View All Pages

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará información básica sobre estas enfermedades y las partes del cuerpo que pueden afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo de Cancer.Net. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla. Piense en ese menú como un mapa para recorrer esta guía completa.

Acerca de la laringe

La laringe, comúnmente denominada la caja de la voz, es un órgano con forma de tubo del cuello. Se ubica en la parte superior de la tráquea. Las paredes delanteras protruyen del cuello para formar lo que la mayoría de las personas llama la manzana de Adán.

La laringe es importante para respirar, hablar y tragar. Contiene los pliegues vocales (cuerdas vocales) que vibran para emitir sonidos para la producción del habla. Durante la respiración, la laringe se abre como una válvula para permitir que el aire ingrese en los pulmones. Al tragar, los pliegues vocales se unen y, junto a un colgajo de tejido denominado epiglotis, protegen las vías respiratorias y evitan que los alimentos ingresen a los pulmones.

La laringe consta de tres partes:

  • Glotis. Sección intermedia que contiene los pliegues vocales.

  • Supraglotis. Zona por encima de los pliegues vocales.

  • Subglotis. Zona por debajo de los pliegues vocales que conecta la laringe con la tráquea.

Acerca de la hipofaringe

La hipofaringe, también denominada esófago, es la parte inferior de la garganta, y rodea la laringe. La faringe, más comúnmente denominada garganta, es un tubo hueco de aproximadamente cinco pulgadas de longitud que comienza detrás de la nariz (nasofaringe) y termina a la altura de la laringe (laringofaringe). La faringe constituye un continuo con el esófago, que es el tubo que llega hasta el estómago.

Acerca del cáncer laríngeo o hipofaríngeo

El cáncer puede desarrollarse en cualquier parte de la laringe o la hipofaringe. El cáncer se origina cuando las células sanas cambian y proliferan sin control, y forman una masa llamada tumor. Un tumor puede ser canceroso o benigno. Un tumor canceroso es maligno, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor puede crecer pero no se diseminará.

Aproximadamente el 95 % de todos los cánceres laríngeo e hipofaríngeo se categorizan como carcinomas de células escamosas. Esto quiere decir que comienzan en las células planas, escamosas, que forman el revestimiento interno de estos órganos.

El cáncer laríngeo y el cáncer hipofaríngeo son dos de los principales tipos de cáncer en la región de la cabeza y cuello, un grupo que se llama cáncer de cabeza y cuello (en inglés). Esta sección abarca tanto el cáncer laríngeo como el hipofaríngeo, ya que sus tratamientos a menudo son similares; sin embargo, son dos tipos de cáncer distintos. Visite la página Ilustraciones médicas para ver un dibujo de estas estructuras.

¿Busca más que un panorama general?

Si desea obtener información introductoria adicional, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas y ayuda a explicar cuántas personas reciben un diagnóstico de estos tipos de cáncer y las tasas de supervivencia generales. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Estadísticas

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de estos tipos de cáncer cada año y algunos datos generales de supervivencia. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Cáncer laríngeo

El cáncer laríngeo es uno de los tipos de cáncer más frecuentes de cabeza y cuello. Se estima que este año se diagnosticará cáncer laríngeo a unos 13,560 adultos (10,720 hombres y 2,840 mujeres) en los Estados Unidos. Se estima que este año se producirán 3,640 muertes (2,890 hombres y 750 mujeres) a causa de esta enfermedad.

La tasa de supervivencia a cinco años es el porcentaje de personas que sobrevive al menos cinco años una vez detectado el cáncer. La tasa de supervivencia de cinco años para el cáncer laríngeo depende de la ubicación del cáncer (glotis, supraglotis o subglotis, según se explica en la sección Panorama general) y el estadio.

  • Glotis. Las tasas de supervivencia para personas con cáncer en la glotis van del 90 % cuando el cáncer es detectado en el estadio más temprano al 44 % en el estadio más avanzado, cuando el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

  • Supraglotis. Para el cáncer en la supraglotis, las tasas son del 59 % para el estadio más temprano al 34 % para el estadio más avanzado.

  • Subglotis. Para el cáncer en la subglotis, las tasas de supervivencia van del 65 % en el estadio más temprano al 32 % en el estadio más avanzado.

Cáncer hipofaríngeo

Se estima que, por año, se diagnosticará cáncer hipofaríngeo a unos 3,400 adultos (2,725 hombres y 675 mujeres) en los Estados Unidos.

Las tasas de supervivencia del cáncer hipofaríngeo varían según diversos factores, especialmente el estadio. Si el cáncer se detecta en un estadio temprano y localizado, la tasa de supervivencia de cinco años de personas con cáncer hipofaríngeo es del 53 %. Si el cáncer se ha diseminado hacia áreas y/o ganglios linfáticos cercanos, la tasa de supervivencia de cinco años es del 39 %. Si el cáncer se ha diseminado a partes distantes del cuerpo, la tasa de supervivencia de cinco años es del 24 %.

Las estadísticas de supervivencia del cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de personas con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, por lo que el riesgo real de un individuo específico puede ser diferente. Es imposible informar a una persona cuánto tiempo vivirá con cáncer laríngeo o hipofaríngeo. Debido a que las estadísticas a menudo se miden en intervalos de cinco años, quizás no representen los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la Sociedad Americana Contra el Cáncer (American Cancer Society, ACS), Datos y cifras de cáncer 2015 (Cancer Facts and Figures 2015), y el sitio web de ACS.

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas y ofrece un dibujo de la región de la cabeza y el cuello. O bien use el menú ubicado en el costado izquierdo de la pantalla para elegir otra sección a fin de continuar leyendo esta guía. 

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Ilustraciones médicas

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Encontrará una ilustración básica de las principales partes del cuerpo afectadas por estos tipos de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Ilustracion médica de cáncer laríngeo e hipofaríngeo

Ampliar imagen

Para ver ilustraciones médicas sobre los diferentes estadios del cáncer laríngeo e hipofaríngeo, consulte la sección Estadios y grados.

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo y prevención. Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar estos cánceres y qué pueden hacer las personas para disminuir ese riesgo. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Factores de riesgo y prevención

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar estos tipos de cáncer y qué pueden hacer las personas para disminuir su riesgo. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención médica.

Los dos factores siguientes aumentan considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo:

  • Tabaco. El consumo de tabaco, incluidos cigarrillos, cigarros, pipas, tabaco de mascar y rapé, es el factor de riesgo más importante para desarrollar cáncer de cabeza y cuello. El ochenta y cinco por ciento (85 %) de los casos de cáncer de cabeza y cuello está ligado al consumo de tabaco. El humo de segunda mano (en inglés) también puede aumentar el riesgo de una persona de desarrollar estos tipos de cáncer.

  • Alcohol. El consumo frecuente y abundante de alcohol (en inglés) aumenta el riesgo de cáncer laríngeo e hipofaríngeo. El consumo combinado de alcohol y tabaco aumenta aún más este riesgo.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de que una persona desarrolle cáncer laríngeo e hipofaríngeo incluyen:

  • Sexo. Los hombres son cuatro a cinco veces más propensos a desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo que las mujeres.

