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Sarcoma de tejido blando - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía sobre sarcoma de tejido blando de Cancer.Net. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla. Imagine que ese menú es un mapa de ruta para la totalidad de esta guía.

El cáncer se origina cuando las células normales cambian y crecen sin control, y forman una masa llamada tumor. Un tumor puede ser canceroso o benigno. Un tumor canceroso es maligno, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor puede crecer pero no se diseminará.

Acerca del sarcoma

El sarcoma puede comenzar en cualquier parte del cuerpo, como los huesos o el tejido blando. Alrededor del 60 % de los sarcomas de tejido blando empiezan en el brazo o la pierna. El 30 % se inicia en el torso o abdomen, y el 10 % se produce en la cabeza o cuello. Tanto los niños como los adultos pueden desarrollar sarcoma, pero es infrecuente en adultos y representa alrededor del 1 % de todos los tipos de cáncer en adultos. No obstante, en general el sarcoma representa alrededor del 15 % de todos los tipos de cáncer en niños (en inglés).

Esta sección abarca el sarcoma del tejido blando. Entérese mejor acerca del sarcoma que se inicia en los huesos (en inglés).

Acerca del sarcoma de tejido blando

Los sarcomas de tejido blando (soft-tissue sarcomas, STS) constituyen un grupo de tumores malignos que comienza en los tejidos que soportan y conectan el cuerpo, como las células grasas, los músculos, los nervios, los tendones, los recubrimientos de las articulaciones, los vasos sanguíneos o los vasos linfáticos. Como resultado, los sarcomas de tejido blando pueden producirse en casi cualquier parte del cuerpo. Cuando el STS es pequeño, pasa desapercibido porque generalmente no causa problemas en un comienzo. Sin embargo, a medida que un STS crece, puede interferir con las funciones normales del cuerpo.

Debido a que hay al menos 50 tipos diferentes de STS, se describe con más precisión como una familia de enfermedades relacionadas que a una enfermedad única. A menudo, los tipos específicos de sarcoma se denominan de acuerdo con las células del tejido normal a las que más se parecen (véase a continuación). Esto es diferente de la mayoría de los otros tipos de cáncer, que generalmente se denominan por la parte del cuerpo donde se inicia el cáncer. Algunos sarcomas no se parecen a ningún tipo de tejido normal y se considera que se originan en las células madre, que son células especiales que pueden madurar en tejidos u órganos específicos.

Nombre del sarcoma

Tipo de tejido normal relacionado

Angiosarcoma

Vasos sanguíneos o linfáticos

Familia Ewing de sarcomas (tumor periférico primitivo neuroectodérmico, [peripheral primitive neuroectodermal tumor, PNET]; en inglés)

 

 

No hay tejido normal relacionado evidente; puede ser un tumor de células madre

Fibrosarcoma

Tejido fibroso (tendones y ligamentos)

Tumor estromal gastrointestinal (gastrointestinal stromal tumor, GIST; en inglés)

Células neuromusculares especializadas del tubo digestivo

Sarcoma de Kaposi (en inglés)

Vasos sanguíneos

Leiomiosarcoma

Músculo liso

Liposarcoma

Tejido graso

Mixofibrosarcoma (histiocitoma fibroso maligno mixoide [myxoid malignant fibrous histiocytoma, MFH])

 

Tejido conectivo

Tumor maligno de la vaina nerviosa periférica (malignant peripheral nerve sheath tumor, MPNST) (también conocido como neurofibroscarcoma)

Células que envuelven las terminaciones nerviosas de manera similar a como se logra el aislamiento alrededor de un cable

Sarcoma pleomórfico, no especificado de otra forma (not otherwise specified, NOS) (a menudo denominado en el pasado como histiocitoma fibroso maligno, [malignant fibrous histiocytoma, MFH])

 

No hay tejido normal relacionado evidente; puede ser un tumor de células madre

Rabdomiosarcoma (en inglés)

Músculo esquelético

Sarcoma sinovial

No hay tejido normal relacionado evidente; puede ser un tumor de células madre

La lista precedente no está completa, pero se enumeran varios de los tipos más comunes. Los especialistas han identificado muchos tipos y subtipos de sarcoma. Los patólogos están ahora intentando encontrar nuevas formas de determinar rápidamente el subtipo de un tumor, porque esto ayuda a determinar el tratamiento. Un patólogo es un médico que se especializan en interpretar los análisis de laboratorio y evaluar las células, los tejidos y los órganos para diagnosticar una enfermedad. El examen de la genética anormal de un tumor puede ayudar a determinar las características y predecir cuáles serán los tratamientos más eficaces. El uso de la terapia dirigida se ha traducido en avances importantes para varios tipos de sarcoma, que incluido GIST, dermatofibrosarcoma protuberans (DFSP), el tumor de células gigantes tenosinovial y los tumores desmoides. 

Los patólogos también describen sarcoma con un grado, lo cual describe qué tan parecidas son las células cancerosas a las células sanas cuando se las observa a través de un microscopio. El grado puede ayudar al médico a predecir qué tan rápido se diseminará el cáncer. En general, mientras más bajo es el grado del tumor, mejor es el pronóstico, el cual es la posibilidad de recuperación. Obtenga más información acerca del grado en la sección Estadios and grados.

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Si desea obtener información introductoria adicional, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

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Sarcoma de tejido blando - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de cuántas personas se enteran de que tienen este tipo de cáncer cada año. También obtendrá información general sobre la supervivencia a esta enfermedad. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú.

Se estima que este año se diagnosticará sarcoma de tejido blando a 12,310 personas aproximadamente (6,980 hombres y 5,330 mujeres) en los Estados Unidos.

Se calcula que 4,990 adultos y niños (2,680 hombres y 2,310 mujeres) morirán a causa de esta enfermedad este año.

La tasa de supervivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de supervivencia a 5 años para personas con los sarcomas localizados es del 83 %. Cincuenta y seis por ciento (56%) de los sarcomas se encuentran en este estadio temprano. Para los sarcomas que se han diseminado a los ganglios linfáticos regionales, la tasa de supervivencia a 5 años es del 54 %. Cuando los sarcomas que se han diseminado a otras partes distantes del cuerpo, la tasa de supervivencia a 5 años es 16 %. Cuando el sarcoma empieza en un brazo o una pierna, las tasas de supervivencia a 5 años son ligeramente más altas para cada estadio.

