Tratamientos dirigidos

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 12/2013

Mire el video en inglés de Cancer.Net: What is Targeted Therapy? (¿Qué es la terapia dirigida?), con el Dr. Nicholas Vogelzang, adaptado del contenido de este documento.

Mensajes clave:

  • La terapia dirigida es un tipo de tratamiento que actúa sobre los genes y las proteínas específicos del cáncer o las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer.
  • No todos los tumores tienen los mismos objetivos, de modo que los médicos pueden realizar pruebas para encontrar el tratamiento más efectivo que sea compatible con un tipo de cáncer.
  • Se están usando una serie de terapias dirigidas para tratar el cáncer, y se están evaluando muchas más en estudios clínicos.
  • Si bien las terapias dirigidas son una forma prometedora de personalizar el tratamiento contra el cáncer, a menudo se desarrolla resistencia al tratamiento, y los efectos secundarios pueden ser un problema.

La terapia dirigida incluye medicamentos que apuntan a genes o proteínas específicos que solo se encuentran en células cancerosas o en las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Con frecuencia, se usa junto con quimioterapia y otros tratamientos contra el cáncer para bloquear el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas. Actualmente, existe una serie de terapias dirigidas aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. para tratar muchos tipos de cáncer. Además, los estudios clínicos continúan buscando más medicamentos que apunten a nuevos objetivos que se han descubierto recientemente.

Los “objetivos” de la terapia dirigida

Para comprender la terapia dirigida, resulta útil comprender cómo se desarrollan las células cancerosas. Las células son los elementos fundamentales de todos los tejidos del cuerpo. Hay muchos tipos de células diferentes, como las sanguíneas, las cerebrales y las cutáneas, y cada una cumple funciones específicas. El cáncer comienza cuando genes específicos en células sanas mutan (cambian). Los genes indican a las células cómo producir proteínas, muchas de las cuales ayudan a que una célula funcione con normalidad. Si los genes mutan, las proteínas también cambiarán, lo que provocará una división celular anormal o una muerte celular tardía. Esto hace que las células crezcan de manera incontrolable y formen una masa denominada tumor. Obtenga más información sobre la genética del cáncer (en inglés).

Al estudiar las células cancerosas y la forma en que reaccionan a su entorno, los investigadores están descubriendo que las mutaciones génicas específicas contribuyen al desarrollo de tipos de cáncer específicos. A partir de esta información, están desarrollando medicamentos que:

  • Bloqueen o desactiven las señales que indican a las células cancerosas que crezcan y se dividan.
  • Activen o promuevan procesos que provoquen la muerte celular natural.
  • Administren sustancias tóxicas específicamente para las células cancerosas, a fin de destruirlas.

Tipos de terapia dirigida

Existen dos tipos principales de terapia dirigida:

Anticuerpos monoclonales. Estas sustancias, que se elaboran en el laboratorio, bloquean un objetivo específico en la parte exterior de las células cancerosas o en el tejido que rodea al cáncer. Imagine que es como colocar un tapón plástico de protección en un tomacorriente para evitar la circulación de electricidad. Los anticuerpos monoclonales también pueden administrar sustancias tóxicas, como quimioterapia y sustancias radiactivas, directamente a las células cancerosas. Habitualmente, estos medicamentos se administran por vía intravenosa (IV) porque son compuestos de moléculas grandes que el cuerpo no absorbe correctamente.

Medicamentos orales de moléculas pequeñas. Por lo general, estos medicamentos se administran en forma de píldora que un paciente toma por boca. Dado que contienen componentes químicos más pequeños que los anticuerpos monoclonales, el cuerpo los absorbe mejor. Estos medicamentos suelen bloquear los procesos que ocurren en el interior de las células cancerosas, los cuales las estimulan para que se multipliquen y se diseminen.

También existe una clase de medicamentos de terapia dirigida denominados inhibidores de la angiogénesis (en inglés), que apuntan al tejido que rodea un tumor. Estos medicamentos tienen como fin detener la angiogénesis, que es el proceso de formación de nuevos vasos sanguíneos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es, básicamente, “matar de hambre” al tumor bloqueando el desarrollo de estos nuevos vasos sanguíneos.

Compatibilidad de un paciente con el tratamiento

Estudios recientes muestran que no todos los tumores tienen los mismos objetivos, lo que explica por qué un tratamiento dirigido no funciona en todas las personas. Un ejemplo es un gen denominado KRAS, que controla el crecimiento y la diseminación del tumor. Este gen está mutado en aproximadamente el 40 % de los casos de cáncer colorrectal. Cuando esto sucede, las terapias dirigidas de cetuximab (Erbitux) y panitumumab (Vectibix) no funcionan. La Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO) recomienda la realización de pruebas de detección de mutaciones del KRAS en los tumores de los pacientes con cáncer colorrectal metastásico, a fin de que los médicos puedan administrar a sus pacientes el tratamiento más efectivo y no los expongan a efectos secundarios ni a costos innecesarios por medicamentos que no es probable que resulten útiles.

