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Cáncer de hígado - Introducción

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará algo de información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer de hígado de Cancer.Net. Use el menú para ver otras páginas. Piense en ese menú como un mapa para recorrer la guía completa.

Acerca del hígado

El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo. Tiene un rol clave en la digestión de los alimentos. Nadie puede vivir sin hígado. Las funciones del hígado incluyen:

  • la recolección y el filtrado de la sangre proveniente de los intestinos;

  • el procesamiento y almacenamiento de los nutrientes necesarios que absorben los intestinos;

  • la conversión de algunos nutrientes en energía o sustancias necesarias para reparar y regenerar tejidos;

  • la producción de algunos de los factores de la coagulación sanguínea;

  • la eliminación de toxinas del organismo;

  • la participación en el mantenimiento del nivel de azúcar adecuado en el cuerpo.

Acerca del cáncer de hígado

El cáncer se origina cuando las células sanas cambian y proliferan sin control, y forman una masa llamada tumor. Un tumor puede ser canceroso o benigno. Un tumor canceroso es maligno, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor puede crecer, pero no se diseminará.

Esta sección solo proporciona información sobre cáncer que se origina en el hígado. Esto se conoce como cáncer primario de hígado.

Es más frecuente que el cáncer que se originó en otra parte del cuerpo se disemine al hígado. Esto no es cáncer de hígado, sino “cáncer metastásico” de otro órgano. Por ejemplo, el cáncer de páncreas, colon, estómago, mama, pulmón u otro tipo de cáncer que se ha diseminado al hígado aún recibe el nombre según el órgano en el que se originó. Para obtener más información sobre el cáncer que se originó en otra parte del cuerpo y se diseminó al hígado, lea acerca de ese tipo de cáncer específico.

Tipos de cáncer primario de hígado en adultos

Existen varios tipos de cáncer primario de hígado que se desarrollan en adultos. Estos reciben su nombre según el tipo de células a partir de las que se desarrollan.

Tipo de cáncer de hígado

Descripción

Frecuencia

Carcinoma hepatocelular (hepatocellular carcinoma, HCC)

El carcinoma hepatocelular puede tener diferentes patrones de crecimiento. Algunos diseminan crecimientos en forma de tentáculos por el hígado. Este patrón es el más frecuente en los Estados Unidos. Algunos comienzan como un solo tumor que se disemina a otras áreas del hígado a medida que la enfermedad se desarrolla. Otros se desarrollan como nódulos en varios lugares diferentes del hígado. En ocasiones, el patrón no es claro.

Aproximadamente el 80 % de los casos de cáncer primario de hígado en adultos son casos de carcinoma hepatocelular.

Colangiocarcinoma, también denominado cáncer del conducto biliar (en inglés)

Un colangiocarcinoma se desarrolla a partir de células en el conducto biliar del hígado. El conducto biliar es un tubo delgado que se extiende desde el hígado hasta el intestino delgado. El conducto biliar comienza en el interior del hígado como varios tubos más pequeños que se unen.

Aproximadamente entre el 10 % y el 20 % de los casos de cáncer primario de hígado en adultos son casos de colangiocarcinoma.

Angiosarcoma

El angiosarcoma comienza en los vasos sanguíneos del hígado y crece con mucha rapidez.

Aproximadamente el 1 % de los casos de cáncer primario de hígado en adultos son casos de angiosarcoma.

El resto de esta sección brinda información sobre el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado en adultos, el carcinoma hepatocelular (HCC). Para obtener más información sobre el cáncer del conducto biliar y el angiosarcoma, use los enlaces del cuadro de arriba.

¿Busca algo más que una introducción?

Si desea obtener información adicional a esta introducción, explore estos temas relacionados. Tenga en cuenta que este enlace lleva a otra sección en Cancer.Net:

  • Hoja informativa: lea una hoja informativa de 1 página (en inglés) que ofrece una introducción sobre este tipo de cáncer. Esta hoja informativa está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas. Ayuda a explicar la cantidad de personas que reciben un diagnóstico de esta enfermedad y las tasas de supervivencia generales. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Estadísticas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de la cantidad de personas a las que se les diagnostica cáncer de hígado cada año. También leerá información general sobre la sobrevivencia a la enfermedad. Recuerde que las tasas de sobrevivencia dependen de varios factores. Use el menú para ver otras páginas.

Se estima que este año se diagnosticará cáncer primario de hígado a 42,030 adultos (29,480 hombres y 12,550 mujeres) en los Estados Unidos. Desde 1980, la incidencia del cáncer de hígado se ha triplicado. Entre 2006 y 2015, la cantidad de personas que recibieron un diagnóstico de esta enfermedad aumentó aproximadamente un 3 % anual. Los hombres tienen 3 veces más posibilidades de que se les diagnostique la enfermedad que las mujeres.

Se estima que este año se producirán 31,780 muertes (21,600 hombres y 10,180 mujeres) a causa de esta enfermedad. En el caso de los hombres, el cáncer de hígado es la quinta causa más frecuente de muerte. Es la séptima causa de muerte más frecuente relacionada con cáncer en las mujeres. La tasa general de muerte se ha más que duplicado
desde 1980 hasta 2016.

En comparación con los Estados Unidos, el cáncer de hígado es mucho más frecuente en el África subsahariana y en el sudeste asiático. En algunos países, es el tipo de cáncer más frecuente.

La tasa de sobrevivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que vive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de sobrevivencia general a 5 años es del 18 %. Las tasas de sobrevivencia dependen de varios factores, que incluyen el estadio de la enfermedad.

Para el 44 % de las personas que reciben un diagnóstico en un estadio temprano, la tasa de sobrevivencia a 5 años es del 31 %. Si el cáncer de hígado se ha diseminado hacia los tejidos o los órganos circundantes o los ganglios linfáticos regionales, la tasa de sobrevivencia a 5 años es del 11 %. Si el cáncer se ha diseminado a una parte distante del cuerpo, la tasa de sobrevivencia a 5 años es del 2 %. Sin embargo, aunque el cáncer se descubra en un estadio más avanzado, hay tratamientos disponibles que ayudan a que muchas personas con cáncer de hígado experimenten una calidad de vida similar a la que tenían antes del diagnóstico, al menos durante algún tiempo. Si es posible realizar una cirugía, esto generalmente causa tasas de sobrevivencia más altas en todos los estadios de la enfermedad.

