Qué es la inmunoterapia

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 04/2017

La inmunoterapia, también denominada terapia biológica, es un tipo de tratamiento para el cáncer que estimula las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza sustancias producidas por el cuerpo o fabricadas en un laboratorio para mejorar o restaurar la función del sistema inmunitario. La inmunoterapia puede funcionar de las siguientes maneras:

  • Al detener o retrasar el crecimiento de las células cancerosas

  • Al impedir que el cáncer se disemine a otras partes del cuerpo

  • Al ayudar al sistema inmunitario para que funcione mejor a la hora de destruir las células cancerosas

Existen varios tipos de inmunoterapia, incluidos los siguientes:

  • Anticuerpos monoclonales

  • Inmunoterapias no específicas

  • Terapia con virus oncolíticos

  • Terapia con células T

  • Vacunas contra el cáncer

Anticuerpos monoclonales

Cuando el sistema inmunitario del cuerpo detecta algo nocivo, produce anticuerpos. Los anticuerpos son proteínas que combaten las infecciones.

Los anticuerpos monoclonales son un tipo específico de terapia que se fabrica en un laboratorio. Se pueden utilizar de diversas maneras. Por ejemplo, los anticuerpos monoclonales se pueden usar como terapia dirigida para bloquear una proteína anormal en una célula cancerosa.

Los anticuerpos monoclonales también se pueden utilizar como una inmunoterapia. Por ejemplo, algunos anticuerpos monoclonales atacan a proteínas específicas de las células cancerosas. Estos señalan las células para que el sistema inmunitario pueda encontrarlas y destruirlas.

Otros tipos de anticuerpos funcionan liberando los frenos del sistema inmunitario a fin de que este pueda destruir las células cancerosas. Las vías PD-1/PD-L1 y CTLA-4 son cruciales para la capacidad del sistema inmunitario de controlar el crecimiento del cáncer. Estas vías a menudo se denominan “puntos de control inmunitarios” (inmune checkpoints). Muchos tipos de cáncer utilizan estas vías para evadir el sistema inmunitario. El sistema inmunitario responde al cáncer bloqueando estas vías con anticuerpos específicos denominados inhibidores de los puntos de control inmunitarios. Una vez que el sistema inmunitario es capaz de encontrar y responder al cáncer, puede detener o desacelerar el crecimiento del cáncer.

Los siguientes son ejemplos de inhibidores de los puntos de control inmunitario:

  • Ipilimumab (Yervoy)

  • Nivolumab (Opdivo)

  • Pembrolizumab (Keytruda)

  • Atezolizumab (Tecentriq)

  • Avelumab (Bavencio)

  • Durvalumab (Imfinzi)

Son permanentes los ensayos clínicos de anticuerpos monoclonales para diversos tipos de cáncer. Obtenga información sobre las últimas investigaciones sobre inmunoterapia en el blog de Cancer.Net (en inglés).

Los efectos secundarios del tratamiento con anticuerpos monoclonales dependen del propósito del fármaco. Por ejemplo, los efectos secundarios de los anticuerpos monoclonales usados para la terapia dirigida son diferentes de los que se usan para la inmunoterapia. Los efectos secundarios de los inhibidores de puntos de control inmunitarios podrían incluir efectos secundarios similares a los de una reacción alérgica.

Inmunoterapias no específicas

Al igual que los anticuerpos monoclonales, las inmunoterapias no específicas también ayudan a que el sistema inmunitario destruya las células cancerosas. La mayoría de las inmunoterapias no específicas se administran después o al mismo tiempo que otro tratamiento del cáncer, por ejemplo, la quimioterapia o la radioterapia. Sin embargo, las inmunoterapias no específicas se administran como el principal tratamiento del cáncer.

Las dos inmunoterapias no específicas que se usan con más frecuencia son las siguientes:

  • Interferones. Los interferones ayudan al sistema inmunitario a combatir el cáncer y pueden desacelerar el crecimiento de las células cancerosas. Un interferón elaborado en un laboratorio se llama interferón alfa (Roferon-A [2a], Intron A [2b], Alferon [2a]). Este es el tipo de interferón que se usa con más frecuencia en el tratamiento del cáncer. Los efectos secundarios del tratamiento con interferón pueden incluir síntomas similares a los de gripe, un mayor riesgo de infecciones, erupciones cutáneas y cabello fino.

