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Linfoma de Hodgkin - Introducción

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará algo de información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el linfoma de Hodgkin de Cancer.Net. Para ver otras páginas, use el menú. Piense en ese menú como un mapa para recorrer esta guía completa.

Acerca del sistema linfático

El sistema linfático está compuesto por ganglios linfáticos, órganos linfáticos y vasos linfáticos. Su tarea es combatir las infecciones y las enfermedades. Los vasos linfáticos son tubos delgados que se ramifican por todo el cuerpo. El sistema linfático transporta la linfa, un líquido incoloro que contiene linfocitos. Los linfocitos son un tipo de glóbulo blanco que forman parte del sistema inmunitario.

Existen diversos tipos de linfocitos, que incluyen:

  • Los linfocitos B, o células B, que producen anticuerpos para combatir las bacterias y otras infecciones.

  • Los linfocitos T, o células T, que destruyen los virus y las células anormales y estimulan a las células B para que produzcan anticuerpos.

En un hemograma completo (complete blood count, CBC) de rutina, se miden los linfocitos en la sangre como parte del recuento de glóbulos blancos.

En diferentes áreas del sistema linfático y diseminados por todo el cuerpo, existen grupos de órganos con forma de guisante llamados ganglios linfáticos. Los grupos más grandes de ganglios linfáticos se encuentran en el abdomen, la ingle, la pelvis, las axilas y el cuello.

Otras partes del sistema linfático también incluyen:

  • El bazo, que produce linfocitos y filtra la sangre.

  • El timo, que es un órgano ubicado debajo del esternón.

  • Las amígdalas, que están ubicadas en la garganta.

Acerca del linfoma de Hodgkin

El linfoma de Hodgkin, que solía denominarse enfermedad de Hodgkin, es uno de los muchos tipos de cáncer que se desarrolla en el sistema linfático. El linfoma se origina cuando las células sanas del sistema linfático cambian y crecen sin control. Este crecimiento descontrolado puede formar un tumor, comprometer muchas partes del sistema linfático o diseminarse a otras partes del cuerpo.

El linfoma de Hodgkin afecta con mayor frecuencia a los ganglios linfáticos del cuello o el área entre los pulmones y detrás del esternón. Este cáncer también se puede originar en grupos de ganglios linfáticos en las axilas, la ingle, o en el abdomen o la pelvis.

Si el linfoma de Hodgkin se disemina, se puede extender al bazo, al hígado, a la médula ósea o a los huesos. El linfoma de Hodgkin puede diseminarse a otras partes del cuerpo, pero esto es poco frecuente.

Esta sección cubre el linfoma de Hodgkin en adultos. Obtenga más información sobre el linfoma de Hodgkin en niños (en inglés) o el linfoma no Hodgkin en adultos.

Tipos de linfoma de Hodgkin

Hay diferentes tipos de linfoma de Hodgkin. Es importante conocer el tipo, ya que de ello depende cómo se trata el cáncer. Los médicos determinan el tipo de linfoma de Hodgkin observando bajo microscopio el aspecto de las células en una biopsia de tejido (consulte la sección Diagnóstico) y si las células contienen patrones anormales de determinadas proteínas.

La Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committee on Cancer, AJCC) reconoce 2 categorías principales de linfoma de Hodgkin: linfoma de Hodgkin clásico, que se divide en 4 subtipos según la apariencia de la estructura de los ganglios linfáticos y las células, y linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular.

Linfoma de Hodgkin clásico (LHC)

El LHC es el tipo de linfoma de Hodgkin más frecuente. Alrededor del 95 % de los casos de linfoma de Hodgkin se encuentra dentro de la categoría de LHC. Se diagnostica LHC cuando se encuentran linfocitos anormales característicos, conocidos como células Reed-Sternberg. El LHC se divide en 4 subtipos:

  • Linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular. El linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular es el tipo de LHC más frecuente. Afecta hasta un 80 % de las personas diagnosticadas con LHC. El linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular es más frecuente en adultos jóvenes, en especial las mujeres. Además de las células de Reed-Sternberg, hay franjas de tejido conectivo (llamadas fibrosis) que se encuentran en el ganglio linfático. La presencia de estas franjas puede ayudar a diagnosticar este tipo de linfoma de Hodgkin. Este tipo de linfoma a menudo afecta los ganglios linfáticos en la parte central del pecho, denominada mediastino.

  • Linfoma de Hodgkin clásico rico en linfocitos. Alrededor del 6 % de las personas con LHC reciben un diagnóstico de linfoma de Hodgkin clásico rico en linfocitos. Su aparición es más frecuente en hombres y, generalmente, compromete otras áreas además del mediastino. Además de células de Reed-Sternberg, el tejido del ganglio linfático contiene muchos linfocitos normales.

  • Linfoma de Hodgkin con celularidad mixta. Este subtipo de LHC se presenta en adultos mayores. Se desarrolla con mayor frecuencia en el abdomen y contiene muchos tipos diferentes de células, entre las que se incluyen grandes cantidades de células de Reed-Sternberg.

  • Linfoma de Hodgkin con depleción linfocítica. El linfoma de Hodgkin con depleción linfocítica es el subtipo menos frecuente de LHC. Solo alrededor del 1 % de las personas con LHC tienen este subtipo. Es más frecuente en adultos mayores; personas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA); y personas en países no industrializados. El ganglio linfático contiene casi en su totalidad células de Reed-Sternberg.

Linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular

Alrededor del 5 % de las personas con linfoma de Hodgkin tiene linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular. A menudo se desarrolla en los ganglios linfáticos del cuello, la ingle o las axilas. Es más frecuente en pacientes más jóvenes.

El linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular es más parecido a nivel genético y proteínico al linfoma no Hodgkin de células B. Las personas con esta clase de linfoma de Hodgkin tienen células grandes en el área afectada denominadas “células en palomita de maíz” o “células de predominio linfocítico” (lymphocyte predominant, LP) que tienen un marcador llamado CD20 en su superficie. El CD20 es una proteína que usualmente se halla en las personas a las que se les diagnosticó linfoma no Hodgkin de células B.

El linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular a menudo recibe un tratamiento diferente que el del LHC. Algunas personas con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular no necesitan tratamiento inmediato, mientras que otras se pueden beneficiar con un plan de tratamiento que incluya radioterapia, quimioterapia o el anticuerpo monoclonal rituximab (Rituxan).

Las personas con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular tienden a tener un muy buen pronóstico. Esto significa que, de ser necesario, el tratamiento tiene muy buenas probabilidades de tener éxito y ayuda a que el paciente se recupere. Sin embargo, una cantidad reducida de pacientes con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular pueden desarrollar un tipo de linfoma no Hodgkin más agresivo denominado linfoma difuso de células B grandes a través de un proceso denominado transformación.

¿Busca algo más que una introducción?

Si desea obtener información adicional a esta introducción, explore los siguientes temas. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un video corto (en inglés) realizado por un experto en linfoma de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO), que brinda información básica y áreas de investigación.

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas y ayuda a explicar cuántas personas reciben un diagnóstico de linfoma de Hodgkin y las tasas de supervivencia generales. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de este tipo de linfoma cada año. También obtendrá algo de información general sobre la supervivencia a esta enfermedad. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú.

