general, los cambios favorables ocurren más frecuentemente en los pacientes más jóvenes, mientras que los cambios desfavorables son más frecuentes en los pacientes mayores de 60 años. La eficacia del tratamiento aún varía ampliamente en cada uno de estos grupos. El tratamiento es exitoso a largo plazo para entre el 50 % y el 60 % de los pacientes con AML que se clasifica como favorable y para menos del 10 % de los pacientes con AML que se clasifica como desfavorable. La eficacia del tratamiento también depende de otros factores, incluidos la edad del paciente y la cantidad de glóbulos blancos. No se puede predecir con precisión qué probabilidad tiene una persona con AML de que el tratamiento sea exitoso.

Genética molecular

Las mutaciones de los genes que son demasiado pequeñas para observar con un microscopio y no se pueden detectar con pruebas citogenéticas, se han detectado mediante el uso de pruebas denominadas pruebas moleculares. Por ejemplo, los paciente con cambios en los genes NPM1 o CEBPalpha tienen un mejor resultado a largo plazo, mientras que la quimioterapia (consulte la sección Opciones de tratamiento) no funciona tan bien para los pacientes con cambios en el gen FLT3. Por lo tanto, las pruebas para estos cambios en el diagnóstico ayudan a determinar las opciones de tratamiento de un paciente.

AML recurrente

La AML recurrente o recidivante es cáncer que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Si se produce una recurrencia, es posible que sea necesario volver a determinar el subtipo de cáncer mediante el uso del sistema mencionado anteriormente.

La información sobre el subtipo le ayudará al médico a recomendarle un plan de tratamiento para usted. Seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo acerca de las opciones de tratamiento para la AML. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.