  • Edad. Las personas de más de 55 años tienen un mayor riesgo, aunque las personas más jóvenes también pueden desarrollar estos tipos de cáncer.

  • Raza. Las personas negras y blancas tienen más probabilidades de desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo en comparación con los estadounidenses de origen asiático e hispano.

  • Inhalantes ocupacionales. La exposición al amianto, el aserrín, los vapores de pintura y ciertos productos químicos pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo.

  • Nutrición deficiente. Una dieta baja en vitaminas A y E puede elevar el riesgo que tiene una persona de desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Los alimentos ricos en estas vitaminas pueden ayudar a prevenir la enfermedad.

  • Enfermedad del reflujo gastroesofágico (gastroesophageal reflux disease, GERD). El reflujo crónico de ácido estomacal en la laringe y la faringe se puede asociar con el cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Sin embargo, no se ha demostrado ninguna relación causal específica. Esto se puede asociar o no con síntomas de acidez estomacal.

  • Síndrome de Plummer-Vinson. Esta patología poco frecuente se relaciona con la deficiencia de hierro y provoca dificultad para tragar. La presencia de esta enfermedad aumenta el riesgo de cáncer hipofaríngeo.

  • Higiene bucal deficiente. El cuidado deficiente de los dientes al no cepillarse con regularidad o no usar hilo dental, puede aumentar el riesgo de cáncer de cabeza y cuello. Se recomienda realizar chequeos dentales dos veces al año para todas las personas que corren el riesgo de estos tipos de cáncer.

Prevención

Diferentes factores producen diferentes tipos de cáncer. Los investigadores continúan estudiando los factores que provocan estos tipos de cáncer. Si bien no existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, tal vez pueda reducir el riesgo. Interrumpir el consumo de productos derivados del tabaco es lo más importante que una persona puede hacer, incluso las que fuman desde hace muchos años. Hable con su médico para obtener más información sobre su riesgo personal de presentar cáncer.

La siguiente sección de esta guía es Detección, y explica cómo las pruebas pueden detectar el cáncer antes de que los signos o síntomas aparezcan. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Detección

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre cómo las personas pueden realizarse controles para este tipo de cáncer, incluidos los riesgos y beneficios de la detección. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los científicos han desarrollado, y continúan desarrollando, pruebas que se pueden usar para detectar en una persona tipos específicos de cáncer antes de que aparezcan signos o síntomas. Los objetivos generales de la detección del cáncer son los siguientes:

  • Disminuir la cantidad de personas que mueren a causa de esta enfermedad o eliminar totalmente las muertes provocadas por el cáncer.

  • Disminuir la cantidad de personas que presentan la enfermedad.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la detección del cáncer (en inglés).

Información de selección para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo

Las personas que consumen alcohol y tabaco deben realizarse un examen de detección general una vez al año como mínimo, aunque no experimenten ningún síntoma. Es un procedimiento simple y rápido en el que el médico observa si hay anormalidades en el interior de la nariz, la boca y la garganta y palpa el cuello para determinar la presencia de nódulos. Si encuentra algo inusual, el médico recomendará un examen más exhaustivo.

La siguiente sección de esta guía es Signos y síntomas y explica qué cambios corporales o problemas médicos puede causar esta enfermedad. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Síntomas y signos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que requiera atención médica. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Las personas con cáncer laríngeo o hipofaríngeo pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con cáncer laríngeo o hipofaríngeo no muestran ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección médica que no sea cáncer.

  • Ronquera u otros cambios en la voz que no desaparecen dentro de las dos semanas. Por lo general, esto se denomina síntoma temprano.

  • Aumento del tamaño de un ganglio linfático o aparición de un nódulo en el cuello.

  • Obstrucción de la vía respiratoria, dificultad para respirar y respiración ruidosa.

  • Dolor de garganta persistente o sensación de algo atorado en la garganta.

  • Dificultad para tragar que no desaparece.

  • Dolor de oído.

  • Mal aliento crónico.

  • Asfixia.

  • Pérdida de peso sin razón aparente.

  • Fatiga.

Si le preocupan uno o más de los síntomas o signos de esta lista, hable con un médico y/o dentista, especialmente si no desaparecen o empeoran. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha tenido el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a averiguar la causa del problema, es decir, el diagnóstico.

Debido a que muchos de estos síntomas pueden también estar ocasionados por otros trastornos no cancerosos, siempre es importante someterse a detecciones médicas y odontológicas regulares, en especial si la persona suele consumir alcohol habitualmente o utiliza productos derivados del tabaco o los ha consumido en el pasado. Consulte la sección Selección para obtener más información.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento del cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluidos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas. Cuando se detectan en forma precoz, el cáncer laríngeo e hipofaríngeo a menudo se pueden tratar con éxito y preservar la función de la laringe y/o la hipofaringe.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico y ayuda a explicar qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Diagnóstico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar la causa. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se conoce como metástasis. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es la única forma que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de estos tipos de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y afección médica.

  • Tipo de cáncer que se sospecha.

  • Signos y síntomas.

  • Resultados de pruebas anteriores.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer laríngeo o hipofaríngeo:

  • Examen físico. El médico palpará el cuello, los labios, las encías y la mejilla para detectar la presencia de nódulos. El médico revisará si hay anormalidades en la nariz, la boca, la garganta y la lengua, y con frecuencia utilizará un espejo para obtener una perspectiva más clara de estas estructuras. A pesar de que no existe un análisis de sangre específico que detecte el cáncer laríngeo o hipofaríngeo, se pueden realizar varios análisis de laboratorio, incluidos análisis de sangre y orina, para determinar el diagnóstico y obtener más información sobre la enfermedad.

  • Laringoscopia. Una laringoscopia puede realizarse de tres maneras:

    • Laringoscopia indirecta. Antes de una laringoscopia indirecta, el médico generalmente aplica en la garganta un anestésico local para adormecer el área y evitar las arcadas. Él médico utiliza un pequeño espejo con un mango largo para ver los pliegues vocales.

    • Laringoscopia por fibra óptica. Durante este procedimiento, el médico pasa un tubo iluminado a través de la nariz o la boca hasta alcanzar la garganta para ver la laringe y la hipofaringe.

    • Laringoscopia directa. Este procedimiento se realiza en una sala de operaciones, y la persona recibe un sedante o anestésico general para bloquear la conciencia del dolor. Luego, el médico utiliza un laringoscopio para ver la laringe y la hipofaringe. A menudo se extrae una muestra de tejido para biopsia (ver abajo) durante este procedimiento. Con frecuencia, el médico recomendará una endoscopia triple, un procedimiento que se realiza con anestesia general para revisar las regiones del oído, la nariz y la garganta, además de la tráquea y el bronquio, que están ubicados junto al pulmón y al esófago.

  • Videoestroboscopia. Esta técnica de video por fibra óptica se utiliza para visualizar la laringe. Se realiza de la misma manera que una laringoscopia indirecta (ver arriba). Se usa para ver los pliegues vocales y puede detectar anormalidades del movimiento y otros cambios en la vibración que generalmente son importantes para determinar si un tumor es canceroso. La videoestroboscopia ayuda a determinar la localización y magnitud del tumor, así como el efecto funcional que puede haber causado el tumor en la laringe y la hipofaringe.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. El tipo de biopsia que se realiza dependerá de la ubicación del cáncer. Por ejemplo, durante la biopsia por aspiración con aguja fina, las células se extraen con una aguja fina que se inserta directamente en el tumor. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades.