Es importante tener en cuenta que la duración del tiempo que vive una persona con sarcoma depende de muchos factores, incluido el tamaño del tumor, dónde está ubicado, el tipo, lo rápido que crecen y se dividen las células tumorales, y si el tumor es profundo. Si el sarcoma se diagnostica en una etapa temprana y no se ha diseminado del lugar donde se inició, el tratamiento es muy efectivo y muchas personas pueden curarse. Por otra parte, si el sarcoma se ha diseminado a otras partes del cuerpo, el tratamiento generalmente puede controlar el tumor, pero a menudo no es curable. Obtenga más información en el sección de Estadios y grados.

Es importante recordar que las estadísticas sobre la cantidad de personas que sobreviven a este tipo de cáncer son una estimación. La estimación se basa en los datos de miles de personas que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año. Por lo tanto, su propio riesgo puede ser diferente. Los médicos no pueden decir con seguridad cuánto vivirá una persona con sarcoma. Además, los especialistas calculan las estadísticas de supervivencia cada 5 años. Esto significa que, quizás, la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer), Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2016, y el sitio web de ACS.

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo. Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de presentar esta enfermedad. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Sarcoma de tejido blando - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los factores que aumentan las probabilidades de padecer este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Un factor de riesgo es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo a menudo influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores de riesgo conocidos. Sin embargo, el hecho de conocer sus factores de riesgo y consultar a su médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más fundamentadas sobre estilo de vida y cuidado de la salud.

En la mayoría de los sarcomas no se conocen las causas. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo que tiene una persona de desarrollar sarcoma:

Radioterapia previa. Las personas que han recibido radioterapia para un cáncer previo tienen un riesgo levemente mayor de desarrollar sarcoma más adelante.

Genética. Las personas con ciertas enfermedades hereditarias corren un mayor riesgo de padecer sarcoma. Estas enfermedades incluyen neurofibromatosis tipo 1 (en inglés), también se llama la enfermedad de Von Recklinghausen; síndrome de Gardner (en inglés); síndrome de Werner (en inglés); esclerosis tuberosa (en inglés); síndrome de carcinoma nevoide de células basales (en inglés); síndrome de Li‑Fraumeni (en inglés); y retinoblastoma (en inglés). 

Sustancias químicas. La exposición laboral al cloruro de vinilo monómero que se usa en la fabricación de algunos tipos de plástico o la dioxina puede aumentar el riesgo de sarcoma. Sin embargo, no se conoce que la mayoría de los sarcomas estén asociados a riesgos ambientales determinados.

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Sarcoma de tejido blando - Signos y Síntomas

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los cambios corporales y otras cosas que pueden ser señales de un problema que quizás necesite atención médica. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Las personas con sarcoma pueden tener los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con sarcoma no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección que no sea cáncer.

El STS rara vez causa síntomas en los estadios tempranos. El primer signo de un sarcoma en un brazo, una pierna o el torso puede ser un bulto o inflamación con dolor. La mayoría de los bultos o masas no son sarcomas. Los bultos más comunes en tejido blando son los lipomas, que están formados de células grasas y no son cáncer. Estos bultos a menudo han estado presentes por muchos años y no cambian de tamaño. Sin embargo, es importante que converse con su médico acerca de cualquier bulto que se agrande o sea doloroso, independientemente de la ubicación. Las personas con un sarcoma que se origina en el abdomen pueden no tener síntomas o pueden tener dolor y sensación de saciedad.

Dado que el sarcoma de tejido blando se desarrolla en tejidos flexibles y elásticos o espacios profundos en el cuerpo, el tumor puede abrirse camino fácilmente a través del tejido normal a medida que crece. Por esto, un sarcoma no causará síntomas hasta que haya llegado a un tamaño grande. Finalmente, puede causar dolor cuando el tumor que está creciendo comienza a comprimir los nervios y los músculos.

Si le preocupa uno o más de los síntomas o signos indicados en esta lista, hable con su médico. Su médico le preguntará cuánto hace que tiene el o los síntomas y con qué frecuencia los ha tenido, además de otras preguntas. Esto ayudará a averiguar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico.

Si se diagnostica sarcoma, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y el tratamiento. Esto también puede recibir el nombre de manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Recuerde hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

La siguiente sección ayuda a explicar qué pruebas y exámenes de diagnóstico por imágenes pueden ser necesarios para obtener más información sobre la causa de los síntomas. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Diagnóstico o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Sarcoma de tejido blando - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de pruebas, procedimientos y exámenes de diagnóstico por imágenes frecuentes que los médicos pueden usar para obtener más información acerca de lo que no está bien e identificar la causa del problema. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si se ha diseminado a otra parte del cuerpo, lo que se denomina metástasis. Algunas pruebas también pueden establecer qué tratamientos pueden ser los más efectivos. En la mayoría de los tipos de cáncer, incluido el sarcoma, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas por imágenes se pueden usar para averiguar si el cáncer ha hecho metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • edad y estado médico;

  • tipo de cáncer que se sospecha;

  • gravedad de los síntomas;

  • resultados de pruebas anteriores.

No hay pruebas estándares de detección del sarcoma. Un médico debería examinar cualquier masa o bulto de reciente aparición y aspecto extraño o que esté creciendo para asegurarse de que no sea cáncer. El sarcoma es muy poco frecuente. Por eso, es importante consultar a un médico que tenga experiencia específicamente con este tipo de cáncer si se sospecha sarcoma.

El diagnóstico del sarcoma se realiza mediante la combinación de un examen clínico por parte del médico y pruebas de diagnóstico por imágenes. Se confirma con los resultados de una biopsia. Además del examen físico, se pueden utilizar algunas de las siguientes pruebas para diagnosticar sarcoma:

Pruebas por imágenes

Un tumor benigno y un tumor canceroso pueden verse diferentes en las pruebas por imágenes, como por ejemplo en una radiografía. En general, un tumor benigno tiene bordes redondos, lisos y bien definidos. En general, un tumor canceroso tiene bordes irregulares poco definidos.

Radiografía. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. Habitualmente, si una radiografía sugiere cáncer, el médico solicitará otras pruebas por imágenes. Las radiografías resultan especialmente útiles para los sarcomas óseos (en inglés).

Ultrasonido. El ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos.

Tomografía computada o tomografía axial computada (computed tomography, CT o computed axial tomography, CAT; en inglés). La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A veces, se administra una tinción especial, denominada medio de contraste, antes de la CT para obtener mejores detalles en la imagen. Esta tinción puede inyectarse en una vena del paciente o puede administrarse como píldora para tragar.

Resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI; en inglés). La MRI utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. La MRI también puede usarse para medir el tamaño del tumor. Se administra una tinción especial, denominada medio de contraste, antes de la MRI para crear una imagen más clara. Esta tinción se puede inyectar en una vena del paciente o se puede administrar como un comprimido para tragar.

Tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET; en inglés). La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva. Esta sustancia es absorbida principalmente por los órganos y los tejidos que más energía utilizan. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia. Luego, un escáner detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo.

Estudios de PET y CT integrados (en inglés). Este método de exploración obtiene imágenes simultáneas por CT y PET, y después combina las imágenes. Esta técnica puede usarse para analizar la estructura del tumor y la energía que usan el tumor y los tejidos normales. Esta información puede ser útil para la planificación del tratamiento y la evaluación del efecto que está surtiendo el tratamiento.

Las pruebas por imágenes pueden sugerir el diagnóstico de sarcoma, pero siempre es necesaria una biopsia para confirmar el diagnóstico y determinar el subtipo. Antes de realizar una cirugía o una biopsia, es muy importancia que el paciente consulte a un especialista en sarcomas.

Biopsia (en inglés). Una biopsia es la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo la biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. Un patólogo analiza la muestra que se extrajo durante la biopsia.

Existen diferentes tipos de biopsias. En el caso de una biopsia con aguja, el médico extrae una pequeña muestra de tejido del tumor con un instrumento similar a una aguja - en general es una biopsia profunda con aguja, y con menos frecuencia una biopsia con aguja fina. Puede hacerse con la ayuda de ultrasonido, una CT o una MRI para ubicar con exactitud el sitio del tumor. En la biopsia incisional, el cirujano hace un corte en el tumor y extrae una muestra de tejido. En la biopsia excisional, el cirujano extrae todo el tumor. Dado que estos tumores son poco frecuentes, es importante que la muestra del tejido sea examinada por un patólogo experto para diagnosticar acertadamente un sarcoma.

Pruebas moleculares del tumor. Su médico puede recomendar la realización de análisis de laboratorio en una muestra de tumor para identificar genes específicos, proteínas y otros factores que son específicos del tumor. Los resultados de estas pruebas ayudarán a decidir si sus opciones de tratamiento incluyen un tipo de tratamiento denominado tratamiento dirigido (consulte Opciones de tratamiento).

Después de realizadas las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como estadificación.

En la siguiente sección se explican los diferentes estadios y grados de este tipo de cáncer. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Estadios y grados, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Sarcoma de tejido blando - Estadios y grados

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo los médicos describen el crecimiento o la diseminación del cáncer. Esto se denomina estadio y grado. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

La estadificación es una manera de describir dónde está localizado el cáncer, si se ha diseminado y hacia dónde, y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Los médicos utilizan exámenes de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que la determinación del estadio no se logra hasta que se hayan realizado todos los exámenes. El conocimiento del estadio le permite al médico decidir cuál es el mejor tratamiento y predecir el pronóstico del paciente (posibilidad de recuperación). Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.

Hay varios sistemas para describir el estadio del sarcoma. Estos sistemas son algo diferentes entre sí, pero todos usan un estadio general para ayudar a predecir el pronóstico de una persona.

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM.  

TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (N [por la letra inicial de “node” en inglés]) y metástasis (M). Los médicos tienen en cuenta estos tres factores para determinar el estadio del cáncer:

  • ¿Qué tamaño tiene el tumor primario y dónde está ubicado? (Tumor, T)

  • ¿El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? (Ganglio, N)

    Nota importante: La mayoría de los sarcomas no se diseminan a los ganglios linfáticos, de modo que los cirujanos a menudo no extirpan ni analizan los ganglios linfáticos en la mayoría de los tipos de sarcoma. Raras excepciones incluyen sarcoma epitelioide, algunos subtipos de rabdomiosarcoma y el sarcoma de células transparentes)

  • ¿El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo? (Metástasis, M)

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay cinco estadios: estadio 0 (cero) y los estadios I al IV (uno al cuatro). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan, de común acuerdo, planificar los mejores tratamientos.

Aquí hay información más detallada sobre cada parte del sistema TNM para sarcoma:

Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más un (0 a 2) y una letra (a, b) para describir el tamaño y la localización del tumor. El tumor (T) se describe además por su profundidad. La profundidad del tumor se describe como superficial o profundo. El tumor se describe como superficial cuando el tumor está por encima del tejido superficial del cuerpo. Se describe como profundo cuando el tumor está por debajo del tejido superficial del cuerpo o invade el tejido profundo. A continuación se incluye información sobre los estadios específicos del tumor.

TX: No se puede evaluar el tumor primario.

T0: No hay evidencia de tumor primario.

T1: El tumor mide 5 cm o menos.

  • T1a: El tumor es superficial.

  • T1b: El tumor es profundo.

T2: El tumor mide más de 5 cm.

  • T2a: El tumor es superficial.

  • T2b: El tumor es profundo.

Ganglio. La “N” en el sistema de determinación de estadios TNM hace referencia a los ganglios linfáticos, órganos minúsculos con forma de guisante que ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos cercanos al sitio donde se originó el cáncer se llaman ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes. Como se indicó anteriormente, no es habitual la afectación ganglionar en el sarcoma de tejidos blandos.

NX: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0: El cáncer no se diseminó a los ganglios linfáticos regionales.

N1: El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales.

Metástasis. La “M” en el sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

M0: El cáncer no se ha diseminado.

M1: Hay metástasis a otra parte del cuerpo.

Grado (G). Los médicos también describen este tipo de cáncer según su grado (G), lo cual describe qué tan parecidas son las células cancerosas a las células sanas cuando se las observa a través de un microscopio. El médico compara el tejido canceroso con tejido sano. Habitualmente, el tejido sano contiene diferentes tipos de células que se agrupan. Si el cáncer tiene un aspecto similar al tejido sano y contiene diferentes agrupaciones de células, se lo denomina tumor diferenciado o de bajo grado. Si el tejido canceroso luce muy diferente al tejido sano, se lo conoce como tumor poco diferenciado o de alto grado. El grado del cáncer puede ayudar al médico a predecir qué tan rápido se diseminará el cáncer. En general, mientras más bajo es el grado del tumor, mejor es el pronóstico. Hay cuatro grados para el sarcoma: GX (no se puede evaluar el grado), G1, G2 y G3.

