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Cáncer de mama - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2013

En los Estados Unidos, el cáncer de mama es el tipo de cáncer que las mujeres padecen más frecuentemente (excluido el cáncer de piel). Los hombres también pueden desarrollar cáncer de mama, pero el cáncer de mama en hombres (en inglés) es poco frecuente, ya que representa menos del 1 % de todos los casos de cáncer de mama.

Información sobre las mamas

La mama está formada principalmente por tejido adiposo. Dentro de este tejido se encuentra una red de lóbulos formados por minúsculas estructuras tubulares llamadas lobulillos que contienen las glándulas de secreción de la leche. Conductos minúsculos conectan las glándulas, los lóbulos y los lobulillos, y transportan la leche desde los lóbulos al pezón, ubicado en el centro de la areola (el área más oscura que rodea al pezón). Toda la mama está irrigada por vasos sanguíneos y linfáticos; la sangre irriga las células, y el sistema linfático drena los productos de desecho corporal. Los vasos linfáticos se conectan con los ganglios linfáticos, que son órganos diminutos con forma de poroto que ayudan a combatir las infecciones.

Información sobre el cáncer de mama

El cáncer se origina cuando las células normales de la mama empiezan a cambiar y proliferar sin control, y forman una masa llamada tumor. Un tumor puede ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso, lo que significa que se puede diseminar a otras partes del cuerpo).

El cáncer de mama se disemina cuando el cáncer crece en otras partes del cuerpo o cuando las células cancerosas se desplazan a otros sitios del cuerpo a través de los vasos sanguíneos o linfáticos. Esto se denomina metástasis. Lo más frecuente es que el cáncer de mama se extienda hacia los nódulos linfáticos de la región. Los ganglios linfáticos pueden ser axilares (ubicados debajo del brazo), cervicales (ubicados en el cuello), mamarios internos (ubicados debajo del esternón) o supraclaviculares (ubicados inmediatamente arriba de las clavículas). Cuando se extienda a otras partes del cuerpo con frecuencia se ven afectados los huesos, los pulmones y el hígado. Más raramente, el cáncer de mama puede diseminarse al cerebro. El cáncer también puede reaparecer (regresar después del tratamiento) localmente en la piel, en la misma mama (si el tratamiento no incluyó extirpación), en otros tejidos de la región torácica o en otras partes del cuerpo.

Tipos de cáncer de mama

La mayoría de los casos de cáncer de mama comienza en los conductos o lóbulos. Casi el 75 % de todos los casos de cáncer de mama comienza en las células que recubren internamente los conductos de la leche y se denomina carcinoma ductal. El cáncer que comienza en los lobulillos se conoce como carcinoma lobular. La diferencia entre el cáncer ductal y el cáncer lobular es determinada por un patólogo (un médico que se especializa en interpretar pruebas de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar la enfermedad), quien examina una muestra del tumor extirpado durante una biopsia (consulte Diagnóstico).

Si la enfermedad se ha diseminado fuera del conducto o lobulillo hacia el tejido circundante, se denomina carcinoma ductal o lobular invasivo o infiltrante. El cáncer que se ubica solo en el conducto o lobulillo se llama in situ, lo que significa “en el lugar”. El desarrollo de la enfermedad in situ, así como su tratamiento, depende de si se trata de un carcinoma ductal in situ (ductal carcinoma in situ, DCIS) o un carcinoma lobular in situ (lobular carcinoma in situ, LCIS).

La mayor parte de los cánceres de mama in situ son DCIS. En la actualidad, los oncólogos recomiendan que el carcinoma DCIS se extirpe quirúrgicamente para ayudar a prevenir que se convierta en un cáncer invasivo y que se disemine a otras partes de la mama o del cuerpo. La radioterapia y la quimioterapia también podrían recomendarse para el DCIS (consulte la sección Tratamiento para obtener más información).

El LCIS no se considera cáncer y, por lo general, es controlado por el médico. El LCIS en una mama constituye un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama invasivo (consulte la sección Factores de riesgo para obtener más información).

Otros tipos de cáncer de mama menos comunes incluyen el cáncer medular, mucinoso, tubular, metaplásico (en ingles) y papilar de mama, así como también otros tipos aún menos comunes. El cáncer inflamatorio de mama (en inglés) es un tipo de cáncer de rápido crecimiento que representa aproximadamente del 1 % al 5 % de todos los casos de cáncer de mama. Puede haber un diagnóstico equivocado de infección de la mama porque a menudo se presenta hinchazón de la mama y enrojecimiento de la piel de la mama que comienza repentinamente. La enfermedad de Paget es un tipo de cáncer que puede comenzar en los conductos del pezón. En muchos casos, la piel se vuelve escamosa y puede presentar comezón. Aunque en general permanece in situ, también puede ser un cáncer invasivo.

Obtenga más información sobre los términos básicos sobre el cáncer que se utilizan en esta sección.

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Cáncer de mama - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de este tipo de cáncer cada año y algunos datos generales de supervivencia. Recuerde, las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Se estima que este año se diagnosticará cáncer de mama invasivo a 232,670 mujeres en los Estados Unidos y se diagnosticará cáncer de mama in situ a 62,570 mujeres. En los Estados Unidos, a aproximadamente 2,360 hombres se les diagnosticará cáncer de mama. Se calcula que este año se producirán unas 40,430 muertes (40,000 mujeres y 430 hombres) a causa del cáncer de mama.

La tasa de supervivencia de cinco años es el porcentaje de personas que sobreviven al menos cinco años una vez detectado el cáncer, excluidas aquellas que mueren por otras enfermedades. Si el cáncer se circunscribe a la mama, la tasa de supervivencia asciende al 98%. Si el cáncer se ha diseminado hacia los ganglios linfáticos regionales, la tasa de supervivencia de cinco años es del 84%. Si el cáncer se ha diseminado a partes distantes del cuerpo, la tasa de supervivencia de cinco años es del 24%. Aproximadamente el 5% de las mujeres tienen cáncer metastásico cuando primero se les diagnostica el cáncer de mama. Aunque el cáncer se encuentre en un estadio más avanzado, los nuevos tratamientos permiten que muchas personas con cáncer de mama experimenten la misma calidad de vida que tenían antes del diagnóstico, al menos, durante algún tiempo.

Es importante señalar que estas estadísticas son promedios y el riesgo de cada persona depende de muchos factores, incluidos el tamaño del tumor, el número de ganglios linfáticos que presentan cáncer (llamados cáncer con nodo positivo; consulte Diagnóstico) y otras características del tumor, tales como el grado, los receptores de estrógeno y de progesterona, HER2 y otros factores que afectan la rapidez con la que el tumor crecerá y la eficacia del tratamiento.

El cáncer de mama es la segunda causa más frecuente de muerte por cáncer en las mujeres en los Estados Unidos, después del cáncer de pulmón. Sin embargo, desde 1989, la cantidad de mujeres que mueren por cáncer de mama ha disminuido a un ritmo constante. En mujeres menores de 50 años, se ha observado una disminución anual de alrededor del 3 % (del 2006 al 2010; los últimos datos disponibles). En mujeres de 50 años en adelante, la disminución ha sido de un 1.8% por año. En la actualidad, hay más 2.8 millones mujeres en Estados Unidos a quienes se les ha diagnosticado y tratado por cáncer de mama.

Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de personas con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de un individuo específico puede variar. Es imposible informar a una persona cuánto tiempo vivirá con cáncer de mama. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años, quizás no representen los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society, Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2014 y de la base de datos del programa Vigilancia epidemiológica y resultados finales (Surveillance Epidemiology and End Results, SEER) del Instituto Nacional del Cáncer.

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Cáncer de mama - Factores de riesgo

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Un factor de riesgo (en inglés) es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo a menudo influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores de riesgo conocidos. Sin embargo, el hecho de conocer sus factores de riesgo y consultar a su médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más fundamentadas sobre estilo de vida y cuidado de la salud.

Muchos casos de cáncer de mama se presentan en mujeres sin factores de riesgo evidentes y sin antecedentes familiares de cáncer de mama. Esto significa que todas las mujeres deben estar atentas a los posibles cambios en las mamas y hablar con su médico para realizarse con regularidad exámenes clínicos de las mamas (un examen de la mama realizado por el médico) y mamografías (en inglés; radiografías de la mama que pueden detectar un tumor demasiado pequeño como para palparse). Es probable que más de un factor de riesgo influya en el desarrollo del cáncer de mama.