  • Pruebas moleculares del tumor. Es posible que el médico recomiende realizar análisis de laboratorio en una muestra tumoral, a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores específicos del tumor. Los resultados de estos análisis ayudarán a decidir si sus opciones de tratamiento incluyen un tipo de tratamiento denominado terapia dirigida (consulte la sección Opciones de tratamiento).

Las siguientes pruebas por imágenes pueden utilizarse para determinar la magnitud del cáncer:

  • Radiografía/ingestión de bario. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. A veces se pide al paciente que ingiera bario, que recubre la boca y la garganta, para mejorar la imagen de las radiografías. Esto se llama ingestión de bario. Se bebe el bario antes de tomar la radiografía para identificar anormalidades en la garganta y el esófago. Una ingestión de bario especial, llamada ingestión modificada de bario, puede ser necesaria para evaluar las dificultades para tragar.

    Un dentista puede tomar radiografías de la dentadura, la mandíbula, el maxilar inferior y el superior, incluida una panorex, que es una radiografía panorámica. Si existen signos de cáncer, el médico puede recomendar una tomografía computarizada (ver a continuación).

  • Tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT). Una CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con un equipo para radiografías. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías o tumores. Una CT también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. En ocasiones, se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

  • Resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI). Una MRI (en inglés) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del tejido blando, como las amígdalas y la base de la lengua. También se pueden usar las MRI para medir el tamaño del tumor. Se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

  • Ultrasonido. El ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Este examen puede detectar la diseminación del cáncer al hígado o a los ganglios linfáticos cervicales del cuello.

  • Centellograma óseo. El centellograma óseo usa un trazador radiactivo para examinar el interior de los huesos. El trazador se inyecta en una vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, los huesos sanos aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las provocadas por el cáncer, aparecen de color oscuro. Para las personas con cáncer de cabeza y cuello, se recomienda realizar una gammagrafía ósea si hay signos de que el cáncer se diseminó al hueso.

  • Estudios de tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) y CT integrados. Una PET se combina generalmente con una CT. Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento como simplemente una PET. Una PET-CT (en inglés) crea imágenes de los órganos y tejidos del cuerpo. En primer lugar, un técnico le inyecta una pequeña cantidad de sustancia radiactiva. Sus órganos y tejidos la recogen. Las áreas que usan más energía recogen una mayor cantidad. Las células cancerosas recogen mucha cantidad ya que tienden a usar más energía que las células sanas. Luego, un estudio muestra el lugar del cuerpo donde se encuentra la sustancia.

    Una CT usa rayos X para crear una imagen tridimensional del interior del cuerpo. Muestra todo lo que sea anormal, incluidos los tumores. Podría recibir un tinte primero, de modo tal que las imágenes muestren más detalle.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudan a que el médico describa el cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios y grados. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad y cómo las células cancerosas se ven bajo el microscopio. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Estadios y grados

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: usted aprenderá cómo los médicos describen un crecimiento o diseminación del cáncer, así como el aspecto de las células cancerosas bajo el microscopio. Esto se conoce como estadio y grado. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo. Los médicos usan pruebas de diagnóstico para averiguar el estadio del cáncer, por lo que puede no determinarse el estadio hasta que se hayan realizado todas las pruebas. El conocimiento del estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tipo de tratamiento y a predecir el pronóstico de un paciente, el cual es la posibilidad de recuperación. Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.

Sistema de determinación de estadios de TNM

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. Los médicos usan los resultados de las pruebas de diagnóstico y las exploraciones por imágenes para responder a las siguientes preguntas:

  • Tumor (T): ¿qué tan grande es el tumor primario? ¿Dónde está ubicado?

  • Ganglio (Node, N): ¿el tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? De ser así, ¿a dónde y cuántos?

  • Metástasis (M): ¿el cáncer ha hecho metástasis hacia otras partes del cuerpo? De ser así, ¿a dónde y en qué medida?

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay cinco estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (uno a cuatro). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar de forma conjunta los mejores tratamientos.

A continuación se incluyen más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer laríngeo y el cáncer hipofaríngeo.

Tumor (T)

Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Algunos estadios también se dividen en grupos más pequeños que permiten describir el tumor aún con más detalle. A continuación se incluye información sobre los estadios específicos del tumor, divididos en tumores de la laringe y tumores de la hipofaringe.

Tumores de la laringe

TX: No se puede evaluar el tumor primario.

T0: Indica que no se encuentra evidencia de un tumor.

Tis: Este estadio se denomina carcinoma (cáncer) in situ. Este es un tipo de cáncer en estadio temprano donde las células cancerosas se encuentran únicamente en una capa del tejido.

Cuando se describen tumores T1 a T4, los médicos dividen la laringe en tres regiones: la glotis, la supraglotis y la subglotis (consulte la sección Panorama general).

Tumor glótico de la laringe

T1: El tumor está limitado a los pliegues vocales, pero no afecta su movimiento.

  • T1a: El tumor está presente solo en el pliegue vocal derecho o izquierdo.

  • T1b: El tumor se encuentra en ambos pliegues vocales.

T2: El tumor se ha diseminado a la supraglotis, y/o a la subglotis. T2 también describe un tumor que afecta el movimiento de los pliegues vocales, sin paralizar el pliegue.

T3: El tumor está limitado a la laringe y paraliza al menos uno de los pliegues vocales.

T4: El tumor se ha diseminado fuera de la laringe.

  • T4a: El tumor se ha diseminado al cartílago tiroides y/o al tejido fuera de la laringe.

  • T4b: El tumor se ha diseminado al área delante de la columna vertebral (espacio prevertebral), área torácica, o recubre las arterias.

Tumor supraglótico de la laringe

T1: El tumor está ubicado en una región única sobre los pliegues vocales que no afecta su movimiento.

T2: El tumor comenzó en la supraglotis, pero se ha diseminado a la mucosa que recubre otras zonas, como la base de la lengua.

T3: El tumor está limitado a la laringe con compromiso en los pliegues vocales y/o ha invadido el tejido circundante.

T4: El tumor se ha diseminado fuera de la laringe.

  • T4a: El tumor se ha diseminado al cartílago tiroides y/o al tejido fuera de la laringe.

  • T4b: El tumor se ha diseminado al área delante de la columna vertebral (espacio prevertebral), área torácica, o recubre las arterias.

Tumor subglótico de la laringe

T1: El tumor está limitado a la subglotis.

T2: El tumor se ha diseminado a los pliegues vocales y puede o no afectar su movimiento.

T3: El tumor está limitado a la laringe y afecta los pliegues vocales.

T4: El tumor se ha diseminado fuera de la laringe.

  • T4a: El tumor se ha diseminado al cartílago cricoides, el cartílago en forma de anillo cerca de la parte inferior de la laringe o tiroides y/o al tejido fuera de la laringe.

  • T4b: El tumor se ha diseminado al área delante de la columna vertebral, área torácica, o recubre las arterias.