Se estima que este año se diagnosticará linfoma de Hodgkin a 8,500 personas (4,790 hombres y 3,710 mujeres) en los Estados Unidos.

Se estima que este año se producirán 1,120 muertes (640 hombres y 480 mujeres) a causa de esta enfermedad. La tasa de supervivencia subió en los últimos 40 años gracias a las mejoras en los tratamientos.

El linfoma de Hodgkin afecta tanto a niños como a adultos. Es más frecuente en 2 grupos de edades: edades entre 15 y 40 años (en particular, adultos jóvenes en la etapa de los 20 años de edad) y después de los 55 años de edad.

La tasa de supervivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de supervivencia a 5 años para las personas con linfoma de Hodgkin es del 86 %. La tasa de supervivencia a 10 años es del 80 %. Estas tasas de supervivencia varían en función del estadio y del subtipo de la enfermedad.

Es importante recordar que las estadísticas sobre la cantidad de personas que sobreviven a este tipo de cáncer son una estimación. La estimación se basa en los datos de miles de personas que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año. Por lo tanto, su propio riesgo puede ser diferente. Los médicos no pueden decir con seguridad cuánto tiempo vivirá una persona después del tratamiento contra el linfoma de Hodgkin. Además, los expertos calculan las estadísticas de supervivencia cada 5 años. Esto significa que, quizás, la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society, ACS), Datos y cifras del cáncer 2016 (Cancer Facts & Figures 2016) y el sitio web de la ACS.

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Contiene imágenes de las partes del cuerpo afectadas por el linfoma de Hodgkin con más frecuencia. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Linfoma de Hodgkin - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: encontrará más información acerca de los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de linfoma. Para ver otras páginas, use el menú.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones del estilo de vida y la atención médica.

Se desconoce la causa exacta del linfoma de Hodgkin, pero los siguientes factores pueden aumentar el riesgo que tiene una persona de desarrollar esta enfermedad:

  • Edad. Las personas de entre 15 y 40 años de edad, y los mayores de 55 años tienen más probabilidades de desarrollar linfoma de Hodgkin.

  • Sexo. En general, los hombres presentan una probabilidad ligeramente mayor de desarrollar linfoma de Hodgkin que las mujeres, aunque el subtipo con esclerosis nodular es más frecuente en las mujeres.

  • Antecedentes familiares. Las hermanas y los hermanos de las personas con linfoma de Hodgkin tienen una probabilidad más alta de desarrollar la enfermedad, aunque el incremento en el riesgo es pequeño.

  • Exposición a virus. El virus de Epstein-Barr (VEB) causa la mononucleosis infecciosa o “mono”. Prácticamente todos los adultos estadounidenses y muchas personas en todo el mundo se infectaron con el VEB. Alrededor del 20 % al 25 % de las personas con LHC en los Estados Unidos tienen células del linfoma que tienen un resultado positivo en la prueba del VEB. Sin embargo, aún no es clara la función del VEB en el desarrollo del linfoma de Hodgkin. Si bien la respuesta del sistema inmunitario de una persona a una infección por VEB puede ser importante en el desarrollo del linfoma de Hodgkin, los médicos aún no comprenden por qué cuando tantas personas fueron infectadas por el VEB, relativamente muy pocas personas desarrollan linfoma de Hodgkin. Las personas con infección por VIH (en inglés) también tienen mayor riesgo de desarrollar linfoma de Hodgkin, en particular, linfoma de Hodgkin con depleción linfocítica (consulte la Introducción).

La siguiente sección en esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que puede provocar esta enfermedad. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Síntomas y Signos

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EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que puede requerir atención médica. Para ver otras páginas, use el menú.

Las personas con linfoma de Hodgkin pueden presentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con linfoma de Hodgkin no manifiestan ninguno de estos cambios. O bien, la causa de estos síntomas puede ser otra afección médica que no sea cáncer. Entre los síntomas frecuentes causados por el linfoma de Hodgkin se incluyen los siguientes:

  • inflamación no dolorosa de los ganglios linfáticos del cuello, las axilas o el área de la ingle que no desaparece en pocas semanas;

  • fiebre sin razón aparente que no desaparece;

  • pérdida de peso sin explicación;

  • sudores nocturnos, que generalmente empapan;

  • prurito, picazón generalizada que puede ser intensa;

  • fatiga;

  • dolor en los ganglios linfáticos que se desencadena con la ingesta de alcohol.

Si los ganglios linfáticos del tórax están afectados, pueden ejercer presión sobre las estructuras del pulmón y causar dificultad para respirar, tos o molestia torácica.

Si le preocupa algún cambio que ha experimentado, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha tenido el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a averiguar la causa del problema, es decir, el diagnóstico.

Determinación del estadio según los síntomas

Si el diagnóstico es linfoma de Hodgkin, el médico también puede utilizar determinados síntomas para ayudar a describir la enfermedad en un proceso que se denomina determinación del estadio. Cada estadio puede subdividirse en las categorías “A” y “B”.

  • La categoría A significa que una persona no ha tenido síntomas B, enumerados a continuación.

  • La categoría B significa que una persona ha tenido uno o más de los siguientes síntomas:

    • Pérdida de peso sin razón aparente de más del 10 % del peso corporal original durante los 6 meses anteriores al diagnóstico.

    • Fiebre sin razón aparente, con temperaturas superiores a 38 ºC (100.4 ºF).

    • Sudores nocturnos que empapan. Muchos pacientes con linfoma de Hodgkin dicen que la ropa de dormir o las sábanas de la cama estaban tan mojadas que tuvieron que cambiarlas durante la noche. En ocasiones, se producen sudoraciones importantes durante el día.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento para el cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluidos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa del problema médico. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para ayudar a diagnosticar el linfoma de Hodgkin:

  • Antecedentes médicos y examen físico. Los antecedentes médicos completos y el examen físico pueden mostrar evidencia de los síntomas típicos, como sudores nocturnos, episodios de fiebre, y ganglios linfáticos o el bazo agrandados.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero el diagnóstico de linfoma de Hodgkin solo puede efectuarse después de la biopsia del tejido afectado, preferentemente, con la extirpación (o escisión) de un ganglio linfático. En la mayoría de los casos, será un ganglio linfático afectado del cuello, de la axila o de la ingle. Si no hay ganglios linfáticos en estas zonas, quizás sea necesaria la biopsia de otros ganglios linfáticos, por ejemplo, los que se encuentran en el centro del tórax. Este tipo de biopsia generalmente requiere cirugía menor, aunque en ocasiones se puede hacer con una aguja gruesa durante una exploración o ecografía, con la aplicación de anestesia local. La anestesia es un medicamento para bloquear la conciencia del dolor. Los médicos utilizan con mayor frecuencia una ecografía o tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT) (consulte a continuación) como guía para orientar la aguja en la ubicación correcta.

    Un patólogo analiza la(s) muestra(s) que se extirpó (extirparon) durante la biopsia. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Un hematopatólogo es un médico que ha recibido capacitación adicional en el diagnóstico de enfermedades y cáncer de la sangre.

