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Leucemia - mieloide crónica - CML - en adultos - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía de Cancer.Net para la leucemia mieloide crónica. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla. Piense en ese menú como en un mapa para recorrer esta guía completa.

Acerca de la leucemia

La leucemia es un cáncer de la sangre. Comienza cuando las células sanguíneas normales cambian y proliferan sin control. La leucemia mieloide crónica (chronic myeloid leukemia, CML) es un cáncer de las células formadoras de sangre, denominadas células mieloides, que se encuentran en la médula ósea. La médula ósea es el tejido esponjoso de color rojo que se encuentra dentro de los huesos grandes. En la mayoría de los casos, la CML causa un aumento de la cantidad de glóbulos blancos, como los neutrófilos o los granulocitos, que normalmente combaten las infecciones. A veces, la CML también se denomina leucemia granulocítica crónica, leucemia mielocítica crónica o leucemia mielógena crónica. Aproximadamente el 10 % de las personas con leucemia tienen CML.

Acerca del cromosoma Filadelfia

Las personas con CML tienen un cambio o una mutación genética en las células de la médula ósea que se desarrollan a partir de un daño que ocurre al azar, después de que nacen y no existe ningún riesgo de que transmitan el gen a sus hijos. Esta mutación específica se denomina una traslocación, que significa que parte de una larga cadena de genes denominada cromosoma se desprende y se vuelve a unir a otro cromosoma. En la CML, parte del cromosoma 9 se desprende y se une a una sección del cromosoma 22, y se forma lo que se denomina cromosoma Filadelfia o cromosoma F. Esto hace que dos genes denominados BCR y ABL se unan en un solo gen, denominado BCR-ABL. Esto se observa sólo en las células formadoras de sangre, no en otros órganos del cuerpo. El gen BCR-ABL hace que las células mieloides produzcan una enzima anormal, denominada proteína de fusión, que permite que los glóbulos blancos proliferen sin control.

Acerca de la CML

Comúnmente, la cantidad de glóbulos blancos está controlada de forma estricta por el cuerpo: se producen más glóbulos blancos durante las infecciones o momentos de estrés, pero luego las cantidades vuelven a la normalidad cuando se cura la infección. En la CML, la enzima anormal BCR-ABL es como un interruptor atascado en la posición “encendido”, hecho que deriva en la estimulación constante de la proliferación y multiplicación de los glóbulos blancos. Además del aumento de glóbulos blancos, a menudo aumenta la cantidad de plaquetas que ayudan a que la sangre se coagule, y la cantidad de glóbulos rojos, que transportan oxígeno, puede disminuir.

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Leucemia - mieloide crónica - CML - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de CML cada año y algunos datos generales de supervivencia. Recuerde, las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Este año, se calcula que se diagnosticará CML a 5,980 personas de todas las edades (3,130 hombres y niños, y 2,850 mujeres y niñas) en los Estados Unidos. La mayoría serán adultos; la CML es infrecuente en niños. Se calcula que este año se producirán 810 muertes (550 hombres y niños, y 260 mujeres y niñas).

La tasa de supervivencia de cinco años es el porcentaje de personas que sobrevive al menos cinco años una vez detectado el cáncer, excluidas las personas que mueren por otras enfermedades. La tasa de supervivencia a cinco años para las personas con CML depende de la fase de la enfermedad, otras características biológicas de la CML y la respuesta de la enfermedad al tratamiento. El ritmo de la investigación sobre la CML es rápido, con varias aprobaciones de fármacos en la última década. Es importante destacar que muchos de los fármacos nuevos para la CML funcionan muy bien, y las tasas de supervivencia se están midiendo constantemente en función de estos fármacos nuevos.

Debido en gran parte a los avances científicos recientes en el área de los tratamientos dirigidos como imatinib (Gleevec), la tasa de supervivencia a cinco años en los casos de CML casi se ha duplicado, de un 31 % en el caso de las personas diagnosticadas entre 1990 y 1992, a un 59 % en el caso de aquellas diagnosticadas entre 2003 y 2009, que son los datos más recientes disponibles. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años, es probable que no representen los avances significativos recientes que se han hecho en el tratamiento y el diagnóstico de CML. En un estudio de pacientes con CML que recibían el fármaco imatinib constantemente, los investigadores determinaron que el 90 % de ellos vivió al menos cinco años.

Las estadísticas de supervivencia del cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de personas con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de un individuo específico puede variar. No es posible predecir cuánto tiempo vivirá una persona con CML. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer), Cancer Facts and Figures (Datos y cifras de cáncer) 2014.

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Leucemia - mieloide crónica - CML - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los factores que aumentan la posibilidad de desarrollar este tipo de leucemia. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien, a menudo los factores de riesgo influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que sí lo desarrollan otras personas sin factores de riesgo conocidos. Sin embargo, el hecho de conocer sus factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención de la salud.

No se conoce la causa de la CML, aunque los investigadores ahora comprenden cómo se desarrolla la enfermedad a partir de los cambios genéticos en las células mieloides. Los factores ambientales responden por sólo una cantidad pequeña de diagnósticos de CML, y los antecedentes familiares no parecen tener relevancia en el desarrollo de la CML.

Los siguientes factores podrían aumentar el riesgo de una persona de desarrollar CML:

Edad. La edad promedio de una persona con CML es aproximadamente 60 años. La CML es poco frecuente en niños y adolescentes.

Exposición a la radiación. Se les diagnosticó CML a más personas que fueron supervivientes a largo plazo de los bombardeos atómicos de 1945 en Japón. Sin embargo, no existe un vínculo comprobado entre la CML y la radioterapia o la quimioterapia administradas para otros tipos de cáncer u otras enfermedades.

Sexo. Los hombres son algo más propensos a desarrollar CML que las mujeres.