Cuanto menor sea el puntaje combinado de estos tres factores, menor es el grado, lo que significa que el tumor es menos agresivo y el pronóstico del paciente es mejor. Este es el sistema de calificación recomendado, pero hay otros sistemas que también pueden usarse. Por ejemplo, algunos médicos califican el sarcoma como de “grado bajo” o de “grado alto,” en particular si se ha tratado al tumor antes de la cirugía.

Agrupación del estadio del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones de T, N, M y G. Para el sarcoma, los estadios I y II se describen en grupos más pequeños de acuerdo con la profundidad del tumor.

Estadio IA: El tumor mide 5 cm o menos y es superficial o profundo. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo (T1a o T1b, N0, M0, GX o G1).

Estadio IB: El tumor mide más de 5 cm y es superficial o profundo. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo (T2a o T2b, N0, M0, GX o G1).

Estadio IIA: El tumor mide 5 cm o menos y es superficial o profundo. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo. El grado es más alto que el grado del estadio IA (T1a o T1b, N0, M0, G2 o G3).

Estadio IIB: El tumor mide más de 5 cm y es superficial o profundo. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo. El grado es más alto que el grado del estadio IB (T2a o T2b, N0, M0, G2).

Estadio III: Este estadio puede describirse por cualquiera de los siguientes:

  • El tumor mide más de 5 cm y es superficial o profundo. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo. El grado es más alto que el grado del estadio IIB (T2a o T2b, N0, M0, G3).

  • El tumor es de cualquier tamaño, superficial o profundo, o de cualquier grado. Se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales, pero no a otras partes del cuerpo (cualquier T, N1, M0, cualquier G).

Estadio IV: El tumor es de cualquier tamaño, superficial o profundo, de cualquier grado, y puede haberse diseminado o no a los ganglios linfáticos regionales. Se ha diseminado a otras partes del cuerpo (cualquier T, cualquier N, M1, y cualquier G).

El sistema de estadificación se aplica a la mayoría de los tipos de sarcoma de tejido blando excepto el sarcoma de Kaposi (en inglés); GIST (en inglés); fibrosarcoma infantil; los sarcomas que comienzan en el sistema nervioso central, que se incluyen el cerebro o el recubrimiento que rodea al cerebro y la espina dorsal), y los sarcomas que se originan en un órgano o un órgano hueco, como el intestino o las vías urinarias.

Recurrente: El cáncer recurrente es aquel que vuelve a aparecer después del tratamiento. Si se produce una recidiva, es posible que sea necesario volver a determinar el estadio del cáncer (reestadificación) mediante el uso del sistema antes mencionado.

Utilizado con permiso de la Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committe on Cancer, AJCC), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual, séptima edición (2010) publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

La información sobre el estadio y grado del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento. La siguiente sección ayuda a explicar las opciones de tratamiento para este tipo de cáncer. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Opciones de tratamiento, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Sarcoma de tejido blando - Tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre las diferentes formas en que los médicos tratan a las personas con este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar si un nuevo enfoque del tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden evaluar enfoques tales como un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de terapias actuales. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos e Últimas investigaciones.

Generalidades del tratamiento

En el tratamiento del cáncer, a menudo diferentes tipos de médicos trabajan juntos para crear un plan general para el paciente que combina diferentes tipos de tratamientos. Esto se conoce como equipo multidisciplinario (en inglés).

La cirugía es el primer tratamiento más común para sarcomas que son pequeños y con localización específica. Si el tumor no se puede extraer con cirugía, es posible que se pueda controlar de manera permanente con radioterapia. En el caso de un tumor que se puede extraer con cirugía, la radioterapia y la quimioterapia se pueden administrar antes o después de la cirugía para reducir el riesgo del cáncer que reaparece después del tratamiento, lo que se llama una recurrencia. La quimioterapia y la radioterapia también se pueden usar para reducir el tamaño del sarcoma o para aliviar el dolor y otros síntomas.

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el sarcoma. Las opciones de tratamiento y recomendaciones dependen de varios factores, incluyendo el tipo, estadio y grado del sarcoma, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias y el estado de salud general del paciente. También es posible que su plan de atención incluya el tratamiento de los síntomas y los efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese el tiempo necesario para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre las cosas que no le queden claras. Asimismo, hable sobre los objetivos de cada tratamiento con su médico y sobre qué puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información acerca de cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y el tejido circundante durante una operación.

Antes de la cirugía, es importante tener una biopsia para confirmar el diagnóstico (véase Diagnóstico). Después de una biopsia, generalmente la cirugía es el primer y principal tratamiento para un STS que es pequeño y está localizado en un área solamente. Los oncólogos cirujanos y los oncólogos ortopédicos son médicos que se especializa en el tratamiento del cáncer a través de la cirugía.

El objetivo del cirujano es extirpar el tumor y suficiente tejido normal circundante para dejar un “margen limpio,” lo que significa que no se dejan células tumorales en el área de la cual se extrajo el tumor. Los sarcomas pequeños generalmente pueden ser eliminados eficazmente solo con la cirugía. Los que miden más de 5 cm a menudo se tratan con una combinación de cirugía y radioterapia. La radioterapia o la quimioterapia puede aplicarse antes de la cirugía para disminuir el tamaño del tumor y facilitar su extirpación, o puede aplicarse durante y después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que quede. Obtenga más información sobre la cirugía del cáncer.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas de alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radiooncólogo. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando el tratamiento de radiación se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen (plan) de radioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado.

Se puede administrar radioterapia antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor de manera que pueda extirparse fácilmente. O bien, puede administrarse después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado. La radioterapia puede reducir la necesidad de cirugía y a menudo permite preservar el brazo o la pierna donde se encuentra el sarcoma.

La radioterapia también puede dañar las células normales pero, como se dirige alrededor del tumor, los efectos secundarios se limitan generalmente a esas áreas.

A corto plazo, la radiación puede ocasionar lesiones en la piel que se asemejan a una quemadura de sol y generalmente se tratan con cremas para mantener la suavidad de la piel y aliviar el dolor. A largo plazo, la radiación puede producir cicatrices que limitan la función del brazo o la pierna. En casos infrecuentes, la radiación puede ocasionar un sarcoma u otro cáncer. Se recomienda a cada persona que converse con su médico acerca de los posibles riesgos y beneficios de un tratamiento específico como la radioterapia.

Casi todos los efectos secundarios de la radioterapia desaparecen poco después de finalizado el tratamiento. Las técnicas de radiación más nuevas, como la irradiación con haz de protón (véase Últimas investigaciones) pueden ayudar a controlar el sarcoma y reducir la frecuencia de los efectos secundarios a más corto y más largo plazo.