Es importante recordar que las estadísticas de las tasas de sobrevivencia en el caso de las personas con cáncer de hígado son una estimación. La estimación se basa en los datos anuales de la cantidad de personas que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos. Además, los expertos calculan las estadísticas de sobrevivencia cada 5 años. En consecuencia, quizás la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Hable con su médico si tiene alguna pregunta sobre esta información. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).  

Estadísticas adaptadas de la publicación de la Sociedad Estadounidense Contra el Cáncer (American Cancer Society, ACS), Datos y cifras de cáncer (Cancer Facts & Figures) de 2019 y del sitio web de ACS
(enero de 2019).
 

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Contiene imágenes de las partes del cuerpo generalmente afectadas por el cáncer de hígado. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía. 

Cáncer de hígado - Ilustraciones médicas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará una ilustración de la ubicación del hígado en el cuerpo. Use el menú para ver otras páginas.

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo y prevención. Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de presentar esta enfermedad y las maneras que existen para disminuir ese riesgo. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía. 

Cáncer de hígado - Factores de riesgo y prevención

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de presentar este tipo de cáncer y las maneras que existen para disminuir ese riesgo. Use el menú para ver otras páginas.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones de estilo de vida y atención médica.

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de una persona de presentar HCC. En los Estados Unidos, los riesgos principales son cirrosis hepática y enfermedad del hígado graso no alcohólico (non-alcoholic fatty liver disease, NAFLD).

  • Cirrosis. La cirrosis se desarrolla cuando las células del hígado se dañan y son reemplazadas por tejido cicatricial. En los Estados Unidos, la mayoría de los casos de cirrosis son consecuencia del consumo excesivo de alcohol (en inglés). Otras causas son la NAFLD, hepatitis viral (tipos B y C, descritas a continuación), exceso de hierro en el hígado debido a una enfermedad denominada hemocromatosis y otros tipos de enfermedad crónica del hígado poco frecuentes. El consumo excesivo de alcohol en combinación con la infección por el virus de la hepatitis pone a las personas en alto riesgo de cirrosis y HCC.

  • Obesidad, NAFLD y diabetes. La obesidad provoca que la grasa se deposite en el hígado, lo que produce una afección conocida como NAFLD. En la última década, ha surgido evidencia contundente que sugiere que la NAFLD y la diabetes, un trastorno relacionado, son factores de riesgo cada vez más importantes del HCC en los Estados Unidos.

  • Hepatitis viral. Los virus de la hepatitis son virus que infectan el hígado. Los 2 tipos frecuentes son la hepatitis B y la hepatitis C. La hepatitis viral es el factor de riesgo más importante para este tipo de cáncer en todo el mundo. La hepatitis C pasó a ser mucho más frecuente que la hepatitis B porque no existe una vacuna para prevenir la hepatitis C.

    La hepatitis viral se puede transmitir de una persona a otra a través de la exposición a la sangre o los fluidos corporales. Esto puede ocurrir a través de una lesión, por compartir agujas para consumir drogas o mediante el contacto sexual. En el caso de la hepatitis B, un feto o un lactante puede contraer el virus si la madre lo tiene. Esto puede evitarse vacunando al bebé.

    Si usted desarrolla hepatitis aguda B o C y luego “elimina el virus”, no tiene un riesgo más elevado de desarrollar cáncer de hígado. Solo las personas que no eliminan el virus y tienen una infección persistente corren un riesgo mayor. Su médico podrá realizar análisis de sangre que indiquen si usted ha eliminado el virus.

  • Edad. En los Estados Unidos, el cáncer primario de hígado en adultos ocurre con mayor frecuencia en las personas mayores de 60 años.

  • Sexo. Los hombres son más propensos a presentar este tipo de cáncer que las mujeres.

  • Factores ambientales. Algunos factores ambientales pueden aumentar el riesgo de presentar cáncer de hígado, por ejemplo, la exposición a determinadas sustancias químicas o el consumo de alimentos contaminados con aflatoxina. La aflatoxina es una toxina producida por un hongo que puede crecer en las nueces o los granos almacenados. En los Estados Unidos, hay menos riesgo de que esto suceda.

Los factores de riesgo son acumulativos. Esto significa que tener más de 1 factor de riesgo aumenta aún más el riesgo de presentar cáncer de hígado. Por ejemplo, una persona que es portadora del virus de la hepatitis B y C tiene un riesgo más alto que una persona que es portadora de 1 solo tipo del virus. Del mismo modo, una persona con hepatitis C que además bebe alcohol tiene un riesgo más alto.

Prevención

Diferentes factores producen diferentes tipos de cáncer. Los investigadores continúan estudiando los factores que provocan este tipo de cáncer. Si bien no existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, tal vez pueda reducir el riesgo. Hable con su médico para obtener más información sobre su riesgo personal de presentar cáncer.

En los Estados Unidos, el HCC, por lo general, se puede evitar con la prevención de la hepatitis viral y la cirrosis. Una vacuna puede proteger a las personas sanas de contraer hepatitis B. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE. UU. (U.S. Centers for Disease Control and Prevention) recomiendan que todos los niños reciban esta vacuna. No existe una vacuna para la hepatitis C, que está asociada con más frecuencia con el abuso actual o pasado de drogas intravenosas (IV). Los bancos de sangre de los Estados Unidos comprueban la sangre donada para asegurarse de que no se utilice sangre infectada con los virus de la hepatitis.

La cirrosis se puede evitar si no se consume alcohol en exceso y si se previene la hepatitis viral. La mayoría de los países industrializados tienen reglamentaciones para proteger a las personas de las sustancias químicas que causan cáncer. En los Estados Unidos, dichas reglamentaciones prácticamente han eliminado estas sustancias químicas como causa del HCC.

