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Cáncer de cuello uterino - Introducción

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Encontrará algo de información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer de cuello uterino de Cancer.Net. Use el menú para ver otras páginas. Piense en ese menú como un mapa para recorrer la guía completa.

Acerca del cuello uterino

El cáncer de cuello uterino comienza en el cuello del útero de una mujer, que es la parte más baja y angosta del útero. El útero contiene el feto que crece durante el embarazo. El cuello uterino conecta la parte baja del útero a la vagina y, junto con esta, forma el canal de parto.

Acerca de las células anormales del cuello uterino que pueden convertirse en cáncer

El cáncer de cuello uterino se origina cuando las células sanas de la superficie del cuello uterino cambian y proliferan sin control, y forman una masa llamada tumor. Un tumor puede ser canceroso o benigno. Un tumor canceroso es maligno, lo cual significa que puede diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor no se diseminará.

En etapa temprana, los cambios que experimenta una célula son anormales, no cancerosos. Sin embargo, los investigadores creen que algunos de estos cambios anormales son el primer paso en una serie de cambios progresivos que pueden llevar al cáncer. Algunas de las células anormales desaparecen sin tratamiento, pero otras pueden volverse cancerosas. Esta fase de la enfermedad se denomina displasia, que es un crecimiento anormal de las células. Las células anormales, a veces llamadas tejido precanceroso, deben ser extirpadas para evitar que se desarrolle el cáncer. A menudo, el tejido precanceroso puede extirparse o destruirse sin dañar el tejido sano, pero en algunos casos, es necesario realizar una histerectomía como prevención del cáncer de cuello uterino. Una histerectomía es la extirpación del útero y el cuello uterino.

El tratamiento de una lesión, que es una zona precancerosa, depende de los siguientes factores:

  • El tamaño de la lesión y el tipo de cambios que las células han experimentado

  • Si la mujer desea tener hijos en el futuro

  • La edad de la mujer

  • El estado de salud general de la mujer

  • La preferencia de la mujer y de su médico

Si las células precancerosas cambian y se convierten en células cancerosas y se diseminan en el interior del cuello uterino o hacia otros tejidos y órganos, entonces la enfermedad se denomina cáncer de cuello uterino.

Acerca del cáncer de cuello uterino

Existen 2 tipos principales de cáncer de cuello uterino, que llevan el nombre por el tipo de célula donde comenzó el cáncer. Otros tipos de cáncer de cuello uterino son pocos frecuentes.

  • El carcinoma de células escamosas constituye aproximadamente el 80 % al 90 % de todos los tipos de cáncer de cuello uterino. Este tipo de cáncer se origina en las células de la superficie exterior que recubre el cuello uterino.

  • El adenocarcinoma constituye aproximadamente el 10 % al 20 % de todos los tipos de cáncer de cuello uterino. Este tipo de cáncer se origina en las células glandulares que recubren la parte baja del canal de parto.

Las células escamosas y glandulares se unen en la abertura del cuello uterino, en la “unión escamocolumnar”, que es el lugar donde se originan la mayoría de los cánceres de cuello uterino.

¿Busca algo más que una introducción?

Si desea obtener información adicional a esta introducción, explore este tema relacionado. Tenga en cuenta que este enlace lleva a otras secciones en Cancer.Net:

  • Hoja informativa: Lea una hoja informativa de 1 página en inglés que ofrece una introducción sobre este tipo de cáncer. Esta hoja informativa está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas. Ayuda a explicar la cantidad de personas que reciben un diagnóstico de esta enfermedad y las tasas de supervivencia generales. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará información sobre la cantidad de personas a las que se les diagnostica cáncer de cuello uterino cada año. También leerá información general sobre la supervivencia a la enfermedad. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Use el menú para ver otras páginas.

Este año, se estima que a 12,820 mujeres en los Estados Unidos se les diagnosticará cáncer de cuello uterino.

Se calcula que este año se producirán 4,210 muertes a causa de esta enfermedad.

La tasa de supervivencia de 5 años indica el porcentaje de mujeres que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de supervivencia de 5 años de todas las mujeres con cáncer de cuello uterino es del 68 %. Para mujeres blancas, la tasa de supervivencia de 5 años es de 69 %, y para mujeres negras, la tasa de supervivencia de 5 años es de 57 %.

Las tasas de supervivencia dependen de muchos factores, entre los que se incluyen el estadio del cáncer de cuello uterino que se diagnostica.

Cuando se detecta en un estadio temprano, la tasa de supervivencia de 5 años para las mujeres con cáncer de cuello uterino invasivo es de 91 %. Aproximadamente un 46 % de las mujeres con cáncer de cuello uterino reciben un diagnóstico en un estadio temprano. Si el cáncer de cuello uterino se ha diseminado hacia los tejidos o los órganos circundantes o los ganglios linfáticos regionales, la tasa de supervivencia de 5 años es de 57 %. Si el cáncer se ha diseminado a una parte distante del cuerpo, la tasa de supervivencia de 5 años es de 17 %.

Es importante recordar que las estadísticas de las tasas de supervivencia para las mujeres con cáncer de cuello uterino son una estimación. La estimación se basa en los datos anuales de la cantidad de mujeres que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos. Las mujeres deben hablar con el médico si tienen preguntas sobre esta información. Además, los expertos calculan las estadísticas de supervivencia cada 5 años. En consecuencia, quizás la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer), Cancer Facts & Figures 2017.

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Ofrece dibujos de partes del cuerpo generalmente afectadas por esta enfermedad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Ilustraciones médicas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará un dibujo sobre las principales partes del cuerpo afectadas por esta enfermedad. Use el menú para ver otras páginas.

Ilustración de la anatomía del sistema reproductivo femenino.

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo. Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar esta enfermedad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ser de ayuda para tomar decisiones más informadas sobre las opciones de estilo de vida y atención médica.

Los siguientes factores pueden elevar el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de cuello uterino:

  • Infección por el virus del papiloma humano (Human papillomavirus, HPV). El factor de riesgo más importante del cáncer de cuello uterino es la infección por HPV. Las investigaciones indican que la infección por este virus es un factor de riesgo para el cáncer de cuello uterino. Mantener actividades sexuales con una persona que tiene el HPV es la forma más frecuente de contraer el HPV. Existen más de 100 tipos diferentes de HPV, y no todos están vinculados al cáncer. Los tipos de HPV que con mayor frecuencia están asociados con el cáncer de cuello uterino son el HPV16 y el HPV18.

  • Deficiencia del sistema inmunitario. Las mujeres con un sistema inmunitario disminuido corren un mayor riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Un sistema inmunitario disminuido puede deberse a la inmunodepresión producida por medicamentos corticosteroides, trasplantes de órganos, tratamientos para otros tipos de cáncer o por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH; en inglés), que es el virus que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). Cuando una mujer tiene VIH, su sistema inmunitario es menos capaz de combatir el cáncer temprano.