Braquiterapia como tratamiento ambulatorio. A menudo los médicos ahora pueden ofrecer braquiterapia como procedimiento ambulatorio. Tradicionalmente, los pacientes se quedaban en el hospital mientras las semillas radioactivas estaban implantadas. Este método más nuevo usa un equipo especializado que puede insertar sin dolor las semillas de radiación y retirarlas después de aproximadamente 15 minutos una o 2 veces por día. Esto puede permitir que algunos pacientes vayan a su casa durante el tratamiento. Para los pacientes que necesitan estar en el hospital mientras se recupera de la cirugía, este método les permite evitar  ser colocado en una habitación protegida porque estará libre de radioactividad la mayor parte del día, lo que significa que ellos pueden disfrutar de la visita de su familiares y amigos sin preocupares por la exposición a la radiación.

Obtenga más información sobre la radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad de proliferarse y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Las maneras frecuentes de administrar quimioterapia son, entre otras, a través de una vía intravenosa (i.v.) que se coloca en una vena mediante una aguja, a través de un comprimido o cápsula que se traga (por vía oral). Un régimen de quimioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo de tiempo determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Se utilizan diferentes medicamentos para tratar diferentes tipos y subtipos de sarcoma. La quimioterapia para sarcoma generalmente se administra como tratamiento ambulatorio. Algunas clases de quimioterapia que podrían usarse solas o combinadas para el STS incluyen:

  • Dacarbazina (DTIC-Dome)

  • Docetaxel (Taxotere)

  • Doxorrubicina (Adriamycin)

  • Doxorrubicina liposomal (DOXIL, Dox-SL, Evacet, LipoDox)

  • Epirrubicina (Ellence)

  • Gemcitabina (Gemzar)

  • Ifosfamida (Cyfos, Ifex, Ifosfamidum)

  • Pazopanib (Votrient)

  • Temozolomida (Methazolastone, Temodar)

  • Trabectedin (Yondelis), se usa en Europa

Los siguientes fármacos quimioterapéuticos se usan para ciertos subtipos de sarcoma.

Para GIST:

  • Imatinib (Gleevec)

  • Regorafenib (Stivarga)

  • Sunitinib (Sutent)

Para el angiosarcoma:

  • Bevacizumab (Avastin)

  • Docetaxel (Docefrez, Taxotere)

  • Paclitaxel (Taxol)

  • Sorafenib (Nexavar)

Para el rabdomiosarcoma y el sarcoma de Ewing de tejido blando u óseo:

  • Actinomicina (Cosmegen, Lyovac Cosmegen)

  • Ciclofosfamida (Cytoxan, Clafen, Neosar)

  • Etoposida (VePesid, Toposar)

  • Irinotecán (Camptosar)

  • Topotecán (Hycamptin)

  • Vincristina (Oncovin, Vincasar)

A menudo se usa quimioterapia cuando el sarcoma ya se ha diseminado. La quimioterapia se puede administrar sola o combinada con cirugía y/o radioterapia. Por ejemplo, ciertos tipos de sarcoma pueden tratarse con quimioterapia antes de la cirugía para extirpar el tumor con más facilidad. Cuando la quimioterapia se administra antes de la cirugía puede recibir diferentes nombres, como quimioterapia preoperatoria, quimioterapia neoadyuvante o quimioterapia de inducción.

Si un paciente no ha recibido quimioterapia antes de la cirugía, se puede aplicar quimioterapia para destruir cualquier célula tumoral microscópica que queda después de que el paciente se ha recuperado de la cirugía. La quimioterapia que se administra después de la cirugía se llama quimioterapia adyuvante o postoperatoria.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, pérdida del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios suelen desaparecer una vez terminado el tratamiento.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento(en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados consultando bases de datos de fármacos en las que puede realizar búsquedas (en inglés).

Tratamiento dirigido

El tratamiento dirigido es un tratamiento que apunta a las proteínas específicas del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y la supervivencia del cáncer, generalmente bloqueando la acción de las proteínas en las células denominadas cinasas. Este tipo de tratamiento inhibe el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos objetivos. Para determinar cuál es el tratamiento más efectivo, su médico puede realizar pruebas con el fin de identificar los genes, las proteínas y otros factores en el tumor. Como resultado, los médicos pueden encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre blancos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos (véase Últimas investigaciones).

En 2002, la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los Estados Unidos aprobó el imatinib para el tratamiento del GIST (en inglés) en estadios avanzados. Actualmente, este medicamento es el tratamiento de primera línea para el GIST en todo el mundo. En 2006 se aprobó un segundo tratamiento dirigido, sunitinib, para el tratamiento de GIST cuando imatinib no surte efecto. Más recientemente se ha aprobado el imatinib para uso en pacientes con GIST después de la cirugía inicial para intentar prevenir la recidiva en pacientes que podrían correr un alto riesgo de recidiva. Además, el imatinib está aprobado para el tratamiento de pacientes con DFSP en estadio avanzado. El trabectedin fue aprobado en 2007 fuera de Estados Unidos para pacientes con sarcoma cuando la quimioterapia convencional no puede controlar la enfermedad. Y, el pazopanib ha sido aprobado en 2012 para los pacientes con sarcoma avanzado de tejido blando que han probado la quimioterapia. Obtenga más información sobre los tratamientos dirigidos.

Obtención de atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento producen efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante del cuidado de la enfermedad es aliviar los síntomas y los efectos secundarios que tiene la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo las personas reciben tratamiento para el cáncer y tratamiento para disminuir los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos suelen tener síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían mucho y suelen incluir medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación y otras terapias. También es posible que reciba tratamientos paliativos similares a los que tienen el objetivo de eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía y radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de iniciar el tratamiento, consulte a su equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención de apoyo. Además, durante y después del tratamiento, asegúrese de informarle a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, para que se lo pueda tratar lo más rápidamente posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Sarcoma metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, se llama cáncer metastásico. Se aconseja a las pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este debate puede incluir estudios clínicos.