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Leucemia - mieloide crónica - CML - Signos y síntomas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que requiera atención médica. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Las personas con CML pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con CML no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección médica que no sea cáncer.

  • Cansancio o debilidad, como falta de aliento mientras realiza las actividades cotidianas
  • Fiebre
  • Sudoración excesiva, especialmente durante la noche
  • Pérdida de peso
  • Hinchazón abdominal o molestias debido al bazo agrandado Esto puede ser particularmente evidente en la parte superior izquierda del abdomen.
  • Sensación de saciedad cuando no ha comido mucho
  • Comezón
  • Dolor óseo
  • Sangrado
  • Infecciones

La CML avanza lentamente, y puede pasar mucho tiempo antes de que los síntomas aparezcan. En general, los síntomas son leves al principio y empeoran gradualmente. Algunas personas no tienen ningún síntoma cuando se les diagnostica CML.

Si le preocupan uno o más signos o síntomas de esta lista, hable con el médico. El médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha tenido los síntomas, entre otras preguntas. Esto es para averiguar cuál es la causa del problema, es decir, el diagnóstico.

Si se diagnostica leucemia, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención de la salud sobre los síntomas que experimenta, entre ellos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

La siguiente sección ayuda a explicar qué pruebas y exploraciones pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Diagnóstico, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide crónica - CML - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar la causa. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y conocer más acerca de la enfermedad. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es el único método que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. También pueden utilizarse las pruebas por imágenes. Esta lista describe opciones para el diagnóstico de CML y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Es posible que su médico considere estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y afección médica
  • Tipo de cáncer que se sospecha
  • Signos y síntomas
  • Resultados de pruebas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar o monitorear la CML:

Análisis de sangre (en inglés). Muchas personas reciben el diagnóstico de la CML antes de presentar síntomas, a través de un análisis de sangre, denominado hemograma completo (complete blood count, CBC). Un CBC proporciona un recuento de la cantidad de los distintos tipos de células de la sangre. Un CBC se realiza a menudo como parte de la visita habitual al consultorio. Las personas con CML tienen altos niveles de glóbulos blancos. Cuando la CML está más avanzada, también puede haber niveles bajos de glóbulos rojos, una afección denominada anemia, o bien un aumento o una disminución en la cantidad de plaquetas.

Aspiración y biopsia de médula ósea (en inglés). Estos dos procedimientos son similares y a menudo se realizan al mismo tiempo para examinar la médula ósea. La médula ósea tiene una parte sólida y una líquida. En la aspiración de médula ósea se extrae una muestra del líquido con una aguja. La biopsia de médula ósea consiste en la extirpación de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. Luego, un patólogo o hematólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. El hematólogo es un médico que se especializa en el tratamiento de los trastornos de la sangre. También se puede realizar un análisis citogenético (consulte a continuación) en las muestras de médula. Un lugar frecuente para realizar una aspiración de médula ósea y biopsia es la cresta ilíaca del hueso pélvico (consulte la sección Ilustraciones médicas), que se encuentra en la región lumbar junto a la cadera. Por lo general, la piel en dicha área se adormece de antemano con medicamentos; se pueden utilizar otros tipos de anestesia (medicamentos para bloquear la conciencia del dolor).

Pruebas moleculares. Es probable que su médico recomiende realizar análisis en las células de leucemia a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores exclusivos de la leucemia. Los resultados de estos análisis ayudarán a determinar si sus opciones de tratamiento incluyen un tipo de tratamiento denominado terapia dirigida (consulte la sección Opciones de tratamiento).

La citogenética es un tipo de prueba genética que se usa para analizar los cromosomas de una célula e incluye una evaluación de la cantidad, el tamaño, la forma y la disposición de los cromosomas. A veces, esta prueba se puede realizar en la sangre periférica o en circulación cuando la CML se diagnostica por primera vez, pero es necesario usar células sanguíneas inmaduras que se dividen de manera activa. Por este motivo, una muestra de médula ósea (consulte arriba) es con frecuencia la mejor manera de obtener una muestra para la prueba.

Después de que el tratamiento comienza, se repite la prueba citogenética o molecular en otra muestra de médula ósea para detectar si hay una menor cantidad de células con el cromosoma Filadelfia. Todas las personas con CML tienen el cromosoma Filadelfia (F+) y el gen de fusión BCR-ABL (que se describe en la sección Panorama general), por lo que la presencia de estos cambios confirma el diagnóstico. En una pequeña cantidad de pacientes, los recuentos de células sanguíneas elevados pueden sugerir la presencia de CML, pero los pacientes no presentan el cromosoma Filadelfia o el gen de fusión BCR-ABL. En esta situación, no tienen CML pero padecen, en cambio, un tipo diferente de enfermedad mieloproliferativa crónica, una enfermedad en la que hay demasiados glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas. El tratamiento para estas enfermedades es diferente del que se emplea para la CML.

La prueba citogenética para la CML se utiliza para monitorear qué tan bien funciona el tratamiento y si reduce la cantidad de células con el cromosoma Filadelfia. A veces, se utilizan las siguientes pruebas junto con la prueba citogenética:

  • La hibridación fluorescente in situ (fluorescence in situ hybridization, FISH) es una prueba que se utiliza para detectar el gen BCR-ABL y monitorear la enfermedad durante el tratamiento. Esta prueba no requiere la división de células y se puede realizar utilizando una muestra de sangre o células de la médula ósea. Esta prueba es una manera más sensible de detectar CML que las pruebas citogenéticas estándares que identifican el cromosoma Filadelfia.
  • La reacción en cadena de la polimerasa (polymerase chain reaction, PCR) es una prueba de ADN que puede detectar el gen de fusión BCR-ABL y otras anomalías moleculares. Las pruebas de PCR también se pueden utilizar para monitorear qué tan bien funciona el tratamiento. Esta prueba es bastante sensible y, según el tipo de técnica utilizada, puede detectar una célula anormal mezclada entre aproximadamente 1 millón de células normales. Para esta prueba en general se usa una muestra de sangre, en lugar de células de la médula ósea.