  • Herpes. Las mujeres que tienen herpes genital presentan un riesgo mayor de desarrollar cáncer de cuello uterino.

  • Tabaquismo. Las mujeres que fuman tienen dos veces más riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino que las mujeres que no fuman.

  • Edad. Las niñas menores de 15 años de edad rara vez desarrollan cáncer de cuello uterino. El riesgo aumenta entre el final de la adolescencia y mediados de los 30 años de edad. Las mujeres mayores de 40 años de edad siguen en riesgo y deben continuar sometiéndose con regularidad a pruebas de detección de cáncer de cuello uterino, que incluyen pruebas de Papanicolaou y de HPV.

  • Factores socioeconómicos. El cáncer de cuello uterino es más frecuente en grupos de mujeres que tienen menos probabilidades de tener acceso a pruebas de detección de cáncer de cuello uterino. Dichas poblaciones incluyen más probablemente mujeres negras, hispanas e indígenas.

  • Anticonceptivos orales. Algunos estudios de investigación sugieren que los anticonceptivos orales, que son las píldoras anticonceptivas, pueden estar asociados a un aumento en el riesgo del cáncer de cuello uterino. Sin embargo, una mayor investigación es necesaria para entender cómo se vincula el uso de anticonceptivos orales con el desarrollo de cáncer de cuello uterino.

  • Exposición a dietilestilbestrol (DES). Las mujeres cuyas madres recibieron este fármaco durante el embarazo para la prevención del aborto espontáneo tienen un mayor riesgo de padecer un raro tipo de cáncer de cuello uterino o de vagina. DES era administrado por estos motivos desde 1940 hasta 1970 aproximadamente. Es recomendable que las mujeres expuestas al DES se realicen un examen pélvico anual que incluya una prueba de Papanicolaou, así como una prueba de Papanicolaou en los 4 cuadrantes, en la que se toman muestras de células de todos los lados de la vagina para detectar la presencia de células anormales.

Las investigaciones continúan estudiando qué factores provocan este tipo de cáncer y qué pueden hacer las mujeres para reducir su riesgo personal. No existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, pero se pueden tomar medidas para reducir su riesgo de cáncer. Hable con su médico si le preocupa su riesgo personal de desarrollar este tipo de cáncer.

La siguiente sección de esta guía es Detección y prevención. Explica cómo las pruebas pueden detectar el precáncer y el cáncer antes de que los signos y síntomas aparezcan. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Detección y prevención

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre la detección para este tipo de cáncer, incluidos los riesgos y beneficios de la detección. También encontrará información sobre algunas de las cosas que puede hacer una mujer para reducir el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

Prevención

Con frecuencia, el cáncer de cuello uterino puede prevenirse si se realiza pruebas de detección regulares para detectar cualquier precáncer y tratarlo. La prevención del precáncer implica controlar los posibles factores de riesgo a través de las siguientes medidas:

  • Retrasar el inicio de la actividad sexual hasta el fin de la adolescencia o después

  • Limitar el número de parejas sexuales

  • Evitar las relaciones sexuales con personas que han tenido muchas parejas sexuales

  • Evitar las relaciones sexuales con personas que obviamente presentan verrugas genitales u otros síntomas

  • Dejar de fumar

La vacuna contra el HPV ayuda a prevenir el cáncer de cuello uterino provocado por el HPV (ver Factores de riesgo). Gardasil 9 está disponible en los Estados Unidos para la prevención de la infección por HPV-16, HPV-18 y 5 otros tipos de HPV vinculados al cáncer. Anteriormente había 2 vacunas disponibles en los Estados Unidos: Cervarix y la original, Gardasil. Ninguna de las dos está disponible actualmente en los Estados Unidos. No obstante, es posible que dichas vacunas sigan usándose fuera de los Estados Unidos.

Para ayudar a prevenir el cáncer de cuello uterino, la American Society of Clinical Oncology recomienda que las niñas reciban la vacuna contra el HPV. Hable con un proveedor de atención médica acerca del cronograma adecuado para la vacunación, ya que puede variar de acuerdo a muchos factores, entre los que se incluyen la edad y la disponibilidad de la vacuna. Obtenga más información sobre la vacunación contra el HPV (en inglés) y las recomendaciones de la American Society of Clinical Oncology para la prevención del cáncer de cuello uterino. Tenga en cuenta que este enlace la llevará a un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.

La detección se utiliza para detectar el cáncer o las anormalidades que pueden convertirse en cancerosas antes de que los signos o síntomas aparezcan. Los científicos han desarrollado, y continúan desarrollando, pruebas que se pueden usar para detectar tipos específicos de cáncer en una persona antes de que aparezcan signos o síntomas. Los objetivos generales de la detección del cáncer son los siguientes:

  • Reducir la cantidad de personas que mueren a causa del cáncer o eliminar completamente las muertes a causa de este.

  • Reducir la cantidad de personas que desarrollan el cáncer.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la detección del cáncer (en inglés).

Información sobre la detección del cáncer de cuello uterino

Las pruebas y los procedimientos a continuación pueden usarse para la detección del cáncer de cuello uterino:

  • Exploración ginecológica bimanual. Durante este examen, el médico revisará el cuerpo de la mujer para detectar cualquier cambio inusual en el cuello uterino, el útero, la vagina, los ovarios y otros órganos cercanos. Para comenzar, el médico determinará si existen cambios en la vulva fuera del cuerpo y luego, usando un instrumento llamado espéculo para separar las paredes de la vagina, el médico revisará la parte interna del cuerpo de la mujer. Algunos de los órganos cercanos no son visibles durante este examen, por lo que el médico luego introducirá 2 dedos de 1 mano dentro de la vagina de la paciente mientras, con la otra mano, presiona suavemente la zona inferior del abdomen para palpar el útero y los ovarios. Generalmente, este examen toma unos minutos y se realiza en la sala de exámenes del consultorio del médico.

  • Prueba de HPV. Esta prueba se realiza en una muestra de células extraídas del cuello uterino de la mujer, que es la misma muestra que se usa para la prueba de Papanicolaou (ver más abajo). Esta muestra se analiza para detectar las cepas de HPV que se relacionan más frecuentemente con el cáncer de cuello uterino. La prueba de HPV puede realizarse individualmente o combinada con una prueba de Papanicolaou. Esta prueba también puede realizarse en una muestra de células de la vagina de una mujer que ella misma puede obtener.

  • Prueba de Papanicolaou. La prueba de Papanicolaou ha sido la prueba más común para detectar los cambios prematuros en las células que pueden derivar en cáncer de cuello uterino. Esta prueba también se llama citología vaginal. Para la prueba de Papanicolaou se debe obtener una muestra de células del cuello uterino. Con frecuencia se realiza al mismo tiempo que una exploración ginecológica bimanual. Una prueba de Papanicolaou se puede combinar con una prueba de HPV.

