Mitos sobre el cáncer y los alimentos, explicados por dietistas (Parte 1)

October 3, 2018
Annette Goldberg, MS, MBA, RDN, LDN, and Suzanne Dixon, MPH, MS, RDN

Annette Goldberg, MS, MBA, RDN, LDN, es una dietista oncológica para pacientes ambulatorios en Boston Medical Center Cancer Care Center. Suzanne Dixon, MPH, MS, RDN, es una dietista registrada y epidemióloga, con un negocio de consultoría en nutrición e investigación en Portland, Oregon.

Existen innumerables mitos sobre lo que una persona debe comer o no después de un diagnóstico de cáncer. La información engañosa e incorrecta puede dejar a las personas confusas y asustadas. En esta Parte 1 de 2 sesiones de preguntas y respuestas con expertas sobre el cáncer y la nutrición, las dietistas Suzanne Dixon y Annette Goldberg hablan y aclaran las dudas sobre el azúcar, los jugos y la soya.

P. ¿Provoca cáncer el azúcar?

R. Suzanne Dixon: El “azúcar que alimenta” o el “azúcar que provoca el cáncer” es un mito totalmente popular. Para ser sinceros, es cierto que nuestras dietas incluyen demasiados azúcares simples. El azúcar aporta exceso de calorías y reemplaza a otros alimentos y calorías de alimentos más nutritivos. Sin embargo, decir que el azúcar alimenta el cáncer es engañoso, porque el azúcar alimenta en realidad a todas nuestras células. Todas usan el azúcar simple en forma de glucosa sanguínea, o azúcar en sangre, como combustible para obtener energía.

Las personas deben saber que las células cancerosas son muy hábiles. Pueden cambiar según la forma en la que metabolizan o usan cosas diferentes de nuestra dieta. Es posible que piense, “está bien, eliminaré por completo el azúcar o carbohidratos de mi dieta”, pero las células cancerosas podrían cambiar y usar grasa como energía. O podrían cambiar otra vez y usar más proteína. Así que la idea de eliminar el azúcar para tratar el cáncer es un enfoque extremo que no se ha probado. Que el azúcar alimente el cáncer es un mito que asusta, pero el azúcar no es más que combustible para todas nuestras células.

Annette Goldberg: Además, los dietistas conocen los diferentes términos: azúcar, carbohidratos, carbohidratos complejos, y lo que significan, pero la mayor parte de la gente no. Estos términos suelen usarse para todo, pero tienen definiciones diferentes. Cuando la gente escucha “No consumas azúcar” o “No consumas carbohidratos”, creo que resulta muy confuso y muy perjudicial para las personas con cáncer.

Suzanne Dixon: Sí, por un lado hay personas impulsando dietas con una restricción realmente extrema de carbohidratos. Sin embargo, unos cuantos ensayos clínicos que investigan los patrones de la dieta y el resultado contra el cáncer cuando se pone por ejemplo a mujeres con cáncer de mama u hombres con cáncer de próstata a una dieta muy alta en carbohidratos, se ven resultados excelentes. La diferencia es que esos carbohidratos tienen un saludable origen vegetal, no son cosas como refrescos o cereales azucarados.

Annette Goldberg: También se ha investigado mucho sobre el efecto de la insulina en una célula cancerosa. La insulina es una sustancia que ayuda a controlar la cantidad de azúcar en la sangre. No es necesariamente el azúcar, sino el hecho de que consumir demasiado azúcar refinado y carbohidratos simples produce picos de insulina y podría influir en el crecimiento de las células cancerosas. Y, como sabemos, aumenta el riesgo de otras enfermedades crónicas.

Suzanne Dixon: Existen además hormonas relacionadas con la insulina, como el factor de crecimiento similar a la insulina, que pueden aumentar o bajar dependiendo de cuánto azúcar simple consuma. Nuevamente, estos niveles altos de insulina pueden estimular que las células cancerosas, o incluso precancerosas, crezcan más agresivamente.

Al consumir carbohidratos, hay 3 cosas que ayudarán a entorpecer la respuesta de la glucosa y la insulina para que no haya picos altos de insulina: proteína, grasa y fibra. Si bebe un refresco con el estómago vacío, por ejemplo, tendrá un gran cambio en el nivel de insulina. Pero si combina el refresco con proteína, grasa o fibra, reducirá enormemente lo rápido que el azúcar llega a su sistema. Esto a su vez reduce y entorpece esa respuesta de la insulina. Así que en lugar de comer solo una fruta como refrigerio, puede ser más saludable comerla con un puñado de nueces. Sí, debe mantener la ingesta total de azúcar baja. Pero cuando la consuma, yo diría que la disfrute en el contexto de una dieta saludable.