Para determinar cuál es el tratamiento más efectivo, su médico puede ordenar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores exclusivos de su tumor. Debido a que muchos de estos tratamientos tienen cierto grado de efectos secundarios y pueden ser costosos, los médicos se esfuerzan por encontrar el tratamiento más efectivo que sea compatible con el tumor de cada paciente, siempre que sea posible. Obtenga más información sobre la importancia de las pruebas moleculares (en inglés).

Ejemplos de terapias dirigidas

Existe una serie de terapias dirigidas que han sido aprobadas para tratar diferentes tipos de cáncer. A continuación, se muestran algunos ejemplos. Recuerde que un tratamiento dirigido no funcionará si el tumor no contiene el objetivo; sin embargo, la presencia del objetivo tampoco garantiza que el tratamiento funcione. Hable con su médico o con otro integrante de su equipo de atención médica para obtener más información sobre sus opciones de tratamiento.

Cáncer de mama. Los investigadores han descubierto que alrededor del 20 % al 25 % de todos los casos de cáncer de mama tienen una cantidad excesiva de una proteína denominada receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (human epidermal growth factor receptor 2, HER2), que estimula el crecimiento de células tumorales. La ASCO y el Colegio Estadounidense de Patólogos (College of American Pathologists) recomiendan que en todas las personas con cáncer de mama invasivo se hagan pruebas de detección de la HER2 en los tumores (en inglés). Si los resultados muestran que el cáncer es positivo para HER2, hay varios medicamentos aprobados por la FDA que pueden recomendarse como opciones de tratamiento.

Cáncer colorrectal. Los investigadores han descubierto que los medicamentos que bloquean el receptor del factor de crecimiento epidérmico (epidermal growth factor receptor, EGFR), que suele producirse en exceso en este tipo de cáncer, pueden ser efectivos para detener o retrasar el crecimiento del cáncer colorrectal si este no tienen una mutación del gen KRAS. Además, la terapia dirigida también puede apuntar al factor de crecimiento del endotelio vascular (endothelial growth factor, VEGF), una proteína que ayuda a la formación de nuevos vasos sanguíneos.

Cáncer de pulmón. Los investigadores han descubierto que los medicamentos que bloquean el EGFR pueden ser efectivos para detener o retrasar el crecimiento del cáncer de pulmón, especialmente si el gen del EGFR contiene determinadas mutaciones. La terapia dirigida también está disponible para tratar el cáncer de pulmón que es impulsado por un gen ALK mutado. Los inhibidores de la angiogénesis también están aprobados para el tratamiento de tipos específicos de cáncer de pulmón.

Melanoma. Aproximadamente, el 50 % de los melanomas tienen un gen BRAF mutado o activado. Las investigaciones han demostrado que las mutaciones específicas del BRAF constituyen buenos objetivos del medicamento, y la FDA ha aprobado varios inhibidores del BRAF. Sin embargo, los pacientes cuyos tumores no tienen estas mutaciones no deberían usar estos medicamentos ya que podrían, de hecho, resultar perjudiciales.

Actualmente, se están realizando una serie de estudios clínicos en muchos tipos diferentes de cáncer para investigar nuevos objetivos y medicamentos dirigidos a ellos. Esta lista no es exhaustiva. Hay más información sobre medicamentos específicos y sobre el uso de la terapia dirigida en otros tipos de cáncer no incluidos en este artículo, disponible en las secciones Treatment Options (Opciones de tratamiento) o Latest Research (Últimas investigaciones) de las guías sobre tipos de cáncer individuales.

Desafíos de las terapias dirigidas

Si bien la idea de dirigir un medicamento a un tumor parece simple, este enfoque es complicado y no siempre resulta efectivo. Por ejemplo, puede resultar que el objetivo en la célula cancerosa no sea tan importante como se pensó al principio, y el medicamento no proporcionará gran beneficio a los pacientes. O es posible que el cáncer se vuelva resistente al tratamiento, lo que significa que este ya no funciona, incluso si funcionó al principio. Por último, estos medicamentos pueden producir efectos secundarios graves, aunque estos efectos secundarios suelen ser diferentes de los observados con la quimioterapia tradicional. Por ejemplo, los pacientes que reciben terapia dirigida suelen presentar problemas en la piel, el cabello, las uñas y/o los ojos.

Si bien el desarrollo de los tratamientos dirigidos es un gran avance en el tratamiento contra el cáncer, solo algunos tipos de cáncer pueden eliminarse con estos medicamentos solos. Salvo algunas excepciones, los pacientes con cáncer, por lo general, reciben una combinación de terapia dirigida y cirugía, quimioterapia, radioterapia y/o terapia hormonal. A medida que los médicos profundizan sus conocimientos sobre los cambios específicos en las células cancerosas, se desarrollarán más tratamientos dirigidos.

Más información

Qué es la inmunoterapia

Datos sobre medicina personalizada contra el cáncer (en inglés)

Qué es la farmacogenómica (en inglés)

Explicamos la investigación sobre el genoma del cáncer (en inglés)

Recursos adicionales

National Cancer Institute: Terapias dirigidas contra el cáncer

My Cancer Genome: Overview of Targeted Therapies for Cancer (My Cancer Genome: Descripción general de las terapias dirigidas contra el cáncer; en inglés)