Su equipo de atención médica puede recomendarle un plan de tratamiento que incluya cirugía sola, cirugía más radioterapia, cirugía más quimioterapia o quimioterapia sola. Rara vez, cuando el tumor no está creciendo, se puede usar un enfoque de “observación y espera,” también denominado vigilancia activa. Esto significa que el paciente es monitorizado atentamente y el tratamiento activo solo comienza si el tumor empieza a crecer. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Pocas veces, para los pacientes con un tumor muy grande que afecta los nervios y vasos sanguíneos principales del brazo o la pierna, la extirpación quirúrgica de la extremidad, se llama amputación, es necesario para controlar el tumor. Este procedimiento también puede ser necesario si el tumor vuelve a crecer en el brazo o la pierna después de la cirugía, la radioterapia y/o la quimioterapia. Es importante recordar que la operación que tiene como resultado la extremidad más útil y más fuerte puede ser diferente de la operación que ofrece el aspecto más normal. Si es necesaria la amputación, la rehabilitación, incluida la terapia física, puede ayudar a maximizar el funcionamiento físico del paciente. La rehabilitación también puede ayudar a una persona a superar los efectos sociales y emocionales de perder una extremidad.

Para la mayoría de los pacientes, recibir un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de soportar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar acerca de cómo se están sintiendo con médicos, enfermeros, trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de cuidados médicos. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

La remisión y las probabilidades de recurrencia

Una remisión es cuando no se puede detectar cáncer en el cuerpo y no hay síntomas. También se lo puede llamar “sin evidencia de enfermedad” o NED (no evidence of disease).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre lleva a que muchos supervivientes les preocupe o inquiete que el cáncer regrese. Si bien muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico acerca de la posibilidad de la reaparición del cáncer. Entender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ser de ayuda para sentirse más preparado si el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. La recidiva puede iniciarse en el tejido donde el sarcoma apareció por primera vez (lo que se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia).

Si el sarcoma se produjo originalmente en el brazo o la pierna, el lugar más común de la recurrencia aparece en los pulmones. Los pacientes tratados por sarcoma del abdomen o el torso corren el riesgo de recurrencia local, regional o distante.

Cuando esto sucede, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia, lo cual incluye si el estadio del cáncer ha cambiado. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico conversarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con otra pauta. Estas terapias incluyen cirugía, quimioterapia y radioterapia. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén evaluando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

Las recurrencias locales a menudo pueden tratarse con éxito con cirugía adicional más radioterapia. El tratamiento de una recidiva distante es mejor para los pacientes que tienen una pequeña cantidad de tumores que se han diseminado al pulmón y que pueden extirparse quirúrgicamente por completo o destruirse con ablación por radiofrecuencia, lo que usa de una aguja que se inserta en el tumor para destruir el cáncer con corriente eléctrica, o con radioterapia de alta dosis focalizada.

Las personas que han recibido tratamiento por sarcoma deben someterse a exámenes de seguimiento periódicamente para detectar una posible recidiva en función de un cronograma preparado por el oncólogo (véase Después del tratamiento).

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y consulten acerca de servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento fracasa

La recuperación del cáncer no siempre es posible. Si el tratamiento no es satisfactorio, la enfermedad se puede denominar cáncer en etapa avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, es difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es sumamente importante.

Las personas con cáncer avanzado y con una expectativa de vida de menos de seis meses tal vez deseen considerar un tipo de atención paliativa denominada cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales han sido concebidos para brindar la mejor calidad de vida posible a las personas próximas al fin de la vida. Se alienta a que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de los cuidados del cáncer en etapa avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre el duelo y el pesar por la pérdida de un ser querido (en inglés).

La siguiente sección ayuda a explicar los estudios clínicos, que son estudios de investigación. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Acerca de los estudios clínicos, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Sarcoma de tejido blando - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre estudios clínicos, que son la principal manera de evaluar los nuevos enfoques médicos y observar su grado de eficacia. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Los médicos y científicos siempre están buscando mejores métodos de tratar a los pacientes con sarcoma. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación en los que participan voluntarios y que se denominan estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en nuevos tratamientos y evalúan si estos son seguros, efectivos y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, nuevos enfoques de radioterapia o cirugía, y nuevos métodos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos suelen estar entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de controlar los efectos tardíos que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en lo que respecta a los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre las formas de prevenir la enfermedad.

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre que implica un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se ofrecen como voluntarios para participar en los estudios clínicos porque saben que es la única manera de progresar en el tratamiento del sarcoma. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con sarcoma.

A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, posiblemente no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o “píldora de azúcar”. El uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer es infrecuente. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre los placebos en los estudios clínicos de cáncer (en inglés).

Para ingresar en un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado (en inglés). Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de modo que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe mencionar todos los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa de tratamiento.

Si desea obtener información sobre los temas específicos que están en estudio en relación con el sarcoma, consulte la sección Últimas investigaciones.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos, que pueden incluir la ineficacia del nuevo tratamiento o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son supervisados de cerca por expertos que vigilan la aparición de cualquier problema con cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de brindarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que decidan retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Cancer.Net ofrece mucha información acerca de los estudios clínicos sobre el cáncer en otras áreas del sitio web, que incluye toda una sección sobre estudios clínicos y lugares donde buscar estudios clínicos para un tipo específico de cáncer.

La siguiente sección ayuda a explicar las áreas sobre las que se está investigando en este tipo de cáncer en la actualidad. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Últimas investigaciones, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Sarcoma de tejido blando - Últimas Investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2014

EN ESTA PÁGINA: Leerá más sobre la investigación científica que se está llevando a cabo ahora para obtener más información sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el sarcoma, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas opciones para los pacientes a través de los estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

Radioterapia con haz de partículas o protones. La terapia de protones es un tipo de radioterapia que usa protones en lugar de rayos X. Con alta potencia, los protones pueden destruir las células cancerosas. Obtenga más información sobre la terapia de protones (en inglés). La radioterapia con partículas con carga más pesada, conocidas como iones de carbono, se está usando y estudiando para el tratamiento de sarcomas en Japón y Alemania.

Administración mejorada del medicamento. Algunos agentes quimioterapéuticos se incorporan en moléculas de grasa llamadas liposomas para mejora la absorción y la distribución del medicamento en el organismo del paciente.

Nuevos fármacos quimioterapéuticos. Se está desarrollando y probando una nueva quimioterapia que puede resultar eficaz para tratar algunos subtipos de STS. Un ejemplo es el trabectedin (Yondelis), que ha sido aprobado en Europa. El trabectedin ha demostrado tener un nivel muy alto de actividad en el tratamiento de un subtipo específico de liposarcoma denominado liposarcoma mixoide de células redondas. Sin embargo, en los Estados Unidos, la FDA solo permite que los pacientes accedan a ella en circunstancias especiales. La eribulina (Halaven), un fármaco aprobado para el tratamiento del cáncer de mama, ha demostrado resultados promisorios en un estudio temprano en Europa y ahora está siendo investigado en un estudio internacional grande. Los investigadores también están trabajando para encontrar versiones de la quimioterapia estándar para tratar el sarcoma que cause menos efectos secundarios. Por ejemplo, dos versiones nuevos de ifosfamida -- denominadas glufosfamida y TH-302 -- que se están estudiando en estudios clínicos en curso. Conozca más sobre desarrollo y aprobación de medicamentos (en inglés).