  • Inspección visual con ácido acético (IVAA). La IVAA es una prueba de detección que se puede realizar con unas pocas herramientas y a simple vista. Durante la IVAA, se aplica una dilución de vinagre blanco en el cuello uterino. Luego, el proveedor de atención médica busca anormalidades en el cuello uterino, las cuales se pondrán de color blanco al entrar en contacto con el vinagre. Esta prueba de detección es muy útil en lugares donde el acceso a la atención médica es limitado.

Recomendaciones de detección para el cáncer de cuello uterino

Diferentes organizaciones han analizado la evidencia científica, los riesgos y los beneficios de la detección del cáncer de cuello uterino. Estos grupos han desarrollado diferentes recomendaciones de detección para mujeres en los Estados Unidos que tienen un “riesgo promedio” de tener cáncer de cuello uterino, lo que significa que estas mujeres no presentan factores de riesgo importantes para desarrollar esta enfermedad.

La American Society of Clinical Oncology recomienda que todas las mujeres reciban, al menos, 1 prueba de HPV para la detección del cáncer de cuello uterino en su vida. De manera ideal, las mujeres de 25 a 65 años deberían realizarse la prueba de detección con la prueba de HPV cada 5 años. Las mujeres de 65 años en adelante pueden dejar de realizarse las pruebas de detección si los resultados que obtuvieron para la prueba de HPV fueron mayormente negativos durante los 15 años anteriores. A veces, las mujeres mayores de 65 años o más que hayan obtenido resultados positivos para la prueba de HPV pueden continuar realizándose las pruebas de detección hasta los 70 años de edad.

Las decisiones sobre someterse a las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino se toman de manera cada vez más individual. En ocasiones, la detección puede ser diferente de las recomendaciones analizadas anteriormente debido a una variedad de factores. Estos factores incluyen la disponibilidad de opciones de realización de pruebas y de seguimiento en su área, sus factores de riesgo personales y sus antecedentes de salud. Es importante hablar con su equipo de atención médica o con un profesional de atención médica con conocimiento en detección de cáncer de cuello uterino sobre la frecuencia con la que debe hacerse las pruebas de detección y cuáles son las más adecuadas.

Estas son algunas de las preguntas que debe hacerle al profesional de atención médica:

  • ¿A qué edad debo comenzar a realizarme pruebas para la detección del cáncer de cuello uterino?

  • ¿Debe incluir la prueba de detección una prueba de HPV? En caso afirmativo, ¿con qué frecuencia?

  • ¿Por qué me recomienda estas pruebas específicas y este programa de detección en mi caso?

  • ¿A qué edad podría dejar de realizarme regularmente pruebas para la detección del cáncer de cuello uterino?

  • ¿Cambia alguna de estas recomendaciones si he tenido displasia o precáncer de cuello uterino?

  • ¿Cambia alguna de estas recomendaciones si tengo VIH?

  • ¿Cambia alguna de estas recomendaciones si me he sometido a una histerectomía?

  • ¿Cambia alguna de estas recomendaciones si estoy embarazada?

  • ¿Cambia alguna de estas recomendaciones si he recibido la vacuna contra el HPV?

  • ¿Qué sucede si la prueba de detección arroja resultados positivos o anormales?

Todas las mujeres deben hablar con sus médicos sobre el cáncer de cuello uterino y decidir sobre un programa de detección adecuado. Para las mujeres que tienen un alto riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino, se recomienda realizar las pruebas de detección a una edad más temprana y con una frecuencia mayor que en el caso de las mujeres que tienen un riesgo promedio de sufrir cáncer de cuello uterino.

Para conocer las recomendaciones de diferentes grupos a nivel nacional, visite los sitios web de la American Society of Clinical Oncology, American Society for Colposcopy and Cervical Pathology (Sociedad Estadounidense de Colposcopia y Patología Cervical), American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer), American Congress of Obstetricians and Gynecologists (Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos), Cancer Care Ontario, U.S. Preventive Services Task Force (Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU.) y la Organización Mundial de la Salud. Tenga en cuenta que estos enlaces la llevarán de esta guía a otros sitios web independientes.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que puede provocar esta enfermedad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Síntomas y signos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que podría requerir atención médica. Use el menú para ver otras páginas.

La mayoría de las mujeres no tienen signos ni síntomas de precáncer. En muchas mujeres con cáncer de cuello uterino en estadio temprano, los síntomas generalmente pueden verse. En mujeres con cáncer avanzado y metastásico, los síntomas pueden ser más graves dependiendo de los tejidos y órganos a los que se ha diseminado la enfermedad. La causa de un síntoma puede ser una afección médica diferente que no es cáncer, por lo que las mujeres deben buscar atención médica si presentan un nuevo síntoma que no desaparece.

Cualquiera de los siguientes podría ser un signo o síntoma de cáncer:

  • Manchas de sangre o sangrado leve entre o después de la menstruación

  • Sangrado menstrual que es más prolongado y abundante que lo habitual

  • Sangrado después del coito, el lavado genital o el examen pélvico

  • Mayor secreción vaginal

  • Dolor durante las relaciones sexuales

  • Sangrado después de la menopausia

  • Dolor de espalda y/o pélvico persistente y sin razón aparente

Debe informar a su médico si presenta cualquiera de estos síntomas. Cuando aparezcan estos síntomas, es importante hablar sobre ellos con el médico aun cuando se asemejen a los síntomas de otras enfermedades menos graves. El diagnóstico y el tratamiento tempranos, especialmente en los primeros estadios del cáncer o en la etapa precancerosa, mejoran las posibilidades de prevenir o curar el cáncer.

Si le preocupa algún cambio que haya experimentado, hable con su médico. El médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a detectar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento del cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Diagnóstico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa del problema médico. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Algunas o todas estas pruebas pueden ayudar al médico a planificar el tratamiento de su cáncer. El médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de cuello uterino:

  • Examen pélvico. En este examen, el médico palpa el útero, la vagina, los ovarios, el cuello uterino, la vejiga y el recto para determinar si hay cambios inusuales. Por lo general, la prueba de Papanicolaou se realiza simultáneamente.

  • Prueba de Papanicolaou. Durante una prueba de Papanicolaou, el médico raspa ligeramente la parte externa del cuello uterino y la vagina, y toma muestras de las células para su análisis.

Los métodos mejorados de pruebas de Papanicolaou han facilitado a los médicos la detección de células cancerosas. Las pruebas de Papanicolaou tradicionales pueden ser difíciles de leer, porque las células pueden haberse secado, estar cubiertas con moco o sangre, o estar aglutinadas en el portaobjetos.

  • La prueba de citología de base líquida, a menudo denominada ThinPrep o SurePath, transfiere una capa delgada de células sobre un portaobjetos después de retirar la sangre o moco de la muestra. La muestra se preserva, de modo que al mismo tiempo se pueden realizar otras pruebas, como la prueba de HPV (ver Prevención).

  • En los exámenes de detección por computadora, con frecuencia denominados AutoPap o FocalPoint, se usa una computadora para explorar la muestra a fin de detectar la presencia de células anormales.