Los siguientes factores pueden elevar el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de mama:

Edad. El riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta a medida que la mujer envejece y, en la mayoría de los casos, la enfermedad se desarrolla en mujeres de más de 50 años.

Antecedentes personales de cáncer de mama. Una mujer que ha tenido cáncer de mama en una mama tiene una probabilidad del 1 % al 2 % por año de desarrollar un segundo cáncer en la otra mama, si no tiene otros factores de riesgo.

Antecedentes familiares de cáncer de mama. Las mujeres que tienen un pariente en primer grado (madre, hermana, hija) a la que se le ha diagnosticado cáncer de mama corren más riesgo de padecer la enfermedad. El tener más de un pariente en primer grado con cáncer de mama aumenta aún más el riesgo, en especial si se lo diagnosticó a una edad temprana o en un hombre, porque esto podría indicar cambios genéticos heredados (consulte la información que sigue). Las mujeres que tienen un pariente en segundo grado (tía, sobrina, abuela, nieta) a quien se le ha diagnosticado cáncer de mama también tienen un riesgo más elevado de desarrollar cáncer de mama. Al evaluar los antecedentes familiares, también se debe considerar el lado del padre (paterno) de la familia, de la misma manera que el lado de la madre (materno). Por ejemplo, usted puede correr más riesgo si la hermana o la madre de su padre tuvieron cáncer.

Predisposición genética. Las mutaciones (cambios) a los genes 1 o 2 del cáncer de mama (BRCA1 o BRCA2) se asocian con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama y ovario. Existen análisis de sangre (pruebas genéticas; en inglés) para detectar las mutaciones conocidas en estos genes, pero no se recomienda hacerlos a todas las personas y se realizan solo después de que la persona haya recibido asesoramiento genético (en inglés) adecuado. Los hombres de la familia también pueden presentar estas mutaciones de los genes. Los casos de cáncer de mama u ovario en el lado paterno de la familia aumentan significativamente el riesgo de tener cáncer de mama y de ovario hereditarios (en inglés). Los investigadores estiman que aproximadamente de un 5 % a un 10 % de todos los cánceres de mama de los Estados Unidos se asocian a las mutaciones genéticas heredadas, como el BRCA1, el BRCA2 y otros genes. Si una mujer sabe que tiene una de estas mutaciones genéticas, hay pasos que puede dar para reducir el riesgo de padecer cáncer de mama y de ovario, y puede necesitar un programa de controles para el cáncer de mama diferente al de la población general, como por ejemplo realizando pruebas con más frecuencia o comenzando los controles a una más temprana edad. El cáncer por mutación genética del BRCA1 y del BRCA2 también aumenta el riesgo de un hombre de padecer cáncer de mama (en inglés), así como también el riesgo para otros tipos de cáncer. Obtenga más información sobre la genética del cáncer de mama (en inglés).

Antecedentes personales de cáncer de ovario. Un historial de cáncer de ovario puede aumentar el riesgo de una mujer de padecer cáncer de mama, si el cáncer de ovario se debió a una mutación heredada. Las mutaciones de los genes del cáncer de mama, como el BRCA1 o el BRCA2, pueden aumentar considerablemente el riesgo tanto de cáncer de ovario como de mama (en inglés).

Exposición a estrógeno y progesterona. El estrógeno y la progesterona son hormonas femeninas que controlan el desarrollo de las características sexuales secundarias (como el desarrollo de las mamas) y del embarazo. La producción de estrógeno y de progesterona de una mujer se reduce con la edad, con una pronunciada disminución cerca del período de la menopausia. La exposición prolongada a estas hormonas aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama.

  • Las mujeres que comenzaron a menstruar antes de los 11 o 12 años o llegaron a la menopausia después de los 55 años tienen más riesgo de padecer cáncer de mama porque las células mamarias han estado expuestas al estrógeno y a la progesterona durante un tiempo más prolongado.
  • Las mujeres que tuvieron su primer embarazo después de los 35 años o las que nunca tuvieron un embarazo a término corren más riesgo de padecer cáncer de mama. El embarazo puede actuar como protección contra el cáncer de mama porque empuja a las células mamarias hacia la última fase de maduración. El amamantamiento también puede ayudar a disminuir el riesgo de cáncer de mama antes de la menopausia.

Terapia de reemplazo hormonal posterior a la menopausia. El uso reciente (en los últimos 5 años) y el uso prolongado (varios años o más) de la terapia de reemplazo hormonal posmenopáusica (posterior a la menopausia) con estrógeno y progesterona aumentan el riesgo de que una mujer padezca cáncer de mama. De hecho, el número de diagnósticos nuevos de cáncer de mama se ha ido reduciendo por la menor cantidad de mujeres que han estado recibiendo terapia de reemplazo hormonal posmenopáusica. Sin embargo, las mujeres que han tomado solo estrógeno (aquellas a las que les han extraído el útero por otras razones) por hasta cinco años parecen tener un riesgo ligeramente menor de padecer cáncer de mama.

Anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas). Algunos estudios sugieren que los anticonceptivos orales aumentan levemente el riesgo de padecer cáncer de mama, mientras que otros no han mostrado relación entre el uso de anticonceptivos orales y el desarrollo de cáncer de mama. Este tema aún es objeto de investigación.

Raza y origen étnico. El cáncer de mama es el diagnóstico de cáncer más común en las mujeres, a excepción del cáncer de piel, independientemente de su raza. En general, las mujeres de raza blanca son más propensas a desarrollar cáncer de mama, aunque la enfermedad se diagnostica con más frecuencia en mujeres jóvenes de raza negra que en mujeres jóvenes de raza blanca. Si bien las mujeres blancas tienen más posibilidades de desarrollar cáncer de mama, las mujeres negras son más propensas a morir a causa de la enfermedad. Aún no están claros los motivos para las diferencias en la supervivencia y probablemente se vinculen con factores socioeconómicos y biológicos. Las mujeres de herencia judía ashkenazi también tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama debido a que son más propensas a tener mutaciones genéticas de BRCA. Es menos común que se diagnostique el cáncer de mama en mujeres hispánicas, isleñas asiáticas o del Pacífico y en mujeres nativas indias de América del Norte y de Alaska. Tanto las mujeres de raza negra como las hispánicas son más propensas a recibir un diagnóstico de tumores más grandes y de cáncer en una fase más avanzada que las mujeres de raza blanca. Los diagnósticos de cáncer de mama han aumentado en la segunda generación de mujeres isleñas asiáticas y del Pacífico e hispánicas, por razones aún desconocidas, pero probablemente relacionadas con los cambios en la dieta y el estilo de vida.

Hiperplasia atípica de la mama. Este diagnóstico aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama en el futuro y se caracteriza por la presencia de células anormales, pero no cancerosas, que se encuentran en una biopsia de mamas.

LCIS. Como se explica en la sección Panorama general, este diagnóstico hace referencia a las células anormales presentes en los lobulillos o en las glándulas mamarias. El LCIS en una mama aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama invasivo (el cáncer que se disemina hacia los tejidos circundantes) en cualquiera de las mamas en el futuro. Si se encuentra el LCIS durante una biopsia (consulte Diagnóstico), se puede extraer para controlar en busca de otros cambios y se puede recomendar un tratamiento adicional. Consulte a su médico sobre la mejor manera de controlar esta enfermedad.

Factores del estilo de vida. Al igual que con otros tipos de cáncer, los estudios continúan mostrando que diversos factores del estilo de vida pueden contribuir al desarrollo de cáncer de mama.

  • Peso. Estudios recientes han demostrado que las mujeres posmenopáusicas que tienen sobrepeso o son obesas poseen un mayor riesgo de padecer cáncer de mama y de volver a tener cáncer después del tratamiento.
  • Actividad física. El aumento de la actividad física se asocia con la reducción del riesgo de desarrollar cáncer de mama y con un riesgo menor de volver a tener cáncer después del tratamiento. La actividad física regular puede proteger a las mujeres del cáncer de mama ayudándolas a mantener un peso corporal saludable, disminuyendo los niveles hormonales o provocando cambios en el metabolismo o los factores inmunológicos de una mujer.
  • Alcohol. La investigación actual sugiere que beber más de uno o dos vasos de bebidas alcohólicas (lo que incluye cerveza, vino y bebidas espirituosas) por día aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama, así como también el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer después del tratamiento.
  • Alimentación. No hay una investigación confiable que confirme que comer o evitar determinados alimentos reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama o de que el cáncer vuelva a aparecer después del tratamiento. Sin embargo, comer más frutas y verduras y menos grasas animales se asocia con muchos beneficios para la salud.