Cada vez existen más pruebas de que determinados medicamentos pueden controlar la infección crónica por hepatitis B o C. Esto puede reducir la inflamación y el daño que estos virus causan en el hígado. En los últimos años se han producido avances importantes en lo que respecta a terapias antivíricas, particularmente para la infección crónica por el virus de la hepatitis C. Es probable que esto tenga un impacto positivo importante en la prevención del cáncer de hígado, especialmente si se las administra antes de presentar cirrosis. Para obtener información sobre estos tipos de tratamientos, es importante hablar con un hepatólogo. Un hepatólogo es un médico que se especializa en las enfermedades del hígado.

Debido a su relación con la obesidad, la NAFLD se está convirtiendo en un factor de riesgo cada vez más importante para el HCC. Se recomienda a las personas que sigan las pautas establecidas para una buena salud, como mantener un peso saludable, consumir una dieta equilibrada y participar en actividades físicas moderadas. Su médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico.

La siguiente sección de esta guía es Detección. Esta explica cómo las pruebas pueden detectar el cáncer antes de que los signos o síntomas aparezcan. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Detección

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre la detección para este tipo de cáncer. También se le informará acerca de los riesgos y beneficios de la detección. Use el menú para ver otras páginas.

La detección se utiliza para detectar el cáncer antes de que aparezca algún signo o síntoma. Los científicos han desarrollado, y continúan desarrollando, pruebas que se pueden usar para detectar en una persona tipos específicos de cáncer. Los objetivos generales de la detección del cáncer son los siguientes:

  • Disminuir la cantidad de personas que mueren a causa de la enfermedad o eliminar totalmente las muertes provocadas por el cáncer.

  • Disminuir la cantidad de personas que presentan la enfermedad.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la detección del cáncer (en inglés).

Información sobre la detección del cáncer de hígado

Si usted sabe que tiene cirrosis u otros factores de riesgo, es extremadamente importante que hable con su médico sobre si debe someterse a controles periódicos para detectar la presencia de cáncer de hígado. La detección del cáncer antes de que se hayan desarrollado síntomas aumentará la probabilidad de que un tratamiento sea exitoso. Los hepatólogos son los médicos más experimentados en los estudios de detección del cáncer primario de hígado. También se puede ver el término “vigilancia” utilizado para explicar esto, pero significa lo mismo que estudios de detección.

Las opciones de detección incluyen análisis de sangre para detectar una sustancia llamada alfafetoproteína (AFP), que puede ser producida por las células cancerosas, o realizarse pruebas con imágenes como un ultrasonido, una exploración por tomografía computarizada (Computed Tomography, CT o CAT) o imágenes por resonancia magnética (Magnetic Resonance Imaging, MRI). Puede encontrar más información sobre estas pruebas en la sección Diagnóstico.

Hable con un hepatólogo sobre las pruebas de detección que él/ella recomienda y sobre la frecuencia con la que usted se las debe realizar en función de sus antecedentes médicos. Diferentes pautas se aplican a diferentes causas de la enfermedad hepática.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que puede provocar esta enfermedad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Síntomas y signos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que podría requerir atención médica. Para ver otras páginas de esta guía, use el menú.

Es posible que las personas con HCC no experimenten síntomas, particularmente, cuando el tumor se detecta de forma temprana como parte de un programa de detección. Cuando se presentan síntomas o signos, estos incluyen:

  • dolor, especialmente en la parte superior derecha del área abdominal, cerca del omóplato derecho o en la espalda;

  • pérdida de peso sin razón aparente;

  • nódulo duro debajo de las costillas sobre el lado derecho del cuerpo que podría ser el tumor o un signo de que el hígado ha aumentado de tamaño;

  • debilidad o fatiga.

Cuando se diagnostica el HCC, algunas personas ya sabrán que tienen cirrosis y estarán recibiendo cuidados de un médico. La cirrosis, más que el tumor, puede causar algunos de los síntomas que presentan las personas con HCC. Estos incluyen hinchazón abdominal por acumulación de líquido, llamada ascitis, y necesidad de cantidades cada vez mayores de pastillas de agua, llamadas diuréticos, para controlar la acumulación de líquidos. La encefalopatía hepática (confusión mental) y el sangrado del esófago o el estómago, o cualquier empeoramiento de la afección también pueden indicar la presencia de cáncer.

Si le preocupa algún cambio que ha experimentado, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a detectar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento del cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Diagnóstico

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa del problema médico. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. El HCC se diagnostica a menudo sin una biopsia. Esto se analiza en más detalle a continuación.

Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el HCC. Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas.

  • Examen físico. Si una persona tiene síntomas de HCC, el médico palpará el abdomen para detectar la presencia de nódulos, hinchazón u otros cambios en el hígado, el bazo y otros órganos cercanos. El médico también buscará una acumulación irregular de líquido en el abdomen y signos de ictericia, lo que incluye color amarillento en la piel y en las membranas blanquecinas de los ojos.

  • Análisis de sangre. Al mismo tiempo que el examen físico, el médico muy probablemente realizará un análisis de sangre para buscar una sustancia denominada AFP. En los Estados Unidos, la AFP se encuentra en niveles elevados en la sangre de aproximadamente el 50 % al 70 % de las personas con HCC. El médico también analizará la sangre del paciente para determinar si tiene hepatitis B o C. Otros análisis de sangre pueden mostrar el estado de funcionamiento del hígado.

Además, generalmente se necesitan otras pruebas para diagnosticar el HCC, localizar el tumor en el hígado y determinar si este se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Una vez realizados el examen físico y los análisis de sangre, el médico puede recomendar 1 o más de las siguientes pruebas:

  • Ultrasonido. El ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. Las ondas de sonido rebotan contra el hígado, otros órganos y los tumores. Cada onda crea una imagen diferente en un monitor de computadora.

  • Exploración por tomografía computarizada (CT o CAT). Una exploración por CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra cualquier anormalidad o tumor. En ocasiones, se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. Con frecuencia, el HCC se puede diagnosticar en función de características específicas del cáncer que se observan en una exploración por CT. Esto ayuda a que los pacientes eviten someterse a una biopsia de hígado (consulte más abajo). Una exploración por CT se puede utilizar para medir el tamaño del tumor.

  • Imágenes por resonancia magnética (MRI). Una MRI (en inglés) usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se pueden usar las MRI para medir el tamaño del tumor. Antes de la exploración, se administra un tinte especial denominado medio de contraste a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

  • Angiograma. El angiograma es una imagen por radiografía de los vasos sanguíneos. Se inyecta un medio de contraste en el torrente sanguíneo para que los vasos sanguíneos del hígado aparezcan en una radiografía.

