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Linfoma de Hodgkin - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el linfoma de Hodgkin de Cancer.Net. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla. Piense en ese menú como un mapa para recorrer esta guía completa.

Acerca del sistema linfático

El sistema linfático está formado por tubos delgados que se ramifican por todo el cuerpo. Su tarea es combatir las infecciones y las enfermedades. El sistema linfático transporta la linfa, un líquido incoloro que contiene linfocitos. Los linfocitos son un tipo de glóbulo blanco que forman parte del sistema inmunitario y ayudan a combatir los gérmenes en el cuerpo.

Existen diversos tipos de linfocitos, que incluyen:

  • Los linfocitos B, o células B, que producen anticuerpos para combatir las bacterias y otras infecciones.

  • Los linfocitos T, o células T, que destruyen los virus y las células extrañas y estimulan a las células B para que produzcan anticuerpos.

Ubicados en todo el cuerpo en diferentes áreas del sistema linfático existen grupos de órganos con forma de guisante denominados ganglios linfáticos. Los grupos más grandes de ganglios linfáticos se encuentran en el abdomen, la ingle, la pelvis, las axilas y el cuello.

Otras partes del sistema linfático también incluyen:

  • El bazo, que produce linfocitos y filtra la sangre.

  • El timo, que es un órgano ubicado debajo del esternón.

  • Las amígdalas, que están ubicadas en la garganta.

Acerca del linfoma de Hodgkin

El linfoma de Hodgkin, que solía denominarse enfermedad de Hodgkin, es uno de los muchos tipos de cáncer que se desarrolla en el sistema linfático. El linfoma se origina cuando las células sanas del sistema linfático cambian y crecen sin control. Este crecimiento descontrolado puede formar un tumor, comprometer muchas partes del sistema linfático o diseminarse a otras partes del cuerpo.

El linfoma de Hodgkin afecta con mayor frecuencia a los ganglios linfáticos del cuello o el área entre los pulmones y detrás del esternón. También puede comenzar en grupos de ganglios linfáticos debajo de un brazo, en la ingle, en el abdomen o en la pelvis.

Si el linfoma de Hodgkin se disemina, puede hacerlo al bazo, al hígado, a la médula ósea o a los huesos. El linfoma de Hodgkin puede diseminarse a otras partes del cuerpo, pero esto es poco frecuente.

Esta sección cubre el linfoma de Hodgkin en adultos. Obtenga más información sobre el linfoma de Hodgkin en niños (en inglés) o el linfoma no Hodgkin en adultos.

Tipos de linfoma de Hodgkin

Hay diferentes tipos de linfoma de Hodgkin. Es importante conocer el tipo, ya que de ello depende cómo se trata el cáncer. Los médicos determinan el tipo de linfoma de Hodgkin observando bajo microscopio el aspecto de las células en una biopsia de tejido (consulte la sección Diagnóstico) y si las células contienen patrones anormales de determinadas proteínas.

La Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committee on Cancer, AJCC) reconoce 2 categorías principales de linfoma de Hodgkin: linfoma de Hodgkin clásico, que se divide en 4 subtipos según la apariencia de las células y linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular.

Linfoma de Hodgkin clásico (LHC)

El LHC es el tipo de linfoma de Hodgkin más frecuente. Se presenta alrededor del 95 % de las veces. Se diagnostica LHC cuando se encuentran linfocitos anormales característicos, conocidos como células Reed-Sternberg. El LHC se divide en 4 subtipos diferentes:

  • Linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular. El linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular es el tipo de LHC más frecuente. Afecta hasta un 80 % de las personas diagnosticadas con LHC. El linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular es más frecuente en adultos jóvenes, en especial las mujeres. Además de las células de Reed-Sternberg, hay franjas de tejido conectivo que se encuentran en el ganglio linfático. Este tipo de linfoma a menudo afecta los ganglios linfáticos en la parte central del pecho denominada mediastino.

  • Linfoma de Hodgkin clásico rico en linfocitos. Alrededor del 6 % de las personas con LHC reciben un diagnóstico de linfoma de Hodgkin clásico rico en linfocitos. Es más frecuente en hombres y, generalmente, compromete otras áreas a parte del mediastino. El tejido del ganglio linfático contiene muchos linfocitos normales, además de células de Reed-Sternberg.

  • Linfoma de Hodgkin con celularidad mixta. Este subtipo de linfoma se presenta en adultos mayores. Se desarrolla con mayor frecuencia en el abdomen y contiene muchos tipos diferentes de células, entre las que se incluyen grandes cantidades de células de Reed-Sternberg.

  • Linfoma de Hodgkin con agotamiento linfocítico. El linfoma de Hodgkin con agotamiento linfocítico es el subtipo menos frecuente de LHC. Solo alrededor del 1 % de las personas con LHC tienen este subtipo. Es más frecuente en adultos mayores; personas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus que causa el síndrome de inmunodeficiencia o SIDA; y personas en países no industrializados. El ganglio linfático contiene casi en su totalidad células de Reed-Sternberg.

Linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular

Alrededor del 5 % de las personas con linfoma de Hodgkin tiene linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular. A menudo se desarrolla en los ganglios linfáticos del cuello, la ingle o las axilas. Es más frecuente en pacientes más jóvenes.

El Linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular es más parecido a nivel genético y proteínico al linfoma no Hodgkin de células B. Las personas con esta clase de linfoma de Hodgkin no solo tienen células como las Reed-Sternberg sino también un marcador denominado CD20 en la superficie de las células del linfoma. El CD20 es una proteína que usualmente se halla en las personas a las que se le ha diagnosticado linfoma no Hodgkin de células B.

El linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular a menudo recibe un tratamiento diferente que el del LHC. Algunas personas con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular no necesitan tratamiento inmediato, mientras que otras se pueden beneficiar con un plan de tratamiento que incluya radioterapia, quimioterapia o el anticuerpo monoclonal rituximab (Rituxan).

Las personas con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular tienden a tener un muy buen pronóstico. Esto significa que el tratamiento tiene muy buenas probabilidades de tener éxito y ayuda a que el paciente se recupere. Sin embargo, una cantidad reducida de pacientes con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular pueden desarrollar un tipo de linfoma no Hodgkin más agresivo denominado linfoma difuso de células B grandes a través de un proceso denominado transformación.

¿Busca más que un panorama general?

Si desea más información introductoria, explore el siguiente material. Tenga en cuenta que este enlace lo lleva a otra sección en Cancer.Net:

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas y ayuda a explicar cuántas personas reciben un diagnóstico de linfoma de Hodgkin y las tasas de supervivencia generales. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de este tipo de linfoma cada año. También obtendrá información general sobre la supervivencia a esta enfermedad. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú.

Se estima que este año se diagnosticará linfoma de Hodgkin a 8,500 personas (4,790 hombres y 3,710 mujeres) en los Estados Unidos.