Tumores de la hipofaringe

T1: El tumor es pequeño, no mayor de 2 centímetros (cm), limitado a un único sitio en la parte inferior de la garganta.

T2: El tumor afecta más de un sitio en la parte inferior de la garganta, pero no toca la caja de la voz, o el tumor mide más de 2 cm pero menos de 4 cm.

T3: El tumor mide más de 4 cm o se ha diseminado a la laringe.

T4a: El tumor se ha diseminado a las estructuras adyacentes, como la tiroides, las arterias que transportan sangre al cerebro o el esófago.

T4b: El tumor se ha diseminado a la fascia prevertebral (espacio delante de la médula espinal), recubre las arterias o compromete estructuras del mediastino (área torácica).

Ganglio (N)

La “N” en la abreviatura del sistema de determinación de estadios TNM corresponde a los ganglios linfáticos, unos órganos minúsculos con forma de frijol que ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos cercanos a la cabeza y el cuello se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes. Debido a que hay muchos ganglios en la zona de la cabeza y el cuello, la evaluación minuciosa de los ganglios linfáticos constituye una parte importante en la determinación del estadio del cáncer.

Para tumores de la laringe e hipofaringe:

NX: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0: No hay evidencia de cáncer en los ganglios regionales.

N1: Indica que el cáncer se ha diseminado a un solo ganglio del mismo lado que el tumor primario y que el cáncer detectado en el ganglio mide 3 cm o menos.

N2: Describe cualquiera de las siguientes situaciones:

  • N2a: El cáncer se ha diseminado a un solo ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y mide más de 3 cm, pero menos de 6 cm.

  • N2b: El cáncer se ha diseminado a más de un ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y ninguno mide más de 6 cm.

  • N2c: El cáncer se ha diseminado a más de un ganglio linfático en cualquier lado del cuerpo y ninguno mide más de 6 cm.

N3: El cáncer encontrado en los ganglios linfáticos mide más de 6 cm.

Metástasis (M)

La “M” del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se conoce como metástasis a distancia.

Para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo:

MX: No se puede evaluar la metástasis a distancia.

M0: El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

M1: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Agrupación de los estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer laríngeo o hipofaríngeo combinando las clasificaciones T, N y M.

Estadio 0: Este estadio describe un carcinoma in situ (Tis), sin diseminación a los ganglios linfáticos (N0) ni metástasis a distancia (M0).

Estadio I: Este estadio indica un tumor pequeño (T1) sin diseminación a los ganglios linfáticos (N0) ni metástasis a distancia (M0).

Estadio II: Este estadio describe un tumor con cierta diseminación a áreas cercanas (T2), pero que no se ha diseminado a los ganglios linfáticos (N0) ni a partes distantes del cuerpo (M0).

Estadio III: Este estadio describe cualquier tumor de mayor tamaño (T3) sin diseminación a los ganglios linfáticos regionales (N0) ni metástasis (M0), o a un tumor más pequeño (T1, T2) que se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales (N1), pero que no presenta signos de metástasis a distancia (M0).

Estadio IVA: Este estadio describe un tumor invasivo (T4a) sin compromiso de los ganglios linfáticos (N0) o que solo se diseminó a un solo ganglio linfático del mismo lado (N1), pero sin metástasis a distancia (M0). Además se utiliza para describir un tumor (cualquier T) con mayor diseminación a los ganglios linfáticos (N2), pero sin metástasis a distancia (M0).

Estadio IVB: Este estadio describe a un cáncer (cualquier T) con diseminación extensa a los ganglios linfáticos (N3), pero sin metástasis a distancia (M0). En el cáncer laríngeo, también se utiliza para un tumor localizado muy avanzado (T4b) con o sin compromiso de ganglios linfáticos (cualquier N), pero sin metástasis a distancia (M0).

Estadio IVC: Este estadio indica que existe evidencia de diseminación a distancia (cualquier T, cualquier N y M1).

Recurrente: Un cáncer recurrente es el cáncer que ha reaparecido después del tratamiento. Si el cáncer regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones generalmente son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

Grado (G)

Los médicos también describen estos tipos de cáncer según su grado (G), lo cual describe qué tan parecidas son las células cancerosas a las células sanas cuando se las observa a través de un microscopio. El médico compara el tejido canceroso con tejido sano. Habitualmente, el tejido sano contiene diferentes tipos de células que se agrupan. Si el cáncer tiene un aspecto similar al tejido sano y contiene diferentes agrupaciones de células, se lo denomina tumor diferenciado o de bajo grado. Si el tejido canceroso luce muy diferente al tejido sano, se lo conoce como tumor poco diferenciado o de alto grado. El grado del cáncer puede ayudar al médico a predecir qué tan rápido se diseminará el cáncer. En general, mientras más bajo es el grado del tumor, mejor es el pronóstico.

GX: No se puede evaluar el grado.

G1: Las células se asemejan más al tejido normal (bien diferenciadas).

G2: Las células están moderadamente diferenciadas.

G3: Las células no se parecen al tejido sano (poco diferenciadas).

Datos utilizados con permiso de la Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committee on Cancer, AJCC), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual, séptima edición, publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

La información sobre el estadio y grado del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Opciones de tratamiento. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos usan para tratar personas con estos tipos de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos conocidos disponibles) para estos tipos específicos de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento, a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándar o dosis nuevas de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a analizar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Acerca de los estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

El cáncer laríngeo e hipofaríngeo a menudo se pueden eliminar satisfactoriamente, en especial si se los detecta precozmente. Si bien el objetivo fundamental de un tratamiento es eliminar el cáncer, preservar la función de los órganos afectados también es muy importante. Cuando los médicos planifican un tratamiento, consideran cómo el plan de tratamiento podría afectar la calidad de vida de la persona, incluida la forma en que la persona siente, mira, habla, se alimenta y respira. Los cánceres de laringe e hipofaringe y sus tratamientos pueden tener un impacto significativo en estas funciones, de modo que se deben tomar decisiones con cuidado.

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos y otros especialistas para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Antes de comenzar cualquier tratamiento, es necesario que cada especialista realice una evaluación.

El equipo puede incluir oncólogos clínicos y radiooncólogos, cirujanos, otorrinolaringólogos (médicos especialistas en garganta, nariz y oído), protesistas maxilofaciales (especialistas que realizan cirugías reconstructivas en las áreas de cabeza y cuello), dentistas, fisioterapeutas, patólogos del habla, audiólogos y psiquiatras. Los radiólogos y patólogos de diagnóstico también constituyen una parte integral del equipo de tratamiento porque ayudan con el diagnóstico y la determinación del estadio del cáncer. Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Existen tres opciones principales de tratamiento para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo: radioterapia, cirugía y quimioterapia. Para tratar el cáncer se puede utilizar una de estas terapias o una combinación de ellas. La cirugía y la radioterapia son los tratamientos más comunes que se usan para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Es posible utilizar quimioterapia en combinación con radioterapia para aumentar la posibilidad de destruir las células cancerosas.

A continuación, se describen estas opciones de tratamiento frecuentes. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de radiografías u otras partículas con alta potencia para eliminar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo.