  • Laparoscopia. La laparoscopia es una prueba que permite que el médico observe el interior del cuerpo con un tubo delgado, flexible e iluminado denominado laparoscopio. Se seda a la persona mientras se inserta el tubo a través de una pequeña incisión en el abdomen. La sedación usa medicamentos para que la persona se sienta relajada y somnolienta. También se utiliza anestesia local para adormecer la zona.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades.

    El tipo de biopsia que se realiza dependerá de la ubicación del cáncer. La biopsia puede hacerse durante una laparoscopia, por aspiración con aguja fina o mediante una biopsia profunda. Durante una aspiración con aguja fina, las células se extraen con una aguja fina que se inserta directamente en el tumor. Una biopsia profunda usa una aguja más gruesa. Cualquiera de los dos procedimientos es realizado por un radiólogo que utiliza el ultrasonido para guiar la aguja a la parte específica del hígado donde se encuentra el tumor. El procedimiento de la biopsia en sí suele durar menos de 1 minuto. En general la biopsia no es dolorosa, y pocas personas presentan complicaciones debido a este procedimiento.

    Antes de la biopsia, el médico le realizará análisis de sangre para asegurarse de que esta coagula con normalidad. Esto reduce el riesgo de sangrado después del procedimiento. En ocasiones, el médico puede realizarle una laparoscopia y una biopsia para examinar la parte del hígado no cancerosa y averiguar si usted tiene cirrosis, lo que ayudará a determinar las mejores opciones de tratamiento.

    Cuando un análisis de sangre de AFP, exploración por CT o MRI indica claramente la presencia de HCC y los resultados de otras pruebas son típicos del HCC, quizás no sea necesario realizar una biopsia. Además, la mayoría de los cirujanos recomendarán que se realice una biopsia durante la cirugía si se extirpa la totalidad o parte del hígado, en lugar de un procedimiento aparte antes del procedimiento quirúrgico. Consulte la sección Opciones de tratamiento para obtener más información sobre la cirugía para el cáncer de hígado.

    También es importante destacar que, con los métodos de pruebas con imágenes más recientes, es más fácil encontrar masas muy pequeñas. Sin embargo, no siempre es posible identificar qué es una masa muy pequeña y si es cáncer. En estos casos, especialmente cuando la masa mide 1 centímetro o menos de tamaño, el médico puede recomendar el enfoque de “supervisión y espera”, también llamado vigilancia activa o espera vigilante. Esto significa que las exploraciones se repiten en un lapso de 3 a 6 meses. Si la última exploración muestra que el tamaño no ha cambiado, se continúa con el método de vigilancia. Pero si crece, entonces el médico hará una biopsia.

  • Pruebas moleculares del tumor. Es posible que el médico recomiende realizar análisis de laboratorio en una muestra tumoral, a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores específicos del tumor. Los resultados de estas pruebas ayudarán a decidir si sus opciones de tratamiento incluyen un tipo de tratamiento denominado terapia dirigida (vea la sección Opciones de tratamiento).

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es HCC, estos resultados también ayudan a que el médico describa el cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Estadios

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo los médicos describen el crecimiento o la diseminación del cáncer. Esto se denomina estadio. Use el menú para ver otras páginas.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo. La determinación del estadio del cáncer ayuda a definir el pronóstico de la enfermedad, que es la probabilidad de recuperación, y los tipos de tratamiento que son más apropiados. En general, solo el cáncer de hígado que está en un estadio temprano se puede curar.

Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que es posible que la estadificación no se establezca hasta que se hayan realizado todas las pruebas. El conocimiento del estadio permite al médico decidir qué tipo de tratamiento es el mejor y puede ayudar a predecir el pronóstico del paciente. Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.

Tal como se explica en la Introducción, existen 2 tipos de cáncer de hígado: primario y metastásico. El cáncer primario de hígado se origina en el hígado. El cáncer de hígado metastásico (secundario) es cáncer que se ha diseminado desde otra parte del cuerpo al hígado. Esta sección describe los estadios del cáncer primario de hígado. Para obtener información sobre los estadios del cáncer metastásico, lea sobre el tipo de cáncer primario. Por ejemplo, el linfoma que se ha diseminado al hígado se seguirá estadificando como linfoma.

Sistema de la BCLC de determinación del estadio

Para el HCC, los médicos con frecuencia usan el sistema de la Clínica de Cáncer de Hígado de Barcelona (Barcelona Clinical Liver Cancer, BCLC) para describir el cáncer y recomendar un tratamiento, que se describen con más detalle en Opciones de tratamiento. El sistema de la BCLC categoriza el HCC según las características del tumor, la función hepática, el estado general y los síntomas relacionados con el cáncer.

Los estadios según la BCLC incluyen:

  • Estadio muy temprano. El tumor mide menos de 2 cm. No existe un aumento de la presión en la vena porta. Los niveles de bilirrubina son normales. Generalmente, se recomienda cirugía.

  • Estadio temprano. El tumor mide menos de 5 cm. La función hepática varía. Es posible que no exista un aumento de la presión en la vena porta; que exista un aumento de la presión en la vena porta y que los niveles de bilirrubina sean normales; o que exista un aumento de la presión en la vena porta y un aumento de los niveles de bilirrubina. Las personas con la enfermedad en estadio temprano pueden ser posibles candidatas para un trasplante de hígado, una cirugía o una ablación por radiofrecuencia (Radiofrequency Ablation, RFA).

  • Estadio intermedio. Es posible que el tumor sea grande o que existan varios tumores. Los médicos normalmente recomiendan terapias regionales, como la quimioembolización transarterial.

  • Estadio avanzado. El tumor ha invadido la vena porta o se ha diseminado a otras partes del cuerpo, como los pulmones y los huesos. Los médicos normalmente recomiendan la terapia dirigida.

La información sobre el estadio del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Opciones de tratamiento. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Opciones de tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los diferentes tratamientos que los médicos usan en las personas con este tipo de cáncer de hígado. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para el HCC. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se alienta a los pacientes que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si el nuevo tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Descripción general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral de los pacientes que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés) Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, por ejemplo, auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, dietistas y otros.

Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores:

  • qué porcentaje del hígado está afectando el cáncer;

  • si el cáncer se ha diseminado;

  • las preferencias del paciente y su estado de salud general;

  • el daño en el área restante del hígado sin cáncer.

Cuando un tumor se detecta en un estadio temprano y el hígado del paciente funciona bien, el objetivo del tratamiento es tratar de eliminar el cáncer. El plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Cuando el cáncer de hígado se detecta en un estadio más avanzado o el hígado del paciente no funciona correctamente, el paciente y el médico deben hablar sobre los objetivos de cada recomendación de tratamiento. En este punto, los objetivos del tratamiento pueden concentrarse en retardar el crecimiento del cáncer y aliviar los síntomas, a fin de mejorar la calidad de vida.

Las diversas opciones de tratamiento dirigido a la enfermedad pueden agruparse según si pueden curar el cáncer o si mejorarán la supervivencia del paciente, pero lo más probable es que no eliminen el cáncer. A continuación se describen las opciones de tratamiento más frecuentes, tanto de las opciones de tratamientos dirigidos a la enfermedad, como aquellas que tienen como objetivo el manejo de los efectos secundarios y síntomas. Tómese el tiempo para conocer sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no están claras. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Tratamientos dirigidos a la enfermedad para eliminar y potencialmente curar el HCC

Por lo general, estos tratamientos se recomiendan cuando el tumor se ha detectado en un estadio temprano. Puede que no se los recomiende para tratar pacientes en los estadios más avanzados de la enfermedad. Estos tratamientos son cirugía, ablación por radiofrecuencia, inyección percutánea de etanol y radioterapia.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Es probable que este sea el tratamiento dirigido a la enfermedad más satisfactorio, particularmente para pacientes con buena función hepática y tumores que se pueden extraer de manera segura de una porción limitada del hígado. Quizás la cirugía no sea una opción si el tumor abarca demasiado el hígado, si el hígado está demasiado dañado, si el tumor se ha diseminado fuera del hígado o si el paciente tiene otras enfermedades graves. Un oncólogo cirujano es un médico especializado en el tratamiento para el cáncer mediante cirugía. Un cirujano hepatobiliar también cuenta con capacitación especializada en cirugía del hígado y el páncreas. Algunas veces, cirujanos especialistas en trasplantes de hígado intervienen en estas operaciones. Antes de la cirugía, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de la cirugía específica a la que se someterá. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Se utilizan dos tipos de cirugía para tratar el HCC:

  • Hepatectomía. Cuando se extirpa una porción del hígado, la cirugía se denomina hepatectomía. La hepatectomía se puede realizar únicamente si el cáncer se encuentra en 1 parte del hígado y si el hígado funciona bien. La sección restante del hígado asume las funciones de todo el hígado. El hígado puede crecer nuevamente a su tamaño normal al cabo de unas semanas. Es posible que no se pueda realizar una hepatectomía si el paciente tiene cirrosis avanzada, incluso aunque el tumor sea pequeño.

    Los efectos secundarios de la hepatectomía pueden incluir dolor, debilidad, fatiga e insuficiencia hepática temporal. El equipo de atención médica observará si aparecen signos de sangrado, infección, insuficiencia hepática u otros problemas que requieran tratamiento inmediato.

  • Trasplante de hígado. En ocasiones, se puede realizar un trasplante de hígado. Este procedimiento es posible solo cuando el cáncer no se ha diseminado fuera del hígado, se encuentra un donante adecuado y se cumplen criterios muy específicos en lo que respecta al tamaño y a la cantidad de tumores. Estos criterios normalmente son un solo tumor de 5 cm o menos, o 3 tumores o menos, todos los cuales son de menos de 3 cm. Es importante que comprenda que la cantidad de hígados disponibles provenientes de donantes es muy limitada, por lo que el trasplante no siempre es una opción.

Después de un trasplante, se observará al paciente cuidadosamente para detectar signos de que el cuerpo podría estar rechazando el nuevo hígado o de que el tumor haya vuelto a aparecer. El paciente debe utilizar medicamentos a fin de evitar el rechazo. Estos fármacos pueden provocar efectos secundarios como hinchazón de la cara, presión arterial alta o aumento del vello corporal. El trasplante de hígado tiene riesgos significativos de complicaciones graves, que incluyen la muerte por infección o rechazo del hígado del donante.

El trasplante de hígado es un tratamiento particularmente eficaz para las personas con un tumor pequeño, ya que este procedimiento permite extirpar el tumor y el hígado dañado. Sin embargo, son pocos los donantes, y es posible que las personas a la espera de un trasplante de hígado deban aguardar mucho tiempo antes de que haya un hígado a su disposición. Durante este período de tiempo, la enfermedad puede empeorar. El centro de trasplante le indicará el tiempo de espera aproximado y las reglas que se aplican para determinar la prioridad de las personas en lista de espera.

Ablación por radiofrecuencia (RFA)

La RFA y la terapia con microondas utilizan calor para destruir las células cancerosas. Se pueden administrar a través de la piel, por laparoscopia o durante una cirugía mientras el paciente está bajo sedantes. La sedación consiste en administrar medicamentos que provoquen sensación de mayor relajación, tranquilidad o somnolencia. Este tratamiento también se denomina ablación térmica.

Inyección percutánea de etanol

La inyección percutánea de etanol es cuando se inyecta alcohol directamente en el tumor hepático para destruirlo. Los efectos secundarios incluyen fiebre y dolor después del procedimiento. Sin embargo, en general el proceso es simple, seguro y particularmente efectivo para un tumor que mide menos de 3 cm. Sin embargo, si el alcohol sale del hígado, una persona podría tener un dolor breve pero intenso. Esta opción se usa con muy poca frecuencia y se ha reemplazado en gran medida por la RFA (consulte más arriba).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo.