Se estima que este año se producirán 1,120 muertes (640 hombres y 480 mujeres) a causa de esta enfermedad. La tasa de supervivencia ha aumentado en los últimos 40 años debido a las mejoras en el tratamiento.

El linfoma de Hodgkin afecta tanto a niños como a adultos. Es más frecuente en 2 grupos de edades: edades entre 15 y 40 años (en especial adultos jóvenes en la etapa de los 20 años de edad) y después de los 55 años de edad.

La tasa de supervivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de supervivencia a 5 años para las personas con linfoma de Hodgkin es del 86 %. La tasa de supervivencia a 10 años es del 80 %. Estas tasas de supervivencia varían dependiendo en el estadio y subtipo de la enfermedad.

Es importante recordar que las estadísticas sobre la cantidad de personas que sobreviven a este tipo de cáncer son una estimación. La estimación se basa en los datos de miles de personas que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año. Por lo tanto, su propio riesgo puede ser diferente. Los médicos no pueden decir con seguridad cuánto vivirá una persona con linfoma de Hodgkin. Además, los especialistas calculan las estadísticas de supervivencia cada 5 años. Esto significa que, quizás, la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer), Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2016 y el sitio web de ACS.

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Contiene imágenes de las partes del cuerpo afectadas por esta enfermedad con más frecuencia. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Ilustraciones médicas

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EN ESTA PÁGINA: encontrará una ilustración básica de las partes del sistema linfático. Para ver otras páginas, utilice el menú ubicado al lado de la pantalla.

Adult Lymphoma Anatomy

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La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo y explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar este tipo de linfoma. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Linfoma de Hodgkin - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de linfoma. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien a menudo los factores de riesgo influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención médica.

Se desconoce la causa exacta del linfoma de Hodgkin, pero los siguientes factores pueden aumentar el riesgo que tiene una persona de desarrollar esta enfermedad:

  • Edad. Las personas de entre 15 y 40 años de edad, y los mayores de 55 años tienen más probabilidades de desarrollar linfoma de Hodgkin.

  • Sexo. En general, los hombres presentan una probabilidad ligeramente mayor de desarrollar linfoma de Hodgkin que las mujeres, aunque el subtipo con esclerosis nodular es más frecuente en las mujeres.

  • Antecedentes familiares. Las hermanas y los hermanos de las personas con linfoma de Hodgkin tienen una probabilidad más alta de desarrollar la enfermedad, aunque el incremento en el riesgo es pequeño.

  • Exposición a virus. Las personas infectadas con el virus de Epstein-Barr (VEB) pueden tener un riesgo mayor de desarrollar algunos tipos de linfoma de Hodgkin. VEB es el virus que causa la mononucleosis o “mono”. Alrededor del 20 % al 25 % de las personas con LHC en los Estados Unidos y en Europa Occidental tienen células del linfoma que tienen un resultado positivo en la prueba del VEB. Sin embargo, aún no es clara la función del VEB en el desarrollo del linfoma de Hodgkin. Es probable que intervengan otros factores, ya que el VEB es una infección muy frecuente, pero el linfoma de Hodgkin es muy poco frecuente. Las personas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH; en inglés) también tienen mayor riesgo de desarrollar linfoma de Hodgkin, en especial linfoma de Hodgkin con agotamiento linfocítico (consulte la sección Panorama general).

    Es importante destacar que, si bien puede haber virus que intervienen en el desarrollo del linfoma de Hodgkin, no existen pruebas que indiquen que este tipo de cáncer sea contagioso. El contacto cercano con una persona que tiene linfoma de Hodgkin no aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos y explica qué cambios en el cuerpo o problemas médicos puede causar el linfoma de Hodgkin. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Síntomas y Signos

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que requiera atención médica. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Las personas con linfoma de Hodgkin pueden presentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con esta enfermedad no muestran ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden deberse a otra afección que no sea cáncer. Entre los síntomas frecuentes causados por el linfoma de Hodgkin se incluyen los siguientes:

  • inflamación no dolorosa de los ganglios linfáticos del cuello, las axilas o el área de la ingle que no desaparece en pocas semanas;

  • fiebre sin razón aparente que no desaparece;

  • pérdida de peso sin razón aparente;

  • sudores nocturnos, que generalmente empapan;

  • prurito, picazón generalizada que puede ser intensa;

  • fatiga;

  • dolor en los ganglios linfáticos que se desencadena con la ingesta de alcohol.

Si los ganglios linfáticos del tórax están afectados, pueden ejercer presión sobre las estructuras del pulmón y causar dificultad para respirar, tos o molestia torácica.

Si le preocupan uno o más de los signos o síntomas de esta lista, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha tenido el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a averiguar la causa del problema, es decir, el diagnóstico.

Determinación del estadio según los síntomas

El médico puede utilizar determinados síntomas para ayudar a describir la enfermedad en un proceso que se denomina determinación del estadio. Cada estadio puede subdividirse en las categorías “A” y “B”.

La categoría A significa que una persona no ha tenido síntomas B, los que se enumeran a continuación.

La categoría B significa que una persona ha tenido uno o más de los siguientes síntomas:

  • Pérdida de peso sin razón aparente de más del 10 % del peso corporal original durante los 6 meses anteriores al diagnóstico.

  • Fiebre sin razón aparente con temperaturas superiores a 38 ºC (100.4 ºF).

  • Sudores nocturnos que empapan. La mayoría de los pacientes informa que su ropa de dormir o las sábanas estaban lo suficientemente mojadas como para tener que cambiarlas durante la noche. En ocasiones, se producen sudoraciones importantes durante el día.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento del cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluidos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico y ayuda a explicar qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar la causa. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el linfoma y averiguar la magnitud de la enfermedad. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es el único método que permite formular un diagnóstico definitivo. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Se pueden utilizar pruebas por imágenes para averiguar la magnitud de la enfermedad.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • edad y afección médica;

  • tipo de cáncer que se sospecha;

  • signos y síntomas;

  • resultados de pruebas anteriores.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para ayudar a diagnosticar el linfoma de Hodgkin:

  • Antecedentes médicos y examen físico. Los antecedentes médicos completos y el examen físico pueden mostrar evidencia de los síntomas típicos, como sudores nocturnos, episodios de fiebre, y ganglios linfáticos o el bazo agrandados.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero el diagnóstico de linfoma de Hodgkin solamente puede efectuarse después de la biopsia de una muestra del tejido afectado, preferiblemente con la extirpación o escisión de un ganglio linfático. En la mayoría de los casos, será un ganglio linfático del cuello, la axila o la ingle. Si no hay ganglios linfáticos en estas zonas, quizás sea necesaria la biopsia de otros ganglios linfáticos, por ejemplo, los que se encuentran en el centro del tórax. Este tipo de biopsia generalmente requiere cirugía menor, aunque en ocasiones se puede hacer con una aguja gruesa durante una exploración, con la aplicación de anestesia local. La anestesia es un medicamento para bloquear la conciencia del dolor. Los médicos utilizan con mayor frecuencia una tomografía computarizada (CT o CTA) (consulte a continuación) como guía para orientar la aguja en la ubicación correcta.