    Es importante que la muestra de biopsia sea lo suficientemente grande como para permitir al patólogo realizar un diagnóstico exacto y determinar el subtipo de linfoma de Hodgkin. Como se describe en la Introducción, en una biopsia de LHC generalmente hay presencia de células de Reed-Sternberg. En las personas con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular, las células Reed-Sternberg a menudo tienen un aspecto diferente y se denominan células “LP”. En contraste con las células clásicas Reed-Sternberg, las células cancerosas LP tienen una proteína en su superficie denominada CD20.

Luego de realizar el diagnóstico de linfoma de Hodgkin, otras pruebas pueden ayudar a determinar la magnitud o el estadio de la enfermedad y a obtener otra información que facilite a los médicos la planificación del tratamiento. Estas pruebas incluyen:

  • Pruebas de laboratorio. Los análisis de sangre pueden incluir un hemograma completo (complete blood count, CBC; en inglés) y análisis de los distintos tipos de glóbulos blancos, además de pruebas de la velocidad de sedimentación eritrocitaria (VSE), y pruebas de la función hepática y renal. El linfoma de Hodgkin no se puede detectar mediante análisis de sangre.

  • Tomografía computarizada (CT o CAT). Una CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías, como ganglios linfáticos agrandados o tumores. La CT de pecho, abdomen y pelvis puede ayudar a detectar un cáncer que se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Generalmente, se administra un tinte especial denominado medio de contraste antes de la exploración, a fin de mejorar los detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. Las personas con antecedentes de enfermedad renal o función renal deficiente no deben recibir un medio de contraste administrado por vía i.v. (vena).

  • Estudio de tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET), o PET-CT. Una PET generalmente se combina con una CT (ver más arriba), lo cual se denomina PET-CT (en inglés). Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento como simplemente una PET. La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. En la vena del paciente, se inyecta una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, una exploración detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. Las PET-CT se pueden utilizar para determinar el estadio del linfoma de Hodgkin. Las PET también se pueden realizar para determinar la respuesta del linfoma al tratamiento.

  • Imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI). Una resonancia magnética (MRI; en inglés) usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Antes de la exploración, se administra un tinte especial denominado medio de contraste a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. En ocasiones, esta prueba se utiliza en el linfoma de Hodgkin.

  • Pruebas de función pulmonar. También denominadas pruebas de la función pulmonar o PFP. Las pruebas de la función pulmonar evalúan cuánto aire pueden contener los pulmones, la rapidez con la que el aire entra y sale de los pulmones y qué tan bien los pulmones reciben oxígeno y eliminan dióxido de carbono de la sangre. Estas pruebas se pueden realizar si el plan de tratamiento de una persona incluye quimioterapia con ciertos fármacos que pueden afectar los pulmones.

  • Evaluación cardíaca. Se puede realizar una evaluación cardíaca, lo que incluye un ecocardiograma (ECO; en inglés) o una ventriculografía isotópica (multigated acquisition, MUGA; en inglés), para controlar el funcionamiento del corazón si se incluyen tipos específicos de quimioterapia en el plan de tratamiento de una persona.

  • Aspiración y biopsia de médula ósea. Estos 2 procedimientos son similares y suelen realizarse al mismo tiempo para examinar la médula ósea. La médula ósea es el tejido blando y esponjoso presente dentro del centro de los huesos. Tiene una parte sólida y una líquida. En la aspiración de médula ósea se extrae una muestra del líquido con una aguja. La biopsia de médula ósea consiste en la extirpación de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Sin embargo, la biopsia de médula ósea con frecuencia no es necesaria si se realizó una PET-CT como parte de la evaluación de determinación del estadio.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es linfoma de Hodgkin, estos resultados también ayudan a que el médico describa el alcance del cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Estadios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo los médicos describen el alcance del crecimiento o la diseminación de un cáncer. Esto se denomina estadio. También descubrirá qué factores de pronóstico ayudan a los médicos a predecir en qué medida funcionará el tratamiento. Para ver otras páginas, use el menú.

La determinación del estadio ayuda a definir la ubicación del linfoma de Hodgkin, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo.

Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para averiguar el estadio del cáncer, por lo que tal vez no pueda determinarse el estadio hasta que se hayan realizado todas las pruebas. El conocimiento del estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tipo de tratamiento y a predecir el pronóstico de un paciente, el cual es la posibilidad de recuperación. Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.

Al determinar el estadio del linfoma de Hodgkin, los médicos evalúan lo siguiente:

  • La cantidad de áreas con ganglios linfáticos cancerosos.

  • Si los ganglios linfáticos cancerosos son localizados o generalizados. Localizados significa que solo se encuentran en un área del cuerpo. Generalizados significa que se encuentran en muchas áreas del cuerpo.

  • Si los ganglios linfáticos cancerosos están a uno o a ambos lados del diafragma, el músculo delgado debajo de los pulmones y el corazón que separa la cavidad torácica del abdomen.

  • Si la enfermedad se ha diseminado a la médula ósea, al bazo o a los órganos extralinfáticos (órganos externos al sistema linfático; se indican con una “E” más abajo), como el hígado, los pulmones o los huesos.

Clasificación de los estadios del linfoma

El estadio del linfoma describe el grado de diseminación del tumor mediante el uso de los términos estadio I a IV (1 a 4). Como se explicó en la sección Síntomas y signos, a su vez, cada estadio también se puede dividir en categorías “A” y “B”, en función de si el paciente experimenta síntomas específicos.

Estadio I: el cáncer se encuentra en una región de ganglios linfáticos.

Estadio II: se aplica alguna de las siguientes condiciones:

  • El cáncer se encuentra en 2 o más regiones de ganglios linfáticos del mismo lado del diafragma (estadio II).

  • El cáncer afecta a un órgano y sus ganglios linfáticos regionales (aquellos ubicados cerca del lugar del linfoma), con o sin presencia de cáncer en otras regiones de ganglios linfáticos del mismo lado del diafragma (estadio IIE).

Estadio III: el cáncer se encuentra en áreas de ganglios linfáticos a ambos lados del diafragma, es decir, arriba y abajo del diafragma (estadio III). Además, puede haber compromiso de un órgano extralinfático (estadio IIIE), compromiso del bazo (identificado con la letra “S” de “spleen” [bazo en inglés], estadio IIIS) o ambos (estadio IIIES).

Estadio IV: el linfoma se diseminó a órganos más allá de los ganglios linfáticos. Los lugares donde frecuentemente se disemina el linfoma de Hodgkin incluyen el hígado, la médula ósea o los pulmones.

Recurrente: el linfoma recurrente es aquel que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Puede regresar en el área en la que se originó o aparecer en otra parte del cuerpo. La recurrencia se puede producir en cualquier momento, incluso poco después del primer tratamiento o años más tarde. Si el linfoma regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

Factores de pronóstico

Además del estadio, los médicos utilizan otros factores de pronóstico a fin de ayudar a planificar el mejor tratamiento y predecir el éxito que este tendrá. En pacientes con linfoma de Hodgkin, varios factores pueden predecir si la enfermedad reaparecerá y qué tratamientos resultarán satisfactorios. Los pacientes se clasifican como de alto o de bajo riesgo en función de la cantidad de los siguientes factores de pronóstico que presentan.

Los factores considerados menos favorables y que conducen a un pronóstico más desfavorable incluyen los siguientes:

  • Niveles bajos de albúmina sérica (un tipo de proteína), que se define como menos de 4 g/l.