Pruebas por imágenes. Los médicos pueden utilizar pruebas por imágenes para determinar si el cáncer está afectando a otras partes del cuerpo. Por ejemplo, a veces se utiliza una tomografía computarizada (computerized tomography, CT; en inglés) o un examen por ultrasonido, para observar y medir el tamaño del bazo en los pacientes con CML.

  • Una exploración por CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de radiografía. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra las anomalías. A veces, se administra un tinte especial, llamado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en la vena del paciente o puede ser administrado en forma de pastilla para tragar.
  • El ultrasonido usa ondas de sonido de alta frecuencia para crear una imagen del interior del cuerpo.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, el médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es CML, estos resultados también ayudan al médico a describir la fase de la enfermedad.

La siguiente sección ayuda a explicar las diferentes fases de la CML. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Fases, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide crónica - CML - Fases

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo los médicos describen la proliferación o diseminación de la CML. Esto se denomina fase. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Para ayudar a los médicos a planificar el tratamiento y predecir el pronóstico, que es la probabilidad de recuperación, la CML se divide en tres fases distintas: crónica, acelerada y blástica.

Fase crónica. La sangre y la médula ósea contienen menos de un 5 % de blastocitos, que son los glóbulos blancos inmaduros. Esta fase puede durar varios años, aunque sin un tratamiento eficaz, la enfermedad puede avanzar a las fases acelerada o blástica (consulte a continuación). Aproximadamente el 90 % de las personas tienen la fase crónica de la CML cuando se las diagnostica. Algunas personas con leucemia en fase crónica tienen síntomas cuando se las diagnostica y otras no; la mayoría de los síntomas desaparece una vez que comienza el tratamiento.

Fase acelerada. No hay una única definición de fase acelerada, aunque la mayoría de los pacientes con esta fase de CML tienen entre un 10 % y un 19 % de blastocitos tanto en la sangre como en la médula ósea, o más de un 20 % de los basófilos en la sangre periférica. A veces, estas células experimentan nuevos cambios citogenéticos además del cromosoma Filadelfia, debido al daño adicional en el ADN y las mutaciones en las células de CML.
 
Fase blástica, también denominada crisis blástica. En la fase blástica, hay un 20 % o más blastocitos en la sangre o la médula ósea, o los blastocitos de la leucemia se diseminan fuera de la médula ósea, y es difícil controlar la cantidad de glóbulos blancos. Con frecuencia también se encuentran cambios genéticos adicionales en las células de CML. Las células blásticas se pueden parecer a las células inmaduras observadas en la leucemia linfoblástica aguda en aproximadamente el 25 % de los pacientes o en la leucemia mieloide aguda en la mayoría de los pacientes. Los pacientes en crisis blástica a menudo tienen fiebre, bazo agrandado, pérdida de peso y generalmente no se sienten bien.

CML recurrente. La CML recurrente es aquella que ha vuelto a aparecer después del tratamiento.

Sin un tratamiento eficaz, la CML en fase crónica avanzará en última instancia a la fase acelerada al principio y luego a la crisis blástica en aproximadamente seis a ocho años después del diagnóstico. Con frecuencia, los pacientes que tienen más blastocitos o una mayor cantidad de un tipo especial de glóbulos blancos denominado basófilos, cambios en los cromosomas además del cromosoma Filadelfia, cantidades altas de glóbulos blancos o un bazo muy agrandado, experimentan la crisis blástica antes.

La información sobre la fase de la CML ayudará al médico a recomendarle un plan de tratamiento. La siguiente sección ayuda a explicar las opciones de tratamiento para la CML. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Opciones de tratamiento, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide crónica - CML - Opciones de tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información acerca de los distintos métodos que los médicos utilizan para tratar a las personas con CML. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar un enfoque de un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, eficaz y, posiblemente, mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándares o dosis nuevas de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos y Últimas investigactiones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés).

A continuación se presentan las descripciones de las opciones de tratamiento más frecuentes para la CML, junto con la información sobre la determinación de la efectividad del tratamiento y las recomendaciones frecuentes de tratamiento detalladas por fase de la enfermedad. Los tratamientos para la CML han mejorado en gran medida en los últimos 12 años, al cambiar totalmente la manera en que el tratamiento se administra y al ayudar a muchos pacientes a vivir más tiempo.

Las opciones y recomendaciones en cuanto a tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, la fase de la enfermedad, los efectos secundarios posibles, así como también las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con el médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. También es importante que hable con su equipo de atención médica sobre los costos del tratamiento, ya que muchos de los fármacos analizados a continuación se deben seguir tomando de por vida. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que ataca a las proteínas o los genes específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen a la proliferación y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas. Para la CML, un oncólogo clínico, que es un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos, o un hematólogo administra la terapia dirigida.

Estudios recientes demuestran que no todos los tipos de cáncer tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, su médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en su leucemia. Como resultado, los médicos pueden encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los tratamientos dirigidos.

Para la CML, el blanco es la única proteína denominada enzima tirosina cinasa BCR-ABL. Existen cinco fármacos que se usan actualmente para la CML que atacan las enzimas tirosina cinasas, denominados inhibidores de la tirosina cinasa (tyrosine kinase inhibitors, TKI): imatinib (Gleevec), dasatinib (Sprycel), nilotinib (Tasigna), bosutinib (Bosulif) y ponatinib (Iclusig). Los cinco fármacos pueden impedir el funcionamiento de la enzima BCR-ABL, lo que hace que las células de la CML mueran rápidamente. Estos fármacos se describen con más detalle a continuación.