  • Tipificación del HPV. Una prueba de HPV es similar a una prueba de Papanicolaou; es decir, se realiza con una muestra de células del cuello uterino de la paciente. El médico puede realizar una prueba de HPV al mismo tiempo que la prueba de Papanicolaou o después de que los resultados de la prueba de Papanicolaou muestren cambios anormales en el cuello uterino. Determinadas cepas de HPV, como HPV-16 y HPV-18, se encuentran con más frecuencia en mujeres con cáncer de cuello uterino y pueden ayudar a confirmar un diagnóstico. Si el médico indica que la prueba de HPV arrojó un resultado “positivo”, esto significa que la prueba encontró la presencia de HPV. Muchas mujeres tienen HPV, pero no tienen cáncer de cuello uterino, por lo que la prueba del HPV sola no es una prueba precisa para detectar el cáncer de cuello uterino.Si la prueba de Papanicolaou mostró células anormales y la prueba de HPV es positiva, el médico podrá sugerir 1 o más de las siguientes pruebas de diagnóstico:

  • Colposcopia. El médico puede realizar una colposcopia para visualizar las áreas anormales en el cuello del útero. La colposcopia también se puede utilizar para guiar una biopsia del cuello uterino. Se utiliza un instrumento especial denominado colposcopio. El colposcopio magnifica las células del cuello uterino y de la vagina, como lo haría un microscopio. Le permite al médico obtener una vista en aumento e iluminada de los tejidos vaginales y del cuello del útero. El colposcopio no se inserta en el cuerpo de la mujer y el examen no es doloroso. Se puede realizar en el consultorio del médico y no tiene efectos secundarios. Puede realizarse en mujeres embarazadas.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Si la lesión es pequeña, el médico posiblemente la extirpe en su totalidad durante la biopsia. Existen diversos tipos de biopsias:

    • Un método frecuente consiste en utilizar un instrumento para extraer pequeños trozos de tejido del cuello uterino.

    • A veces, el médico desea verificar un área dentro de la abertura del cuello del útero que no puede verse durante la colposcopia. Para esto, el médico utiliza un procedimiento llamado raspado endocervical (endocervical curettage, ECC). El médico utiliza un instrumento pequeño con forma de cuchara, llamado cureta, para raspar una pequeña cantidad de tejido del interior de la abertura del cuello uterino.

    • Un procedimiento de extirpación electroquirúrgica con asa (loop electrosurgical excision procedure, LEEP) utiliza corriente eléctrica que se transmite a través de un gancho de alambre fino. El gancho extrae el tejido para su estudio en el laboratorio. El LEEP también puede utilizarse para extirpar el precáncer o el cáncer de estadio temprano.

    • La conización (biopsia en cono) extrae un trozo de tejido con forma de cono del cuello del útero. La conización puede realizarse como tratamiento para extirpar el precáncer o el cáncer de estadio temprano.

    Los 3 primeros tipos de biopsia usualmente se realizan en el consultorio del médico con un anestésico local para adormecer el área. Pueden causar algo de sangrado o de secreción. Algunas mujeres experimentan molestia similar a los cólicos menstruales. La conización se realiza con anestesia general o local y puede llevarse a cabo en el consultorio del médico o el hospital.

    Si la biopsia demuestra que existe la presencia de cáncer de cuello uterino, el médico derivará a la mujer a un oncólogo ginecológico, que se especializa en el tratamiento de este tipo de cáncer. El especialista puede sugerir exámenes adicionales para ver si el cáncer se ha diseminado más allá del cuello uterino.

  • Examen pélvico bajo anestesia. En casos en los que es necesario planificar un tratamiento, el especialista puede volver a examinar el área pélvica mientras la paciente se encuentra bajo anestesia para ver si el cáncer se ha diseminado a los órganos que están cerca del cuello uterino, incluidos el útero, la vagina, la vejiga o el recto.

  • Radiografía. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. La urografía intravenosa o pielografía es un tipo de radiografía que se utiliza para visualizar los riñones y la vejiga.

  • Exploración por tomografía computarizada (CT o CAT). Una exploración por CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra cualquier anormalidad o tumor. Una exploración por CT se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. En ocasiones, se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en las venas o puede ser administrado en forma de pastilla para tragar.

  • Imágenes por resonancia magnética (MRI). Una MRI (en inglés) usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Las MRI se pueden usar para medir el tamaño del tumor. Antes de la exploración, se administra un tinte especial denominado medio de contraste a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en las venas o puede ser administrado en forma de pastilla para tragar.

  • Exploración por tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET), o PET-CT. Una PET generalmente se combina con una exploración por CT (ver más arriba), la cual se denomina exploración por PET-CT (en inglés). Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento simplemente como una PET. Una exploración por PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva se inyecta en el cuerpo. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, una exploración detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo.

  • Cistoscopia. Una cistoscopia es un procedimiento que le permite al médico ver el interior de la vejiga y la uretra (canal que transporta la orina desde la vejiga) con un tubo delgado y flexible con luz llamado cistoscopio. La persona puede estar sedada mientras el tubo se inserta en la uretra. La cistoscopia se utiliza para determinar si el cáncer se ha diseminado a la vejiga.

  • Proctoscopia (también denominada sigmoidoscopia). Una proctoscopia es un procedimiento que le permite al médico observar el colon y el recto con un tubo delgado y flexible con luz denominado sigmoidoscopio. La persona puede estar sedada mientras el tubo se inserta en el recto. La proctoscopia se utiliza para ver si el cáncer se ha diseminado al recto.

  • Laparoscopia. Una laparoscopia es un procedimiento que le permite al médico observar el área abdominal con un tubo delgado y flexible con luz denominado laparoscopio. La persona generalmente está sedada debido a que el tubo se inserta a través de una incisión en el cuerpo.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudan a que el médico describa el cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Estadios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo los médicos describen el crecimiento o la diseminación del cáncer. Esto se denomina el estadio. Use el menú para ver otras páginas.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo.

Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que es posible que la estadificación no se establezca hasta que se hayan realizado todas las pruebas. Conocer el estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tratamiento y puede ayudar a predecir el pronóstico, es decir, la probabilidad de recuperación de un paciente. Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer. En el caso del cáncer de cuello uterino, se utiliza el sistema de determinación de estadios desarrollado por la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (Federation Internationale de Gynecologie et d'Obstetrique, FIGO).

Estadios del cáncer de cuello uterino de la FIGO

Para asignar el estadio del cáncer, los médicos evalúan el tumor y si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos y otras partes del cuerpo.

Estadio I: El cáncer se ha diseminado desde el revestimiento interno del cuello del útero hacia el tejido más profundo, pero todavía se encuentra únicamente en el útero. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo. Este estadio puede describirse con más detalles (ver abajo).