  • Radioterapia estereotáctica del cuerpo (Stereotactic Body Radiation Therapy, SBRT). SBRT es un término que describe varios métodos de administración de dosis altas de radiación en un tumor mientras se limita la cantidad de exposición a la radiación de los tejidos sanos. Esto es importante ya que el tejido hepático sano puede dañarse con la radiación. La SBRT trata efectivamente los tumores que miden unos 5 cm o menos. Sin embargo, aún se la considera un método que se encuentra en fase de investigación, en comparación con la RFA (consulte más arriba), ya que existe poca información disponible sobre su efectividad a largo plazo.

Los efectos secundarios pueden incluir daño al estómago y a los pulmones. Sin embargo, esos efectos secundarios a menudo se pueden prevenir. Hable con su equipo de atención médica sobre cómo evitar y controlar los posibles efectos secundarios. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Los tratamientos dirigidos a la enfermedad ayudan a los pacientes a vivir más tiempo

Si el médico considera que el cáncer no se puede curar con los tratamientos mencionados anteriormente, es posible que recomiende 1 de las siguientes opciones para reducir el tumor y/o retardar el crecimiento del tumor. Si bien es más probable que estos tratamientos no eliminen el cáncer, se ha demostrado que aumentan el tiempo que el paciente podrá vivir.

Quimioembolización y radioembolización

La quimioembolización es un tipo de tratamiento de quimioterapia que es similar a la infusión arterial hepática (consulte más abajo). La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al poner fin a su capacidad para crecer y dividirse. Durante este procedimiento, se inyectan los fármacos en la arteria hepática y se bloquea el flujo de sangre de la arteria durante un período breve, de modo que la quimioterapia permanezca más tiempo en el tumor. El bloqueo de la irrigación sanguínea al tumor también destruye las células cancerosas.

Además de su uso como tratamiento primario para el HCC, la quimioembolización se puede utilizar para ralentizar el crecimiento del tumor en las personas en lista de espera para un trasplante de hígado.

La radioembolización es similar a la quimioembolización, salvo que, durante la radioembolización, un médico coloca cuentas radiactivas dentro de la arteria que irriga sangre al tumor. Las cuentas liberan radiación directamente dentro del tumor cuando quedan atrapadas en los vasos sanguíneos pequeños del tumor.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento con fármacos que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos objetivos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

Para el HCC, los fármacos antiangiogénicos son el tipo de terapia dirigida más frecuente. La terapia antiangiogénica (en inglés) se centra en detener la angiogénesis, que es el proceso de formación de vasos sanguíneos nuevos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es “matar de hambre” al tumor. Se cree que el sorafenib (Nexavar) actúa a través de este proceso. El sorafenib se usa para tratar el HCC avanzado que no puede extirparse por completo con cirugía. Se lo toma en forma de un comprimido que se debe tragar (por vía oral). Los efectos secundarios de sorafenib incluyen diarrea y ciertos problemas cutáneos.

En abril de 2017, la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de EE. UU. aprobó el uso de otra terapia dirigida, el regorafenib (Stivarga), para tratar a personas con HCC que fueron tratadas previamente con sorafenib. El regorafenib también inhibe la angiogénesis y ya se lo utiliza para tratar el cáncer colorrectal y tumores estromales gastrointestinales.

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Otras opciones de tratamiento

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Actualmente, la inmunoterapia se está estudiando en ensayos clínicos para el HCC y no se considera como una opción de tratamiento estándar.

Los efectos secundarios de la inmunoterapia pueden ir de muy pocos efectos en muchos pacientes a peligrosas afecciones autoinmunitarias en algunos pacientes. En las afecciones autoinmunitarias, el sistema inmunitario ataca partes normales del cuerpo, como el colon o los pulmones. Hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de la inmunoterapia recomendada para usted. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la inmunoterapia.

Otros ensayos clínicos

Además de las opciones de tratamiento antes descritas, el médico puede sugerir la participación en un ensayo clínico que evalúe un nuevo enfoque de tratamiento para el HCC. Esto es de especial importancia para una enfermedad como el HCC, donde las opciones de tratamiento de la enfermedad avanzada son muy limitadas y existe una investigación en curso para encontrar más opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre las Últimas investigaciones y áreas de investigación actuales del HCC.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además de los tratamientos elaborados para ralentizar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento para el cáncer al mismo tiempo que reciben tratamiento para aliviar los efectos secundarios. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos al mismo tiempo con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y a menudo incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

HCC metastásico

Si el HCC se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, se denomina cáncer metastásico. Se aconseja a las personas con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, dado que puede haber diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de sentirse cómodo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir ensayos clínicos que estudian tratamientos nuevos.

Su plan de tratamiento puede incluir una combinación de quimioterapia, terapia dirigida, radioterapia y/u otras opciones. En este estadio, el objetivo del tratamiento es habitualmente ralentizar el crecimiento del cáncer. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar acerca de cómo se están sintiendo con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia).

Cuando esto sucede, comenzará otra vez un nuevo ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como cirugía y radioterapia, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se alienta a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y a sus familias. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los 6 meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto de las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Acerca de los estudios clínicos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los ensayos clínicos, los cuales son la principal forma en que los enfoques médicos nuevos se ponen a prueba para averiguar qué tan bien funcionan. Use el menú para ver otras páginas.

¿En qué consisten los ensayos clínicos?

Los médicos y los científicos siempre buscan mejores métodos para la atención de las personas con HCC. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan ensayos clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, todos los fármacos aprobados en la actualidad por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU. se evaluaron en ensayos clínicos.

La cantidad de ensayos clínicos que se centran en el HCC ha incrementado en los últimos años. Muchos de estos ensayos clínicos se centran en tratamientos nuevos. Los investigadores buscan determinar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento que los médicos usan en la actualidad. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía, y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en los ensayos clínicos pueden ser algunos de los primeros en recibir un tratamiento antes de que esté disponible al público en general. Sin embargo, existen ciertos riesgos en los ensayos clínicos, incluidos posibles efectos secundarios, y que el nuevo tratamiento no funcione. Se recomienda a las personas que hablen con su equipo de atención médica acerca de las ventajas y las desventajas de participar en un estudio en particular.

Algunos ensayos clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden presentarse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los ensayos clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios. También hay ensayos clínicos que estudian cómo prevenir el cáncer.