Es importante destacar que los hombres y las mujeres que reciben TKI deben evitar concebir un hijo o quedar embarazadas mientras reciben los fármacos debido al riesgo para el bebé en gestación. Para encontrar el mejor tratamiento, los pacientes deben hablar con sus médicos sobre los riesgos y beneficios de estos fármacos, incluidos los efectos secundarios posibles, y cómo se pueden manejar. Si un paciente experimenta demasiados efectos secundarios, se puede usar otro TKI.

Imatinib. El imatinib fue la primera terapia dirigida aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. para la CML en 2001. Se toma en comprimidos una o dos veces al día y causa menos efectos secundarios que la quimioterapia (consulte a continuación) usada para tratar la CML en el pasado. Casi todos los pacientes con CML en fase crónica experimentan un retorno a la normalidad de sus recuentos sanguíneos y una reducción del tamaño del bazo después de recibir este fármaco. Lo más importante es que del 80 % al 90 % de los pacientes con un diagnóstico reciente de CML en fase crónica que reciben imatinib ya no tienen niveles detectables de células con el cromosoma Filadelfia. El imatinib también se puede usar para tratar a algunos adultos con otros tipos de cáncer, como leucemia linfoblástica aguda con presencia del cromosoma Filadelfia.

El riesgo de recurrencia para los pacientes cuya CML responde completamente al imatinib es muy baja y los pacientes con poca cantidad de células restantes con el cromosoma Filadelfia permanecerán en la fase crónica más tiempo tomando imatinib del que podrían estar con los tratamientos anteriores. Aunque es demasiado pronto para saber cuánto tiempo durarán estas respuestas o si los pacientes se curarán con este solo medicamento, hay muchos pacientes que fueron tratados con imatinib desde los primeros estudios clínicos en 1999, que aún no tienen células detectables con el cromosoma Filadelfia.

Los efectos secundarios del imatinib son leves, pero pueden incluir náuseas leves, que son muy poco frecuentes cuando el imatinib se toma con alimentos, cambios en los recuentos sanguíneos, retención de líquido, hinchazón alrededor de los ojos, cansancio, diarrea y calambres musculares.

Dasatinib. Dasatinib fue aprobado por la FDA como un tratamiento inicial para pacientes con un diagnóstico reciente de CML en fase crónica y en los casos en que otros fármacos no estén funcionando. El dasatinib es un comprimido que se puede tomar una o dos veces al día, según la dosis. Los efectos secundarios incluyen anemia, un nivel bajo de glóbulos blancos denominado neutropenia, un recuento bajo de plaquetas denominado trombocitopenia y la acumulación de líquido alrededor de los pulmones o del corazón. El médico monitoreará con frecuencia los recuentos sanguíneos del paciente después de comenzar el dasatinib y puede ajustar la dosis o interrumpir temporalmente la administración del fármaco si los recuentos sanguíneos del paciente disminuyen a niveles demasiado bajos. El dasatinib también puede ocasionar sangrado, retención de líquido, diarrea, erupción, dolor de cabeza, cansancio y náuseas. El dasatinib requiere ácido estomacal para ser absorbido; por lo tanto, los pacientes no deben tomar medicamentos antiácidos.

Nilotinib. Nilotinib también está aprobado por la FDA como un tratamiento inicial para pacientes con un diagnóstico reciente de CML en fase crónica y en los casos en que otros fármacos no estén funcionando. Es una cápsula que los pacientes toman por boca dos veces al día con el estómago vacío. Los efectos secundarios frecuentes incluyen recuentos sanguíneos bajos, erupción, dolor de cabeza, náuseas, diarrea y comezón. Otros posibles efectos secundarios graves pero poco frecuentes incluyen niveles altos de azúcar en sangre, acumulación de líquido e inflamación del páncreas o del hígado. Los efectos secundarios más graves del nilotinib incluyen problemas cardíacos y vasculares que pueden poner en riesgo la vida y que pueden llevar a una arritmia, accidente cerebrovascular y una posible muerte súbita. Sin embargo, este efecto secundario es muy infrecuente. Sin embargo, puede haber interacciones con otros medicamentos que pueden aumentar los riesgos, por lo que debe asegurarse de hablar con su médico sobre todos los medicamentos que esté tomando.

Bosutinib. En 2012, la FDA aprobó el bosutinib para tratar la CML, cuando uno de los otros TKI no resultó eficaz o si un paciente experimentó demasiados efectos secundarios. Los efectos secundarios más frecuentes incluyen diarrea, náuseas y vómitos, niveles bajos de células sanguíneas, dolor abdominal, cansancio, fiebre, reacciones alérgicas y problemas hepáticos.

Ponatinib. La FDA también aprobó el ponatinib en 2012 para los pacientes cuando uno de los otros TKI no resultó eficaz o si un paciente experimentó demasiados efectos secundarios. El ponatinib también está dirigido a células de CML que tienen una mutación particular, conocida como T315I, que hace que estas células sean resistentes a otros TKI aprobados actualmente. Los efectos secundarios más frecuentes incluyen presión arterial alta, erupción, dolor abdominal, cansancio, dolor de cabeza, piel seca, estreñimiento, fiebre, dolor articular y náuseas. La FDA también advierte que este fármaco puede causar problemas cardíacos, estrechamiento grave de los vasos sanguíneos, coágulos sanguíneos, accidente cerebrovascular o problemas hepáticos.