  • Estadio IA: El cáncer se diagnosticó solo con microscopia, que consiste en la observación del tejido o de las células del cuello uterino con microscopio. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IA1: Hay una zona cancerosa de 3 milímetros (mm) o menos de profundidad y 7 mm o menos de longitud. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IA2: Hay una zona cancerosa de más de 3 mm, pero de menos de 5 mm de profundidad y de 7 mm o menos de longitud. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IB: En este estadio, el médico puede ver la lesión y el cáncer se encuentra solamente en el cuello uterino. O hay una lesión que puede verse con un microscopio y es más grande que un tumor en estadio IA2 (ver más arriba). El cáncer se puede haber detectado mediante un examen físico, laparoscopia u otros métodos por imágenes (ver Diagnóstico). No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IB1: El tumor mide 4 centímetros (cm) o menos. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IB2: El tumor mide más de 4 cm. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

Estadio II: El cáncer se ha diseminado más allá del cuello del útero hacia áreas cercanas, como la vagina o el tejido cercano al cuello del útero, pero todavía está dentro del área pélvica. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo. Este estadio puede describirse con más detalles (ver abajo).

  • Estadio IIA: El tumor no se ha diseminado al tejido próximo al cuello del útero, también denominada región parametrial. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IIA1: El tumor mide 4 cm o menos. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IIA2: El tumor mide más de 4 cm. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IIB: El tumor se diseminado a la región parametrial. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

Estadio III: El tumor se ha diseminado hasta la pared pélvica y/o compromete el tercio inferior de la vagina, y/o causa hinchazón del riñón, denominada hidronefrosis, o mal funcionamiento del riñón. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IIIA: El tumor compromete el tercio inferior de la vagina, pero no ha crecido hasta el interior de la pared pélvica. No están afectados los ganglios linfáticos y no hay diseminación a distancia.

  • Estadio IIIB: El tumor ha crecido hasta el interior de la pared pélvica y/o afecta los riñones, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a sitios distantes. O, el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos en la pelvis, pero no a sitios distantes y el tumor puede ser de cualquier tamaño.

Estadio IVA: El cáncer se ha diseminado a la vejiga o al recto, y puede haberse diseminado o no a los ganglios linfáticos, pero no se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Estadio IVB: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Recurrente: Un cáncer recurrente es el cáncer que ha reaparecido después del tratamiento. Si el cáncer regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

La información sobre el estadio del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Opciones de tratamiento. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre los diferentes tratamientos que los médicos usan en las personas con este tipo de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para este tipo de cáncer. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se alienta a los pacientes a que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque del tratamiento. Los médicos quieren saber si el nuevo tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. El médico puede ser de ayuda para considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Descripción general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral de los pacientes que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, por ejemplo, auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, dietistas y otros.

Más abajo, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de cuello uterino. El tratamiento del cáncer de cuello uterino depende de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias de la mujer y el estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Las mujeres con cáncer de cuello uterino pueden tener inquietudes sobre si el tratamiento que reciben puede afectar su función sexual (en inglés) y la capacidad para tener hijos, llamada fertilidad (en inglés), y de qué manera puede hacerlo, de modo que deben hablar sobre estos temas con el equipo de atención médica antes de comenzar el tratamiento. Las mujeres embarazadas deben hablar con el médico sobre la manera en que los tratamientos podrían afectarlos tanto a ella como al bebé en gestación. El tratamiento podría posponerse hasta después del nacimiento del bebé.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Un oncólogo ginecológico es un médico especializado en el tratamiento del cáncer ginecológico mediante cirugía. A menudo se utilizan estos procedimientos en el cáncer de cuello uterino que no se ha diseminado más allá del cuello del útero:

  • La conización consiste en el uso del mismo procedimiento que la biopsia en cono (ver Diagnóstico) para extirpar todo el tejido anormal. Este procedimiento puede utilizarse para extirpar el cáncer de cuello uterino que solo puede verse con un microscopio, llamado cáncer microinvasivo.

  • El LEEP es el uso de una corriente eléctrica que se transmite a través de un gancho de alambre fino, con el que se extirpa el tejido. Este procedimiento puede usarse para extirpar el cáncer microinvasivo de cuello uterino.

  • Una histerectomía es la extirpación del útero y el cuello uterino. La histerectomía puede ser simple o radical. Una histerectomía simple es la extirpación del útero y el cuello uterino. Una histerectomía radical es la extirpación del útero, el cuello uterino, la parte superior de la vagina y el tejido que rodea el cuello uterino. Una histerectomía radical incluye una disección extensiva de los ganglios linfáticos pélvicos, lo que significa que se extirpan los ganglios linfáticos.

  • En caso de ser necesario, la cirugía puede incluir una salpingooforectomía bilateral. Este procedimiento consiste en la extirpación de ambos ovarios y ambas trompas de Falopio. Se realiza en el mismo momento que se realiza una histerectomía.

  • La cervicectomía radical es un procedimiento quirúrgico en el que se extirpa el cuello uterino, pero se deja el útero intacto. Incluye una disección de los ganglios linfáticos pélvicos. Esta cirugía puede utilizarse en el caso de las pacientes jóvenes que desean preservar su fertilidad. Este procedimiento se ha convertido en una alternativa aceptable a la histerectomía para algunas pacientes.

    Para casos en los que el cáncer de cuello uterino se ha diseminado más allá del cuello uterino, puede usarse el siguiente procedimiento:

  • La exenteración pélvica es la extirpación del útero, la vagina, el colon inferior, el recto o la vejiga, si el cáncer de cuello uterino se ha diseminado a estos órganos después de la radioterapia (ver más abajo). La exenteración pélvica es necesaria en raras ocasiones. Se usa mayormente en algunas personas cuyo cáncer ha regresado después de la radioterapia.

Las complicaciones o efectos secundarios de la cirugía varían según la magnitud del procedimiento. En ocasiones, las pacientes experimentan sangrado considerable, infección o daño en los sistemas urinario e intestinal. Antes de la cirugía, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de la cirugía específica a la que se someterá.

Debido a que estos procedimientos quirúrgicos afectan la salud sexual de la mujer, es conveniente que las mujeres hablen en detalle con el médico sobre sus síntomas e inquietudes antes de la cirugía. Es posible que el médico ayude a reducir los efectos secundarios de la cirugía y proporcione recursos de apoyo sobre cómo sobrellevar los cambios. Si los procedimientos quirúrgicos extensivos han afectado la función sexual, se pueden utilizar otros procedimientos quirúrgicos para construir una vagina artificial.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. La radioterapia puede administrarse sola, antes de la cirugía o en lugar de la cirugía con el objetivo de disminuir el tamaño del tumor. Es posible que muchas mujeres sean tratadas con una combinación de radioterapia y quimioterapia (ver más abajo).