Decisión de participar en un ensayo clínico

Las personas deciden participar en los ensayos clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, un ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un ensayo clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en ensayos clínicos porque saben que estos estudios son una forma de contribuir con el progreso del tratamiento del HCC. Aunque el ensayo clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con HCC.

La cobertura de seguro de los costos de los ensayos clínicos difiere según la ubicación y el estudio. En algunos programas, se reembolsa parte de los gastos del paciente generados al participar en el ensayo clínico. En otros, esto no sucede. Es importante hablar con el equipo de investigación y con su aseguradora primero para conocer si se cubrirá el tratamiento en un ensayo clínico y de qué forma. Obtenga más información sobre la cobertura de seguro médico de los ensayos clínicos.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Generalmente los placebos se combinan con un tratamiento estándar en la mayoría de los ensayos clínicos sobre el cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Encuentre más información sobre el uso de placebos en ensayos clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un ensayo clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer lo siguiente:

  • Describir todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar.

  • Enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar.

  • Explicar qué se requerirá de cada paciente para participar en el ensayo clínico, incluidas la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento.

Los ensayos clínicos también tienen ciertas reglas denominadas “requisitos de elegibilidad”, que ayudan a estructurar la investigación y mantener la seguridad de los pacientes. Usted y el equipo de investigación revisarán detenidamente estos requisitos.

Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por cualquier motivo personal o médico. Esto puede incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los ensayos clínicos también son supervisados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un ensayo clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de ensayos clínicos para todos los tipos de cáncer. Para obtener más información sobre temas específicos que están en estudio para el HCC, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre ensayos clínicos acerca del cáncer en otras áreas del sitio web, incluidos una sección completa sobre ensayos clínicos y lugares para buscar ensayos clínicos sobre un tipo específico de cáncer

PRE-ACT, Preparatory Education About Clinical Trials

Asimismo, este sitio web ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video (en inglés) acerca de los ensayos clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección en esta guía es Últimas investigaciones. Explica las áreas de la investigación científica sobre este tipo de cáncer que se están desarrollando actualmente. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Últimas investigaciones

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre el HCC y cómo tratarlo. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre el HCC, las maneras de prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los ensayos clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

  • Vacunas para el cáncer. Las vacunas para el cáncer (en inglés) son tratamientos que pueden ayudar a que el sistema inmunitario reconozca y ataque las células del HCC. A veces la vacuna se administra con un estimulante del sistema inmunitario, como la sargramostima (Leukine, Prokine).

  • Quimioterapia combinada. Diferentes fármacos destruyen las células cancerosas de distintas maneras. Usar una combinación de fármacos puede aumentar las probabilidades de que se destruyan más células cancerosas. Muchas veces, 1 fármaco ayudará a que otro fármaco funcione mejor.

  • Combinación de terapias. Los investigadores están estudiando si la combinación de tratamientos, como RFA y quimioembolización, es más eficaz que el uso de estos tratamientos por separado.

  • Medicamentos antiangiogénicos. Además del sorafenib y el regorafenib, que se analizan en Opciones de tratamiento, se están estudiando algunos otros fármacos antiangiogénicos (en inglés) en ensayos clínicos.

  • Mayor uso del trasplante de hígado. Los investigadores están estudiando la posibilidad de expandir los criterios para el trasplante de hígado para los casos de HCC. Esto haría que muchos más pacientes sean elegibles para el procedimiento.

  • Terapia genética. Este nuevo tratamiento cambia un gen para combatir el cáncer. Si bien la terapia genética se encuentra en las primeras etapas de desarrollo, ya se están realizando algunos ensayos clínicos. En 1 ejemplo, el nuevo gen hace que la quimioterapia sea más eficaz. En este tipo de tratamiento, el gen se puede inyectar directamente en el tumor. Posteriormente, el médico administra al paciente un fármaco inactivo, y el nuevo gen ayuda a activar el fármaco en el tumor. Este enfoque también se está evaluando en combinación con los otros tratamientos que se enumeran más arriba.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando ensayos clínicos para encontrar mejores formas de reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el HCC a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes del cáncer de hígado, navegue por estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden ocasionar el cáncer y su tratamiento. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Cómo sobrellevar el tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre cómo sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y económicos del cáncer y su tratamiento. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Use el menú para ver otras páginas.

Cada tratamiento para el cáncer puede provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de cáncer. Esto puede hacer que sea difícil predecir cómo se sentirá usted durante el tratamiento.

Cuando se prepara para iniciar el tratamiento para el cáncer, es normal sentir temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento (en inglés). Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Los médicos denominan a esta parte del tratamiento para el cáncer “cuidados paliativos”. Es una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o del estadio de la enfermedad.

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para el HCC se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

A veces, los efectos secundarios físicos pueden durar después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. A los efectos secundarios que suceden meses o años después del tratamiento, los denominan efectos tardíos. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Obtenga más información leyendo la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

Sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Después de recibir un diagnóstico de cáncer, usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos. Estos pueden incluir enfrentar emociones difíciles, como la tristeza, la ansiedad o el enojo, o manejar su nivel de estrés. A veces, a los pacientes les resulta difícil expresar cómo se sienten a sus seres queridos, o las personas no saben qué contestarles.

Se alienta a los pacientes y a sus familiares a compartir sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica. Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Cómo sobrellevar los efectos económicos

El tratamiento para el cáncer puede resultar caro. Por lo general, genera mucho estrés y ansiedad en las personas con cáncer y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo les impide seguir o completar su plan de tratamiento para el cáncer. Esto puede colocar su salud en riesgo y generar mayores costos en el futuro. Se alienta a los pacientes y a sus familias a que hablen acerca de sus inquietudes económicas con un integrante del equipo de atención médica. Obtenga más información sobre cómo manejar las cuestiones económicas en otra parte de este sitio web.

La atención de un ser querido con cáncer

Los familiares y los amigos en ocasiones desempeñan un papel importante en el cuidado de una persona con HCC. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores pueden proporcionar apoyo físico, práctico y emocional al paciente, incluso si viven lejos.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias, o según se las necesite. A continuación, se enumeran algunas de las responsabilidades que asumen los cuidadores:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Conducir rumbo a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar problemas con el seguro y la facturación

Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento. Pregúntele lo siguiente:

  • ¿Qué efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para evitarlos o aliviarlos?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuénteles incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Este análisis debería incluir los efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer.