Determinación de la efectividad del tratamiento. Los pacientes que reciben un TKI se deben realizar controles regulares con el equipo de atención médica para observar qué tan bien funciona el tratamiento. La respuesta de la CML incluye:

  • Una respuesta hematológica completa: el recuento de glóbulos blancos y plaquetas ha regresado al estado normal; el bazo tiene un tamaño normal y no se palpa en un examen físico; y el paciente no presenta síntomas de la CML.
  • Una respuesta parcial: los recuentos sanguíneos aún son anormales, todavía puede haber algunos blastocitos inmaduros presentes en la sangre y el bazo aún puede estar agrandado, aunque los síntomas y los análisis de sangre hayan mejorado desde que comenzó el tratamiento. Estas respuestas no son estables y existe el riesgo de que la CML empeore sin un tratamiento más eficaz. En ocasiones, esto significa continuar con el TKI para ver si el tratamiento sigue ayudando o puede implicar cambiar a otro TKI.

Se utilizan otras pruebas específicas para detectar la cantidad de células que tienen el cromosoma Filadelfia o que contienen el gen de fusión BCR-ABL. Cuando se diagnostica la CML, el cromosoma Filadelfia se encuentra en casi toda la médula ósea y las células sanguíneas de una persona. Una vez que la CML de una persona muestra una respuesta hematológica completa, el médico busca luego una repuesta citogenética con pruebas como FISH (consulte Diagnóstico).

  • Una repuesta citogenética completa significa que no se encuentra ninguna célula con el cromosoma Filadelfia en las pruebas citogenéticas de rutina.
  • Una respuesta citogenética parcial significa que entre el 1 % y el 35 % de las células aún tienen el cromosoma Filadelfia.
  • Una repuesta citogenética mínima significa que más del 35% de las células aún tienen el cromosoma Filadelfia.

Una respuesta molecular se da cuando se usa la prueba PCR para detectar el gen de fusión BCR-ABL. Una respuesta molecular importante significa que una cantidad muy pequeña de células (más de 1,000 veces menos que en el momento del diagnóstico) con el gen de fusión BCR-ABL se encuentran en la médula ósea o en la sangre periférica. Una respuesta molecular completa se da cuando no se encuentran células del gen de fusión BCR-ABL en la médula ósea ni en la sangre periférica.

Un objetivo importante del tratamiento es lograr una respuesta citogenética completa. Esto requiere la realización de una biopsia de médula ósea que generalmente se realiza entre los tres y seis meses después de comenzar el tratamiento, cuando los análisis de sangre sugieren que hay menos células de leucemia. No está claro si alguno de estos fármacos puede curar la CML y esta enfermedad puede volver a aparecer si se interrumpe el tratamiento. Si el tratamiento con uno de estos fármacos ha funcionado, el paciente ya no tiene más evidencia de células con el cromosoma Filadelfia y tiene niveles normales de cédulas sanguíneas. Esto se denomina remisión citogenética completa. En la actualidad se recomienda que los fármacos se deben continuar durante toda la vida de la persona para evitar la recurrencia de la CML.

Monitoreo. Los análisis de sangre más sensibles, como PCR y FISH (consulte Diagnóstico), se realizan generalmente cada tres meses en una muestra de sangre, después de que una persona tenga una respuesta citogenética en las células de la médula ósea. Los pacientes que no tienen células con el cromosoma Filadelfia en las pruebas citogenéticas periódicas a menudo necesitan realizarse una prueba de PCR para detectar una respuesta molecular. Los pacientes que tienen una disminución rápida en la cantidad de células con el cromosoma Filadelfia a los tres meses después de comenzar el tratamiento pueden tener los mejores resultados a largo plazo.

La prueba más sensible para detectar la CML restante se denomina prueba de PCR de transcriptasa inversa cuantitativa (quantitative reverse transcriptase PCR, Q-RT-PCR). Se recomienda realizar esta prueba en una muestra de sangre cada tres meses. En general, esta prueba puede encontrar una célula de CML restante entre un millón de células sanguíneas normales; por lo tanto, cuando esta prueba es negativa, es muy probable que la CML casi haya desaparecido. Por otro lado, si los resultados de esta prueba comienzan a elevarse, entonces, el tratamiento actual ya no funciona más y es probable que sea tiempo de cambiar los medicamentos antes de que la enfermedad reaparezca.

Algunas veces, un TKI deja de funcionar y la CML desarrolla resistencia a este fármaco. La resistencia puede ocurrir si los pacientes no toman los medicamentos de manera periódica, según lo recetado (en inglés), por lo que es importante que los pacientes tomen el medicamento según se lo indiquen. Aunque los pacientes utilicen el medicamento correctamente, la CML puede volverse resistente a los TKI; por este motivo, es importante realizar un control regular con las pruebas citogenéticas, FISH o PCR para monitorear qué tan bien continúa funcionando el fármaco.

Se ha demostrado que el dasatinib y el nilotinib producen una respuesta citogenética completa en pacientes más pronto y en más pacientes a los que recién se les diagnosticó CML, en comparación con el imatinib; sin embargo, el imatinib se ha usado por más tiempo. No hay ninguna diferencia en la supervivencia general al usar imatinib u otro de estos otros fármacos como tratamiento inicial. El bosutinib y el ponatinib son fármacos más nuevos pero ambos también han producido respuestas citogenéticas completas en pacientes con CML. Debido a los posibles efectos secundarios graves, se necesita tener cuidado y realizar un control minucioso si se recomienda ponatinib una vez que otros fármacos han dejado de funcionar. Sin embargo, el ponatinib es el único TKI que funciona en el caso de los pacientes que tienen una mutación de T315I. Si el medicamento con el que usted comienza deja de funcionar, la dosis se puede aumentar o aún puede ser efectivo un TKI distinto.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para crecer y dividirse. Un oncólogo clínico o hematólogo es quien administra la quimioterapia.