El tipo más frecuente de tratamiento con radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, el tratamiento se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen o programa de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado que combina tratamientos con radiación internos y externos. Con frecuencia, este enfoque combinado es el más efectivo.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. Los efectos secundarios de la radioterapia interna pueden incluir dolor abdominal y obstrucción intestinal, aunque esto es poco frecuente. La mayoría de los efectos secundarios habitualmente desaparecen poco tiempo después de finalizar el tratamiento. Después de la radioterapia, el área vaginal puede perder elasticidad, por lo que algunas mujeres también querrán usar un dilatador vaginal, que es un cilindro de caucho o de plástico que se introduce en la vagina para evitar el estrechamiento. Las mujeres que han recibido radioterapia con haz externo perderán su capacidad de quedar embarazadas y, a menos que los ovarios se hayan desplazado quirúrgicamente de la pelvis, las mujeres premenopáusicas ingresarán a la menopausia.

Algunas veces, los médicos aconsejan a sus pacientes abstenerse de tener relaciones sexuales durante la radioterapia. Las mujeres pueden reanudar la actividad sexual normal al cabo de unas semanas después del tratamiento si sienten que están preparadas.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia o consulte el video de la American Society for Radiation Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Radioterápica), Radioterapia para cánceres ginecológicos. Tenga en cuenta que este enlace la llevará a un sitio web distinto e independiente.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al poner fin a su capacidad para crecer y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo ginecológico o un oncólogo clínico, médicos especializados en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Las maneras frecuentes de administrar la quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran durante un período establecido. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo.

En los cánceres de cuello uterino en estadio temprano, generalmente se usa una combinación de radioterapia y quimioterapia de dosis baja (ver más arriba). El objetivo de la quimioterapia cuando se administra con la radioterapia es aumentar la efectividad del tratamiento con radiación. Esta combinación se administra para controlar el cáncer en la pelvis con la intención de curar sin recurrir a la cirugía. También se puede administrar para destruir el cáncer microscópico que podría quedar luego de una cirugía.

Se puede usar quimioterapia en dosis más altas para tratar el cáncer de cuello uterino que ha regresado, llamado cáncer recurrente, o en el caso de las pacientes cuyo cáncer se ha diseminado más allá de la pelvis, llamado enfermedad metastásica. Se ha demostrado que una terapia combinada basada en platino, más una terapia dirigida con bevacizumab (Avastin) agregada a esta combinación, puede ayudar a las mujeres con cáncer de cuello uterino en estadios más avanzados a vivir más tiempo (en inglés).

Aunque la quimioterapia puede administrarse por vía oral (por la boca), todos los fármacos utilizados para tratar el cáncer de cuello uterino se administran por vía intravenosa (i.v.). La quimioterapia i.v. se inyecta directamente en una vena o se administra a través de un tubo delgado llamado catéter (en inglés), que se coloca temporalmente en una vena grande para facilitar las inyecciones.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la mujer y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen después de finalizado el tratamiento.

Con mucha menor frecuencia, determinados fármacos pueden causar algo de pérdida de la audición. Otros pueden causar daño renal. Es posible que se administre líquido adicional por vía intravenosa para proteger los riñones. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios a corto y largo plazo según los fármacos y las dosis que recibirá.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además de los tratamientos concebidos para ralentizar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la mujer. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo e incluye brindar apoyo a la paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a pacientes y familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer. A menudo, las mujeres reciben tratamiento para el cáncer al mismo tiempo que reciben tratamiento para aliviar los efectos secundarios. De hecho, las pacientes que reciben ambos tratamientos al mismo tiempo con frecuencia tienen síntomas menos intensos, mejor calidad de vida e informan mayor satisfacción con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y a menudo incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Opciones de tratamiento según el estadio

Tanto la radioterapia sola como la cirugía se utilizan generalmente para un tumor pequeño. Estos tratamientos han demostrado ser igualmente efectivos en el tratamiento del cáncer de cuello uterino en estadio temprano. La quimiorradiación (una combinación de quimioterapia y radioterapia) se utiliza generalmente en mujeres que tienen un tumor de mayor tamaño o si los ganglios linfáticos tienen células cancerosas. Comúnmente, la radioterapia y la quimioterapia se utilizan después de la cirugía cuando la paciente corre un alto riesgo de sufrir una recurrencia o si el cáncer se ha diseminado.

Cáncer de cuello uterino metastásico

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan cáncer metastásico. Si esto sucede, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de que se sienta cómoda con el plan de tratamiento elegido.

Es posible usar quimioterapia y cirugía para tratar o extirpar las nuevas áreas afectadas tanto en el área pélvica como en otras partes del cuerpo. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios, especialmente con la radioterapia para aliviar el dolor y otros síntomas.

Para la mayoría de las mujeres, recibir un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se recomienda que pacientes y familiares hablen acerca de cómo se están sintiendo con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otras pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudarla a que se sienta más preparada si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. El cáncer recurrente puede reaparecer en el mismo lugar (recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro sitio (recurrencia a distancia).

Cuando esto sucede, comenzará otra vez un nuevo ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como, por ejemplo, cirugía, quimioterapia y radioterapia, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Las mujeres con cáncer recurrente a menudo sienten emociones como incredulidad o temor. Es recomendable que las pacientes hablen con el equipo de atención médica respecto a estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que las ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a pacientes y familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que las mujeres con cáncer avanzado que tengan una expectativa de vida inferior a los 6 meses deseen considerar un tipo de cuidados paliativos denominados cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto a las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales, un centro especial para enfermos terminales u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los ensayos clínicos, los cuales son la principal forma en que los enfoques médicos nuevos se ponen a prueba para averiguar qué tan bien funcionan. Use el menú para ver otras páginas.

¿En qué consisten los ensayos clínicos?

Los médicos y científicos siempre están en busca de mejores formas para tratar a las mujeres con cáncer de cuello uterino. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan ensayos clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, todos los fármacos aprobados en la actualidad por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. se han evaluado en ensayos clínicos.

Muchos ensayos clínicos se centran en los tratamientos nuevos. Los investigadores buscan determinar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento que los médicos usan en la actualidad. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía, y métodos nuevos de tratamiento. Las mujeres que participan en los ensayos clínicos pueden ser las primeras en recibir un tratamiento antes de que esté disponible al público en general. Sin embargo, existen ciertos riesgos en los ensayos clínicos, incluidos posibles efectos secundarios, y que el nuevo tratamiento no funcione. Se recomienda a las personas que hablen con su equipo de atención médica acerca de las ventajas y las desventajas de participar en un estudio en particular.

Algunos ensayos clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden presentarse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los ensayos clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios. También hay ensayos clínicos que estudian cómo prevenir el cáncer.

Decisión de participar en un ensayo clínico

Las personas deciden participar en los ensayos clínicos por muchos motivos. Para algunas personas, el ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, las personas a menudo están dispuestas a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un ensayo clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otras pacientes se presentan voluntariamente para participar en ensayos clínicos porque saben que estos estudios son una forma de contribuir con el progreso del tratamiento del cáncer de cuello uterino. Aunque el ensayo clínico no la beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuras pacientes con cáncer de cuello uterino.