Además, pregunte cuánta atención puede llegar a necesitar en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Esto puede ayudar a preparar un plan para su cuidado.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento. Explica la importancia de los controles médicos una vez terminado el tratamiento para el cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Atención de seguimiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Use el menú para ver otras páginas.

La atención de las personas que tienen un diagnóstico de cáncer no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y monitorear su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los médicos quieren hacer un seguimiento de su recuperación durante los próximos meses y años. Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas.

Durante el control de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre su riesgo de recurrencia. Su médico le hará preguntas específicas sobre su salud. A algunas personas se les pueden realizar análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, incluidos el tipo y estadio del cáncer diagnosticado originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados.

La anticipación antes de someterse a una prueba de seguimiento o esperar los resultados de una prueba puede aumentarles el estrés a usted o a un familiar. Esto a veces se llama “ansiedad ante las pruebas”. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este tipo de estrés (en inglés).

Se están realizando investigaciones para encontrar formas de prevenir los tumores malignos secundarios y el HCC recurrente, pero, en este momento, no existe un método de prevención estándar.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios físicos y emocionales.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y manejarlos.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de consultar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención para sobrevivientes (en inglés) al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer dirigirá el control de seguimiento, asegúrese de compartir con él el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre su tratamiento del cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos que se plantean después de un diagnóstico de cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Sobrevivencia

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa diferentes cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para manejar una enfermedad crónica.

La sobrevivencia es uno de los aspectos más complicados de tener cáncer. Se debe a que es diferente para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sentimientos fuertes, que incluyen la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellos mismos. Otras personas se mantienen muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después de terminar el tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, tales como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas relacionados con la sexualidad y la fertilidad, y problemas económicos y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere:

  • Entender el desafío al que se enfrenta

  • Pensar en soluciones

  • Pedir y permitir el apoyo de otros

  • Sentirse cómodo con el curso de acción que eligió seguir

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto le permite hablar con personas que tienen experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o con un integrante de su equipo de atención médica, obtener asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del lugar en donde recibió tratamiento.

Cambiar el rol de los cuidadores

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador juega un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona a quien se le diagnosticó cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o más.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Con el tiempo, la necesidad de tener un cuidador relacionado con el diagnóstico de cáncer se volverá mucho menor o llegará a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador en este artículo (en inglés).

Una nueva perspectiva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan del HCC sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como, por ejemplo, no fumar, limitar o evitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Es importante que se realicen las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar de su salud. Es posible que se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional y/o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su médico para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia del cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: Obtenga este cuadernillo de 44 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye formularios de resumen de tratamiento y de plan de atención para sobrevivencia en blanco. El cuadernillo está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: Vea un video corto (en inglés) conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a las sobrevivientes, y abarca a las que se encuentran en diferentes grupos de edades.

La siguiente sección es Preguntas para hacerle al equipo de atención médica, a fin de ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Preguntas para hacerle al médico

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacerle al médico u otros integrantes del equipo de atención médica, que lo ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Use el menú para ver otras páginas.

Hablar con frecuencia con el equipo de atención médica es importante para tomar decisiones informadas respecto de la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se le alienta a que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net (en inglés), a fin de obtener una lista digital y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo y subtipo de cáncer de hígado tengo?

  • ¿Qué tan grande es el tumor?

  • ¿En qué estadio se encuentra el cáncer? ¿Qué significa esto?

  • ¿Se puede extirpar el tumor quirúrgicamente? ¿Qué significa esto?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

Preguntas para hacer sobre los factores de riesgo

  • ¿Tengo cirrosis hepática? ¿Qué significa esto?

  • ¿Tengo la NAFLD? ¿Qué significa esto?

  • ¿Soy portador del virus de la hepatitis B o C? ¿Qué significa esto?

Preguntas para hacer acerca de cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿Qué ensayos clínicos tengo a mi disposición? ¿Dónde están ubicados y cómo encuentro más información sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Qué probabilidades de éxito tiene el tratamiento planificado?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento, a corto y a largo plazo?

  • ¿Necesito comenzar el tratamiento de inmediato?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Podría afectar este tratamiento mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer?

  • Si me preocupa cómo manejar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

  • ¿Hay algo más que deba preguntar?

Preguntas sobre la cirugía

  • ¿Qué proporción del hígado se me extirpará?

  • ¿Necesitaré un trasplante de hígado?

  • En caso de que necesite un trasplante de hígado, ¿tengo posibilidades de que me den prioridad en la lista de espera para trasplante? ¿Cuánto tiempo debo calcular que tendré que esperar?

  • ¿Cuánto tiempo durará la operación?

  • ¿Deberé permanecer en el hospital para esta cirugía? En caso afirmativo, ¿durante cuánto tiempo?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de la cirugía, tanto a corto como a largo plazo?

Preguntas sobre la quimioterapia, la terapia dirigida y la inmunoterapia

  • ¿Qué tipo de tratamiento se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cómo se administrará (por vía IV, por medio de un catéter o un comprimido)?

  • ¿Qué comprende la preparación para este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué se puede hacer para prevenir o manejar estos efectos secundarios?

Preguntas sobre la radioterapia

  • ¿Qué tipo de tratamiento se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué se puede hacer para prevenir o manejar estos efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es la probabilidad de que reaparezca el cáncer? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles en función del tratamiento para el cáncer que recibí?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia las necesitaré?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y el plan de atención de sobrevivencia para conservarlos en mis registros personales?

  • ¿Quién estará a cargo de mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

La siguiente sección de esta guía es Recursos adicionales. Ofrece algunos recursos adicionales en el sitio web, además de esta guía, que pueden resultarle de utilidad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de hígado - Recursos adicionales

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. Esta es la última página de la Guía para el cáncer de hígado de Cancer.Net. Use el menú para regresar y ver otras páginas.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer para la persona que ha recibido el diagnóstico y sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este.

Más allá de esta guía, se incluyen a continuación algunos enlaces para ayudarla a explorar otras partes de Cancer.Net:

Este es el final de la Guía para el cáncer de hígado de Cancer.Net. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.