  • Hemoglobina (recuento de glóbulos rojos) baja, que se define como menos de 10.5 g/dl.

  • Ser hombre.

  • Tener más de 45 años.

  • Enfermedad de estadio IV.

  • Recuento de glóbulos blancos mayor que 15,000 por milímetro cúbico (mm3).

  • Recuento de linfocitos menor que 600 por mm3, menos del 8 % del total del recuento de glóbulos blancos, o ambos.

Otros factores de pronóstico considerados, especialmente para el linfoma de Hodgkin de estadio temprano, incluyen los siguientes:

  • Una mayor VSE (descrita en la sección Diagnóstico) se asocia a un pronóstico más desfavorable.

  • Las personas con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico, linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular y linfoma de Hodgkin clásico rico en linfocitos tienen mejor pronóstico, en comparación con otros subtipos de linfoma de Hodgkin.

  • La presencia de una masa mediastínica grande, una gran masa nodular de linfoma en el centro del tórax que mide más de 10 centímetros (cm). Esto se asocia a un pronóstico más desfavorable. Las masas mediastínicas pequeñas no se asocian a un pronóstico más desfavorable.

  • Tener una cantidad mayor de lugares con ganglios linfáticos comprometidos se asocia a un pronóstico más desfavorable.

Datos utilizados con autorización de la AJCC, Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el Manual de la determinación del estadio del cáncer de la AJCC (AJCC Cancer Staging Manual), séptima edición, publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.org.

La información sobre el estadio del linfoma ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Opciones de tratamiento. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos utilizan para tratar a personas con este tipo de linfoma. Para ver otras páginas, use el menú.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para este tipo de linfoma. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Descripción general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos y otros profesionales de atención médica para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, enfermeros profesionales con práctica médica, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Los tratamientos originales para el linfoma de Hodgkin, desarrollados en las décadas de 1960 y 1970, eran muy eficaces para tratar la enfermedad. Sin embargo, algunas de las personas que recibieron estos tratamientos desarrollaron efectos secundarios graves a una edad mayor, entre ellos, infertilidad (la imposibilidad de procrear), problemas cardíacos (como insuficiencia cardíaca, válvulas cardíacas con pérdidas y ataques cardíacos) y cánceres secundarios, como cáncer de pulmón y cáncer de mama. Estos problemas a largo plazo se debieron, en parte, a los tipos de quimioterapia utilizados en aquel momento y, por otro lado, al uso de altas dosis de radioterapia aplicada en superficies extensas del cuerpo. Obtenga más información sobre los efectos tardíos del tratamiento del linfoma de Hodgkin.

Para evitar o reducir el riesgo de que se presenten estos problemas, los planes de tratamiento actuales para el linfoma de Hodgkin pretenden tener la mejor posibilidad de curar el linfoma de Hodgkin y, a su vez, evitar efectos secundarios a largo plazo en la mayor medida posible. Esto llevó a los médicos a elegir nuevos tipos y dosis de quimioterapia, y a dirigir la radioterapia, en caso de que se use, a áreas más pequeñas del cuerpo.

La mayoría de las personas con LHC, incluso en estadio I o estadio II a menudo reciben quimioterapia. Algunos pacientes luego reciben radioterapia en las áreas de ganglios linfáticos afectadas. Quizá sea posible tratar a algunas personas con la enfermedad en estadio temprano (estadio I o II) con un ciclo relativamente breve de quimioterapia, con o sin la necesidad de aplicar radioterapia. Los pacientes deben analizar con el médico si la quimioterapia puede limitarse y/o si la radioterapia es necesaria en el plan de tratamiento. Para la enfermedad de estadio III o IV, la quimioterapia es el tratamiento primario, aunque tal vez se recomiende radioterapia adicional, especialmente en áreas de ganglios linfáticos grandes.

A continuación se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el linfoma de Hodgkin. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos:

  • El tipo de linfoma y su estadio.

  • Posibles efectos secundarios.

  • Los resultados de las PET-CT regulares durante el tratamiento.

  • Las preferencias del paciente y su estado de salud general.

Su plan de atención también puede incluir tratamiento para los síntomas y los efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y haga preguntas sobre cualquier cosa que no esté clara. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento, incluidos los posibles efectos secundarios. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para crecer y dividirse. Un oncólogo clínico, que es un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos, o un hematólogo, que es un médico que se especializa en el tratamiento de los trastornos de la sangre, son los que administran la quimioterapia.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o por vía oral, en una pastilla o cápsula que se traga. Muchas personas con linfoma de Hodgkin reciben quimioterapia a través de un catéter implantable colocado bajo la piel. Obtenga más información sobre catéteres y puertos en el tratamiento del cáncer (en inglés).

Un régimen de quimioterapia generalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Quimioterapia de primera línea

Para el linfoma de Hodgkin, se pueden utilizar muchos tipos diferentes de quimioterapia. La combinación de fármacos que se utiliza con más frecuencia en los Estados Unidos recibe el nombre de ABVD. En la actualidad, otra combinación de fármacos conocida como BEACOPP se utiliza de forma generalizada en Europa, en pacientes con linfoma de Hodgkin avanzado y, a veces, en los Estados Unidos. Los fármacos que forman estas 2 combinaciones frecuentes de quimioterapia se enumeran a continuación. Existen otras combinaciones utilizadas con menor frecuencia que no se enumeran aquí.

  • ABVD: doxorrubicina (Adriamycin), bleomicina (Blenoxane), vinblastina (Velban, Velsar) y dacarbazina (DTIC-Dome). Generalmente, la quimioterapia ABVD se administra cada 2 semanas durante 2 a 8 meses.

  • BEACOPP: bleomicina, etopósido (Toposar, VePesid), doxorubicina, ciclofosfamida (Cytoxan, Neosar), vincristina (Vincasar PFS, Oncovin), procarbazina (Matulane), y prednisona (marcas múltiples). Existen varios programas de tratamiento distintos; sin embargo, habitualmente, se administran diferentes fármacos cada 2 a 3 semanas.

El tipo de quimioterapia, la cantidad de ciclos de quimioterapia y el uso adicional de radioterapia se basan en el estadio del linfoma de Hodgkin y el tipo y la cantidad de factores de pronóstico. Hable con su médico sobre los aspectos específicos de su plan de tratamiento. Algunos médicos deciden controlar cuán bien funcionan estos tratamientos mediante la repetición de las PET después de 2 a 3 meses de tratamiento. Si las PET indican que el tratamiento no está funcionando, es posible que se modifique la quimioterapia. Si las PET indican que el tratamiento está funcionando, es posible que el médico decida disminuir la cantidad posterior de fármacos usados o la cantidad total de ciclos de tratamiento.

Quimioterapia de segunda línea

Si el linfoma de Hodgkin reaparece después del tratamiento de primera línea con ABVD o BEACOPP, lo cual se conoce como recurrencia, existen varios tratamientos de segunda línea. Muchos de estos tratamientos se brindan en preparación para un trasplante autólogo de células madre (consulte a continuación) pero también para controlar la enfermedad y sus síntomas.

  • ICE: ifosfamida (Ifex), carboplatino (Paraplatin) y etopósido. Generalmente, la quimioterapia ICE se administra cada 2 o 3 semanas durante 2 a 3 ciclos.