La cobertura de seguro de los costos de los ensayos clínicos difiere según la ubicación y el estudio. En algunos programas, se reembolsa parte de los gastos en los que haya incurrido al participar en el ensayo clínico. En otros, esto no sucede. Es importante hablar con el equipo de investigación y con su aseguradora primero para conocer si se cubrirá el tratamiento en un ensayo clínico y de qué forma. Obtenga más información sobre la cobertura de seguro médico de los ensayos clínicos.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Generalmente los placebos se combinan con un tratamiento estándar en la mayoría de los ensayos clínicos sobre el cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Encuentre más información sobre el uso de placebos en ensayos clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un ensayo clínico, las personas deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer lo siguiente:

  • Describir todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda cómo se diferencia el nuevo tratamiento del tratamiento estándar.

  • Enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar.

  • Explicar qué se requerirá de cada paciente para participar en el ensayo clínico, incluidas la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento.

Los ensayos clínicos también tienen ciertas reglas denominadas “requisitos de elegibilidad”, que ayudan a estructurar la investigación y mantener la seguridad de los pacientes. Usted y el equipo de investigación revisarán detenidamente estos requisitos.

Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por cualquier motivo personal o médico. Esto puede incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los ensayos clínicos también son supervisados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un ensayo clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de ensayos clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea obtener más detalles sobre temas específicos que están en estudio en relación con el cáncer de cuello uterino, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre ensayos clínicos acerca del cáncer en otras áreas del sitio web, incluida una sección completa sobre ensayos clínicos y lugares para buscar ensayos clínicos sobre un tipo específico de cáncer.

Asimismo, este sitio web en inglés ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video acerca de los ensayos clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección en esta guía es Últimas investigaciones. Explica las áreas de la investigación científica sobre este tipo de cáncer que se están desarrollando actualmente. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para aprender más sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el cáncer de cuello uterino, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las mujeres a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para pacientes mediante ensayos clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

  • Métodos avanzados de detección y control. Debido a que el cáncer de cuello uterino es fácilmente tratable cuando se detecta a tiempo, los investigadores desarrollan permanentemente mejores métodos para detectar el precáncer y el cáncer de cuello uterino. Por ejemplo, la espectroscopia fluorescente es el uso de luz fluorescente para detectar cambios en las células del cuello del útero precancerosas.

  • Prevención del HPV. Tal como se explica en la sección Detección y prevención, las vacunas contra el HPV ayudan a prevenir la infección por las cepas de HPV que son la causa de la mayoría de los cánceres de cuello uterino. Gardasil también está aprobada por la FDA para niños y hombres de entre 9 y 26 años a fin de prevenir las verrugas genitales. Los investigadores están analizando el impacto de la vacuna contra el HPV en los varones para reducir el riesgo de transmisión del HPV.

  • Inmunoterapia. La inmunoterapia, también denominada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Se está desarrollando una vacuna terapéutica para mujeres que ya padecen cáncer de cuello uterino. Estas vacunas sirven para “entrenar” el sistema inmunitario para que reconozca las células de cáncer de cuello uterino y las destruya. Obtenga más información sobre la inmunoterapia.

  • Cirugía para la preservación de la fertilidad. Las investigaciones continúan enfocándose en mejorar las técnicas quirúrgicas y descubrir qué pacientes con cáncer de cuello uterino pueden ser tratadas satisfactoriamente sin que esto resulte en la pérdida de su fertilidad. Obtenga más información sobre la preservación de la fertilidad (en inglés).

  • Terapia dirigida. La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a las condiciones del tejido, las proteínas o los genes específicos del cáncer que contribuyen al crecimiento y la supervivencia del cáncer. Se ha demostrado que los fármacos llamados inhibidores de la angiogénesis, que bloquean la acción de una proteína llamada factor de crecimiento de endotelio vascular (vascular endothelial growth factor, VEGF), aumentan la supervivencia en mujeres con cáncer de cuello uterino que se ha diseminado a otras partes del cuerpo. El VEGF promueve la angiogénesis, que es la formación de nuevos vasos sanguíneos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de los inhibidores de la angiogénesis es “matar de hambre” al tumor. Obtenga más información sobre los inhibidores de la angiogénesis (en inglés) y los tratamientos dirigidos.

  • Terapia combinada. Algunos ensayos clínicos están investigando diferentes combinaciones de inmunoterapia, radioterapia y quimioterapia.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando ensayos clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales contra el cáncer de cuello uterino, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de las pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si quiere obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre el cáncer de cuello uterino, explore estos temas relacionados que la llevarán fuera de esta guía:

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden ocasionar el cáncer y su tratamiento. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Cómo sobrellevar el tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los pasos que debe seguir para ayudar a sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y económicos del cáncer y su tratamiento. Esta página incluye varios enlaces que la llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Use el menú para ver otras páginas.

Todo tratamiento para el cáncer puede provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de cáncer. Esto puede hacer que sea difícil predecir cómo se sentirá durante el tratamiento.

Cuando se prepara para iniciar el tratamiento para el cáncer, es normal sentir temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento (en inglés). Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Los médicos denominan a esta parte del tratamiento para el cáncer “cuidados paliativos”. Es una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o del estadio de la enfermedad.

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de cuello uterino se describen en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

A veces, los efectos secundarios físicos pueden durar después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. A los efectos secundarios que suceden meses o años después del tratamiento, los denominan efectos tardíos. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Obtenga más información leyendo la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

Cómo sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Después de recibir un diagnóstico de cáncer, usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos. Estos pueden incluir enfrentar emociones difíciles, como la tristeza, la ansiedad o el enojo, o manejar su nivel de estrés. A veces, a las pacientes les resulta difícil expresar cómo se sienten a sus seres queridos, o las personas no saben qué contestarles.

Se alienta a las pacientes y a sus familiares a compartir sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica. Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Cómo sobrellevar el estigma del cáncer de cuello uterino

El cáncer de cuello uterino, al igual que otros tipos de cáncer que afectan los órganos sexuales, puede ser un tema difícil o incómodo de abordar. Las personas con muchos tipos de cáncer diferentes, como testicular, de pene, vaginal y de la vulva, pueden experimentar vergüenza al hablar sobre estas áreas “privadas” de su cuerpo. Sin embargo, esto no deberá nunca ser un impedimento para solicitar y recibir el apoyo emocional que merece y su equipo de tratamiento nunca sentirá vergüenza de hablar estos temas con usted. Su equipo también puede ayudarla a sentirse más cómoda al hablar al respecto con otras personas.

Dado que el cáncer de cuello uterino se asocia con el HPV, es posible que las pacientes sientan que no recibirán mucho apoyo o ayuda de las personas de su entorno porque suponen que ellas podrían atribuir la enfermedad a su conducta. Aunque la mayoría de los cánceres de cuello uterino son provocados por el HPV, es importante recordar que la mayor parte de las infecciones genitales por HPV no provocan cáncer. El cáncer de cuello uterino puede afectar a cualquier persona.