Radiación. Las dosis altas de radiación ionizante (por ejemplo, proveniente de radiografías o cabinas de bronceado) pueden aumentar el riesgo de la mujer de padecer cáncer de mama. La radiación en el pecho a una edad temprana, como la que se suministra para el tratamiento de cáncer infantil, también aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Sin embargo, la cantidad mínima de radiación que recibe una mujer durante la mamografía anual no se ha asociado con un aumento del riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Densidad de la mama El tejido mamario denso puede dificultar la detección de tumores en las pruebas de imágenes estándar, como una mamografía (consulte Diagnóstico). La densidad de la mama puede deberse a mayores niveles de estrógeno más que a un factor de riesgo particular y, por lo general, se reduce con la edad. Los investigadores están evaluando si reducir la densidad de la mama también podría reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Comprender los riesgos de desarrollar cáncer de mama

Se han creado diversas herramientas de evaluación del riesgo de cáncer de mama para ayudar a que una mujer calcule sus probabilidades de padecer cáncer de mama. La herramienta mejor estudiada es el modelo de Gail (www.cancer.gov/bcrisktool). Después de introducir determinada información personal y familiar, que incluye su raza/etnia, la herramienta proporciona un cálculo a los cinco años y de por vida del riesgo de desarrollar cáncer de mama invasivo. Debido a que sólo solicita información sobre el cáncer de mama en miembros de la familia de primer grado (madre, hermana) y no incluye las edades en el momento del diagnóstico, la herramienta es más adecuada para calcular el riesgo en mujeres que no tienen un gran riesgo de cáncer de mama hereditario. Es posible que, para algunas mujeres, otras formas de determinar el riesgo de desarrollar cáncer de mama sean más apropiadas. Es importante que hable con su médico acerca de cómo determinar su riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Cáncer de mama - Prevención

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Ninguna intervención tiene una garantía del 100 % de prevenir la aparición del cáncer de mama. Sin embargo, según los factores de riesgo de cada mujer, existen opciones para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

  • En las mujeres que tienen mutaciones del BRCA1 o BRCA2 se puede considerar la posibilidad de realizarse una mastectomía profiláctica (extirpación preventiva de las mamas). Esto parece reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama en al menos un 95 %. Estas mujeres también pueden considerar una salpingo ooforectomía profiláctica (extirpación preventiva de los ovarios y de las trompas de Falopio), que puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de ovario, así como también cáncer de mama al detener la producción de estrógeno en los ovarios.
  • Las mujeres que corren un riesgo más alto de lo normal de desarrollar cáncer de mama tal vez puedan considerar la quimioterapia preventiva (el uso de medicamentos para reducir el riesgo de cáncer de mama). Existen dos medicamentos aprobados para reducir el riesgo de cáncer de mama: tamoxifeno (Nolvadex, Soltamox) y raloxifeno (Evista). Estos medicamentos se llaman moduladores selectivos de los receptores de estrógeno (selective estrogen receptor modulator, SERM). Un SERM es un medicamento que bloquea los receptores de estrógeno en algunos tejidos y no en otros. Tanto las mujeres posmenopáusicas como las premenopáusicas pueden tomar tamoxifeno, pero el raloxifeno está aprobado solamente para mujeres posmenopáusicas. Cada fármaco también produce efectos secundarios diferentes. Consulte con su médico si la quimioprevención para el cáncer de mama puede ser beneficiosa en su caso. Se están investigando otros medicamentos para ayudar a prevenir el cáncer de mama, incluso inhibidores de la aromatasa y estatinas. Lea más acerca de los medicamentos para reducir el riesgo de cáncer de mama (en inglés).
  • Entre otras maneras de reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama se incluyen realizar actividad física con regularidad, mantener un peso normal y limitar el consumo de alcohol. Conozca sobre más opciones de estilos de vida que puedan ayudar a reducir el riesgo de cáncer de mama (en inglés).

Pautas de detección

La mamografía (en inglés) es la mejor herramienta de la que disponen los médicos para detectar el cáncer de mama en mujeres sanas, ya que se ha demostrado que reduce la mortalidad por cáncer de mama. Como cualquier examen médico, la mamografía implica riesgos, como las pruebas adicionales y la ansiedad en el caso de que la prueba muestre erróneamente un posible tumor; esto se denomina un falso positivo. En ocasiones (hasta el 10 % al 15 % de las veces) una mamografía puede no detectar un cáncer; esto se denomina un resultado falso negativo. La mamografía digital puede detectar mejor el cáncer, especialmente en mujeres con mamas densas.

Diferentes organizaciones han analizado las evidencias, los riesgos y los beneficios en torno a la mamografía y han llegado a diferentes conclusiones respecto de los programas de detección:

  • El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. (U.S. Preventive Services Task Force, USPSTF) recomienda que las mujeres de 50 a 74 años se sometan a una mamografía cada dos años. Aconsejan considerar la mamografía en mujeres de 40 a 49 años después de haber evaluado los riesgos y beneficios de esta prueba con un médico.
  • La Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society, ACS) recomienda una mamografía por año a partir de los 40 años.

Todas las mujeres deben hablar con sus médicos sobre la mamografía y decidir un programa de detección adecuado. Para las mujeres con un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mama se pueden recomendar exámenes de detección a una edad más temprana o con más frecuencia que en los programas anteriormente mencionados.

El USPSTF y la ACS también difieren en sus recomendaciones para el examen clínico de mamas. El USPSTF recomienda un examen clínico de mamas junto con la mamografía. La ACS recomienda un examen clínico de mamas cada uno a tres años hasta los 40 años, luego anualmente.

Finalmente, aunque no se ha demostrado que el autoexamen de mamas disminuya la mortalidad por cáncer de mama, es importante que las mujeres conozcan bien sus mamas para así poder advertir cualquier cambio e informarlo a su médico. Algunas veces un cáncer que está creciendo más rápidamente se puede detectar con exámenes de las mamas entre las mamografías regulares.

Las otras formas de examinar las mamas, tales como el ultrasonido o la resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI), no se utilizan regularmente para detectar el cáncer de mama. Sin embargo, pueden ser útiles para las mujeres que tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mama o cuando se detecta un cambio anormal durante el examen. Según la ACS, las mujeres con riesgo elevado de cáncer de mama (por ejemplo, aquellas con mutaciones de los genes BRCA, con fuertes antecedentes familiares de cáncer de mama o cambios precancerosos en una biopsia) deberían someterse a una MRI junto con una mamografía, aunque no necesariamente al mismo tiempo. La MRI puede ser mejor que la mamografía y el ultrasonido para hallar un bulto pequeño en la mama, especialmente en el caso de las mujeres que tienen tejido mamario muy denso. Sin embargo, una MRI tiene un índice más alto de resultados falso positivo de la prueba, lo que puede significar más biopsias, cirugías y otras pruebas. Además, la MRI no muestra calcificaciones (pequeño depósito de calcio que habitualmente se detecta en una radiografía), que podrían indicar cáncer de mama in situ (DCIS).

El ultrasonido o una MRI también pueden usarse en mujeres en las que se observa un cambio sospechoso en la mama durante un examen físico o una mamografía. Si se detectan cambios sospechosos durante el examen físico es necesario realizar más exámenes, incluso si la mamografía resulta normal. Se alienta a las mujeres a hablar con sus médicos acerca del método de detección recomendado para ellas y con qué frecuencia es necesario hacerlo.

Cáncer de mama - Síntomas y signos

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Las mujeres con cáncer de mama pueden experimentar síntomas o anormalidades en las mamas, pero muchas mujeres no presentan nada de esto en el momento del diagnóstico. Muchas veces, los signos o síntomas en las mamas pueden estar causados por otra afección que no sea cáncer. Si a usted le preocupa un signo o síntoma, hable con su médico.           