Terapia dirigida. Como se explica en la sección Opciones de tratamiento, recientemente, varias terapias dirigidas se han aprobado para el tratamiento de ciertos tipos de sarcoma, y en general, esto es un área activa de investigación para el sarcoma. Actualmente, los investigadores están identificando nuevos inhibidores de cinasas y evaluando el orden en el que deben usarse los fármacos en un plan de tratamiento del paciente.

Por ejemplo, el regorafenib es un nuevo tratamiento dirigido con actividad significativa en pacientes con GIST (en inglés) avanzado que ya han recibido tratamiento con imatinib y sunitinib. La FDA está revisando actualmente un estudio clínico en fase III de este fármaco.

Otros estudios clínicos están analizando un tipo de tratamiento dirigido denominado antiangiogenia (en inglés). Se concentra en la prevención de la formación de nuevos vasos sanguíneos para quitarle al tumor el oxígeno y los nutrientes que necesita para crecer.

Tratamientos oncogénicos dirigidos. Se están investigando fármacos que pueden bloquear una o más de las proteínas que se encuentran en las células tumorales que ayudan al tumor a crecer y diseminarse.

Las genéticas de los tumores. Los investigadores están descubriendo que algunos sarcomas tienen “huellas digitales” genéticas que son únicas en cada persona. El entender estas huellas genéticas podrá ayudar a los médicos a determinar mejores tratamientos y posiblemente predecir con mayor exactitud el pronóstico del paciente. Varios centros de cáncer y compañías ofrecen pruebas genéticas para determinar si las personas con sarcoma podrían beneficiar de tratamientos más nuevos.

Atención de apoyo. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores métodos de reducir los síntomas y efectos secundarios de los tratamientos actuales para el sarcoma, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las investigaciones más recientes?

Para encontrar estudios clínicos específicos de su diagnóstico, hable con su médico o busque en las bases de datos de estudios clínicos en línea ahora.

La siguiente sección trata de cómo sobrellevar los síntomas de la enfermedad o los efectos secundarios de su tratamiento. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Cómo sobrellevar los efectos secundarios, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Sarcoma de tejido blando - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre las medidas que se deben tomar a modo de ayuda para sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo y es una parte importante del plan de tratamiento general, independientemente del estadio de la enfermedad.

Se describen los efectos secundarios comunes de cada opción de tratamiento del sarcoma en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de diversos factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del (de los) tratamiento(s), y su estado de salud general.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios son más probables que ocurran, cuándo es probable que ocurran y qué se puede hacer para prevenirlos o aliviarlos. Además pregunte sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, porque los familiares y amigos suelen desempeñar un papel importante en el cuidado de una persona con sarcoma. Obtenga más información sobre los cuidados.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos emocionales y sociales. Se aconseja a los pacientes y sus familiares que compartan sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica, quien puede ayudar con las estrategias para sobrellevar la enfermedad, que incluyen las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo de la atención del cáncer.

Durante el tratamiento y después de él, asegúrese de informarle al equipo de atención médica sobre los efectos secundarios que experimenta, aun cuando crea que no son graves. En ocasiones, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que se presenta meses o años después del tratamiento recibe el nombre de efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es un aspecto importante de los cuidados para supervivientes. Para obtener más información, lea la sección Después del tratamiento o hable con su médico.

La siguiente sección ayuda a explicar las pruebas y los controles médicos necesarios una vez finalizado el tratamiento del cáncer. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Después del tratamiento, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Sarcoma de tejido blando - Después del tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2015

EN ESTA PÁGINA: Leerá sobre su atención médica una vez finalizado el tratamiento contra el cáncer y por qué es importante esta atención de seguimiento. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Después de finalizado el tratamiento para el sarcoma, elabore con su médico un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años.

Las visitas de seguimiento programadas periódicamente con los médicos que participan en su tratamiento son importantes para detectar una recurrencia posible del tumor y ayudar a controlar e, idealmente, prevenir algunos efectos secundarios relacionados con el tratamiento. Un régimen de seguimiento común incluye visitas cada tres a cuatro meses durante los primeros tres años posteriores al tratamiento, y después cada seis meses hasta los cinco años luego de haber finalizado el tratamiento, y visitas anuales de allí en adelante. Durante estas visitas de seguimiento se realizarán radiografías o CT de tórax periódicamente para detectar la posible diseminación del cáncer a los pulmones. A veces también se pueden realizar pruebas por imágenes en el área donde comenzó el tumor. Estas pruebas pueden incluir MRI, ultrasonido, CT y/o PET.

Las personas que hayan sido tratadas por sarcoma deben hablar con su médico acerca de cualquier síntoma nuevo, como tos, dolor o un bulto nuevo. Puede ser un signo de recidiva del cáncer, un efecto tardío del tratamiento o un problema no relacionado con el cáncer. Si sucede, es probable que la recidiva aparezca en los dos primeros años, pero algunos sarcomas pueden reaparecer mucho tiempo después.

En el caso de personas que recibieron radioterapia, la región del cuerpo donde se aplicó la radioterapia puede correr el riesgo de hinchazón de la extremidad, se llama linfedema; fractura de los huesos del muslo o la pierna; reducción del movimiento de las articulaciones; y endurecimiento de los tejidos blandos, se llama fibrosis. En casos infrecuentes puede desarrollarse otro sarcoma diferente del tumor original como resultado de la radioterapia. Hablar con su médico para aprender métodos para prevenir y/o controlar estos efectos secundarios. Por ejemplo, se puede tratar linfedema con medias de compresión y otras terapias especiales; las fracturas óseas se pueden prevenir al evitar ciertos ejercicios de fuerte impacto; la movilidad articular puede mejorar con un programa de rehabilitación; y la fibrosis puede responder a varios meses de tratamiento con una combinación de vitamina E y pentoxifilina, otro medicamento oral. También, la piel que recibió radioterapia debe protegerse regularmente de la exposición solar (en inglés) con ropa o protector solar para reducir la posibilidad de que se origine un cáncer de piel en esa región.