El tipo más común de tratamiento con radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Con uno de los métodos de radioterapia externa más nuevos, conocido como radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiation therapy, IMRT), se aplican dosis más efectivas de radioterapia y, a la vez, se reduce el daño a las células sanas, lo que disminuye los efectos secundarios.

Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, esto se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen (programa) de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado.

La radioterapia puede ser el tratamiento principal contra el cáncer de cabeza y cuello, o bien, puede utilizarse después de la cirugía para destruir pequeñas áreas afectadas por el cáncer que no pudieron extirparse durante la operación.

Antes de comenzar la radioterapia de cualquier cáncer de cabeza y cuello, un dentista oncólogo debe realizar un examen exhaustivo a la persona. Un dentista oncólogo es un dentista con experiencia en atención de salud dental y bucal de personas con cáncer. Debido a que la radioterapia puede provocar caries, es posible que se deban extraer las piezas dentales dañadas antes de que comience el tratamiento. A menudo es posible prevenir las caries con un tratamiento odontológico adecuado. Obtenga más información acerca de la salud dental durante el tratamiento contra el cáncer.

También es importante que las personas reciban asesoramiento y una evaluación de un patólogo del habla con experiencia en el cuidado de las personas con cáncer de cabeza y cuello. Como la radioterapia puede causar hinchazón y cicatrices, a menudo afecta la voz y la deglución. Los patólogos del habla pueden proporcionar ejercicios y técnicas para prevenir problemas del habla y problemas para tragar a largo plazo.

Además, la radioterapia en la cabeza y el cuello puede causar enrojecimiento o irritación de la piel en la zona tratada, hinchazón, sequedad en la boca o saliva espesa debido al daño en las glándulas salivales (que puede ser temporal o permanente), dolor de huesos, náuseas, fatiga, llagas en la boca y/o dolor de garganta y problemas dentales (generalmente evitables; consulte más arriba). Otros efectos secundarios incluyen dolor o dificultad al tragar, ronqueras o cambios en la voz, pérdida del apetito debido a cambios en el sentido del gusto, pérdida de la audición debido a la acumulación de líquido en el oído medio o daño a nivel nervioso, acumulación de cera en los oídos que se seca completamente por el efecto de la radioterapia en el conducto auditivo externo, y formación de cicatrices (fibrosis). Hable con su médico o un enfermero acerca de cómo se manejará cualquier efecto secundario que pueda experimentar.

La radioterapia también puede causar una afección llamada hipotiroidismo, en la que la glándula tiroides (ubicada en el cuello) trabaja con más lentitud y hace que la persona se sienta cansada y aletargada. La persona que recibe radioterapia en el área del cuello debe someterse a controles de tiroides regularmente.

La mayoría de los efectos secundarios a largo plazo de la radioterapia se pueden evitar o reducir. Es importante que todos los integrantes del equipo multidisciplinario de tratamiento examinen al paciente antes del inicio de la radioterapia a fin de prevenir o reducir problemas a largo plazo. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Cirugía

Durante la cirugía, un oncólogo cirujano extirpa el tumor canceroso y parte del tejido sano circundante, denominado margen. Un oncólogo cirujano es un médico especializado en el tratamiento del cáncer mediante cirugía. El objetivo de la cirugía es extirpar todo el tumor y dejar márgenes negativos. Tener márgenes negativos significa que no hay ningún rastro de cáncer en el tejido sano que se extirpó durante la operación. A veces no es posible extirpar todo el cáncer. En estos casos, se recomendarán otros tratamientos.

Entre los procedimientos quirúrgicos más comunes utilizados para tratar el cáncer laríngeo o hipofaríngeo se incluyen los siguientes:

  • Laringectomía parcial. Esta es la extirpación de parte de la laringe, que ayuda a preservar la voz. A continuación se enumeran diferentes tipos de laringectomías parciales:

    • Laringectomía supraglótica: Durante este procedimiento, el cirujano extirpa el área que está por encima de los pliegues vocales. Si parte de la hipofaringe se extirpa junto con el cáncer, este procedimiento se denomina faringectomía parcial.

    • Cordectomía: La extirpación de un pliegue vocal.

    • Hemilaringectomía vertical: La extirpación de un solo lado de la laringe.

    • Laringectomía parcial supracricoidea: La extirpación de los pliegues vocales y las zonas circundantes.

  • Laringectomía total. En este procedimiento se extirpa toda la laringe. Durante la cirugía, se abre un orificio llamado estoma en la parte delantera del cuello a través de la tráquea para que la persona pueda respirar. Este procedimiento se llama traqueotomía (ver abajo). Debido a la extirpación de los pliegues vocales, después de una laringectomía total, los pacientes no pueden volver a hablar utilizando los pliegues vocales. Sin embargo, un patólogo del habla puede enseñar a las personas a hablar de maneras diferentes después de la cirugía.

  • Laringofaringectomía. Una laringofaringectomía es la extirpación de toda la laringe, incluidos los pliegues vocales y toda la faringe o parte de ella. Después de esta cirugía, los médicos deben reconstruir la faringe utilizando colgajos de piel del antebrazo o de otras partes del cuerpo, o un segmento del intestino. Al igual que en una laringectomía total, las personas ya no pueden hablar utilizando sus pliegues vocales después de una laringofaringectomía, y posiblemente también tengan dificultad para tragar. Sin embargo, los patólogos del habla pueden ayudar a las personas a hablar y tragar posteriormente.

  • Vaciamiento del cuello. Si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos del cuello, puede ser necesario extirpar quirúrgicamente algunos de estos. Esto se conoce como vaciamiento del cuello. Existen varios tipos de vaciamiento del cuello, tales como vaciamiento del cuello parcial, vaciamiento del cuello modificado o vaciamiento del cuello selectivo. Según el estadio y la ubicación del cáncer, es posible que deban extirparse algunos o todos los ganglios linfáticos del cuello. Es posible que un paciente sienta distintos grados de rigidez en el hombro y el cuello y pérdida de la sensación en el cuello después de este tipo de cirugía.

  • Cirugía con láser. La cirugía con láser utiliza un haz de luz para extirpar el tumor de la laringe o realizar una laringectomía parcial. Esta herramienta es un abordaje terapéutico relativamente nuevo que todavía no se utiliza ampliamente. Solo debe ser realizada por un médico con experiencia.

Otros tipos de cirugía que pueden realizarse durante el tratamiento del cáncer laríngeo o hipofaríngeo incluyen:

  • Traqueotomía. Como parte de las laringectomías parciales y totales, el cirujano abre un orificio llamado estoma en la parte delantera del cuello en la tráquea. A menudo, se introduce un tubo para mantener el orificio abierto. El aire ingresa y sale de la tráquea y los pulmones a través del estoma y de esta forma la persona puede respirar.

    Para las personas que se someten a una laringectomía parcial, usualmente el estoma es temporal. Después de recuperarse de una laringectomía parcial, se retira el tubo, el orificio cicatriza hasta cerrarse y la persona puede respirar y hablar de igual forma que antes de la cirugía. En algunos casos, la voz puede ser áspera o débil.

    Para las personas que se someten a una laringectomía total, el estoma es permanente. La persona seguirá respirando a través del estoma y debe aprender a hablar en una forma nueva.