La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Las maneras frecuentes de administrar la quimioterapia incluyen un tubo que se coloca por vía intravenosa (IV) por medio de una aguja que se inyecta en una vena o la administración a través de una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral). La quimioterapia también se puede administrar como una inyección debajo de la piel, lo cual se denomina inyección subcutánea. Un régimen (programa) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Con frecuencia, se indica un fármaco denominado hidroxiurea (Hydrea, Droxia) para reducir la cantidad de glóbulos blancos hasta que se realice el diagnóstico definitivo de la CML mediante las pruebas descritas en la sección Diagnóstico. Este fármaco, que se administra en forma de cápsulas, funciona bien para regresar las células sanguíneas a los niveles normales en unos días o semanas, y reducir el tamaño del bazo, pero no reduce el porcentaje de células con el cromosoma Filadelfia y no evita la crisis blástica cuando se administra solo. Aunque la hidroxiurea tiene pocos efectos secundarios, la mayoría de los pacientes con un diagnóstico reciente de CML en fase crónica reciben imatinib u otros TKI (consulte arriba) lo más pronto posible. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del fármaco específico y de la dosis, y por lo general desaparecen cuando se completa el tratamiento.

En 2012, el fármaco mepesuccinato de omacetaxina (Synribo) fue aprobado por la FDA para pacientes con CML en fase crónica o acelerada que no responde a uno de los TKI descritos anteriormente. La omacetaxina se administra a través de una inyección debajo de la piel diariamente durante siete a 14 días. Los efectos secundarios más frecuentes incluyen trombocitopenia, anemia, neutropenia, diarrea, náuseas, cansancio, debilidad, irritación de la piel donde se administró el fármaco, fiebre e infección.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Trasplante de médula ósea/células madre

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea que contiene leucemia se reemplaza por células altamente especializadas, denominadas células madre hematopoyéticas, que se desarrollan en médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas son células formadoras de sangre y se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más frecuentemente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre en la sangre y no el tejido de la médula ósea en sí mismo.

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de leucemia, los resultados de los tratamientos previos, la edad y el estado de salud general del paciente.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alogénico (allogeneic, ALLO) y autólogo (autologous, AUTO). El ALLO usa células madres donadas, mientras que el AUTO usa las células madres propias del paciente. En ambos tipos, el objetivo es destruir todas las células cancerosas en la médula, la sangre y otras partes del cuerpo, usando altas dosis de quimioterapia y/o radioterapia, y permitir que las células madre sanguíneas de reemplazo creen una médula ósea sana. En el tratamiento de la CML solo se utilizan trasplantes ALLO.

Obtenga más información sobre el trasplante de células madre y de médula ósea.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. El interferón (Roferon-A, Intron A, Alferon, Infergen) es un tipo de inmunoterapia. Puede disminuir la cantidad de glóbulos blancos y, a veces, disminuye la cantidad de células que tienen el cromosoma Filadelfia.

El interferón se administra diaria o semanalmente a través de una inyección debajo de la piel; a veces, tiene efectos secundarios parecidos a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, cansancio y pérdida del apetito. Cuando se administra de manera continua, también puede causar pérdida de energía y cambios en la memoria. La terapia con interferón era el tratamiento principal para la CML en fase crónica antes de la disponibilidad del imatinib. Sin embargo, ya no se recomienda interferón como el primer tratamiento para la CML porque se ha demostrado mediante investigaciones que el imatinib funciona mejor para tratar la CML y causa menos efectos secundarios. Obtenga más información sobre la inmunoterapia.

Cómo obtener atención de los síntomas y efectos secundarios

A menudo, la leucemia y su tratamiento producen efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo, las personas reciben tratamiento para la leucemia y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, las pacientes que reciben ambos tratamientos tienen generalmente síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y a menudo incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar la leucemia, como quimioterapia, cirugía y radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención de apoyo. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar al médico o a otro integrante del equipo de atención de la salud si tiene un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Tratamiento por fase

Fase crónica

El objetivo inmediato del tratamiento es reducir cualquier síntoma de la CML. El objetivo a largo plazo es disminuir o eliminar las células con el cromosoma Filadelfia para retardar la enfermedad o evitar que esta se convierta en una crisis blástica. Con frecuencia, el tratamiento incluirá primero uno de los TKI mencionados anteriormente. Un trasplante ALLO de células madre se consideraría después solo si el tratamiento con TKI no es exitoso.

Fase acelerada

Los mismos fármacos utilizados en la fase crónica de la CML también se pueden utilizar en la fase acelerada. Si bien el tratamiento con un TKI puede funcionar mejor en la fase acelerada de la CML, es menos probable que funcione tan bien como en la fase crónica de la CML. El dasatinib o nilotinib son más eficaces para lograr remisiones más largas, pero muchos pacientes tienen una recurrencia dentro de los dos años aproximadamente. Por lo tanto, se debería considerar un trasplante ALLO de células madre cuando sea posible. Si no se recomienda un trasplante ALLO de células madre o si no se puede encontrar un donante compatible, el plan de tratamiento puede incluir un TKI distinto o un estudio clínico.

Fase blástica

El tratamiento con un TKI solo funciona bien durante algunos meses para pacientes con crisis blástica, pero puede ayudar a controlar la CML mientras se hacen los arreglos para un trasplante de células madre/médula ósea. Si se puede realizar el trasplante mientras el imatinib o el dasatanib funcionan, los resultados a largo plazo son mejores. El trasplante de células madre/médula ósea en la fase blástica es menos exitoso que en la fase crónica, pero este enfoque ha funcionado bien para algunos pacientes. Muchas personas con CML en la fase blástica reciben imatinib o dasatinib más quimioterapia similar a la que se utiliza en pacientes con leucemia aguda, como leucemia mieloide aguda o leucemia linfoblástica aguda. Las probabilidades de remisión relacionadas con este enfoque son del 20 % al 30 % aproximadamente, aunque en la mayoría de los pacientes, la leucemia vuelve a aparecer al cabo de algunas semanas o meses. Con frecuencia, se administra hidroxiurea (consulte Quimioterapia, arriba) a los pacientes porque puede ayudar a controlar los niveles de células sanguíneas. Si el trasplante de células madre/médula ósea no es una opción, el médico puede recomendar un estudio clínico.