Los signos y los síntomas que se deben analizar con el médico incluyen:

  • Los nódulos que se palpan como un nudo firme (muchas mujeres habitualmente tienen mamas llenas de nódulos) o un engrosamiento de la mama o debajo del brazo
  • Cualquier cambio en el tamaño o la forma de la mama
  • Sensibilidad, secreción (puede suceder de repente, contener sangre o producirse solamente en una mama) o cambios físicos en el pezón (como el pezón invertido o una llaga persistente)
  • Irritación o cambios en la piel, como rugosidades, hoyuelos, escamosidad o nuevos pliegues
  • Mamas enrojecidas, hinchadas y tibias al tacto, con una erupción cutánea que asemeja la piel de una naranja o sin ella (llamada peau d'orange)
  • Dolor en la mama (generalmente no es un síntoma de cáncer de mama, pero debe comunicarse al médico) o, en particular, dolor en la mama que no desaparece

Su médico le hará preguntas sobre los síntomas que usted experimenta para ayudarlo a determinar la causa del problema, lo que ayudará a su médico a determinar qué pruebas se necesitan para hacer un diagnóstico. Las preguntas pueden incluir el tiempo que hace que tiene los síntomas y con qué frecuencia.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas y los efectos secundarios sigue siendo un aspecto importante de la atención y el tratamiento del cáncer. Esto también puede recibir el nombre de manejo de los síntomas, atención médica de apoyo o cuidados paliativos. Recuerde hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Cáncer de mama - Diagnóstico

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Los médicos utilizan varias pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si se ha diseminado a otras partes del cuerpo más allá de la mama. Algunas pruebas también pueden ayudar al médico a elegir el tratamiento que posiblemente sea el más eficaz. Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia (extirpación de una pequeña cantidad de tejido para examinarlo bajo un microscopio) es la única manera de obtener un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas por imágenes se pueden usar para averiguar si el cáncer ha hecho metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • edad y estado médico
  • tipo de cáncer que se sospecha
  • gravedad de los síntomas
  • resultados de pruebas anteriores

Por lo general, el diagnóstico de cáncer de mama comienza cuando una mujer o su médico descubren un bulto o una calcificación anormal mediante una mamografía o una anomalía en la mama mediante un examen clínico o un autoexamen. Pueden realizarse varias pruebas para confirmar un diagnóstico de cáncer de mama.

Las siguientes pruebas podrían usarse para diagnosticar el cáncer de mama o para realizar un seguimiento después de diagnosticado el cáncer. No se realizan todas estas pruebas en todas las personas, y algunas pruebas por imágenes no son recomendables si no hay signos de que el cáncer se ha diseminado.

Pruebas por imágenes

Mamografía de diagnóstico (en inglés). La mamografía de diagnóstico es similar a la mamografía de detección, la única diferencia está en que en la primera se toman más imágenes de la mama y, por lo general, se utiliza cuando la mujer experimenta signos, como secreción del pezón o un nuevo nódulo. La mamografía de diagnóstico también puede utilizarse si en una mamografía de detección se encuentra algo sospechoso.

Ultrasonido (en inglés). El ultrasonido usa ondas de sonido de alta frecuencia para producir imágenes del tejido mamario. Un ultrasonido puede distinguir entre una masa sólida, que puede ser cáncer, y un quiste lleno de líquido, que habitualmente no es canceroso. Los ultrasonidos no se utilizan para los exámenes de detección.

MRI (en inglés). La MRI utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para crear una imagen más clara de la mama. Se puede realizar una MRI de la mama una vez que a una mujer se le haya diagnosticado cáncer, para controlar la otra mama o para determinar cuánto ha crecido la enfermedad en toda la mama. También se puede realizar para la detección, particularmente junto con una mamografía en algunas mujeres con un alto riesgo de desarrollar cáncer de mama (consulte Prevención).

Pruebas con procedimientos quirúrgicos

Biopsia (en inglés). Una biopsia es la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo la biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. El patólogo analiza la muestra que se extrajo durante la biopsia. Existen diferentes tipos de biopsias, que se clasifican según la técnica o el tamaño de la aguja utilizada para obtener la muestra de tejido.

  • En la biopsia por aspiración con aguja fina, se utiliza una aguja pequeña para extraer una muestra pequeña de células.
  • Una biopsia profunda con aguja utiliza una aguja más grande para extraer una muestra más grande de tejido. Habitualmente, es la técnica de biopsia preferida para determinar si el hallazgo de un examen físico o una prueba por imágenes es cáncer. Una biopsia asistida por vacío extrae diversos núcleos grandes de tejido. La anestesia local (medicamento para bloquear la conciencia del dolor) se utiliza para disminuir el malestar del paciente.
  • La biopsia guiada por imágenes se utiliza cuando no se puede palpar un nódulo diferenciado pero se observa una anomalía en una imagen radiológica, como una mamografía. Durante este procedimiento, se guía una aguja hacia el lugar necesario con la ayuda de una mamografía, un ultrasonido o una MRI. Una biopsia estereotáctica se realiza con la mamografía como guía para orientar la aguja. Se puede colocar un clip metálico pequeño en la mama para marcar el lugar de la biopsia, en caso de que el tejido sea canceroso y se necesite cirugía adicional. Una biopsia guiada por imágenes puede realizarse mediante una biopsia asistida por vacío (ver arriba), profunda con aguja o con aguja fina, según la cantidad de tejido que deba extraerse. Las pruebas de imágenes también se pueden utilizar para ayudar a hacer una biopsia en un nódulo que se puede palpar para ayudar a encontrar la mejor ubicación.
  • La biopsia quirúrgica extrae la cantidad más grande de tejido. Esta biopsia puede ser por incisión (extracción de parte del nódulo) o por escisión (extracción de todo el nódulo). Dado que es mejor hacer la cirugía solo después de que se ha realizado el diagnóstico de cáncer, en general no se recomienda una biopsia quirúrgica como método de diagnóstico. Con mayor frecuencia, se recomiendan las biopsias profundas no quirúrgicas para diagnosticar el cáncer de mama. Esto significa que se necesita solo un procedimiento quirúrgico para extirpar el tumor y tomar muestras de los ganglios linfáticos.

Si se diagnostica cáncer, se requiere una cirugía para eliminar el cáncer de la mama y detectar la presencia de cáncer en los ganglios linfáticos (denominada biopsia de ganglio linfático centinela; consulte Tratamiento), aunque primero se puede suministrar el tratamiento (llamado terapia neoadyuvante; consulte Tratamiento). El objetivo es lograr márgenes quirúrgicos limpios (sin células cancerosas en el borde del tejido extraído durante la cirugía). Si se encuentra cáncer en los ganglios linfáticos, se identifica como cáncer de mama con ganglios linfáticos positivos (o para que sea más breve, ganglios positivos); si los ganglios linfáticos no muestran cáncer, se identifica como cáncer de mama con ganglios linfáticos negativos (o para que sea más breve, ganglios negativos). En Determinación del estadio, se incluye información adicional sobre la evaluación de los ganglios linfáticos.

Características del tumor. El examen microscópico del tumor determina su tipo (invasivo o in situ, ductal o lobular), su grado (la diferencia que presentan las células cancerosas de las células sanas) y si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos. También se examinan los márgenes (bordes) del tumor, y se mide la distancia con respecto al tumor.

Pruebas moleculares del tumor

Su médico puede recomendar la realización de análisis de laboratorio en una muestra del tumor para identificar los genes específicos, las proteínas y otros factores que son específicos del tumor. Los resultados de estos análisis ayudarán a su médico a recomendarle un tratamiento.

Pruebas para receptor de estrógeno (estrogen receptor, ER) y receptor de progesterona (progesterone receptor, PR). Las células del cáncer de mama que tienen estos receptores dependen de las hormonas estrógeno o progesterona para su proliferación. La presencia de estos receptores ayuda a determinar tanto el riesgo de recurrencia del paciente como el tipo de tratamiento que será más conveniente para evitar la recurrencia. Generalmente, la terapia hormonal (consulte Tratamiento) funciona bien para los tumores ER positivos o PR positivos pero la quimioterapia también se utiliza en situaciones específicas. Aproximadamente del 75 % al 80 % de los casos de cáncer de mama presentan receptores de estrógeno o progesterona. Obtenga información sobre las recomendaciones de la ASCO y del Colegio Estadounidense de Patólogos (College of American Pathologists, CAP) para las pruebas de ER y PR para el cáncer de mama (en inglés).