  • Cirugía reconstructiva (plástica). Este tipo de cirugía tiene como objetivo restaurar la apariencia y la función del área afectada de una persona. Por ejemplo, si la cirugía requiere la extirpación del tejido principal, puede llevarse a cabo una cirugía reconstructiva o plástica para reemplazar el tejido faltante.

En general, la cirugía provoca hinchazón de la boca y la garganta, lo que dificulta la respiración. Después de la cirugía, los pulmones y la tráquea generan una gran cantidad de moco. El moco se elimina mediante un pequeño tubo de succión hasta que la persona aprende a toser a través del estoma. Asimismo, es posible que se deba succionar la saliva de la boca porque la hinchazón de la garganta puede impedir que la persona trague. Hable con su médico sobre qué puede esperar después de la cirugía.

Además, la cirugía puede causar pérdida permanente de la voz o problemas en el habla, dificultad para tragar o para hablar, desfiguración facial, adormecimiento en partes del cuello y la garganta, y menos movilidad en el hombro y el cuello. Además, la cirugía puede disminuir el funcionamiento de la glándula tiroides, en especial después de una laringectomía total.

La rehabilitación de las funciones físicas perdidas o afectadas y los servicios de apoyo emocional son aspectos importantes de la atención posterior a la cirugía. Es posible que la rehabilitación lleve tiempo y requiera la pericia de diversos integrantes del equipo de tratamiento. Se recomienda a los pacientes que, antes de cualquier tipo de cirugía, hablen con su equipo de atención médica para saber qué deben esperar.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Un régimen (programa) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo, la quimioterapia puede utilizarse como terapia neoadyuvante antes de la cirugía, radioterapia o ambas o como terapia adyuvante después de la cirugía, radioterapia o ambas. Se ha demostrado que usar la quimioterapia como tratamiento inicial antes de la cirugía o la radioterapia, denominada quimioterapia de inducción, preserva la laringe y su capacidad de funcionar.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, náuseas y vómitos, caída de cabello, pérdida del apetito, diarrea, sequedad en la boca, pérdida de la audición y llagas abiertas en la boca que pueden derivar en infecciones.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Quimiorradioterapia

Según el estadio del cáncer, se puede utilizar una combinación de quimioterapia y radioterapia, generalmente denominada quimiorradioterapia concomitante. La quimiorradioterapia ayuda a evitar que las personas tengan una laringectomía y preserva la laringe y su capacidad de funcionamiento. Para muchas personas, esta es la opción de tratamiento estándar preferida. Sin embargo, combinar quimioterapia y radioterapia puede causar más efectos secundarios que el tratamiento con solo radioterapia.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

El cetuximab (Erbitux) es un tratamiento dirigido aprobado para el uso combinado con la radioterapia para el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello que no se diseminó. También está aprobado para el uso con la quimioterapia para el tratamiento de pacientes con cáncer metastásico (ver a continuación).

La terapia dirigida es un área de investigación activa para los tipos de cáncer de cabeza y cuello. Obtenga más información sobre las Últimas investigaciones que se están realizado.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tipo de tratamiento que se centra en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer.

A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cáncer metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otro órgano del cuerpo, se lo llama cáncer metastásico y no es curable. Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido.

Normalmente la recomendación de tratamiento incluye quimioterapia sistémica, mediante el uso de fármacos estándar o de fármacos en investigación como parte de un ensayo clínico. Su equipo de atención médica también puede recomendar un plan de tratamiento que también incluya terapia dirigida, cirugía o radioterapia. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo. 

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (denominada recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia). La mayoría de las recurrencias en el sitio original del cáncer o en el cuello se producen durante los primeros 18 a 24 meses después de tratamiento original. Las personas que dejan de fumar, de preferencia antes de iniciar el tratamiento, tienen mejores posibilidades de una vida más prolongada. Usar tabaco durante la radiación elimina cualquier beneficio de esta forma de tratamiento.

Cuando la enfermedad vuelve a aparecer, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Especialmente, cuando hay diseminación del tumor y crecimiento en órganos distantes (M1 o metástasis a distancia; consulte la sección Estadios y grados), la planificación del tratamiento requiere estudios y tratamiento muy minuciosos. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como, por ejemplo, cirugía, radioterapia, quimioterapia y terapia dirigida, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Cualquiera sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Las personas con cáncer recurrente experimentan emociones como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familias. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarles a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los estudios clínicos y ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los estudios clínicos, que son la principal forma en que se prueban los enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

¿En qué consisten los estudios clínicos?

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para atender a los pacientes que padecen cáncer laríngeo o hipofaríngeo. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan estudios clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, todos los fármacos aprobados en la actualidad por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. se evaluaron anteriormente en estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en tratamientos nuevos y evalúan si estos son seguros, eficaces y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos a menudo están entre los primeros en recibir tratamientos nuevos antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que investigan nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de controlar los efectos tardíos que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en relación con los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre formas de prevenir la enfermedad.

Decisión de participar en un ensayo clínico

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, un ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes con frecuencia están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un ensayo clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Aunque el ensayo clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a pacientes con cáncer laríngeo o hipofaríngeo en el futuro.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Sin embargo, generalmente los placebos se combinan con tratamientos estándares en la mayoría de los estudios clínicos sobre cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Encuentre más información sobre el uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para ingresar en un ensayo clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe enumerar todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el tratamiento nuevo se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el ensayo clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa de tratamiento.

Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un ensayo clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de estudios clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea obtener información sobre los temas específicos que están en estudio en relación con el cáncer laríngeo e hipofaríngeo, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre estudios clínicos sobre el cáncer en otras áreas del sitio web, incluidos una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de cáncer. Dos sitios web para buscar estudios clínicos sobre cánceres de cabeza y cuello son SPOHNC (Supporting People with Head and Neck Cancer; en inglés) y el sitio web de estudios clínicos de los Institutos Nacionales de Salud de los EE. UU. clinicaltrials.gov (en inglés).

Asimismo, este sitio web en inglés ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video acerca de los estudios clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección de esta guía es Últimas investigaciones y explica las áreas de investigación científica actuales relacionadas con estos tipos de cáncer. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre la investigación científica que se está realizando actualmente para aprender más sobre estos tipos de cáncer y cómo tratarlos. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos están trabajando para aprender más sobre los cánceres laríngeo e hipofaríngeo, los métodos para prevenirlos, la mejor manera de tratarlos y la forma de brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticaron cualquiera de estas enfermedades. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

  • Abordajes en radioterapia. Los investigadores están evaluando maneras más efectivas de utilizar la radioterapia tradicional. La radiosensibilización es un abordaje prometedor que consiste en la administración de fármacos que aumentan la sensibilidad de las células cancerosas a la radioterapia, para que se las pueda destruir con mayor rapidez. Otro abordaje se denomina radioterapia hiperfraccionada, que consiste en un tratamiento en el que se aplican varias pequeñas dosis diarias de radioterapia.