  • ESHAP o DHAP: etopósido, metilprednisolona (Solu-Medrol), dosis alta de citarabina (Cytosar-U) y cisplatino (Platinol). Dexametasona (varias marcas comerciales), dosis alta de citarabina y cisplatino. Los regímenes ESHAP o DHAP se administran cada 3 semanas durante 2 a 3 ciclos.

  • GVD, Gem-Ox, o GDP: gemcitabina (Gemzar), vinorelbina (Navelbine) y doxorubicina. Gemcitabina y oxaliplatino (Eloxatin). Gemcitabina, dexametasona y cisplatino. Los regímenes basados en gemcitabina se administran cada 2 semanas consecutivas seguidas de una semana libre o cada dos semanas.

  • Brentuximab vedotina (Adcetris): brentuximab vedotina (Adcetris) es un conjugado de fármacos con anticuerpos. Esto significa que lleva la quimioterapia solamente a las células que tienen una proteína especial sobre la superficie denominada CD30. Generalmente, brentuximab vedotina se administra cada 3 semanas durante un máximo de 16 ciclos, aunque a veces se administra cada 4 semanas. Este fármaco es una terapia importante una vez que la quimioterapia previa deja de funcionar. Se lo está evaluando como un complemento o reemplazo de la quimioterapia antes del trasplante de células madre, para los pacientes con linfoma de Hodgkin recurrente. También fue aprobado en 2015 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. en ciertos pacientes con un riesgo elevado de recurrencia después del trasplante de células madre.

No se sabe con certeza cuál de estos tratamientos de quimioterapia es mejor para los pacientes con linfoma de Hodgkin. El mejor tratamiento puede diferir según el tipo y el estadio del linfoma. Por este motivo, se están realizando muchos ensayos clínicos que comparan estos diferentes tratamientos. Estos ensayos clínicos están diseñados para averiguar qué combinación funciona mejor con menos efectos secundarios a corto y a largo plazo.

Durante la quimioterapia, los médicos generalmente repetirán algunas de las pruebas realizadas en un principio, en especial las PET-CT. Estas pruebas se utilizan para observar el linfoma y saber cómo está respondiendo al tratamiento.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, neuropatía periférica (cosquilleo o dolor de los dedos de las manos y los pies), caída del cabello, pérdida del apetito y estreñimiento. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen una vez finalizado el tratamiento. Si bien el riesgo de efectos secundarios a largo plazo ha disminuido a medida que se perfeccionaron los tratamientos, la quimioterapia aún puede causar efectos secundarios a largo plazo. A las personas con linfoma, también les puede preocupar si el tratamiento puede afectar su función sexual y fertilidad (en inglés). Hable sobre estos temas con el equipo de atención médica antes de comenzar el tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos tardíos del tratamiento.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia.

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. Un radioncólogo es un médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer. La radioterapia para el linfoma de Hodgkin siempre es con haces externos, que es la que se aplica desde una máquina fuera del cuerpo. Un régimen (programa) de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado.

Siempre que sea posible, la radioterapia ahora se dirige solo a las áreas del ganglio linfático afectadas. Esto ayuda a reducir el riesgo de dañar los tejidos sanos. Es posible que algunos pacientes reciban técnicas de radioterapia más nuevas. Estas incluyen:

  • Radioterapia dirigida al lugar afectado, que enfoca la radiación en los ganglios linfáticos que contienen cáncer.

  • Radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiotherapy, IMRT), que varía en cuanto a la fuerza y dirección de los haces de radiación para afectar menos tejido sano.

  • En ciertos pacientes, se puede usar terapia de protones, que utiliza protones en lugar de rayos X, para tratar el cáncer.

Los efectos secundarios inmediatos producidos por la radioterapia dependen del área del cuerpo que se está tratando. Estos pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. Los pacientes que recibieron radioterapia en el cuello quizá tengan dolor en la boca y/o la garganta. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Si bien el riesgo de efectos secundarios a largo plazo ha disminuido con las mejoras en el tratamiento, la radioterapia aún puede causar efectos secundarios a largo plazo, también denominados efectos tardíos, que incluyen daño en la tiroides si se administra radiación en el cuello, tipos de cáncer secundarios y daño vascular, que incluyen daño en los vasos sanguíneos del corazón si se administra radiación en el tórax. Para reducir el riesgo de efectos secundarios a largo plazo, se están realizando ensayos clínicos para determinar las dosis óptimas y el área más pequeña posible para la radioterapia.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Trasplante de médula ósea/células madre

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea de un paciente se reemplaza por células altamente especializadas, llamadas células madre hematopoyéticas, que se desarrollan dentro de la médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas son células formadoras de sangre y se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más comúnmente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque lo que se trasplanta son las células madre que, en general, se extraen de la sangre y no las células madre del tejido de la médula ósea en sí.

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como los resultados de los tratamientos previos, la edad y el estado de salud general del paciente. Es muy importante hablar con un médico en un centro de trasplante experimentado sobre los riesgos y los beneficios del trasplante de células madre.

El trasplante de células madre no se utiliza como el primer tratamiento para el linfoma de Hodgkin; sin embargo, es posible que se lo recomiende para los pacientes con linfoma remanente después de la quimioterapia o si el linfoma vuelve a aparecer después del tratamiento.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: autólogo (autotrasplante) y alogénico (alotrasplante).

En el trasplante autólogo, se utilizan las propias células madre del paciente. Las células madre se extraen del paciente cuando este está en remisión de la enfermedad después del tratamiento previo. Las células madre se congelan hasta el momento de usarse. Un trasplante autólogo permite dosis de quimioterapia más intensas para destruir los rastros de células del linfoma y luego devolver las células madre recuperadas al organismo, para que la médula ósea y las células sanguíneas se puedan recuperar.

En un trasplante alogénico, las células madre se obtienen de un donante cuyo tejido es compatible con el del paciente a nivel genético. Esta prueba se denomina tipificación de antígenos leucocitarios humanos (human leukocyte antigens, HLA). En la mayoría de los casos, el hermano, la hermana u otros familiares del paciente pueden ser donantes, aunque también puede serlo una persona no emparentada. El paciente recibe quimioterapia para impedir que el sistema inmunitario destruya las células del donante. El objetivo de un alotrasplante es que el sistema inmunitario del donante destruya las células cancerosas del paciente.

Para ambos tipos, el objetivo del trasplante es destruir todas las células cancerosas en la médula, la sangre y otras partes del cuerpo, usando la quimioterapia y/o radioterapia, y, luego, permitir que las células madre sanguíneas de reemplazo creen una médula ósea sana. La quimioterapia y/o la radioterapia administradas antes del trasplante también inhiben el tejido de la médula ósea y el sistema inmunitario del paciente. En un alotrasplante, esto ayuda a evitar que el organismo rechace las células del donante y, de hecho, estas células del donante pueden destruir activamente las células cancerosas residuales.