Pruebas de HER2. Alrededor del 20 % al 25 % del cáncer de mama tiene un aumento en el número de copias de un gen llamado receptor del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2). Esto se llama cáncer HER2 positivo. Este gen produce una proteína que se encuentra en las células cancerosas y es importante en el crecimiento de las células del tumor; estos tipos de cánceres, por lo general, crecen más rápidamente. Saber el estado HER2 de un cáncer ayuda a determinar si un cierto tipo de medicamento, tal como el trastuzumab (Herceptin), el lapatinib (Tykerb), el pertuzumab (Perjeta) o el trastuzumab emtansine (TDM-1) pueden ayudar a tratar el cáncer. Además, alrededor del 50 % de los tumores HER2 positivos también tienen otros receptores hormonales positivos y se pueden beneficiar con ambos tipos de terapia. Lea las recomendaciones de la ASCO y del CAP acerca de la prueba del HER2 en el cáncer de mama (en inglés).

Si el tumor de una persona no contiene ER, PR ni HER2, se dice que el tumor es triple negativo. Los cánceres de mama triple negativo constituyen aproximadamente el 15 % de los cánceres de mama invasivos y son el tipo más común diagnosticado en las mujeres con mutaciones en el BRCA1. Este tipo de cáncer de mama en general crece y se disemina más rápidamente. El cáncer de mama triple negativo parece ser más común entre las mujeres más jóvenes y particularmente entre las mujeres de raza negra más jóvenes.

Ki67. Se puede medir la rapidez con que una célula se divide en dos células (llamado proliferación del tumor) en una muestra del tumor y se conoce como Ki67 o MIB1. El buen funcionamiento de la quimioterapia para tratar un tumor ha sido asociado con la rapidez con que las células del tumor crecen y se dividen. La quimioterapia parece funcionar mejor para las células de los tumores que crecen más rápidamente y la terapia hormonal suele funcionar mejor para los cánceres de crecimiento más lento. Ki67 no se utiliza en muchos hospitales porque los resultados dependen de los laboratorios que realizan las pruebas y de cómo las hacen. Sin embargo, ha habido interés en estandarizar los métodos de prueba, por lo que medir la proliferación del tumor es cada vez más común.

Prueba genética del tumor. Las pruebas que examinan la biología del tumor, comúnmente se usan para conocer más acerca del cáncer de mama de una mujer, particularmente para los cánceres que no se han diseminado a otros órganos. Las pruebas que siguen examinan los genes en la muestra del tumor (no los genes heredados de una persona) para ayudar a predecir el riesgo de la recurrencia del cáncer y a elegir el tratamiento. Se realizan, por lo general, después de una cirugía (consulte Tratamiento). Una persona que tiene un mayor riesgo de recurrencia probablemente necesite quimioterapia, mientras que una persona con menor riesgo de recurrencia puede, posiblemente, evitar estos tratamientos y sus posibles efectos secundarios. Hable con su médico para obtener más información sobre las pruebas genéticas y sobre cómo los resultados podrían afectar su plan de tratamiento.

  • Oncotype Dx™ (el puntaje de recurrencia) es una prueba que evalúa 16 genes relacionados con el cáncer y cinco genes de referencia para calcular el riesgo de recurrencia a distancia (reaparición del cáncer en un lugar que no sea la mama) dentro de los diez años después del diagnóstico en mujeres con cáncer de mama positivo para ER, en estadio I o II (consulte Determinación del estadio) o con resultado negativo en ganglios, que recibieron tratamiento solamente con terapia hormonal. Se utiliza principalmente como ayuda para decidir si se debe agregar quimioterapia al tratamiento de una persona. Las últimas investigaciones sugieren que esta prueba podría ser útil para decidir sobre el uso de la quimioterapia en algunas situaciones de la enfermedad con nodo positivo.
  • Mammaprint™ es otra prueba similar que utiliza la información de 70 genes para predecir el riesgo de reaparición en el cáncer de mama de bajo riesgo, de estadio temprano. Está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los Estados Unidos para estimar el riesgo de recurrencia en el cáncer de mama de estadio temprano pero no se ha estudiado específicamente como una manera de predecir si la quimioterapia funcionará.

Análisis de sangre.

El médico también podría necesitar hacer varios tipos de análisis de sangre (en inglés) para obtener más información sobre el cáncer.

Química sérica. Estas pruebas se realizan con frecuencia para evaluar los electrolitos en la sangre (los minerales del cuerpo, como el potasio y el calcio) y las enzimas (proteínas especializadas) que pueden ser anormales si el cáncer se ha diseminado. Sin embargo, es importante señalar que muchas afecciones no cancerosas pueden causar variaciones en estas pruebas y que no son específicas del cáncer.

  • La fosfatasa alcalina es una enzima que puede asociarse con la enfermedad que se ha diseminado al hígado, los huesos o los conductos biliares.
  • Los niveles de calcio en la sangre pueden ser elevados si el cáncer se ha diseminado a los huesos.
  • El recuento total de bilirrubina y las enzimas alanina aminotransferasa (ALT) y aspartato aminotransferasa (AST) evalúan la función del hígado. Los niveles altos de cualquiera de estas sustancias pueden indicar daño hepático, una señal de que es posible que el cáncer se haya diseminado hacia ese órgano.

Pruebas de marcadores tumorales en la sangre. Un marcador tumoral sérico (también denominado biomarcador) son proteínas presentes en la sangre de una persona, que pueden asociarse con el cáncer. La presencia de altos niveles de un marcador tumoral sérico puede deberse al cáncer o a un trastorno no canceroso. Las pruebas de marcadores tumorales no suelen recomendarse para el cáncer de mama de estadio temprano (y los marcadores normalmente no son altos) pero pueden ser útiles para controlar la enfermedad recurrente o metastásica. Obtenga más información sobre los marcadores tumorales para el cáncer de mama (en inglés). 

Pruebas adicionales

El médico puede recomendar pruebas adicionales (según la historia clínica del paciente, los síntomas, el crecimiento de la enfermedad en la mama y en los ganglios linfáticos y los resultados del examen físico) para evaluar el estadio del cáncer. Para obtener más información, lea Determinación del estadio. Algunas de estas pruebas no pueden realizarse hasta después de la cirugía. En general, estas pruebas se recomiendan solamente para los pacientes con un estadio más avanzado de la enfermedad.

  • Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. Puede usarse una radiografía de tórax para determinar si el cáncer se ha diseminado de la mama al pulmón.
  • Se puede utilizar un centellograma óseo (en inglés) para buscar metástasis en los huesos. La gammagrafía ósea utiliza un marcador radiactivo para observar el interior de los huesos. El marcador se inyecta en la vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se lo detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, los huesos sanos aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las que produce el cáncer, aparecen de color oscuro. Algunos tipos de cáncer pueden no aparecer en el centellograma óseo.
  • Una tomografía computada y una tomografía axial computada (computed tomograph, CT o computed axial tomography, CAT; en inglés) se pueden utilizar para buscar tumores en los órganos fuera de la mama, como ser el pulmón, el hígado, los huesos y los ganglios linfáticos. La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A veces se inyecta un medio de contraste en una vena para obtener mejores detalles.
  • Una tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET; en inglés) puede usarse para determinar si el cáncer se ha diseminado a otros órganos fuera de la mama. La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de azúcar radiactiva (glucosa). Esta sustancia es absorbida principalmente por los órganos y los tejidos que más energía utilizan. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa (llamado metabólicamente activo), este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, un escáner detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. Una combinación de una PET y una CT (en inglés) se puede utilizar también para comprender mejor si las áreas metabólicamente activas pueden ser cáncer.

Obtenga más información sobre qué esperar al realizarse pruebas comunes, procedimientos y estudios por imágenes.

Después de realizadas estas pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como estadificación. Obtenga más información sobre los primeros pasos a seguir después de un diagnóstico de cáncer (en inglés).