    Un patólogo analiza la(s) muestra(s) que se extirpó o extirparon durante la biopsia. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Un hematopatólogo es un médico que ha recibido capacitación adicional en el diagnóstico de enfermedades y cáncer de la sangre.

    Es importante que la muestra de biopsia sea lo suficientemente grande como para permitir al patólogo realizar un diagnóstico exacto y determinar el subtipo de linfoma de Hodgkin. Como se describe en el Panorama general, en una biopsia de LHC generalmente hay presencia de células de Reed-Sternberg. En las personas con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular, las células Reed-Sternberg a menudo tienen un aspecto diferente y reciben el nombre de células “LP”. En contraste con las células clásicas Reed-Sternberg, las células cancerosas LP tienen una proteína en su superficie denominada CD20.

Luego de realizar el diagnóstico de linfoma de Hodgkin, otras pruebas pueden ayudar a determinar la magnitud o el estadio de la enfermedad y a obtener otra información que facilite a los médicos la planificación del tratamiento. Entre las pruebas se incluyen las siguientes:

  • Pruebas de laboratorio. Los análisis de sangre pueden incluir un hemograma completo (complete blood count, CBC; en inglés) y análisis de los distintos tipos de glóbulos blancos, además de pruebas de la velocidad de sedimentación eritrocitaria (VSE o “sed rate”) y pruebas de la función hepática y renal.

  • Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT). Una exploración por CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con un equipo para radiografías. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías, como ganglios linfáticos agrandados o tumores. La exploración por CT del pecho, el abdomen y la pelvis puede ayudar a detectar un cáncer que se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Generalmente, se administra un tinte especial denominado medio de contraste antes de la exploración, a fin de mejorar los detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. Las personas con antecedentes de enfermedad renal o función renal deficiente no deben recibir un medio de contraste administrado por vía i.v. (vena).

  • Tomografía por emisión de positrones (Positron emission tomography, PET). La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, una exploración detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. Las PET también se pueden utilizar para determinar el estadio del linfoma de Hodgkin, aunque habitualmente se realizan con una exploración por CT, conocida como PET/exploración por CT (en inglés). Las PET también se pueden realizar para determinar la respuesta del linfoma al tratamiento.

  • Imágenes por resonancia magnética (Magnetic resonance imaging, MRI). Una MRI (en inglés) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. En ocasiones, esta prueba se utiliza en el linfoma de Hodgkin.

  • Pruebas de función pulmonar. También denominadas pruebas de la función pulmonar o PFP. Las pruebas de la función pulmonar evalúan cuánto aire pueden contener los pulmones, la rapidez con la que el aire entra y sale de los pulmones y qué tan bien los pulmones agregan oxígeno y eliminan dióxido de carbono de la sangre. Estas pruebas se pueden realizar si el plan de tratamiento de una persona incluye quimioterapia con fármacos específicos que pueden afectar a los pulmones.

  • Evaluación cardíaca. Se puede realizar una evaluación cardíaca, lo que incluye un ecocardiograma (ECO; en inglés) o una ventriculografía isotópica (multigated acquisition scan, MUGA; en inglés), para controlar el funcionamiento del corazón si se incluyen tipos específicos de quimioterapia en el plan de tratamiento de una persona.

  • Aspiración y biopsia de médula ósea. Estos 2 procedimientos suelen realizarse al mismo tiempo para examinar la médula ósea. La médula ósea es el tejido blando y esponjoso presente dentro del centro de los huesos. Tiene una parte sólida y una líquida. En la aspiración de médula ósea se extrae una muestra del líquido con una aguja. La biopsia de médula ósea consiste en la extirpación de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. Luego un patólogo analiza la(s) muestra(s). Sin embargo, la biopsia de médula ósea ya no es necesaria si se ha realizado una PET/exploración por CT como parte de la evaluación de determinación de estadio. Obtenga más información sobre aspiración y biopsia de médula ósea (en inglés).

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es linfoma de Hodgkin, estos resultados también ayudan a que el médico describa el alcance del cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios y explica el sistema que utilizan los médicos para describir el alcance de la enfermedad. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Estadios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo los médicos describen el alcance del crecimiento o la diseminación de un cáncer. Esto se denomina estadio. También descubrirá qué factores de pronóstico ayudan a los médicos a predecir en qué medida funcionará el tratamiento. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

La determinación del estadio ayuda a definir la ubicación del linfoma de Hodgkin, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para averiguar el estadio del cáncer, por lo que tal vez no pueda determinarse el estadio hasta que se hayan realizado todas las pruebas. Conocer el estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tratamiento y puede ayudar a predecir el pronóstico de un paciente. Existen diferentes descripciones de estadio para los diferentes tipos de cáncer.

Al determinar el estadio del linfoma de Hodgkin, los médicos evalúan lo siguiente:

  • El número de áreas de ganglios linfáticos cancerosos.

  • Si los ganglios linfáticos cancerosos son localizados o generalizados. Localizado significa que solo se encuentran en un área del cuerpo. Generalizado significa que se encuentran en muchas áreas del cuerpo.

  • Si los ganglios linfáticos cancerosos están a uno o a ambos lados del diafragma, el músculo delgado debajo de los pulmones y el corazón que separa la cavidad torácica del abdomen.

  • Si la enfermedad se ha diseminado a la médula ósea, al bazo o a los órganos extralinfáticos (órganos externos al sistema linfático; se indican con una “E” más abajo), como el hígado, los pulmones o los huesos.

Clasificación de los estadios del linfoma

El estadio del linfoma describe el grado de diseminación del tumor mediante el uso de los términos estadio I a IV (1 a 4). Como se explicó en la sección Síntomas y signos, cada estadio también se puede subdividir en categorías “A” y “B” en función de la presencia o la ausencia de síntomas específicos.

Estadio I. El cáncer se encuentra en 1 región de ganglios linfáticos.

Estadio II. Cualquiera de estas situaciones:

  • El cáncer se encuentra en 2 o más regiones de ganglios linfáticos del mismo lado del diafragma (estadio II).

  • El cáncer afecta a un solo órgano y sus ganglios linfáticos regionales (aquellos ubicados cerca del lugar del linfoma), con o sin presencia de cáncer en otras regiones de ganglios linfáticos del mismo lado del diafragma (estadio IIE).

Estadio III. El cáncer se encuentra en áreas de ganglios linfáticos a ambos lados del diafragma, es decir, arriba y abajo del diafragma (estadio III). Además, puede haber compromiso de un órgano extralinfático (estadio IIIE), compromiso del bazo (identificado con la letra “S” de “spleen”, estadio IIIS) o ambos (estadio IIIES).