  • Terapia dirigida y específica del tumor. Un mayor conocimiento de la biología del cáncer conduce al desarrollo de terapias dirigidas, además de las terapias inmunoterapéuticas y biológicas (ver a continuación). Hay diversos fármacos nuevos que actualmente atraviesan distintas etapas de desarrollo. Ofrecen esperanza real para abordajes dirigidos y específicos de cada tumor con igual o mayor efectividad y menos efectos secundarios para estos tipos de cáncer y cáncer de cuello y cabeza, en general.

    Como se analiza en la sección de terapia dirigida Opciones de tratamiento, cetuximab ya se ha aprobado para uso con abordajes de radioterapia actuales. Cetuximab es un anticuerpo monoclonal dirigido al receptor del factor de crecimiento epidérmico (epidermal growth factor receptor, EGFR). Un anticuerpo monoclonal es un tipo de terapia dirigida. Está dirigida contra una proteína específica de las células cancerosas, en este caso EGFR, y no afecta a las células que no tienen esa proteína. Otros inhibidores del EGFR en estudio son erlotinib (Tarceva), gefitinib (Iressa), lapatinib (Tykerb) y panitumumab (Vectibix), a menudo en combinación con otros tratamientos.

    Además, otra vía de investigación que está en estudio actualmente incluye la antiangiogénesis (en inglés). La terapia antiangiogénica es un tipo de terapia dirigida que tiene como objetivo detener la angiogénesis, que es el proceso de formación de vasos sanguíneos nuevos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es “matar de hambre” al tumor. Algunos fármacos en investigación en esta área son bevacizumab (Avastin) y sunitinib (Sutent).

  • Inmunoterapia. La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Un fármaco denominado pembrolizumab (Keytruda) se está estudiando en estudios clínicos, junto con otros tipos de fármacos inmunoterapéuticos.

  • Quimioprevención. Los investigadores están evaluando los beneficios de usar quimioprevención (en inglés) como una forma de prevenir el desarrollo de un segundo cáncer después de que haya finalizado el tratamiento del cáncer laríngeo o hipofaríngeo. La quimioprevención es el uso de fármacos o suplementos para reducir el riesgo de cáncer.

  • Terapia fotodinámica. Durante la terapia fotodinámica, se inyecta una sustancia sensible a la luz (fotosensible) en la sangre. Las células cancerosas retienen la sustancia más tiempo que las sanas. Luego, se dirigen haces de luz láser a la zona del tumor, y la sustancia en las células se activa para destruir las células cancerosas.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes del cáncer laríngeo e hipofaríngeo, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

  • Para encontrar estudios clínicos específicos para su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de estudios clínicos en línea ahora. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará fuera de esta guía.

  • Visite el sitio web CancerProgress.Net, de la American Society of Clinical Oncology, para obtener más información en inglés sobre el progreso histórico de la investigación para el cáncer de cabeza y cuello. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.

  • Visite el sitio web en inglés de la fundación Conquer Cancer Foundation para averiguar cómo apoyar la investigación de cada tipo de cáncer. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar los efectos secundarios y ofrece cierta orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden implicar el cáncer y su tratamiento. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los pasos que debe seguir para ayudarle a sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos del equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos y es una parte importante del plan de tratamiento general, independientemente del estadio de la enfermedad.

Hay posibles efectos secundarios para cada tratamiento del cáncer, pero, por muchos motivos, los pacientes no experimentan los mismos efectos secundarios cuando se les administran los mismos tratamientos. Esto puede hacer que sea difícil predecir exactamente cómo se sentirá usted durante el tratamiento.

Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de diversos factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del (de los) tratamiento(s) y su estado de salud general.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten, cuándo es probable que se produzcan y qué se puede hacer para prevenirlos o aliviarlos.

Además, pregunte sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, puesto que los familiares y amigos suelen desempeñar un papel importante en el cuidado de una persona con cáncer laríngeo o hipofaríngeo. Obtenga más información sobre el cuidado.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos emocionales y sociales. Se alienta a los pacientes y sus familiares a compartir sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica, quien puede ayudar con estrategias para sobrellevar el cáncer, incluidas las preocupaciones sobre cómo afrontar el costo de la atención del cáncer.

Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar al equipo de atención médica sobre los efectos secundarios que experimente, aun cuando crea que no son graves. En ocasiones, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que se produce meses o años después del tratamiento se denomina efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Obtenga más información leyendo la sección de Atención de seguimiento de esta guía o hablando con su médico.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento y explica la importancia de los controles después de que finalice el tratamiento del cáncer. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Atención de seguimiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento del cáncer y la importancia de este tipo de atención de seguimiento. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El cuidado de las personas que tienen un diagnóstico de cáncer no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y monitorear su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años. Los pacientes que se recuperan de un cáncer laríngeo o hipofaríngeo deben realizarse exámenes médicos y odontológicos regulares de seguimiento para controlar que no haya signos de recurrencia o de segundo cáncer primario (un nuevo tipo de cáncer en otro lugar del cuerpo) y para tratar cualquier efecto secundario tardío o a largo plazo derivado del tratamiento del cáncer.

Un protocolo común de seguimiento para las personas después de un tratamiento de estos tipos de cáncer es realizar un control cada 2 meses durante el primer año, cada 4 meses durante el segundo año, cada 6 meses durante el tercer año y, a partir de entonces, una vez al año. Los exámenes y pruebas de diagnóstico se pueden repetir para detectar recurrencias o documentar la evolución del tratamiento en curso.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden no haberse detectado en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico también le hará preguntas específicas sobre su salud. Algunas personas pueden realizarse análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer diagnosticado originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados.

Si la persona consume tabaco, es importante que la supervisen para detectar posibles cánceres secundarios de pulmón, esófago, y cabeza y cuello, aunque no tenga una recurrencia del cáncer inicial. La participación en un ensayo clínico donde se investigan nuevas formas de prevenir estas enfermedades también puede ser una opción.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas espera tener efectos secundarios durante el tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Además, otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios tanto emocionales como físicos.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que también se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y controlarlos. Por ejemplo, las personas que recibieron radioterapia deben someterse a controles de la tiroides regularmente.

La rehabilitación es una parte importante de la atención de seguimiento después de un tratamiento contra el cáncer de cabeza y cuello. No obstante, las personas se deben reunir con todos los especialistas en rehabilitación antes de comenzar su tratamiento de cáncer de cabeza y cuello. Después del tratamiento, las personas pueden recibir fisioterapia para mantener el rango de movimiento, y terapia del habla para recuperar la capacidad, por ejemplo, de hablar y tragar. Cuando el tratamiento del cáncer altera la deglución, a menudo se pueden diseñar planes de ejercicio para fortalecer y mantener la capacidad de comer y tragar.

Es importante que los patólogos del habla y otros integrantes del equipo de atención médica realicen una evaluación temprana de las personas para comenzar con programas específicos de tratamiento y evitar problemas posteriores. También puede recomendarse atención médica de apoyo para controlar los síntomas y mantener la nutrición durante el tratamiento. Algunas personas quizás necesiten aprender nuevas maneras de comer o preparar alimentos.

A veces la rehabilitación requiere que se desarrolle una nueva voz. Las opciones incluyen:

  • Habla esofágica. Después de una laringectomía total, algunos pueden aprender a utilizar el esófago para producir sonido. Este proceso se conoce como habla esofágica.