Es importante que hable con el médico sobre los posibles riesgos y beneficios de ambos tipos de trasplantes para determinar la mejor opción para un paciente individual.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos del trasplante de células madre y de médula ósea.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

En 2016, la FDA aprobó nivolumab (Opdivo) para el tratamiento de pacientes con linfoma de Hodgkin clásico que reapareció o progresó después del autotrasplante y del tratamiento posterior al trasplante con brentuximab vedotina (Adcetris). Este fármaco se denomina inhibidor del control o inhibidor de muerte programada-1 (programmed death-1, PD-1). Cuando nivolumab se usa solo en pacientes con linfoma de Hodgkin que presentan recurrencia después del autotrasplante, alrededor de 2 de cada 3 pacientes muestran mejoras en las exploraciones durante un promedio de 9 meses, aunque es poco probable que estos pacientes se curen. Existen efectos secundarios, pero en general son leves. Para obtener más información, consulte al médico.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el linfoma de Hodgkin y su tratamiento causan efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan tan pronto como se los necesite en el proceso del tratamiento para el cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento para el linfoma y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y, a menudo, incluyen medicamentos, apoyo nutricional, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible.

Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Linfoma de Hodgkin progresivo

La enfermedad progresiva se produce cuando el cáncer se agranda o se disemina mientras el linfoma original se está tratando. Sin embargo, la enfermedad progresiva es poco frecuente en las personas con linfoma de Hodgkin.

Si se produce progresión, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en el tratamiento. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. No siempre es posible recuperarse en forma completa del linfoma de Hodgkin progresivo.

Con frecuencia, un médico recomendará un trasplante de médula ósea (consulte arriba). Al parecer, este tratamiento es más eficaz que la quimioterapia estándar para el linfoma de Hodgkin progresivo. Los cuidados paliativos también son importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de linfoma de Hodgkin progresivo es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el linfoma no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que la enfermedad regrese. Comprender su riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el linfoma regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el linfoma regresa luego de la remisión después del tratamiento original, se denomina linfoma recurrente. La recurrencia es poco frecuente en las personas con linfoma de Hodgkin. Sin embargo, si el linfoma de Hodgkin en efecto se repite, volverá a comenzar un ciclo de pruebas muy similar al realizado al momento del diagnóstico para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento.

La mayoría de las veces, el primer paso es administrar un tratamiento de quimioterapia de “segunda línea”, como ICE, ESHAP, DHAP, tratamientos en base a gemcitabina o brentuximab vedotina (consulte Quimioterapia más arriba).

El objetivo de la quimioterapia es recobrar el control sobre el linfoma de Hodgkin recurrente. En la mayoría de los pacientes, este tratamiento se utiliza como preparación para un trasplante de células madre, y proporciona la mejor posibilidad de curar la enfermedad. Se puede incluir la radioterapia en el plan de tratamiento, ya sea antes o después de un trasplante de células madre, en especial si no se utilizó la radioterapia durante el período inicial del tratamiento. Su médico también puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de linfoma recurrente. Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con linfoma recurrente experimentan emociones, tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación.

Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del linfoma no siempre es posible. Si el linfoma no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante. También es importante analizar las nuevas opciones de tratamiento que se están evaluando en ensayos clínicos. Además, buscar una segunda opinión puede ser útil.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los 6 meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca del final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con linfoma. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los ensayos clínicos, que son la principal forma en que se prueban los enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú.

¿En qué consisten los ensayos clínicos?

Los médicos y científicos siempre están en busca de mejores métodos para tratar a los pacientes que padecen linfoma de Hodgkin. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan ensayos clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, cada fármaco que está aprobado por la FDA en la actualidad fue probado en ensayos clínicos.

Muchos ensayos clínicos se centran en los tratamientos nuevos. Los investigadores buscan determinar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento que los médicos usan en la actualidad. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en los ensayos clínicos pueden ser algunos de los primeros en recibir un tratamiento antes de que esté disponible para el público en general. Sin embargo, no hay garantías de que el nuevo tratamiento será seguro, eficaz o mejor que los usados por los médicos en la actualidad.

Algunos ensayos clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden presentarse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los ensayos clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios. También hay ensayos clínicos que estudian cómo prevenir el cáncer.

Decisión de participar en un ensayo clínico

Los pacientes deciden participar en los ensayos clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, un ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes, con frecuencia, están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un ensayo clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los ensayos clínicos porque saben que estos son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del linfoma de Hodgkin. Aunque el ensayo clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con esa enfermedad.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Sin embargo, generalmente los placebos se combinan con tratamiento estándar en la mayoría de los ensayos clínicos sobre el cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Encuentre más información sobre el uso de placebos en ensayos clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un ensayo clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe enumerar todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el ensayo clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa de tratamiento.

Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por cualquier motivo personal o médico. Esto puede incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los ensayos clínicos también son controlados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un ensayo clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de ensayos clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea obtener información sobre los temas específicos que están en estudio en relación con el linfoma de Hodgkin, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre ensayos clínicos acerca del cáncer en otras áreas del sitio web, incluidos una sección completa sobre ensayos clínicos y lugares para buscar ensayos clínicos sobre un tipo específico de cáncer.

Asimismo, este sitio web ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video (en inglés) acerca de los ensayos clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección en esta guía es Últimas investigaciones. Explica las áreas de la investigación científica sobre este tipo de linfoma que se están desarrollando actualmente. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre este tipo de linfoma y cómo tratarlo. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el linfoma de Hodgkin, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes a través de ensayos clínicos. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

  • Determinación de la efectividad del tratamiento. Un enfoque de la investigación para el linfoma de Hodgkin es controlar cuán bien está funcionando el tratamiento. Esto puede ayudar a tomar decisiones informadas acerca de si es necesario cambiar de tratamiento y cuándo hacerlo. Algunos ensayos clínicos nuevos buscan implementar cambios en el tratamiento quimioterapéutico dependiendo de los resultados de un estudio de PET al inicio del período de tratamiento. En función de los resultados prometedores del ensayo clínico reciente, es posible que esto sea una estrategia estándar en la terapia del linfoma de Hodgkin.

  • Quimioterapia nueva/terapia dirigida. Se están realizando ensayos clínicos que investigan nuevos fármacos, nuevas combinaciones de quimioterapia, dosis más bajas y programas de menor duración para reducir los efectos secundarios a corto plazo y los riesgos a largo plazo para la salud. Se están evaluando otros fármacos para el linfoma de Hodgkin recurrente y es posible que se los agregue a los regímenes actuales estándares de quimioterapia utilizados para la enfermedad progresiva. También se encuentran en estudio varios tipos nuevos de fármacos que actúan de una manera diferente a la quimioterapia, lo que se denomina terapia dirigida. Muchos de ellos se administran en forma de pastilla por vía oral.

  • Descripción genética. Algunos investigadores están estudiando genes y proteínas específicos que se encuentran en el linfoma de Hodgkin. Estos genes y estas proteínas aportan más información sobre el comportamiento del linfoma de Hodgkin, lo que puede ayudar a los médicos a elegir qué tipo de quimioterapia o inmunoterapia se debe usar para tratar el linfoma.

  • Otros tratamientos. También se encuentra en estudio el trasplante de células madre en combinación con distintos regímenes de quimioterapia e inmunoterapia para el linfoma de Hodgkin nuevo o recurrente. Se están evaluando el trasplante alogénico y minialogénico, también denominado trasplante no mieloablativo o de intensidad reducida, en combinación con quimioterapia e inmunoterapia para el linfoma de Hodgkin nuevo o recurrente.