CML refractaria

Si la leucemia no responde al tratamiento, se la denomina leucemia refractaria. Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este tipo de leucemia, puesto que puede haber distintas opiniones sobre el mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquila con el plan de tratamiento elegido. Este debate puede incluir estudios clínicos. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, recibir un diagnóstico de leucemia refractaria es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a las pacientes y a sus familias que hablen acerca de cómo se están sintiendo con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención de la salud. También puede ser útil hablar con otras pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y la posibilidad de recurrencia

Todavía no se ha comprobado si imatinib, dasatinib o nilotinib, o los fármacos más nuevos bosutinib, ponatinib u omacetaxina pueden curar la CML. Una remisión sucede cuando la leucemia no se puede detectar en el cuerpo mediante pruebas citogenéticas y no hay ningún síntoma. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos supervivientes se sientan preocupados o ansiosos con respecto a que la leucemia vuelva a aparecer. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante que hable con su médico sobre la posibilidad de que la enfermedad reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ser de ayuda para sentirse más preparado si la leucemia reaparece. Obtenga más información sobre cómo hacer frente al miedo a la recurrencia (en inglés).

Si la leucemia reaparece a pesar del tratamiento original, se la denomina leucemia recurrente. Si esto ocurre, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia, incluso saber si la leucemia se encuentra en una fase distinta. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente, como terapia dirigida, quimioterapia e inmunoterapia, pero se pueden usar en una combinación distinta o administrarse en una dosis distinta. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de leucemia recurrente.

Las personas con leucemia recurrente a menudo experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a las pacientes que hablen con el equipo de atención de la salud respecto de estos sentimientos y que consulten acerca de servicios de apoyo que las ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse de la leucemia no siempre es posible. Si el tratamiento no es exitoso, la enfermedad puede denominarse leucemia avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, es difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención de la salud a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención de la salud es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a las pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Los pacientes con la enfermedad avanzada y con una expectativa de vida inferior a los seis meses pueden desear considerar un tipo de cuidados paliativos que se denomina cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección ayuda a explicar los estudios clínicos, que son estudios de investigación. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Acerca de los estudios clínicos, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide crónica - CML - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los estudios clínicos, los cuales son la principal forma en que los enfoques médicos nuevos se ponen a prueba para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos y científicos siempre buscan mejores maneras para tratar a los pacientes con CML. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan estudios clínicos, en los que participan voluntarios.

Muchos estudios clínicos se centran en tratamientos nuevos y evalúan si estos son seguros, eficaces y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía, y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos a menudo están entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, como una nueva quimioterapia, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que estudian formas nuevas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de manejar los efectos tardíos que pueden presentarse después del tratamiento. Hable con el médico sobre los estudios clínicos en lo que respecta a los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre formas de prevenir la enfermedad.

Las pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunas pacientes, un estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, las pacientes a menudo están dispuestas a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos estudios son la única manera de lograr avances en el tratamiento de la CML. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con CML.

A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. El uso de placebos en los estudios clínicos sobre el cáncer es raro. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de las participantes. Obtenga más información sobre los placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para poder ingresar en un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe enumerar todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe mencionar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el estudio clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa de tratamiento.

Si desea conocer más detalles sobre temas específicos que están en estudio para la CML, consulte la sección Últimas investigaciones.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir la ineficacia del tratamiento nuevo o la presencia de efectos secundarios intensos. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que las pacientes que participan en un estudio clínico hablen con el médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que la paciente decida retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre estudios clínicos de cáncer en otras áreas del sitio web, incluso una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de leucemia.

La siguiente sección ayuda a explicar las áreas de la investigación que se están estudiando en la actualidad sobre la CML. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Últimas investigaciones, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide crónica - CML - Últimas investigaciones

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EN ESTA PÁGINA: Usted leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre la CML y cómo tratarla. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre la CML, maneras de prevenirla, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los estudios clínicos. La mayoría de los centros oncológicos participan activamente en estudios clínicos cuya finalidad es aumentar la cantidad de personas que se curan de la CML. Hable siempre con el médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

Mejora en los tratamientos actuales. A continuación se detallan las investigaciones centradas en aumentar la efectividad de los tratamientos para la CML:

  • Combinación de imatinib con otros fármacos, incluida la citarabina en bajas dosis (Cytosar-U), el interferón u otros inhibidores del BCR-ABL
  • Creación de vacunas contra al BCR-ABL
  • Desarrollo de métodos más nuevos para el trasplante de células madre, con el objetivo de disminuir los efectos secundarios
  • Evaluación de otros TKI nuevos para la CML que no responde al imatinib

Tratamiento para atacar las células de CML restantes. Varios estudios de laboratorio se centran en posibles tratamientos que puedan ayudar a destruir las pocas células de CML restantes en la mayoría de los pacientes que hayan recibido TKI para que puedan interrumpir el tratamiento médico. Un método usa inhibidores de una proteína denominada “Smoothened” fabricada por el gen SMO en combinación con los TKI del BCR-ABL.

Interrumpir los TKI. Los investigadores también están analizando la seguridad y efectividad de interrumpir los TKI después de un período de tiempo, sin que esto afecte la salud y el estado citogenético del paciente.

Atención médica de apoyo. Se están realizando estudios clínicos con el propósito de encontrar mejores métodos para disminuir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para la CML, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes con respecto a la CML, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

La siguiente sección aborda cómo sobrellevar los síntomas de la enfermedad o los efectos secundarios del tratamiento. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Cómo sobrellevar los efectos secundarios, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide crónica - CML - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los pasos que debe seguir para ayudarla a sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces que la llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de leucemia, pero puede ayudar el saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo y es una parte importante del plan de tratamiento integral, independientemente del estadio de la enfermedad.

Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento para la CML se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de diversos factores, que incluyen la fase de la enfermedad, la duración y la dosis del (de los) tratamiento(s), y su estado de salud general.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con el médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten, cuándo es probable que ocurran y qué se puede hacer para evitarlos o aliviarlos. Asimismo, pregunte sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, dado que los familiares y los amigos a menudo desempeñan una función importante en el cuidado de una persona con CML. Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos emocionales y sociales. Se aconseja a las pacientes y sus familiares que compartan sus sentimientos con un integrante del equipo de atención de la salud, quien puede ayudar con las estrategias para sobrellevar el cáncer, incluidas las inquietudes sobre el manejo de los costos de la atención del cáncer.

Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar al equipo de atención de la salud sobre los efectos secundarios que experimenta, aun cuando crea que no son graves. A veces, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que sucede meses o años después del tratamiento se denomina efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es un aspecto importante de la atención para sobrevivientes. Para obtener más información lea la sección Después del tratamiento o hable con el médico.

La siguiente sección ayuda a explicar las pruebas y los controles médicos que se requieren después de finalizar el tratamiento. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Después del tratamiento, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide crónica - CML - Después del tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento y por qué esta atención de seguimiento es importante. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Cuando el tratamiento para la CML se complete, por ejemplo, después de un trasplante de células madre/médula ósea exitoso, o continúe a largo plazo, como el tratamiento con una terapia dirigida, hable con su médico acerca de elaborar un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años.

ASCO ofrece formularios de resumen de tratamiento (en inglés) para ayudarlo a llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención de supervivencia.

Las personas tratadas para la CML y en estado de remisión deben realizarse exámenes de seguimiento regulares de por vida para supervisar la existencia de signos o síntomas de recurrencia o de efectos tardíos. Se aconseja a las personas tratadas para la CML seguir las recomendaciones establecidas para tener un buen estado de salud, como recibir vacunas periódicas, como la vacuna para la gripe, y también no fumar, llevar una dieta equilibrada, mantener un peso saludable y realizarse pruebas de detección para otros tipos de cáncer adecuadas. Obtenga más información sobre los siguientes pasos a seguir en la supervivencia, entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

Para muchos pacientes con CML, la terapia dirigida es un tratamiento permanente para el cáncer. Cualquier decisión de interrumpir la administración de estos fármacos debe ser una decisión conjunta entre el paciente y el médico, en función de qué tan bien continúa funcionando el fármaco y de los efectos secundarios.

La siguiente sección proporciona una lista de preguntas que es posible que usted quiera hacer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Preguntas para hacer al médico, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide crónica - CML - Preguntas para hacerle al médico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacer al médico u otros integrantes del equipo de atención de la salud, que la ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Hablar a menudo con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de su atención de la salud. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre su atención y tratamiento. También es recomendable que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net para obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para ayudar a manejar su atención.

  • ¿Cuál es mi diagnóstico?
  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?
  • ¿En qué fase está la CML?
  • ¿Me puede recomendar un especialista en leucemia?
  • ¿Cuál es el mejor lugar para que reciba mi tratamiento?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo encuentro más información sobre ellos?
  • ¿Qué plan de tratamiento me recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de cada opción?
  • ¿Soy candidato para recibir un trasplante ALLO de células madre? ¿Cuándo se lo debe considerar?
  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Es para eliminar la leucemia, ayudar a sentirme mejor o ambas cosas?
  • ¿Necesito comenzar el tratamiento de inmediato?
  • ¿El medicamento para la CML interferirá con alguno de mis otros medicamentos?
  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención de la salud y qué función cumple cada integrante?
  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?
  • ¿Cuáles son mis probabilidades de remisión y beneficio a largo plazo, incluida la cura?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento, a corto y a largo plazo?
  • Si experimento demasiados efectos secundarios, ¿puedo cambiar de tratamiento?
  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?
  • ¿Este tratamiento podría afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?
  • ¿Puedo interrumpir el tratamiento con TKI para comenzar una familia? ¿Qué sucede si mi pareja y yo concebimos un hijo mientras estoy tomando un TKI?
  • ¿Cuáles son los riesgos de tratar de concebir un hijo mientras utilizo un TKI?
  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con mi atención para el cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas inquietudes?
  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?
  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?
  • ¿Cómo se monitorearán los resultados de mi tratamiento? ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

La siguiente sección ofrece algunos recursos adicionales que pueden ser de utilidad para usted. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Recursos adicionales, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - mieloide crónica - CML - Recursos adicionales

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. Esta es la última página de la Guía de Cancer.Net para la leucemia mieloide crónica. Para regresar y revisar otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer, tanto para la persona con el diagnóstico como para los familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y posteriormente. Aquí hay algunas secciones que pueden ayudarlo a empezar a explorar el resto de Cancer.Net:

- Buscar un especialista de leucemia en su área local utilizando esta base de datos gratuita de los médicos de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica; en inglés).

- Revise artículos del diccionario para ayudar a comprender frases y términos médicos utilizados en la atención y el tratamiento de la leucemia.

- Lea más información acerca de los primeros pasos para seguir cuando acaba de recibir un diagnóstico de leucemia.

- Encuentre más información sobre los estudios clínicos como opción de tratamiento.

- Obtenga más información sobre cómo sobrellevar las emociones que la leucemia puede generar, incluso las que surgen dentro de una familia o una relación.

- Busque una organización de defensa nacional, sin fines de lucro, que pueda ofrecer información adicional, servicios y apoyo a las personas con este tipo de leucemia (en inglés).

- Explore los próximos pasos que una persona puede seguir después de finalizar el tratamiento activo.

Este es el final de la Guía de Cancer.Net para la leucemia mieloide crónica. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar otra sección a fin de continuar leyendo esta guía.