Vivir con este estigma puede hacer que las pacientes se sientan culpables, desesperanzadas, avergonzadas y aisladas. Las pacientes y sus familias deberán informar al equipo de atención médica si se sienten afectadas por cualquiera de estas emociones. Existen recursos para ayudar a quienes viven con cáncer de cuello uterino. Algunas pacientes se sienten cómodas hablando sobre su enfermedad y sus experiencias con el médico, el enfermero, familiares o amigos. Otras mujeres encuentran ayuda a través de un grupo de apoyo u otras vías.

Obtenga más información sobre el asesoramiento (en inglés) y cómo encontrar un grupo de apoyo (en inglés).

Cómo sobrellevar los efectos económicos

El tratamiento para el cáncer puede resultar caro. Por lo general, genera mucho estrés y ansiedad en las personas con cáncer y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo les impide seguir o completar su plan de tratamiento para el cáncer. Esto puede poner su salud en riesgo y generar mayores costos en el futuro. Se alienta a pacientes y familiares a que hablen acerca de sus inquietudes económicas con un integrante del equipo de atención médica. Obtenga más información sobre cómo manejar las cuestiones económicas en una parte diferente de este sitio web.

El cuidado de un ser querido con cáncer

Los familiares y los amigos en ocasiones desempeñan un papel importante en el cuidado de una persona con cáncer de cuello uterino. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores pueden proporcionar apoyo físico, práctico y emocional a la paciente, incluso si viven lejos.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias o según se necesiten. A continuación, se enumeran algunas de las responsabilidades que asumen los cuidadores:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Conducir rumbo a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar problemas con el seguro y la facturación

Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento. Pregunte lo siguiente:

  • ¿Qué efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para evitarlos o aliviarlos?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuénteles incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Este análisis debería incluir los efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer.

Además, pregunte cuánta atención puede llegar a necesitar en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Esto puede ayudar a preparar un plan para su cuidado.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento. Explica la importancia de los controles médicos una vez terminado el tratamiento para el cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Atención de seguimiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Use el menú para ver otras páginas.

El cuidado de las mujeres que reciben un diagnóstico de cáncer de cuello uterino no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y monitorear su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los médicos quieren hacer un seguimiento de su recuperación durante los próximos meses y años.

Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico le hará preguntas específicas sobre su salud. A algunas personas se les pueden realizar análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, incluidos el tipo y estadio del cáncer diagnosticado originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados.

La anticipación antes de someterse a una prueba de seguimiento o esperar los resultados de una prueba puede aumentarles el estrés a usted o a un familiar. Esto a veces se llama “ansiedad ante las pruebas”. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este tipo de estrés (en inglés).

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios físicos y emocionales.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y manejarlos.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de consultar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención para sobrevivientes al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer dirigirá la atención de seguimiento, asegúrese de compartir con él el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre su tratamiento del cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos que se plantean después de un diagnóstico de cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía. 

Cáncer de cuello uterino - Sobrevivencia

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Leerá sobre cómo sobrellevar los desafíos de la vida cotidiana después del diagnóstico de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa diferentes cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para manejar una enfermedad crónica.

La sobrevivencia es uno de los aspectos más complicados de tener cáncer. Se debe a que es diferente para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sentimientos fuertes, que incluyen la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellos mismos. Otras personas se mantienen muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después de terminar el tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, tales como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas relacionados con la sexualidad y la fertilidad, y problemas económicos y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere:

  • Entender el desafío al que se enfrenta

  • Pensar en soluciones

  • Pedir y permitir el apoyo de otros

  • Sentirse cómoda con el curso de acción que eligió seguir

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto les permite hablar con personas que tienen experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o con un integrante de su equipo de atención médica, obtener asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del lugar en donde recibió tratamiento.

Cambiar el rol de los cuidadores

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador desempeña un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona a quien se le diagnosticó cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o más.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Con el tiempo, la necesidad de tener un cuidador relacionado con el diagnóstico de cáncer se volverá mucho menor o llegará a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador en este artículo (en inglés).

Una nueva perspectiva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida.

Se alienta a que las mujeres que se recuperan del cáncer de cuello uterino sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como por ejemplo, no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarla a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudar a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Es importante que se realice las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar su salud. Es posible que se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquiera entre una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional, asesoramiento de embarazo para mujeres que podrían haber tenido una opción de tratamiento que preserve la fertilidad o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su médico para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia del cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces la llevarán a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: Obtenga este cuadernillo de 48 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye formularios de resumen de tratamiento y de plan de atención para sobrevivencia en blanco. El cuadernillo está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: Vea un video corto en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a las mujeres sobrevivientes, y abarca a las que se encuentran en diferentes grupos de edades.

La siguiente sección es Preguntas para hacerle al equipo de atención médica, a fin de ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Preguntas para hacerle al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacerle al médico u otros integrantes del equipo de atención médica, que la ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Use el menú para ver otras páginas.

Hablar con frecuencia con el equipo de atención médica es importante para tomar decisiones informadas respecto a la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarla a obtener más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se le alienta a que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista digital y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas para hacer sobre la prevención

  • ¿Debo aplicarme la vacuna contra el HPV?

  • ¿Debo realizarme la prueba para detectar la infección por HPV? ¿Qué significa esto?

  • ¿Con qué frecuencia debo realizarme una prueba de Papanicolaou?

Preguntas para hacer después de un diagnóstico de precáncer o cáncer de cuello uterino

  • ¿Cuál es mi diagnóstico y qué significa?

  • ¿En qué estadio se encuentra el precáncer o cáncer? ¿Qué significa esto?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

Preguntas para hacer acerca de cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿Qué ensayos clínicos tengo a mi disposición? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento me recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento, a corto y a largo plazo?

  • ¿Con qué frecuencia debo dilatar la vagina después de la radioterapia? ¿Por cuánto tiempo?

  • ¿Este tratamiento afectará mi capacidad de quedar embarazada en el futuro? ¿Debería hablar con un especialista en fertilidad antes de comenzar el tratamiento?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • Si me preocupa cómo manejar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿Debería abstenerme de mantener relaciones sexuales durante el tratamiento?

  • ¿Se verá afectada mi vida sexual después del tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para mantenerme lo más sana posible durante y después del tratamiento?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

Preguntas para hacer sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es la probabilidad de que reaparezca el cáncer? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?
  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles en función del tratamiento para el cáncer que recibí?
  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?
  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y el plan de atención de sobrevivencia para conservarlos en mis registros personales?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi atención de seguimiento?
  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

La siguiente sección de esta guía es Recursos adicionales. Ofrece algunos recursos adicionales en el sitio web, además de esta guía, que pueden resultarle de utilidad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de cuello uterino - Recursos adicionales

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 07/2017

EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. Esta es la última página de la Guía para el cáncer de cuello uterino de Cancer.Net. Use el menú para regresar y ver otras páginas.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer para la persona que ha recibido el diagnóstico y sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este.

Más allá de esta guía, se incluyen a continuación algunos enlaces para ayudarla a explorar otras partes de Cancer.Net:

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