Cáncer de mama - Estadificación

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2013

La determinación del estadio es un modo de describir dónde se encuentra el cáncer, cuánto ha crecido, si se ha diseminado y hacia dónde. Los médicos utilizan exámenes de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que la determinación del estadio no se logra hasta que se hayan realizado todos los exámenes. El conocimiento del estadio le permite al médico decidir cuál es el mejor tratamiento y predecir el pronóstico del paciente (posibilidad de recuperación). Hay diferentes descripciones de los estadios para distintos tipos de cáncer.

La herramienta más comúnmente utilizada por los médicos para describir el estadio es el sistema TNM. Este sistema evalúa tres factores: el tamaño del tumor en sí, la presencia de cáncer en los ganglios linfáticos adonde se dirigen primero las células cancerosas y si el tumor se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. En el cáncer de mama existen cinco estadios: estadio 0 (cero), que es carcinoma ductal in situ no invasivo (DCIS), y los estadios I a IV (uno a cuatro), que representan cáncer de mama invasivo. El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan, junto con el paciente, planificar los mejores tratamientos.

TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (node, N) y metástasis (M). Los médicos tienen en cuenta estos tres factores para determinar el estadio del cáncer:

  • ¿Qué tamaño tiene el tumor primario y dónde está ubicado? (Tumor, T)
  • ¿El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? (Ganglio, N)
  • ¿El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo? (Metástasis, M)

Hay dos tipos de estadificación en el TNM para el cáncer de mama. En primer lugar, el estadio clínico está basado en los resultados de las pruebas que se realizan antes de la cirugía, como un examen físico, radiografías, tomografías computarizadas e imágenes por resonancia magnética (MRI). Luego, se asigna el estadio patológico de acuerdo con la información que se obtiene durante la cirugía, más los resultados de laboratorio (patología) del tejido mamario y los ganglios linfáticos extirpados durante la cirugía. En general, se determina varios días después de la cirugía, cuando están listos los resultados de las pruebas del tumor y los ganglios linfáticos. En general, se otorga más importancia al estadio patológico que al estadio clínico.

Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Algunos estadios se dividen en grupos más pequeños que permiten describir el tumor con aún más detalle.

TX: No se puede evaluar el tumor primario.

T0: No hay evidencia de cáncer en la mama.

Tis: Se refiere al carcinoma (cáncer) in situ. El cáncer se limita a los conductos o los lobulillos del tejido mamario y no se ha diseminado al tejido circundante de la mama. Hay tres tipos de carcinoma de mama in situ:

Tis (DCIS): El carcinoma ductal in situ (DCIS) es un cáncer no invasivo, pero si no se lo extirpa, más adelante puede avanzar a un cáncer de mama invasivo. DCIS significa que se han encontrado células cancerosas en los conductos mamarios y que estas no se han diseminado más allá de la capa de tejido donde se originaron.

Tis (LCIS): El carcinoma lobular in situ (LCIS) describe las células anormales que se encuentran en los lobulillos o las glándulas de la mama. El LCIS no es cáncer, pero aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama invasivo.

Tis (enfermedad de Paget): La enfermedad de Paget del pezón es una forma rara de cáncer de mama precoz, no invasivo, que se limita a las células cutáneas del pezón. En algunos casos, la enfermedad de Paget está asociada con un cáncer de mama invasivo subyacente. Si también hay un cáncer de mama invasivo, se la clasifica en función del estadio del tumor invasivo.

T1: La parte invasiva del tumor en la mama mide 20 milímetros (mm) o menos en su dimensión más ancha (un poco menos que una pulgada). Este estadio se divide, entonces, en tres subestadios según el tamaño del tumor, llamado T1a (el tumor mide más de 1 mm y hasta 5 mm o menos), T1b (el tumor mide más de 5 mm y hasta 10 mm o menos) y T1c (el tumor mide más de 10 mm y hasta 20 mm o menos).

T2: La parte invasiva del tumor mide más de 20 mm pero menos de 50 mm.

T3: La parte invasiva del tumor mide más de 50 mm.

T4: El tumor se ha extendido a la pared torácica (llamado T4a) o la piel (llamado T4b). Si hay signos de ambos casos, se llama T4c, y el cáncer de mama inflamatorio (en inglés) se denomina T4d.

Ganglio. La “N” en el sistema TNM corresponde a la abreviación para ganglio linfático. Los ganglios linfáticos ubicados debajo del brazo, arriba y debajo de las clavículas y debajo del esternón se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes. Como se explica anteriormente, si el médico evalúa los ganglios linfáticos antes de la cirugía, basándose en otras pruebas o un examen físico, se coloca una letra “c” (por estadio “clínico”) delante de la “N”. Si el médico evalúa los ganglios linfáticos después de la cirugía, lo que constituye una evaluación más exacta, se agrega una letra “p” (por estadio “patológico”) delante de la “N”. La información a continuación describe los estadios patológicos.

NX:
No se pueden evaluar los ganglios linfáticos.

N0: No se encontró presencia de cáncer en los ganglios linfáticos.

N0(i+): Cuando en un ganglio linfático se encuentran depósitos muy pequeños de células tumorales “aisladas” (menos de 0.2 mm o menos de 200 células), los ganglios siguen llamándose N0, pero se agrega una “i+” después de la denominación.

N1mic: El cáncer de los ganglios linfáticos mide más de 0.2 mm pero menos de 2 mm (microscópico).

N1: El cáncer se ha diseminado a un número de uno a tres ganglios linfáticos axilares (debajo del brazo). Esta categoría puede incluir ganglios linfáticos mamarios internos positivos (ubicados debajo del esternón), si se los detecta durante un procedimiento de ganglios linfáticos centinela y no mediante otras evaluaciones clínicas.

N2: El cáncer se ha diseminado a un número de cuatro a nueve ganglios linfáticos debajo del brazo (lo que se llama N2a) o a ganglios linfáticos mamarios internos clínicamente apreciables (ganglios linfáticos debajo del esternón, sobre la parte interna del tórax, lo que se llama N2b) sin diseminación a los ganglios axilares.

N3: El cáncer se ha diseminado a 10 o más ganglios linfáticos debajo del brazo o a los ganglios linfáticos infraclaviculares (debajo de la clavícula); esto se denomina N3a. O bien, el cáncer se ha diseminado a los ganglios mamarios internos con compromiso de ganglios axilares (N3b) o a los ganglios linfáticos supraclaviculares (ubicados por encima de la clavícula) (N3c).

Si hay presencia de cáncer en los ganglios linfáticos, saber cuántos ganglios están comprometidos y dónde se encuentran, ayuda a los médicos a planificar el tratamiento. El patólogo puede determinar el número de ganglios linfáticos axilares que presentan cáncer después de que son extirpados durante la cirugía. Es poco frecuente que se extirpen los ganglios linfáticos supraclaviculares o mamarios internos al momento de la cirugía. Si se detecta cáncer en estos ganglios linfáticos, se utiliza un tratamiento que no sea una cirugía, como la radioterapia, la quimioterapia y la terapia hormonal para controlar la enfermedad.

Metástasis a distancia. La “M” en la abreviatura del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

MX: No se puede evaluar la diseminación a distancia.

M0: La enfermedad no se metastatizó.

M0 (i+): No hay evidencia clínica ni radiográfica de metástasis a distancia, pero se encuentra evidencia microscópica de células tumorales en la sangre, la médula ósea u otros ganglios linfáticos de un tamaño de hasta 0.2 mm en un paciente sin otra evidencia de metástasis.

M1: Hay evidencia de metástasis en otra parte del cuerpo (las células del cáncer de mama que crecen en otros órganos).

Agrupación de los estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M.

Estadio 0: El estadio cero (0) describe una enfermedad que se limita a los conductos y lobulillos del tejido mamario y que no se ha diseminado al tejido circundante de la mama. También se denomina cáncer no invasivo (Tis, N0, M0).

Estadio IA: El tumor es pequeño, invasivo y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos (T1, N0, M0).

Estadio IB: El tumor está confinado a los conductos y lobulillos del tejido mamario y no se ha diseminado al tejido circundante de la mama o mide menos de 20 mm y se observa diseminación microscópica a los ganglios linfáticos (T0 o T1, N1mic, M0).