P. ¿Pueden curar el cáncer los jugos?

Suzanne Dixon: Algunas personas dicen que las personas con cáncer deben evitar los jugos porque pueden tener demasiados carbohidratos o azúcar. Esto se relaciona también con el mito del “azúcar que alimenta el cáncer”. Por otro lado hay personas que promueven los jugos como una cura para todo tipo de cáncer. Como pasa con muchos mitos de la nutrición, la verdad está en el medio. Si bien los jugos no van a causar o curar el cáncer, pueden ser un buen modo de agregar más porciones de frutas y verduras a una dieta ya saludable. Pero no deben usarse para suplir las necesidades de nutrición básicas.

Los jugos reducen significativamente la cantidad de fibra de las verduras y las frutas. Así que las primeras 5 porciones de frutas y verduras, que van de media taza a 1 taza (340 a 510 gramos), deben proceder de alimentos enteros y no jugos. Luego puede agregar jugos, sobre todo de verduras. Es fácil excederse en calorías si solo se usa fruta, lo que puede contribuir al aumento de peso.

Los jugos también son muy nutritivos, así que no sienta que necesita una porción de 8 u 12 onzas (240 a 350 mililitros). También manténgalos variados. Para obtener el mayor beneficio nutricional no debe usar las mismas verduras una y otra vez. Aunque no lo crea, también puede tomarse demasiado de algo bueno. Esto es especialmente cierto en el caso de las crucíferas, como el brócoli, la col rizada, las acelgas, la planta de mostaza, la coliflor y el bok choy. Contienen nutrientes que pueden bloquear cómo absorbe y usa el organismo algunos minerales importantes.

Además, si su sistema inmunitario está comprometido debido al tratamiento contra el cáncer, pregunte a su médico o dietista antes de consumir alimentos y verduras crudos, incluso jugos no pasteurizados. La mayoría de estos alimentos son seguros, incluso para las personas que reciben tratamiento contra el cáncer. Pero algunos alimentos no se pueden lavar o pelar con facilidad, y es posible que deban evitarse por períodos cortos durante determinados tratamientos.

P. ¿Deberían evitar la soya los sobrevivientes del cáncer?

R. Annette Goldberg: No hay pautas basadas en evidencias que indiquen que debería consumir soya porque previene el cáncer o que debe evitarla porque lo provoca. “Basado en evidencias” significa que los comités médicos adecuados han analizado y aprobado muchos estudios antes de que las recomendaciones se conviertan en la práctica aceptada. Recuerde, una información de los medios sobre 1 estudio de investigación de la soya no necesariamente se convierte en práctica basada en evidencias.

La soya y los productos de soya provocan mucha confusión porque pueden cambiar los fitoestrógenos. Son compuestos en los alimentos que tienen una estructura química similar al estrógeno. Sin embargo, los fitoestrógenos no son lo mismo que los estrógenos humanos o de las mujeres, y los alimentos de soya no contienen estrógeno humano. La preocupación sobre que los fitoestrógenos provoquen cáncer relacionado con las hormonas deriva de investigación realizada en tubos de ensayo y animales. Pero sabemos que en Japón y China, donde se consumen regularmente alimentos de soya, las personas suelen tener un riesgo menor de cáncer de mama, ovario y próstata, que son enfermedades relacionadas con las hormonas.

Lo que las personas deben saber es que la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer) y el American Institute for Cancer Research (Instituto Estadounidense de Investigación del Cáncer), 2 respetadas organizaciones en temas de cáncer, han determinado que es seguro consumir 1 o 2 porciones de alimentos de soya por día. Se prefieren alimentos de soya integrales como tofu, edamame y frijoles de soya. Los frijoles de soya son una fuente excelente de proteína de soya de alta calidad, isoflavonas, fibra dietética, potasio y ácido fólico. No contienen colesterol, aportan escasa o ninguna grasa saturada y son una buena fuente de ácidos grasos esenciales. No se recomiendan los suplementos de soya ni los aislados de soya.

En resumen, es totalmente seguro disfrutar de la soya si le gusta. Y si no le gusta, no tiene que comerla.

Para más información sobre el cáncer y la nutrición de las dietistas Suzanne Dixon y Annette Goldberg, lea la Parte 2.

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