  • Reducción de la intensidad del tratamiento. Algunos subtipos del linfoma de Hodgkin en un estadio más temprano tienen tasas de cura tan altas que se están evaluando planes de tratamiento menos intensos. Estos planes de menor intensidad reducen el uso de radioterapia o disminuyen la cantidad de quimioterapia. El objetivo es tratar el linfoma de una manera eficaz y tener menos efectos secundarios a largo plazo. A menudo, a los pacientes se les hace una PET después de un ciclo breve de quimioterapia para ayudar a determinar estas reducciones en el tratamiento.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando ensayos clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el linfoma de Hodgkin, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes con respecto al linfoma de Hodgkin, explore este material relacionado que lo llevará fuera de esta guía:

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden ocasionar el linfoma y su tratamiento. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Cómo sobrellevar el tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre cómo sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y financieros del cáncer y su tratamiento. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú.

Cada tratamiento para el cáncer puede provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de cáncer. Esto puede hacer que sea difícil predecir cómo se sentirá usted durante el tratamiento.

Cuando se prepara para iniciar el tratamiento para el cáncer, es normal sentir temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento (en inglés). Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Los médicos denominan a esta parte del tratamiento del cáncer “cuidados paliativos”. Es una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o del estadio de la enfermedad.

Muchas personas con linfoma de Hodgkin son adultos jóvenes. Recibir un diagnóstico de cáncer en este momento de la vida puede traer preocupaciones y desafíos únicos. Obtenga más información sobre ser un adulto joven con cáncer (en inglés).

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para el linfoma de Hodgkin se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el estadio del linfoma, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

A veces, los efectos secundarios físicos pueden durar después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. A los efectos secundarios que suceden meses o años después del tratamiento se los denomina efectos tardíos. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Obtenga más información, leyendo la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

Sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Después de recibir un diagnóstico de cáncer, usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos. Estos pueden incluir el enfrentar emociones difíciles, como la ansiedad o el enojo, o manejar su nivel de estrés. A veces, a los pacientes les resulta difícil expresar cómo se sienten a sus seres queridos, o las personas no saben qué contestarles.

Se alienta a los pacientes y sus familiares a compartir sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica. Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Cómo sobrellevar los efectos económicos

El tratamiento para el cáncer puede resultar caro. Por lo general, genera mucho estrés y ansiedad en las personas con cáncer y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo les impide seguir o completar su plan de tratamiento para el cáncer. Esto puede colocar su salud en riesgo y generar mayores costos en el futuro. Obtenga más información sobre cómo manejar las cuestiones económicas en otra parte de este sitio web.

La atención de un ser querido con cáncer

Los familiares y los amigos, en ocasiones, desempeñan un papel importante en el cuidado de una persona con linfoma de Hodgkin. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores proporcionan apoyo físico, práctico y emocional al paciente, incluso si viven lejos.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias, o según se las necesite. A continuación, se enumeran algunas de las responsabilidades que asumen los cuidadores:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Conducir rumbo a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar problemas con el seguro y la facturación

Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento. Pregúntele lo siguiente:

  • ¿Qué efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para evitarlos o aliviarlos?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuénteles incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Este análisis debería incluir los efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer.

Además, pregunte cuánta atención puede llegar a necesitar en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Esto puede ayudar a preparar un plan para su cuidado.

La siguiente sección de esta guía es Efectos tardíos del tratamiento. Describe los efectos secundarios que pueden aparecer meses o años después de finalizado el tratamiento. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. m

Linfoma de Hodgkin - Efectos tardíos del tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los efectos secundarios físicos y emocionales que pueden ocurrir mucho después de que el tratamiento para este tipo de linfoma haya terminado, y cómo estos efectos tardíos se pueden prevenir o controlar. Para ver otras páginas, use el menú.

Los pacientes que recibieron tratamiento para el linfoma de Hodgkin tienen un riesgo mayor de desarrollar otras enfermedades o afecciones en el futuro. Esto sucede dado que la quimioterapia y la radioterapia pueden causar daños permanentes. Los tratamientos han mejorado en los últimos 30 años, y en la actualidad los pacientes tienen menos probabilidades de tener efectos tardíos; sin embargo, todavía existen algunos riesgos. Por lo tanto, es importante que los pacientes visiten regularmente a sus médicos para su atención de seguimiento a fin de controlar cualquier efecto secundario.

  • Infertilidad. La radioterapia aplicada en el área pélvica puede causar infertilidad a menos que se protejan los ovarios o los testículos durante el tratamiento. También los adolescentes y los adultos que recibieron quimioterapia pueden tener mayor riesgo de presentar recuentos bajos de espermatozoides (en los hombres) o daños en los ovarios (en las mujeres). El riesgo de infertilidad es bajo después de la quimioterapia ABVD para el linfoma de Hodgkin, pero es mucho más alto después de la quimioterapia con BEACOPP. Generalmente, el trasplante de médula ósea causa infertilidad en el hombre. Es inusual, pero no imposible, que las mujeres queden embarazadas después de un trasplante de células madre.

    Los pacientes que contemplen la posibilidad de tener una familia deben analizar con su médico la preservación de la fertilidad antes de comenzar el tratamiento. Obtenga más información sobre las preocupaciones de fertilidad y sobre las opciones para preservar la fertilidad en hombres (en inglés) y mujeres (en inglés).

  • Tipos de cánceres secundarios. Algunos sobrevivientes de linfoma de Hodgkin tienen un riesgo más alto de desarrollar un cáncer secundario, especialmente leucemia mieloide aguda (después de determinados tipos de quimioterapia o radioterapia), linfoma de no Hodgkin, cáncer de pulmón, o cáncer de mama. Es probable que el riesgo de un cáncer secundario disminuya en el futuro porque los tratamientos que se utilizan actualmente conllevan menos riesgos. Los pacientes pueden reducir su riesgo de desarrollar un cáncer secundario mediante la limitación o eliminación de otros factores de riesgo, como el hábito de fumar. También es importante que las mujeres que hayan recibido radioterapia en el tórax comiencen a realizarse de manera periódica exámenes de detección del cáncer de mama, a partir de los 40 años de edad u 8 años después del tratamiento, lo que suceda primero.

  • Daño pulmonar y cardíaco. Los pacientes que hayan recibido antraciclinas (doxorrubicina) o bleomicina durante la quimioterapia corren un riesgo más alto de sufrir tanto daño cardíaco como pulmonar. La radioterapia aplicada en el área torácica también puede causar daño pulmonar y aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca. Es muy importante que los hombres y las mujeres que recibieron radiación en el tórax limiten otros factores de riesgo que puedan derivar en daño cardíaco para lo cual deberán dejar de fumar, realizar ejercicio físico periódico, controlar y mantener niveles de colesterol y presión arterial saludables, y realizar elecciones alimenticias saludables.

  • Problemas en la glándula tiroides. La radioterapia en el área del cuello puede provocar problemas en la glándula tiroides, con más frecuencia, hipotiroidismo. El hipotiroidismo ocurre cuando el cuerpo produce muy poca cantidad de hormona tiroidea, que es la que regula el metabolismo. Este problema se puede controlar mediante un análisis de sangre y tratar por medio de una píldora suplemento de hormona tiroidea. 

  • Problemas emocionales. Los sobrevivientes de linfoma de Hodgkin tienen un riesgo más alto de depresión y otros problemas emocionales (en inglés).