Estadio IV. El linfoma se ha diseminado a más de un área del cuerpo. Los lugares más frecuentes donde se disemina el linfoma de Hodgkin incluyen el hígado, la médula ósea o los pulmones.

Recurrente. El linfoma recurrente es aquel que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Puede regresar en el área en la que se originó o aparecer en otra parte del cuerpo. La recurrencia se puede producir poco después del primer tratamiento o años más tarde. Si el linfoma regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

Factores de pronóstico

Además del estadio, los médicos utilizan otros factores de pronóstico a fin de ayudar a planificar el mejor tratamiento y predecir el éxito que este tendrá. En pacientes con linfoma de Hodgkin, varios factores pueden predecir si la enfermedad reaparecerá y qué tratamientos resultarán satisfactorios. Los pacientes se clasifican como de alto o de bajo riesgo en función de la cantidad de los siguientes factores de pronóstico que presentan.

Los factores considerados menos favorables y que conducen a un pronóstico más desfavorable incluyen los siguientes:

  • tener niveles bajos de albúmina sérica (un tipo de proteína), que se define como menos de 4 g/l;

  • tener la hemoglobina (recuento de glóbulos rojos) baja, que se define como menos de 10,5 g/dl;

  • ser hombre;

  • ser mayor de 45 años;

  • tener la enfermedad de estadio IV;

  • tener un recuento de glóbulos blancos mayor que 15,000 por milímetro cúbico de sangre (mm3);

  • tener un recuento de linfocitos menor que 600 por mm3, menos del 8 % del total del recuento de glóbulos blancos, o ambos.

Otros factores de pronóstico considerados, especialmente para el linfoma de Hodgkin de estadio temprano, incluyen los siguientes:

  • Una mayor velocidad de sedimentación (descrita en la sección Diagnóstico) se asocia con un pronóstico más desfavorable.

  • Las personas con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico, linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular y linfoma de Hodgkin clásico rico en linfocitos tienen mejor pronóstico, en comparación con otros subtipos de linfoma de Hodgkin.

  • La presencia de una masa mediastínica grande, una gran masa nodular de linfoma en el centro del tórax que mide más de 10 centímetros (cm), se asocia con un pronóstico más desfavorable. Las masas mediastínicas pequeñas no se asocian con un pronóstico más desfavorable.

  • Tener una cantidad mayor de lugares con ganglios linfáticos comprometidos se asocia con un pronóstico más desfavorable.

Datos utilizados con autorización de la AJCC, Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual, séptima edición, publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

La información sobre el estadio del linfoma ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Opciones de tratamiento. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos utilizan para tratar a personas con este tipo de linfoma. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos conocidos disponibles) para este tipo de linfoma. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento, a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándar o dosis nuevas de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a analizar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Acerca de los estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos y otros profesionales de atención médica para crear un plan de tratamiento integral para el paciente que combina distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo interdisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención de la salud, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Los tratamientos originales para el linfoma de Hodgkin, desarrollados en las décadas de 1960 y 1970, eran muy eficaces en el tratamiento de la enfermedad. Sin embargo, algunas de las personas que recibieron estos tratamientos desarrollaron efectos secundarios a una edad mayor, entre ellos, infertilidad (la imposibilidad de procrear), problemas cardíacos (como insuficiencia cardíaca, válvulas cardíacas con pérdidas y ataques cardíacos) y cánceres secundarios, como cáncer de pulmón y cáncer de mama (en las mujeres). Estos problemas a largo plazo se debieron, en parte, a los tipos de quimioterapia utilizados en aquel momento y, por otro lado, al uso de altas dosis de radioterapia aplicada en superficies extensas del cuerpo. Obtenga más información sobre los efectos tardíos del tratamiento para el linfoma de Hodgkin.

Con el fin de evitar o reducir el riesgo de estos problemas, los planes de tratamiento actuales para el linfoma de Hodgkin utilizan nuevos tipos y dosis de quimioterapia y radioterapia dirigida a áreas más reducidas del cuerpo.

La mayoría de las personas con linfoma de Hodgkin clásico, incluso de estadio I o II, a menudo reciben algo de quimioterapia seguida de radioterapia en las áreas de ganglios linfáticos afectados. En el caso de algunas personas con la enfermedad en estadio temprano (estadio I o II), quizá sea posible que se les administre un tratamiento con un ciclo relativamente breve de quimioterapia, con o sin la necesidad de aplicar radioterapia. Esto es posible en unos pocos pacientes y se debe analizar con el médico. Para la enfermedad de estadio III o IV, la quimioterapia es el tratamiento primario, aunque tal vez se recomiende radioterapia adicional, especialmente en áreas de ganglios linfáticos grandes.

A continuación se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el linfoma de Hodgkin. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, los resultados de las PET/exploraciones por CT habituales durante el tratamiento, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y haga preguntas sobre cualquier cosa que no esté clara. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento, incluidos los posibles efectos secundarios. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para crecer y dividirse. Un oncólogo clínico, que es un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos, o un hematólogo, que es un médico que se especializa en el tratamiento de los trastornos de la sangre, son los que administran la quimioterapia.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o por vía oral, en una pastilla o cápsula que se traga. Muchas personas con linfoma de Hodgkin reciben quimioterapia a través de un catéter implantable colocado bajo la piel. Obtenga más información sobre catéteres y puertos en el tratamiento del cáncer (en inglés).

Un régimen de quimioterapia generalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Quimioterapia de primera línea

Para el linfoma de Hodgkin, se pueden utilizar muchos tipos diferentes de quimioterapia. La combinación de medicamentos que se utiliza con más frecuencia en los Estados Unidos recibe el nombre de ABVD. En la actualidad, otra combinación de medicamentos conocida como BEACOPP se utiliza de forma generalizada en Europa y cada vez más en los Estados Unidos. Los fármacos que forman estas 2 combinaciones frecuentes de quimioterapia se enumeran a continuación. Puede encontrar otras combinaciones utilizadas con menor frecuencia que no se enumeran aquí.

  • ABVD: doxorrubicina (Adriamycin), bleomicina (Blenoxane), vinblastina (Velban, Velsar) y dacarbazina (DTIC-Dome). Generalmente, la quimioterapia ABVD se administra cada 2 semanas durante 2 a 8 meses.

  • BEACOPP: bleomicina, etoposida (Toposar, VePesid), doxorubicina, ciclofosfamida (Cytoxan, Neosar), vincristina (Vincasar PFS, Oncovin), procarbazina (Matulane), y prednisona (marcas múltiples). Existen varios programas de tratamiento distintos; sin embargo, habitualmente, se administran diferentes medicamentos cada 2 semanas.

El tipo de quimioterapia, la cantidad de ciclos de quimioterapia y el uso adicional de radioterapia se basan en el estadio del linfoma de Hodgkin y el tipo y la cantidad de factores de pronóstico. Hable con su médico sobre los aspectos específicos de su plan de tratamiento.