  • Interleuquinas. Las interleuquinas ayudan al sistema inmunitario a producir células para combatir el cáncer. Una interleuquina elaborada en un laboratorio se llama interleuquina-2, IL-2, o aldesleuquina (Proleukin). Se utiliza para tratar el cáncer de riñón y de piel, incluido el melanoma. Los efectos secundarios frecuentes del tratamiento con IL-2 incluyen aumento de peso y presión arterial baja. Algunas personas también pueden experimentar síntomas similares a los de la gripe.

Terapia con virus oncolíticos

La terapia con virus oncolíticos usa virus genéticamente modificados para matar células cancerosas. Primero, el médico inyecta un virus en el tumor. El virus ingresa en las células cancerosas y se reproduce. Como resultado, las células explotan y mueren. A medida que las células mueren, liberan sustancias específicas denominadas antígenos. Esto provoca que el sistema inmunitario del paciente se dirija a todas las células cancerosas del cuerpo que tengan esos mismos antígenos. El virus no ingresa en las células sanas.

En octubre de 2015, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. aprobó la primera terapia con virus oncolíticos para tratar melanomas (en inglés). El virus usado en el tratamiento se denomina talimogén laherparepvec (Imlygic) o T-VEC. El virus es una versión genéticamente modificada del virus del herpes simple que causa herpes labiales. El médico puede inyectar T-VEC directamente en las áreas de melanoma que un cirujano no puede extirpar. Los pacientes reciben una serie de inyecciones hasta que no queda ninguna área de melanoma. Los efectos secundarios pueden incluir los siguientes:

  • Fatiga

  • Fiebre

  • Escalofríos

  • Náuseas

  • Síntomas similares a los de la gripe

  • Dolor en el lugar de la inyección

Los investigadores están analizando otros virus oncolíticos para diferentes tipos de cáncer en ensayos clínicos. También están evaluando los virus en combinación con otros tratamientos, como la quimioterapia.

Terapia con células T

Las células T son células inmunitarias que combaten la infección. En la terapia con células T, algunas células T se quitan de la sangre del paciente. Luego, estas células se modifican en un laboratorio para que tengan proteínas específicas denominadas receptores. Los receptores permiten que las células T reconozcan las células cancerosas. Las células T modificadas se cultivan en grandes cantidades en el laboratorio y se regresan al cuerpo del paciente. Una vez ahí, salen y destruyen a las células cancerosas. Este tipo de terapia se denomina terapia con células T con receptores de antígenos quiméricos (chimeric antigen receptor, CAR).

Los investigadores aún están estudiando esta y otras maneras de modificar las células T para tratar el cáncer. En la actualidad, estos tratamientos solamente están disponibles en ensayos clínicos.

Vacunas contra el cáncer

Una vacuna es otro método usado para ayudar al cuerpo a combatir la enfermedad. Una vacuna expone al sistema inmunitario a un antígeno. Esto provoca que el sistema inmunitario reconozca y destruya ese antígeno o los materiales relacionados. Existen 2 tipos de vacunas contra el cáncer: vacunas para prevención y vacunas para tratamiento. Obtenga más información sobre las vacunas contra el cáncer (en inglés).

Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

Hable su equipo de atención médica si es posible incorporar la inmunoterapia como parte de su plan de tratamiento. Si es así, considere la posibilidad de formular estas preguntas:

  • ¿Qué tipo de inmunoterapia recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuáles son los objetivos de este tratamiento?

  • ¿La inmunoterapia será mi único tratamiento? Si no es así, ¿qué otros tratamientos recibiré como parte de mi plan de tratamiento?

  • ¿De qué modo recibiré el tratamiento de inmunoterapia y con qué frecuencia?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de la inmunoterapia, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿En qué estudios clínicos sobre la inmunoterapia puedo participar?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

Recursos relacionados

Hoja informativa: Qué es la inmunoterapia

Efectos secundarios de la inmunoterapia (en inglés)

Ensayos clínicos

Cómo se trata el cáncer

Más información

Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute): Vacunas contra el cáncer