Estadio IIA: Cualquiera de estas condiciones:

  • No hay evidencia de un tumor en la mama, pero el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos axilares aunque no a zonas distantes del cuerpo (T0, N1, M0).
  • El tumor mide 20 mm o menos y se ha diseminado a los ganglios linfáticos axilares (T1, N1, M0).
  • El tumor mide más de 20 mm pero menos de 50 mm y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos axilares (T2, N0, M0).

Estadio IIB: Cualquiera de estas condiciones:

  • El tumor mide más de 20 mm pero menos de 50 mm y se ha diseminado a un número de uno a tres ganglios linfáticos axilares (T2, N1, M0).
  • El tumor mide más de 50 mm pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos axilares (T3, N0, M0).

Estadio IIIA: Un cáncer de cualquier tamaño que se ha diseminado a un número de cuatro a nueve ganglios linfáticos axilares, pero no a otras partes del cuerpo (T0, T1, T2 o T3, N2, M0). El estadio IIIA también puede ser un tumor mayor de 50 mm que se ha diseminado a un número de uno a tres ganglios linfáticos (T3, N1, M0).

Estadio IIIB: El tumor se ha diseminado a la pared torácica o ha causado hinchazón o ulceración de la mama o se diagnostica como cáncer inflamatorio de mama (en inglés). Puede o no haberse diseminado a los ganglios linfáticos axilares, pero no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (T4; N0, N1 o N2; M0).

Estadio IIIC: Tumor de cualquier tamaño que no se ha diseminado a partes distantes del cuerpo pero se ha diseminado a 10 o más ganglios linfáticos axilares o a los ganglios linfáticos del grupo N3 (cualquier T, N3, M0).

Estadio IV (metastásico): El tumor puede tener cualquier tamaño y se ha diseminado a otros órganos (huesos, pulmones, cerebro, hígado, ganglios linfáticos distantes o la pared torácica [cualquier T, cualquier N, M1]). Se observa diseminación de cáncer metastásico al momento de realizar el primer diagnóstico de cáncer en alrededor del 5 % al 6 % de los casos. Más comúnmente, el cáncer de mama metastásico se encuentra luego de un diagnóstico previo del cáncer de mama de estadio temprano.

Recurrente: El cáncer recurrente es el cáncer que reaparece después del tratamiento y puede ser local o distante o ambos. Si se produce una recurrencia, es posible que sea necesario volver a determinar el estadio del cáncer (llamado redeterminación) mediante el uso del sistema antes mencionado.

Utilizado con permiso de la Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committe on Cancer, AJCC), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es AJCC Cancer Staging Manual Seventh Edition (2010) publicada por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

Cáncer de mama - Tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2013

Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar si un tratamiento nuevo es seguro, efectivo y posiblemente mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos e Investigaciones actuales.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se conoce como equipo multidisciplinario (en inglés).

La biología y el comportamiento del cáncer de mama afectan el tratamiento. Algunos tumores son pequeños pero crecen rápidamente, mientras que otros son grandes y crecen con lentitud. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos:

  • El estadio y el grado del tumor
  • El estado del receptor de hormonas (ER, PR) del tumor y el estado de HER2 (consulte Diagnóstico)
  • La edad de la paciente, su estado de salud general y sus preferencias
  • El estado de la menopausia de la paciente
  • La presencia de mutaciones conocidas en los genes heredados del cáncer de mama (BRCA1 o BRCA2)

Si bien el médico adaptará el tratamiento específicamente para cada paciente y tipo de cáncer de mama, hay algunos pasos generales para tratar el cáncer de mama.

Tanto en el caso de DCIS como en el cáncer de mama invasivo de estadio temprano, los médicos por lo general recomiendan cirugía para extirpar el tumor. A fin de asegurarse de extirpar todo el tumor, el cirujano también extraerá una pequeña área de tejido normal que rodea al tumor. Si bien la cirugía apunta a extraer todo el cáncer visible, pueden quedar células microscópicas, ya sea en la mama o en otra parte. En algunas situaciones, esto significa que se podría necesitar otra cirugía para eliminar las células cancerosas que quedan. Para los tipos de cáncer más grandes o aquellos que crecen más rápidamente, los médicos pueden recomendar el tratamiento con quimioterapia antes de la cirugía (llamada terapia neoadyuvante). La terapia hormonal neoadyuvante también se puede recomendar en otras situaciones específicas.

Después de la cirugía, el siguiente paso en el control del cáncer de mama de estadio temprano consiste en reducir el riesgo de recurrencia y en eliminar cualquier célula cancerosa que haya quedado. Denominamos a esto terapia adyuvante. Las terapias adyuvantes incluyen radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida o terapia hormonal (también llamada terapia endócrina; consulte abajo más información sobre estos tipos de tratamientos). Si se necesita terapia adyuvante depende de la posibilidad de que queden células cancerosas en la mama o en el cuerpo o la posibilidad de que un tratamiento específico funcione para tratar el cáncer. Si bien la terapia adyuvante disminuye el riesgo de recurrencia, no necesariamente lo elimina.

Junto con la determinación del estadio, existen otras herramientas que pueden ayudar a determinar el pronóstico y ayudarlos a usted y a su médico a tomar decisiones acerca de la terapia adyuvante. El sitio web Adjuvant! en línea (www.adjuvantonline.com) es una herramienta a la que su médico puede acceder para interpretar diversos factores para determinar el pronóstico. Este sitio web solo se debe usar con la interpretación de su médico. Además, es posible utilizar otras pruebas que pueden predecir el riesgo de recurrencia para su tumor específico (como Oncotype Dx™ y Mammaprint™; consulte Diagnóstico) para comprender mejor si la quimioterapia puede funcionar.

Cuando no es posible realizar cirugía para extirpar el cáncer, es probable que se utilice quimioterapia, terapia dirigida, radioterapia o terapia hormonal para reducir el cáncer.

El tratamiento del cáncer recurrente y del cáncer metastásico depende de cómo se trató el cáncer en un comienzo y de las características del cáncer antes mencionadas (como los receptores de hormonas ER, PR, HER2 y el estado de Ki67).

A continuación, se presentan descripciones de las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de mama. Obtenga más información acerca de cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y el tejido circundante durante una operación. La cirugía también se utiliza para evaluar los ganglios linfáticos cercanos axilares (debajo del brazo). Un oncólogo cirujano es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer a través de la cirugía. En general, cuanto más pequeño es el tumor, más opciones quirúrgicas tienen los pacientes (en inglés). Los tipos de cirugía incluyen los siguientes:

  • Una tumorectomía consiste en la extirpación del tumor y un pequeño margen de tejido normal “limpio” (sin cáncer) alrededor del tumor. Queda la mayor parte de la mama. En general, para el DCIS y el cáncer invasivo, después de la cirugía, se recomienda radioterapia en el tejido mamario remanente. La tumorectomía también puede llamarse cirugía con conservación de la mama, mastectomía parcial o mastectomía segmental.
  • La mastectomía es la extirpación quirúrgica de toda la mama.

Análisis y extracción del ganglio linfático

Los ganglios linfáticos pueden capturar células cancerosas que se desprendieron del tumor original antes de que fuera extirpado. Es importante determinar si alguno de los ganglios linfáticos cercanos a la mama presenta cáncer.

Biopsia del ganglio linfático centinela. El procedimiento de biopsia del ganglio linfático centinela permite la extirpación de uno o algunos ganglios linfáticos, reservando un procedimiento más grande de disección de los ganglios linfáticos axilares (consulte debajo) para pacientes cuyos ganglios linfáticos centinela presentan cáncer o han tenido evidencia clínica de cáncer en los ganglios linfáticos. El procedimiento en los ganglios linfáticos más pequeños ayuda a los pacientes a reducir el riesgo de linfedema (hinchazón del brazo) y reduce el riesgo del movimiento del brazo y problemas con el rango de movimiento, que son cuestiones de larga duración que pueden afectar seriamente la calidad de vida de una persona. Obtenga más información sobre cómo prevenir el linfedema después del tratamiento del cáncer de mama (en inglés).

En una biopsia del ganglio linfático centinela, el cirujano busca y extirpa el ganglio linfático centinela (en general de uno a tres ganglios) que recibe el drenaje de la mama. Posteriormente, el patólogo examina este ganglio para detectar la presencia de células cancerosas. Para encontrar el ganglio linfático centinela, el cirujano inyecta tinción o un trazador radioactivo en el área del cáncer o circundante al pezón. La tinción o el trazador se traslada a los ganglios linfáticos, llegando primero al ganglio centinela. El cirujano puede encontrar el ganglio cuando cambia de color (si se utiliza tinción) o emite radiación (si se utiliza el trazador).