Quimioterapia de segunda línea

Si el linfoma de Hodgkin reaparece después del tratamiento inicial (primera línea) con ABVD o BEACOPP, lo cual se conoce como recurrencia, existen varias segundas líneas de tratamiento. Muchos de estos tratamientos se brindan en preparación para un trasplante autólogo de células madre (consulte a continuación) pero también para controlar la enfermedad y sus síntomas.

  • ICE: ifosfamida (Ifex), carboplatino (Paraplatin) y etoposida. Generalmente, la quimioterapia ICE se administra cada 2 o 3 semanas durante 2 a 3 meses.

  • ESHAP o DHAP: etoposida, metilprenisolona (Solu-Medrol), citarabina en dosis elevada (Cytosar-U), cisplatino (Platinol); O dexametasona (marcas múltiples), citarabina en dosis alta y cisplatino. Los regímenes ESHAP o DHAP se administran cada 3 semanas durante 2 a 3 meses.

  • GVD, Gem-Ox, o GDP: gemcitabina (Gemzar), vinorelbina (Navelbine), doxorubicina; O gemcitabina y oxaliplatino (Eloxatin); O gemcitabina, dexametasona y cisplatino. Los regímenes basados en gemcitabina se administran cada 2 semanas consecutivas seguidas de una semana libre o cada dos semanas.

  • Brentuximab vedotin (Adcetris): el brentuximab vedotin (Adcetris) es un conjugado de fármacos con anticuerpos. Esto significa que lleva la quimioterapia solamente a las células que tienen una proteína especial sobre la superficie denominada CD30. Generalmente, el brentuximab vedotin se administra cada 3 semanas durante un máximo de 16 ciclos, aunque a veces se administra cada 4 semanas. Este fármaco es una terapia importante una vez que la quimioterapia deja de funcionar. Se lo está evaluando como un complemento o reemplazo de la quimioterapia antes del trasplante de células madre, para los pacientes con linfoma de Hodgkin recidivante. También fue aprobado en 2015 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. para su uso después del trasplante de células madre en ciertos pacientes con un riesgo elevado de un mayor crecimiento y diseminación de la enfermedad.

No se sabe con certeza cuál de estos tratamientos de quimioterapia es mejor para los pacientes con linfoma de Hodgkin. El mejor tratamiento puede diferir según el tipo y el estadio del linfoma. Por este motivo, se están realizando muchos estudios clínicos que comparan estos diferentes tratamientos. Estos estudios clínicos están diseñados para averiguar qué combinación funciona mejor con menos efectos secundarios a corto y a largo plazo.

Durante la quimioterapia, los médicos generalmente repetirán algunas de las pruebas realizadas en un principio, en especial las PET/exploraciones por CT. Estas pruebas se utilizan para observar el linfoma y saber cómo está respondiendo al tratamiento.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, neuropatía periférica, caída del cabello, pérdida del apetito y estreñimiento. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen una vez finalizado el tratamiento. Si bien el riesgo de los efectos secundarios a largo plazo ha disminuido a medida que se perfeccionan los tratamientos, la quimioterapia aún puede causar efectos secundarios a largo plazo. A las personas con linfoma también les podría preocupar si el tratamiento podría afectar su función sexual y fertilidad (en inglés). Hable sobre estos temas con el equipo de atención médica antes de comenzar el tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos tardíos del tratamiento.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. Un radioncólogo es un médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer. La radioterapia para el linfoma de Hodgkin siempre es con haces externos, que es la que se aplica desde una máquina fuera del cuerpo. Un régimen (programa) de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado.

Siempre que sea posible, la radioterapia ahora se dirige solo a las áreas del ganglio linfático afectadas. Esto ayuda a reducir el riesgo de dañar los tejidos sanos. Las técnicas de radioterapia más actuales que se pueden utilizar para algunos pacientes incluyen las siguientes:

  • Radioterapia dirigida al lugar afectado, que enfoca la radiación en los ganglios linfáticos que contienen cáncer.

  • Radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiotherapy, IMRT), que varía la fuerza y dirección de los haces de radiación para afectar menos tejido.

  • Terapia de protones, que utiliza protones en lugar de rayos X para tratar el cáncer.

Los efectos secundarios inmediatos producidos por la radioterapia dependen del área del cuerpo que se está tratando. Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. Los pacientes que recibieron radioterapia en el cuello quizá tengan dolor en la boca o la garganta. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Si bien el riesgo de efectos secundarios a largo plazo ha disminuido con las mejoras en el tratamiento, la radioterapia aún puede causar efectos secundarios a largo plazo, también denominados efectos tardíos, que incluyen cánceres secundarios y daño vascular. Para reducir el riesgo de efectos secundarios a largo plazo, se están realizando estudios clínicos para determinar las dosis óptimas y el área más pequeña posible para la radioterapia.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Trasplante de médula ósea/células madre

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea de un paciente se reemplaza por células altamente especializadas denominadas células madre hematopoyéticas que se desarrollan dentro de la médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas son células formadoras de sangre y se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más comúnmente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre sanguíneas y no el tejido de la médula ósea.

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como los resultados de los tratamientos previos, la edad y el estado de salud general del paciente. Es muy importante hablar con un médico en un centro de trasplante experimentado sobre los riesgos y los beneficios del trasplante de células madre.

El trasplante de células madre no se utiliza como el primer tratamiento para el linfoma de Hodgkin; sin embargo, es posible que se recomiende para los pacientes con linfoma remanente después de la quimioterapia o si el linfoma vuelve después del tratamiento.

Hay 2 tipos de trasplante de células madre según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: autólogos (AUTO) y alogénicos (ALO).

En el trasplante autólogo, se utilizan las propias células madre del paciente. Las células madre se extraen del paciente cuando este está en remisión de la enfermedad por el tratamiento previo. Las células madre se congelan hasta el momento de usarse. Este tipo de trasplante es un medio para intensificar las dosis de quimioterapia y destruir las células tumorales residuales, y al mismo tiempo, proporcionar células madre para permitir la recuperación normal de la médula ósea y las células sanguíneas.

En un trasplante alogénico, las células madre se obtienen de un donante cuyo tejido es compatible con el del paciente a nivel genético. Esta prueba se denomina tipificación de HLA. En la mayoría de los casos, el hermano o la hermana del paciente puede ser el donante, aunque también puede serlo una persona no emparentada.

Para ambos tipos, el objetivo del trasplante es destruir todas las células cancerosas en la médula, la sangre y otras partes del cuerpo, usando la quimioterapia y/o radioterapia, y, luego, permitir que las células madre sanguíneas de reemplazo creen una médula ósea sana. La quimioterapia y/o radioterapia administrada antes del trasplante también inhibe el tejido de la médula ósea y el sistema inmunitario del paciente para que el cuerpo no rechace las células del donante durante el alotrasplante y pueda, de hecho, destruir activamente las células tumorales residuales.