Obtenga más información sobre los posibles efectos tardíos del tratamiento para el cáncer.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento. Explica la importancia de los controles médicos una vez terminado el tratamiento para el cáncer. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Atención de seguimiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Para ver otras páginas, use el menú.

El cuidado de las personas que tienen un diagnóstico de linfoma no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y efectos tardíos del tratamiento y monitorear su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los médicos quieren hacer un seguimiento de su recuperación durante los próximos meses y años. La frecuencia necesaria de la atención de seguimiento y las pruebas que se realizan dependen de varios factores, incluso la extensión original del linfoma de Hodgkin y el tipo de tratamiento. Las pruebas, como CT y PET se deben repetir después de que finaliza el tratamiento para garantizar la remisión completa de la enfermedad, pero las investigaciones no demostraron que las exploraciones posteriores de rutina (“de vigilancia”) sean mejores que solo realizar exploraciones cuando existe un desarrollo de nuevos síntomas o se producen nuevos hallazgos en el examen físico o las pruebas de laboratorio. Hable con su médico acerca de si las pruebas, como las CT y PET se deben repetir, y con qué frecuencia se deben realizar exámenes físicos.

Los pacientes que tuvieron linfoma de Hodgkin deben vacunarse contra la gripe cada año. Tal vez se recomiende que algunos sobrevivientes se apliquen la vacuna antineumónica, que puede repetirse cada 5 a 7 años.

Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico también le hará preguntas específicas sobre su salud.

En general, cada visita de seguimiento incluye una charla con el médico, un examen físico y análisis de sangre. Durante algunas visitas, se pueden realizar exploraciones. En la mayoría de los centros oncológicos, las visitas de seguimiento se programan a intervalos de 2 a 3 meses para el período justo después del tratamiento, cuando el riesgo de recurrencia es mayor. Luego, el espacio entre las visitas aumenta con el tiempo. Las visitas subsiguientes pueden ser solo 2 o 3 veces por año hasta que hayan transcurrido 5 años. Luego, se debe continuar con visitas anuales a un oncólogo.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Además, otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios físicos y emocionales.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que también se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y controlarlos. Durante toda la vida de la persona, se debe prestar especial atención a los exámenes de detección del cáncer, así como a los factores de riesgo cardíaco. En el caso de los pacientes que recibieron radioterapia en el cuello o el tórax, es importante vigilar el funcionamiento de la glándula tiroides.

La atención de seguimiento también debe abordar la calidad de vida de la persona, incluidas las cuestiones emocionales. En particular, se alienta a los sobrevivientes de linfoma de Hodgkin a que conozcan los síntomas de depresión y hablen de inmediato con su médico si los tienen.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de preguntar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de cuidados para sobrevivientes (en inglés) al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención general de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer liderara la atención de seguimiento, asegúrese de compartir con él el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre el tratamiento para el cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos que se plantean después de un diagnóstico de cáncer. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Sobrevivencia

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa diferentes cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para controlar una enfermedad crónica.

La sobrevivencia es uno de los aspectos más complicados de tener cáncer. Se debe a que es diferente para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sentimientos fuertes, que incluyen la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellos mismos. Otras personas se mantienen muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después del tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, tales como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas relacionados con la sexualidad y la fertilidad, y problemas financieros y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere lo siguiente:

  • Entender el desafío al que se enfrenta.

  • Pensar en soluciones.

  • Pedir y permitir el apoyo de otros.

  • Sentirse cómodo con el curso de acción que eligió seguir.

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto les permite hablar con personas que tienen experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o integrante de su equipo de atención médica, obtener asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del centro en donde recibió tratamiento.

Cómo cambia el rol de los cuidadores

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador juega un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona a quien se le diagnosticó cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o un período más prolongado.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Eventualmente, la necesidad de tener un cuidador relacionado con el diagnóstico de cáncer se vuelve mucho menor o finaliza. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador en este artículo.

Una nueva perspectiva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan de linfoma de Hodgkin sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Además, es importante que se realicen las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar de su salud. Es posible que también se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional y/o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su médico para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia del cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: obtenga este cuadernillo de 48 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye los formularios en blanco del resumen de tratamiento y del plan de atención de sobrevivencia. El cuadernillo informativo está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un video corto (en inglés) conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a los sobrevivientes, incluidos aquellos de diferentes grupos de edades.

La siguiente sección ofrece Preguntas para hacerle al médico, a fin de ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención médica. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Preguntas para hacerle al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacerle al médico o a otros integrantes del equipo de atención médica, que le ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas, use el menú.

Hablar con frecuencia con el médico es importante para tomar decisiones informadas respecto de la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarle a obtener más información sobre su atención y tratamiento. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de linfoma de Hodgkin tengo?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿Mi biopsia ha sido estudiada por un patólogo experto en linfoma?

  • ¿En qué estadio se encuentra mi linfoma de Hodgkin? ¿Qué subtipo es?

  • ¿Qué factores de pronóstico tengo? ¿Son favorables o desfavorables? ¿Qué significa esto?

Preguntas para hacer sobre cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Qué experiencia tiene usted en el tratamiento del linfoma de Hodgkin?

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿En qué ensayos clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles del tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿Debo pedir una segunda opinión?

  • ¿Cuáles son los síntomas qué más deberían preocuparme durante el tratamiento? ¿Cuándo y cómo debería comunicarme con el equipo de atención médica si aparecen estos síntomas o empeoran?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿De qué manera puedo mantenerme lo más saludable posible durante el tratamiento? ¿Ayudará a mejorar mi salud general tomar suplementos o cambiar mi alimentación?

  • ¿Podría afectar este tratamiento mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer? Si soy hombre, ¿debo guardar mi esperma en un banco de esperma? ¿Cuánto costará eso?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con el tratamiento para el cáncer, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

  • ¿Hay algo más que deba preguntar?

Preguntas para hacer sobre la realización de quimioterapia

  • ¿Qué tratamiento de quimioterapia recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de la quimioterapia sola frente a la quimioterapia más radioterapia?

  • ¿Con qué frecuencia necesitaré estos tratamientos? ¿Por cuánto tiempo?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas que puede formular sobre la radioterapia

  • ¿Qué radioterapia recomienda, si es que la recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Qué área(s) tiene pensado tratar?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre trasplante de médula ósea/células madre

  • ¿Qué tipo de trasplante se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para realizar sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es la probabilidad de que reaparezca el cáncer? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles en función del tratamiento para el cáncer que recibí?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y un plan de atención de sobrevivencia para conservarlos en mis registros personales?

  • ¿Quién estará a cargo de mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia están disponibles para mí? ¿Y a disposición de mi familia?

La siguiente sección de esta guía es Recursos adicionales. Ofrece algunos recursos adicionales en el sitio web, además de esta guía, que pueden resultarle de utilidad. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Linfoma de Hodgkin - Recursos adicionales

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. Esta es la página final de la Guía para el Linfoma de Hodgkin de Cancer.Net. Para regresar y revisar otras páginas, use el menú.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer, tanto para la persona que ha recibido el diagnóstico como para sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este.

Más allá de esta guía, se incluyen a continuación algunos enlaces para ayudarlo a explorar otras partes de Cancer.Net:

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