Después de la cirugía o la radioterapia, puede ser bueno que los pacientes tratados por sarcoma de brazo o pierna participen de un programa de rehabilitación para recuperar o mantener la función de la extremidad. Probablemente se recomienden ejercicios para favorecer la amplitud del movimiento, ejercicios de fortalecimiento y un programa para reducir linfedema. Un especialista en rehabilitación puede ayudar los pacientes a recibir la rehabilitación más adecuada después del tratamiento. La mayoría de los pacientes con sarcoma en un brazo o una pierna pueden recibir un tratamiento satisfactorio y mantener una buena función del miembro. Sin embargo, cuando el tratamiento incluye la amputación, el acceso a los servicios que proveen extremidades artificiales, se llaman protésicos, y el otro apoyo de la salud mental pueden ayudar a sobrellevar la adaptación a la vida después de la pérdida de una extremidad. Conozca más sobre la rehabilitación.

La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios de resumen del tratamiento contra el cáncer (en inglés) a modo de ayuda en el registro del tratamiento contra el cáncer que recibió y en la elaboración de un plan de atención de sobrevivencia una vez que haya finalizado el tratamiento.

Se aconseja a las personas en recuperación de un sarcoma que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable y una alimentación equilibrada, no fumar y someterse a los estudios de detección para el cáncer recomendados. Hable con su médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. El ejercicio físico moderado puede ayudarle a recobrar las fuerzas y la energía. Su médico puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos a seguir en la sobrevivencia, entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

La siguiente sección ofrece una lista de preguntas que quizás desee hacer. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Preguntas para hacerle al médico, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Sarcoma de tejido blando - Preguntas para hacerle al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacerle a su médico, o a otros integrantes de su equipo de atención médica, para ayudarla a comprender mejor su diagnóstico, plan de tratamiento y atención general. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Hablar a menudo con el médico es importante para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a que obtenga más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se le aconseja que haga otras preguntas que sean importantes para usted. Tal vez desee imprimir esta lista y llevarla a su próxima cita o descabirgar una aplicación móvil gratuita de Cancer.Net para contar con una lista electrónica y otras herramientas interactivas a fin de manejar su atención.

Preguntas generales:

  • ¿Qué tipo de sarcoma se diagnosticó?

  • ¿Este diagnóstico ha sido revisado por un patólogo con experiencia en el diagnóstico y la clasificación de sarcomas?

  • ¿Qué significa mi diagnóstico?

  • ¿Dónde está ubicado el tumor?

  • ¿Qué es el estadio y el grado del sarcoma? ¿Qué significa esto?

  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿Debo consultar a un especialista en sarcomas?

  • ¿Fue analizado mi caso en una conferencia multidisciplinaria? ¿Qué significa esto?

  • ¿Qué opciones de tratamiento tengo?

  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar? ¿Dónde se encuentran y cómo obtengo más información acerca de ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Es eliminar el cáncer, ayudarme a sentirme mejor o ambos?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento a corto y a largo plazo?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Este tratamiento podría afectar mi vida sexual? En ese caso, ¿de qué forma y durante cuánto tiempo?

  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o tener hijos? En ese caso, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas inquietudes?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién llamo si tengo preguntas o si surgen problemas?

Preguntas que puede formular antes de la cirugía:

  • ¿Debo realizarme una biopsia antes de la cirugía?

  • ¿Qué sucederá durante esta cirugía?

  • ¿Consistirá la cirugía en una resección en bloque? ¿Qué significa esto?

  • ¿Qué experiencia en sarcomas tiene este cirujano? ¿Cuántas operaciones de sarcoma ha practicado el año pasado?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de la cirugía, tanto para el corto como para el largo plazo?

  • ¿Deberé permanecer en el hospital para esta cirugía? ¿Por cuánto tiempo?

  • ¿Afecta el estadio del cáncer la decisión de una cirugía? ¿Cómo?

  • ¿Necesito quimioterapia y/o radioterapia antes de la cirugía? ¿Y después de la cirugía?

  • ¿Necesitaré servicios de rehabilitación después de la cirugía?

Preguntas que puede formular antes del tratamiento por radiación:

  • ¿Qué tipo de radioterapia se recomienda?

  • ¿Qué experiencia en sarcomas tiene el radiooncólogo? ¿A cuántas personas con sarcoma trató el año pasado?

  • ¿Cuántos tratamientos necesitaré y cuánto durará cada uno de ellos?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar de este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para prevenir o tratar los efectos secundarios?

Preguntas que puede formular antes de la quimioterapia o el tratamiento dirigido:

  • ¿Qué tipo de medicación se recomienda?

  • ¿Qué experiencia en sarcomas tiene el oncólogo clínico? ¿A cuántas personas con sarcoma trató el año pasado?

  • ¿Existen otros tratamientos quimioterapéuticos o dirigidos disponibles?

  • ¿Debería contemplar mi participación en un estudio clínico?

  • ¿Cuántos tratamientos necesitaré y cuánto durará cada uno de ellos?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar de este tratamiento?

  • ¿Qué se puede hacer para prevenir o tratar estos efectos secundarios?

Después del tratamiento:

  • ¿Qué posibilidades hay de que el sarcoma reaparezca?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesito y con qué frecuencia?

La siguiente sección ofrece algunos recursos más que pueden serle de utilidad. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Recursos adicionales, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Sarcoma de tejido blando - Recursos de información para los pacientes

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento contra el cáncer. Esta es la página final de la Guía sobre sarcoma de tejido blando de Cancer.Net. Para volver y revisar otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer, tanto para la persona a quien se le diagnostica como para sus familiares y amigos. Este sitio web fue concebido a fin de ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después. Estas son algunas secciones que pueden ayudarla a comenzar a explorar el resto de Cancer.Net:

-          Busque un especialista en cáncer en su área local en esta base de datos gratuita de médicos de la American Society of Clinical Oncology (en inglés).

-          Revise artículos de diccionarios a modo de ayuda para comprender las frases y los términos médicos que se usan en la atención y el tratamiento contra el cáncer.

-          Obtenga más información sobre las primeras medidas a tomar ante un diagnóstico reciente de cáncer.

-          Obtenga más información sobre los estudios clínicos como opción de tratamiento.

-          Obtenga más información sobre cómo sobrellevar las emociones que el cáncer puede producir, incluidas las que surgen dentro de la familia o una pareja.

-          Busque una organización nacional y sin fines de lucro de defensa del paciente que puede ofrecer información adicional, servicios y apoyo para mujeres con este tipo de cáncer.

-          Explore las siguientes medidas que una persona puede tomar una vez terminado el tratamiento activo.

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