Es importante que hable con el médico sobre los posibles riesgos y beneficios de ambos tipos de trasplantes para determinar la mejor opción para un paciente individual.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos del trasplante de células madre y de médula ósea.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el linfoma de Hodgkin y su tratamiento causan efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tipo de tratamiento que se centra en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer.

A menudo, las personas reciben tratamiento para el linfoma y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y, a menudo, incluyen medicamentos, apoyo nutricional, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible.

Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Linfoma de Hodgkin progresivo

La enfermedad progresiva se produce cuando el cáncer se agranda o se disemina mientras el linfoma original se está tratando. Sin embargo, la enfermedad progresiva es poco frecuente en las personas con linfoma de Hodgkin.

Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir estudios clínicos.

Para la mayoría de los pacientes, un médico recomendará un trasplante de médula ósea (consulte arriba). Al parecer, este tratamiento es más eficaz que la quimioterapia estándar para el linfoma de Hodgkin progresivo. Los cuidados paliativos también son importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de linfoma progresivo es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

Remisión y la posibilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el linfoma no se puede detectar en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que la enfermedad regrese. Comprender su riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el linfoma regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el linfoma regresa después del tratamiento original, se denomina linfoma recurrente. La recurrencia es poco frecuente en las personas con linfoma de Hodgkin. Sin embargo, si el linfoma de Hodgkin en efecto se repite, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento.

La mayoría de las veces, el primer paso es administrar un tratamiento de quimioterapia de “segunda línea”, como ICE, ESHAP, DHAP, tratamientos en base a gemcitabina o brentuximab vedotin (consulte Quimioterapia más arriba).

El objetivo de la quimioterapia es recobrar el control sobre el linfoma de Hodgkin recurrente. En la mayoría de los pacientes, este tratamiento se utiliza como preparación para un trasplante de células madre, y proporciona la mejor posibilidad de curar la enfermedad. Se puede incorporar la radioterapia en el plan de tratamiento, ya sea antes o después de un trasplante de células madre, en especial si no se utilizó la radioterapia durante el período inicial del tratamiento. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de linfoma recurrente. Cualquiera sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Las personas con linfoma recurrente a menudo experimentan emociones como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación.

Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del linfoma no siempre es posible. Si el linfoma no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a 6 meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los estudios clínicos y ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con linfoma. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los estudios clínicos, que son la principal forma en que se prueban los enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

¿En qué consisten los estudios clínicos?

Los médicos y científicos siempre están en busca de mejores métodos para tratar a los pacientes que padecen linfoma de Hodgkin. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan estudios clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, cada fármaco que está aprobado por la FDA en la actualidad fue probado anteriormente en estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en tratamientos nuevos y evalúan si estos son seguros, eficaces y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos a menudo están entre los primeros en recibir tratamientos nuevos antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que investigan nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de controlar los efectos tardíos que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en relación con los efectos secundarios.

Decisión de participar en un estudio clínico

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, un estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes, con frecuencia, están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del linfoma de Hodgkin. Incluso si ellos no obtiene un beneficio directo del estudio clínico, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con linfoma de Hodgkin.

A veces, a las personas les preocupa que, en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Sin embargo, generalmente los placebos se combinan con tratamientos estándares en la mayoría de los estudios clínicos sobre cáncer. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre el uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el estudio clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa de tratamiento.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un estudio clínico

Hay investigaciones en curso a través de estudios clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea obtener información sobre los temas específicos que están en estudio en relación con el linfoma de Hodgkin, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre estudios clínicos sobre el cáncer en otras áreas del sitio web, incluidos una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de cáncer.

Asimismo, este sitio web en inglés ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video acerca de los estudios clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección de esta guía es Últimas investigaciones y explica las áreas de investigación científica actuales relacionadas con este tipo de linfoma. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre este tipo de linfoma y cómo tratarlo. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el linfoma de Hodgkin, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes a través de estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

  • Determinación de la efectividad del tratamiento. Un enfoque de la investigación para el linfoma de Hodgkin es controlar cómo está funcionando el tratamiento para ayudar a tomar decisiones sobre si es necesario y cuándo cambiar el tratamiento. Algunos estudios clínicos nuevos buscan implementar cambios en el tratamiento quimioterapéutico dependiendo de los resultados de un estudio de PET al inicio del período de tratamiento.

  • Quimioterapia nueva/terapia dirigida. Se están realizando estudios clínicos que investigan nuevos fármacos, nuevas combinaciones de quimioterapia, dosis más bajas y programas de menor duración para reducir los efectos secundarios a corto plazo y los riesgos a largo plazo para la salud. Se están evaluando otros fármacos para el linfoma de Hodgkin recurrente y es posible que se los agregue a los regímenes actuales estándar de quimioterapia utilizados para la enfermedad progresiva. También se encuentran en estudio varios tipos nuevos de medicamentos, que actúan de una manera diferente a la quimioterapia, denominada terapia dirigida. Muchos de ellos se administran en forma de pastilla por vía oral.

  • Inmunoterapia. La inmunoterapia, también denominada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Algunos tratamientos incluyen el uso de anticuerpos que se unen a las proteínas en la superficie de las células cancerosas. Otros anticuerpos se utilizan para dirigir los fármacos a las células cancerosas.

    Un tipo de inmunoterapia que se estudia en la actualidad es una clase de fármacos conocidos como inhibidores de muerte programada-1 (programmed death-1, PD-1). La vía PD-1 puede ser crítica para la capacidad del sistema inmunitario de controlar el crecimiento del cáncer. Bloquear esta vía con anticuerpos contra la PD-1 y el ligando de muerte programada-1 (programmed death-ligand 1, PD-L1), puede ayudar a interrumpir o retrasar el crecimiento del cáncer. Si bien aún están en una etapa temprana de desarrollo, estas nuevas terapias son muy prometedoras para el tratamiento del linfoma de Hodgkin recurrente.

  • Descripción genética. Algunos investigadores están estudiando genes y proteínas específicas que se encuentran en el linfoma de Hodgkin. Estos genes y estas proteínas aportan más información sobre el comportamiento del linfoma de Hodgkin, lo que puede ser de ayuda para un mejor tratamiento con quimioterapia o inmunoterapia.

  • Otros tratamientos. También se encuentra en estudio el trasplante de células madre en combinación con distintos regímenes de quimioterapia e inmunoterapia para el linfoma de Hodgkin nuevo o recurrente. Se está evaluando el trasplante alogénico y minialogénico, también denominado trasplante no mieloablativo o de intensidad reducida, en combinación con quimioterapia e inmunoterapia para el linfoma de Hodgkin nuevo o recurrente.