  • Electrolaringe. Otros utilizan un dispositivo electrónico a batería llamado electrolaringe que produce vibración que se transmite a través de los tejidos del cuello o se envía a la boca a través de un tubo plástico para la producción del habla.

  • Rehabilitación de la voz traqueoesofágica (TE). Muchas personas usan rehabilitación de la voz TE después de una laringectomía. El habla con voz traqueoesofágica es similar al habla laríngea normal porque utiliza aire de los pulmones para impulsar la producción del habla, de la misma forma que antes de la laringectomía. Una pequeña prótesis desmontable (dispositivo artificial) ubicada dentro del estoma permite que el aire de los pulmones ingrese en el esófago para producir sonidos. Luego, el sonido pasa a la boca para hablar.

Las personas pueden cambiar su aspecto, sentirse cansadas o no estar en condiciones de hablar o comer como solían hacerlo antes del tratamiento. Los pacientes que sufren una traqueotomía deben aprender a cuidar el estoma y mantenerlo limpio. Algunas personas pueden experimentar depresión. El equipo de atención médica puede ayudar a que las personas se adapten y se pongan en contacto con los servicios de apoyo físico y emocional.

Llevar registros de salud personal

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de preguntar cualquier inquietud que tenga sobre su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento del cáncer que recibió y desarrollar un plan de cuidados para sobrevivientes al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención general de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en la atención del cáncer liderará la atención de seguimiento, asegúrese de compartir el resumen de tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia con él, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre el tratamiento del cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia y describe cómo sobrellevar los desafíos de la vida cotidiana después de un diagnóstico de cáncer. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Sobrevivencia

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: leerá sobre cómo sobrellevar los desafíos en la vida cotidiana después del diagnóstico de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra sobrevivencia significa diferentes cosas para diferentes personas. Dos definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • El proceso de vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para controlar una enfermedad crónica.

En algunos aspectos, la sobrevivencia es uno de los aspectos más complejos de la experiencia con el cáncer debido a que es distinta para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sensaciones fuertes, incluidas la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellos mismos. Otras personas se mantienen muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten cierta incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después del tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, tales como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas sexuales y de fertilidad, y problemas financieros y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere:

  • entender el desafío al que se enfrenta;

  • pensar en soluciones;

  • pedir y permitir el apoyo de otros; y

  • sentirse cómodo con el curso de acción que eligió seguir.

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto le permite hablar con personas que tienen experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o integrante de su equipo de atención médica, asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del centro en donde recibió tratamiento.

Cómo cambiar el rol de cuidador

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador juega un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona a quien se le diagnosticó cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o más.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Eventualmente, la necesidad de tener un cuidador relacionado con el diagnóstico de cáncer se vuelve mucho menor o llega a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador en este artículo.

Una nueva perspectiva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan del cáncer laríngeo e hipofaríngeo sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Además, es importante que se realice las pruebas y los controles médicos recomendados para cuidar de su salud. Es posible que también se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional y/o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible. Consulte la sección Atención de seguimiento para obtener más información.

Hable con su médico para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia del cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia: Este cuadernillo de 48 páginas (disponible en PDF) ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye formularios de resumen de tratamiento y de plan de atención para sobrevivencia en blanco.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: Vea un video corto conducido en inglés por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a los sobrevivientes, incluidos aquellos de diferentes grupos de edades.

La siguiente sección ofrece Preguntas para hacer al médico, a fin de ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Preguntas para hacer al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacer a su médico o a otros integrantes de su equipo de atención de la salud, que le ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, plan de tratamiento y atención general. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Hablar con frecuencia con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de cáncer de cabeza y cuello tengo? ¿Cuál es la localización exacta?

  • ¿En qué estadio y grado se encuentra el cáncer? ¿Qué significa esto?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

Preguntas para hacer acerca de cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Debo hablar con otro médico para pedir una segunda opinión?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general?

  • ¿Debo consultar a cualquier otro especialista antes de comenzar el tratamiento? ¿Debo hablar específicamente con un radiooncólogo, oncólogo clínico o cirujano plástico?

  • ¿Puede recomendarme un dentista oncólogo?

  • ¿Qué tipo de enjuagues bucales o pasta de dientes puedo usar?

  • ¿Cómo debo tratar los síntomas relacionados con la sequedad en la boca?

  • ¿Me puede recomendar un patólogo del habla?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada opción de tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Qué se puede hacer para prevenir o manejar estos efectos secundarios?

  • Si soy fumador, ¿dejar de fumar me ayudará a obtener mejores resultados con este tratamiento?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas preocupaciones?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi alcance? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

  • ¿Qué otras preguntas debo hacer?

Preguntas para hacer sobre la realización de cirugía

  • ¿Qué tipo de cirugía se me realizará?

  • ¿Deberán extirparse los ganglios linfáticos? Si es así, ¿qué tipo de vaciamiento de cuello se hará? ¿Qué significa esto?

  • ¿Qué tan probable es que pierda la caja de la voz (laringe)? Si esto es necesario, ¿cuáles son las opciones disponibles para la rehabilitación de la voz/el habla?

  • ¿Habrá necesidad de que me hagan una reconstrucción importante? ¿Cómo afectará esto mi capacidad para hablar y para comer?

  • ¿Cuánto tiempo durará la operación?

  • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de la realización de esta cirugía?

  • ¿Qué déficits funcionales (en el habla, la deglución o el movimiento de los hombros) es probable que se produzcan?

Preguntas que puede formular sobre la radioterapia

  • ¿Qué tipo de tratamiento se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Habrá algún efecto secundario duradero, como por ejemplo, pérdida de saliva, pérdida del gusto o dificultad permanente para tragar?

  • ¿Cómo podré comer una dieta balanceada si el tratamiento afecta mi capacidad de comer los alimentos que estoy acostumbrado a comer?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre la realización de quimioterapia o terapia dirigida.

  • ¿Qué tipo de tratamiento se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para realizar sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es el riesgo de que el cáncer regrese? ¿Hay signos y síntomas que debería observar para ver si aparecen?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles en función del tratamiento del cáncer que recibí?

  • ¿Necesitaré servicios de rehabilitación del cáncer después del tratamiento? ¿Qué puedo esperar?

  • Si soy fumador, ¿cómo puede ayudarme a dejar el hábito?

  • ¿Qué exámenes de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y un plan de atención de sobrevivencia para conservar en mis registros personales?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia están disponibles para mí? ¿Y a disposición de mi familia?

La siguiente sección de esta guía es Recursos adicionales y ofrece algunos recursos más de este sitio web, más allá de esta guía, que pueden ser útiles para usted. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Recursos adicionales

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. Esta es la última página de la Guía para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo de Cancer.Net. Para regresar y revisar otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer, tanto para la persona que ha recibido el diagnóstico como para sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este.

Más allá de esta guía, se incluyen a continuación algunos enlaces para ayudarle a explorar otras partes de Cancer.Net:

Este es el fin de la Guía para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo de Cancer.Net. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar otra sección a fin de continuar leyendo esta guía.