  • Reducción de la intensidad del tratamiento. Algunos subtipos del linfoma de Hodgkin en un estadio más temprano tienen tasas de cura tan altas que se están evaluando planes de tratamiento menos intensos. Estos planes de menor intensidad reducen el uso de radioterapia o disminuyen la cantidad de quimioterapia. El objetivo es tratar el linfoma de una manera eficaz con menos efectos secundarios a largo plazo. A menudo, a los pacientes se les hace una PET después de un ciclo breve de quimioterapia para ayudar a determinar estas reducciones en el tratamiento.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el linfoma de Hodgkin, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes con respecto al linfoma de Hodgkin, explore este material relacionado que lo llevará fuera de esta guía:

  • Para encontrar estudios clínicos específicos para su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de estudios clínicos en línea ahora.

  • Visite el sitio web CancerProgress.Net de la American Society of Clinical Oncology para obtener más información en inglés sobre el progreso histórico de la investigación sobre el linfoma. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.

  • Visite el sitio web en inglés de la fundación Conquer Cancer Foundation para averiguar cómo apoyar la investigación de cada tipo de cáncer. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar los efectos secundarios y ofrece cierta orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden implicar el linfoma y su tratamiento. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los pasos que debe seguir para ayudarle a sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de linfoma, pero puede ayudar a saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos y es una parte importante del plan de tratamiento general, independientemente del estadio de la enfermedad.

Hay posibles efectos secundarios para cada tratamiento del cáncer, pero, por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios cuando se les administran los mismos tratamientos. Esto puede hacer que sea difícil predecir exactamente cómo se sentirá usted durante el tratamiento.

Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento para el linfoma de Hodgkin se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del linfoma y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de diversos factores, incluidos el estadio, la duración y la dosificación del (de los) tratamiento(s), y su estado de salud general.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten, cuándo es probable que se produzcan y qué se puede hacer para prevenirlos o aliviarlos.

Asimismo, pregunte el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, dado que los familiares y los amigos a menudo desempeñan una función importante en el cuidado de una persona con linfoma de Hodgkin. Obtenga más información sobre el cuidado

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos emocionales y sociales. Se alienta a los pacientes y sus familiares a compartir sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica, quien puede ayudar con estrategias para sobrellevar el cáncer, incluidas las preocupaciones sobre cómo afrontar el costo de la atención del cáncer.

Muchas personas con linfoma de Hodgkin son adultos jóvenes. Recibir un diagnóstico de cáncer en este momento de la vida puede traer preocupaciones y desafíos únicos. Obtenga más información sobre ser un adulto joven con cáncer (en inglés).

Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar al equipo de atención médica sobre los efectos secundarios que experimente, aun cuando crea que no son graves. En ocasiones, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que se produce meses o años después del tratamiento se denomina efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Para obtener más información, lea las secciones Efectos tardíos del tratamiento y Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

La siguiente sección de esta guía es Efectos tardíos del tratamiento. Describe los efectos secundarios que pueden aparecer meses o años después de finalizado el tratamiento. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Efectos tardíos del tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los efectos secundarios físicos y emocionales que pueden ocurrir mucho después de que el tratamiento para este tipo de linfoma haya terminado y cómo estos efectos tardíos se pueden prevenir o manejar. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los pacientes que recibieron tratamiento para el linfoma de Hodgkin tienen un riesgo mayor de desarrollar otras enfermedades o afecciones en el futuro, dado que la quimioterapia y la radioterapia pueden causar daños permanentes. Los tratamientos han mejorado en los últimos 30 años, y en la actualidad los pacientes tienen menos probabilidades de tener efectos tardíos; sin embargo, todavía existen algunos riesgos. Por lo tanto, es importante que los pacientes visiten regularmente a sus médicos para su atención de seguimiento a fin de controlar cualquier efecto secundario.

  • Infertilidad. La radioterapia aplicada en el área pélvica puede causar infertilidad a menos que se protejan los ovarios o los testículos durante el tratamiento. También los adolescentes y los adultos que recibieron quimioterapia pueden tener mayor riesgo de presentar recuentos bajos de espermatozoides (en los hombres) o daños en los ovarios (en las mujeres). El riesgo de infertilidad es bajo después de la quimioterapia ABVD para el linfoma de Hodgkin, pero es mucho más alto después de la quimioterapia con BEACOPP. Generalmente, el trasplante de médula ósea causa infertilidad en el hombre. Es inusual, pero no imposible, que las mujeres queden embarazadas después de un trasplante de células madre.

    Los pacientes que contemplen la posibilidad de tener una familia deben analizar con su médico la preservación de la fertilidad antes de comenzar el tratamiento. Obtenga más información sobre las preocupaciones de fertilidad y sobre las opciones para preservar la fertilidad en hombres (en inglés) y mujeres (en inglés).

  • Cáncer secundario. Algunos sobrevivientes de linfoma de Hodgkin tienen un riesgo más alto de desarrollar un cáncer secundario, especialmente leucemia mieloide aguda (después de determinados tipos de quimioterapia o radioterapia), linfoma de no Hodgkin, cáncer de pulmón, o cáncer de mama. Es probable que el riesgo de un cáncer secundario disminuya en el futuro porque los tratamientos que se utilizan actualmente conllevan menos riesgos. Los pacientes pueden reducir su riesgo de desarrollar un cáncer secundario mediante la limitación o eliminación de otros factores de riesgo, como el hábito de fumar. También es importante que las mujeres que hayan recibido radioterapia en el tórax comiencen a realizarse de manera periódica exámenes de detección del cáncer de mama, a partir de los 40 años de edad u 8 años después del tratamiento, lo que suceda primero.

  • Daño pulmonar y cardíaco. Los pacientes que hayan recibido antraciclinas (doxorrubicina) o bleomicina durante la quimioterapia corren un riesgo más alto de sufrir tanto daño cardíaco como pulmonar. La radioterapia aplicada en el área torácica también puede causar daño pulmonar y aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca. Es importante que los hombres y las mujeres que recibieron radiación en el tórax limiten otros factores de riesgo que puedan derivar en daño cardíaco para lo cual deberán dejar de fumar, realizar ejercicio físico periódico, controlar y mantener una presión arterial y niveles de colesterol saludables y realizar elecciones alimenticias saludables.

  • Problemas en la glándula tiroides. La radioterapia aplicada en el área del cuello específicamente o como parte de la radiación corporal total (total body irradiation, TBI) antes de un trasplante de células madre, puede causar problemas en la glándula tiroides, con mayor frecuencia hipotiroidismo. El hipotiroidismo ocurre cuando el cuerpo produce muy poca cantidad de hormona tiroidea, que es la que regula el metabolismo. Este problema se puede controlar tomando una píldora suplemento de hormona tiroidea. 

  • Problemas emocionales. Los sobrevivientes de linfoma de Hodgkin tienen un riesgo más alto de depresión y otros problemas emocionales (en inglés).

Obtenga más información sobre los posibles efectos tardíos del tratamiento para el cáncer.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento y explica la importancia de los controles después de que finalice el tratamiento para el cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Atención de seguimiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento del cáncer y la importancia de este tipo de atención de seguimiento. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El cuidado de las personas que tienen un diagnóstico de linfoma no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y tratamiento monitorear su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años. La frecuencia necesaria de la atención de seguimiento y las pruebas que se realizan depende de varios factores, incluido cuán extendido estaba el linfoma de Hodgkin original y el tipo de tratamiento. Pruebas como las exploraciones por CT y PET pueden repetirse después de la finalización del tratamiento, pero la investigación no ha demostrado que la realización de exploraciones frecuentes sea mejor, a menos que exista un desarrollo de síntomas nuevos o un hallazgo nuevo en su examen físico o estudios de laboratorio.

Los pacientes con linfoma de Hodgkin deben vacunarse contra la gripe cada año. Tal vez se recomiende que algunos pacientes se apliquen la vacuna antineumónica, que puede repetirse cada 5 a 7 años.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden no haberse detectado en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico también le hará preguntas específicas sobre su salud.

En general, cada visita de seguimiento incluye una charla con el médico, un examen físico y análisis de sangre. Durante algunas visitas, se pueden realizar exploraciones. En la mayoría de los centros oncológicos, las visitas de seguimiento se programan a intervalos de 2 a 3 meses justo después del tratamiento cuando el riesgo de recurrencia es mayor, y el intervalo entre visitas se incrementa con el paso del tiempo. Las visitas subsiguientes pueden ser solo 2 o 3 veces por año hasta que hayan transcurrido 5 años. Luego, se debe continuar con visitas anuales a un oncólogo.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas espera tener efectos secundarios durante el tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Además, otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios tanto emocionales como físicos.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que también se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre periódicos para ayudar a identificarlos y controlarlos. Durante toda la vida de la persona, se debe prestar especial atención a los exámenes de detección del cáncer, así como a los factores de riesgo cardíaco. En el caso de los pacientes que recibieron radioterapia en el cuello o el tórax, es importante vigilar el funcionamiento de la glándula tiroides.

La atención de seguimiento también debe abordar la calidad de vida de la persona, incluidas las cuestiones emocionales. En particular, se alienta a los sobrevivientes de linfoma de Hodgkin a que conozcan los síntomas de depresión y hablen de inmediato con su médico si los tienen. Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Llevar registros de salud personal

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de preguntar cualquier inquietud que tenga sobre su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento del cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención de sobrevivencia al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención general de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en la atención del cáncer liderará la atención de seguimiento, asegúrese de compartir el resumen de tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia con él, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre el tratamiento del cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia y describe cómo sobrellevar los desafíos de la vida cotidiana después de un diagnóstico de cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Sobrevivencia

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: Leerá sobre cómo sobrellevar los desafíos en la vida cotidiana después del diagnóstico de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra sobrevivencia significa diferentes cosas para diferentes personas. Dos definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • El proceso de vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para controlar una enfermedad crónica.

En algunos aspectos, la sobrevivencia es uno de los aspectos más complejos de la experiencia con el cáncer debido a que es distinta para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sensaciones fuertes, incluidas la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellos mismos. Otras personas se mantienen muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten cierta incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después del tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, tales como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas sexuales y de fertilidad, y problemas financieros y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere:

  • entender el desafío al que se enfrenta;

  • pensar en soluciones;

  • pedir y permitir el apoyo de otros;

  • sentirse cómodo con el curso de acción que eligió seguir.

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto le permite hablar con personas que tienen experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o integrante de su equipo de atención médica, asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del centro en donde recibió tratamiento.

Cómo cambiar el rol de cuidador

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador juega un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona a quien se le diagnosticó cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o más.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Eventualmente, la necesidad de tener un cuidador relacionado con el diagnóstico de cáncer se vuelve mucho menor o finaliza. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador en este artículo.

Una nueva perspectiva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida. 

Se alienta a que las personas que se recuperan de linfoma de Hodgkin sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarla a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Además, es importante que se realice las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar su salud. Es posible que también se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional y/o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su médico para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia del cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: Este cuadernillo de 48 páginas (disponible en PDF) ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye formularios de resumen de tratamiento y de plan de atención para sobrevivencia en blanco.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: Vea un video corto en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a los sobrevivientes, incluidos aquellos de diferentes grupos de edades.

La siguiente sección ofrece Preguntas para hacerle al médico, a fin de ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención médica. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Preguntas para hacerle al médico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacerle al médico o a otros integrantes del equipo de atención médica, que lo ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Hablar con frecuencia con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre su atención y tratamiento. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de linfoma de Hodgkin tengo?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿Mi biopsia ha sido estudiada por un patólogo experto en linfoma?

  • ¿En qué estadio se encuentra mi linfoma de Hodgkin? ¿Qué subtipo es?

  • ¿Qué factores de pronóstico favorable y desfavorable tengo? ¿Qué significa esto?

Preguntas para hacer acerca de cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Qué experiencia tiene usted en el tratamiento del linfoma de Hodgkin?

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general?

  • ¿Debo pedir una segunda opinión?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles del tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Cuáles son los síntomas qué más deberían preocuparme durante el tratamiento? ¿Cuándo y cómo debería comunicarme con el equipo de atención médica si aparecen estos síntomas o empeoran?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿De qué manera puedo mantenerme lo más saludable posible durante el tratamiento? ¿Ayudará a mejorar mi salud general tomar suplementos o cambiar mi alimentación?

  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer? Si soy hombre, ¿debo guardar mi esperma en un banco de esperma?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas preocupaciones?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

  • ¿Hay algo más que deba preguntar?

Preguntas para hacer sobre la realización de quimioterapia

  • ¿Qué tratamiento de quimioterapia recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de la quimioterapia sola frente a la quimioterapia más radioterapia?

  • ¿Con qué frecuencia necesitaré estos tratamientos? ¿Por cuánto tiempo?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas que puede formular sobre la radioterapia

  • ¿Qué radioterapia recomienda, si es que la recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Qué área(s) tiene pensado tratar?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre trasplante de médula ósea/células madre

  • ¿Qué tipo de trasplante se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para realizar sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es el riesgo de que el cáncer regrese? ¿Hay signos y síntomas que debería observar para ver si aparecen?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles en función del tratamiento del cáncer que recibí?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y un plan de atención de sobrevivencia para conservar en mis registros personales?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia están disponibles para mí? ¿Y a disposición de mi familia?

La siguiente sección de esta guía es Recursos adicionales y ofrece algunos recursos más de este sitio web, más allá de esta guía, que pueden ser útiles para usted. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Recursos adicionales

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. Esta es la página final de la Guía para el Linfoma de Hodgkin de Cancer.Net. Para regresar y revisar otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer, tanto para la persona que ha recibido el diagnóstico como para sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este.

Más allá de esta guía, se incluyen a continuación algunos enlaces para ayudarle a explorar otras partes de Cancer.Net:

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