Las investigaciones han demostrado que, si el ganglio centinela no tiene cáncer, hay una gran probabilidad de que los ganglios linfáticos que quedan tampoco lo tengan y no sea necesaria otra cirugía. Si se observa cáncer en el ganglio linfático centinela, el cirujano podría realizar una disección de los ganglios linfáticos axilares para retirar más ganglios linfáticos y evaluar si presentan cáncer. Esto depende del estadio del cáncer, de las características del tumor y de la cantidad de cáncer que contenga el ganglio linfático centinela. Obtenga más información sobre las recomendaciones de ASCO sobre la biopsia de ganglio linfático centinela (en inglés).

Vaciamiento de ganglios linfáticos axilares. En el vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares, el cirujano extirpa diversos ganglios linfáticos que están debajo del brazo y luego un patólogo los examina para detectar la presencia de células cancerosas. La cantidad de ganglios linfáticos extirpados varía de persona a persona. Las últimas investigaciones han demostrado que es posible que no sea necesario realizar la disección de los ganglios linfáticos axilares en todas las mujeres con cáncer de mama de estadio temprano con cantidades pequeñas de cáncer en los ganglios linfáticos centinela. Las mujeres que se someten a una tumorectomía y a radioterapia y que tienen un tumor más pequeño y no más de dos ganglios linfáticos centinela que presentan cáncer podrían evitar la disección total de los ganglios linfáticos axilares, lo que ayuda a reducir el riesgo de efectos secundarios y no disminuye la supervivencia. Si se detecta cáncer en el ganglio linfático centinela, la necesidad de otras cirugías para extirpar los ganglios linfáticos adicionales varía según la situación específica.

La mayor cantidad de pacientes con cáncer invasivo se someterán a la biopsia de ganglio linfático centinela o al vaciamiento de ganglios linfáticos axilares. Es posible que no se realice una biopsia del ganglio linfático centinela si existe evidencia obvia de cáncer en los ganglios linfáticos antes de la cirugía. En este caso es preferible realizar un vaciamiento total de los ganglios linfáticos axilares. Normalmente, los ganglios linfáticos no se evalúan cuando el cáncer es DCIS, debido a que el riesgo de que el cáncer se haya diseminado es muy bajo. Sin embargo, en pacientes con diagnóstico de DCIS que eligen realizarse o necesitan una mastectomía, el cirujano puede considerar la posibilidad de realizar una biopsia de ganglio centinela. Si se detecta algo de cáncer invasivo con el DCIS en el momento de la mastectomía, lo que puede suceder ocasionalmente, será necesario evaluar los ganglios linfáticos. Una vez extirpado el tejido mamario con una mastectomía, es más difícil encontrar los ganglios linfáticos centinela ya que no es tan evidente dónde inyectar la tinción.

Cirugía reconstructiva (plástica)

Es posible que las mujeres que se someten a una mastectomía deseen contemplar la reconstrucción mamaria, que es la cirugía para reconstruir la mama. La reconstrucción puede realizarse con tejidos de otra parte del cuerpo o con implantes sintéticos. Quizá la mujer pueda realizarse la reconstrucción al mismo tiempo que la mastectomía (reconstrucción inmediata) o más adelante (reconstrucción tardía). Además, la reconstrucción se puede hacer junto con una tumorectomía para mejorar el aspecto de la mama y para lograr la simetría con la otra mama, esto se llama cirugía oncoplástica. Para obtener más información, consulte a su médico. Lea más acerca de la reconstrucción mamaria (en inglés) y qué esperar después de una mastectomía (en inglés).

Prótesis mamarias externas

Una prótesis mamaria externa o molde artificial representa una opción para las mujeres que no planifican hacerse una cirugía reconstructiva o que deciden hacerla más adelante. Las prótesis mamarias pueden ofrecer un calce correcto y una apariencia natural para cada mujer. Lea más acerca de la elección de una prótesis mamaria (en inglés).

Resumen de las opciones de tratamiento quirúrgico

En resumen, las opciones de tratamiento quirúrgico incluyen:

  • Eliminación del cáncer de la mama: Tumorectomía (mastectomía parcial), casi siempre seguida de radioterapia o mastectomía, con o sin reconstrucción inmediata.
  • Evaluación de ganglios linfáticos: Biopsia del ganglio linfático centinela o vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares.

Se alienta a las mujeres a hablar con sus médicos sobre qué opción quirúrgica es la correcta. La cirugía más agresiva (como la mastectomía) no siempre es más conveniente y puede provocar complicaciones adicionales. La combinación de tumorectomía y radioterapia presenta un riesgo más elevado de que el cáncer reaparezca en la misma mama o cerca de ella y nuevos tumores en la mama pero la supervivencia a largo plazo de las mujeres que eligen la tumorectomía es igual que la de aquellas que se someten a una mastectomía. Lea más acerca de la cirugía para tratar el cáncer.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radiooncólogo. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando la radioterapia se administra usando un catéter en el quirófano, se llama braquiterapia. En general, un régimen de radioterapia (plan; ver a continuación) consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado.

Más comúnmente, la radioterapia se administra luego de una tumorectomía y la posterior quimioterapia adyuvante si así se recomienda. Por lo general, se aplica radioterapia diariamente durante un número determinado de semanas a fin de eliminar las células cancerosas que permanecen cerca del sitio del tumor o en cualquier otra parte de la mama. Esto ayuda a disminuir el riesgo de recurrencia en la mama. De hecho, con la cirugía moderna y la radioterapia, los índices de recurrencia en la mama, pueden ser ahora menores al 5 % en los 10 años posteriores al tratamiento y la supervivencia es, por lo general, la misma con una tumorectomía que con una mastectomía.

La radioterapia adyuvante también se recomienda para algunas mujeres después de la mastectomía según la edad del paciente, el tamaño del tumor, el número de ganglios linfáticos cancerosos debajo del brazo y el ancho del tejido normal circundante al tumor extirpado por el cirujano, los receptores de hormonas ER, PR y el estado de HER2 y otros factores.

La radioterapia neoadyuvante es la radioterapia que se aplica antes de la cirugía para disminuir el tamaño de un tumor grande y facilitar su extirpación, aunque esta estrategia raramente se usa.

La radioterapia puede ocasionar efectos secundarios, lo que incluye fatiga, hinchazón de la mama, enrojecimiento o decoloración o hiperpigmentación de la piel y dolor en la piel donde se aplicó la radiación, algunas veces con ampollas o descamación. En raras ocasiones, la radiación puede afectar una pequeña parte del pulmón y causar neumonitis (inflamación del tejido pulmonar relacionada con la radiación). En el pasado, cuando se utilizaban equipos y técnicas de radioterapia antiguos, las mujeres que recibían tratamiento contra el cáncer de mama del lado izquierdo del cuerpo tenían un leve aumento del riesgo de padecer trastornos cardíacos a largo plazo. Ahora, las técnicas modernas pueden evitar que la mayor parte del corazón sufra daños provocados por los efectos de la radiación.

Se encuentran disponibles varios tipos de radioterapia con programas diferentes (consulte a continuación); hable con su médico sobre las ventajas y desventajas de cada opción.

Programa de radioterapia

La radioterapia estándar después de una tumorectomía es la radioterapia con haz externo aplicada a diario durante cinco días por semana (de lunes a viernes) durante cinco a seis semanas. Este programa generalmente incluye radioterapia en toda la mama las primeras cuatro a cinco semanas, seguida de un tratamiento más focalizado en el sitio del tumor en la mama para los tratamientos restantes.

Esta parte focalizada del tratamiento, llamada refuerzo, se realiza de manera rutinaria para mujeres con cáncer de mama invasivo a fin de reducir el riesgo de una recurrencia en la mama. Las mujeres con DCIS también pueden recibir el refuerzo. Sin embargo, para las mujeres con bajo riesgo de recurrencia, el refuerzo puede ser opcional. Es importante analizar este enfoque de tratamiento con su médico.

Si hay evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos axilares, es posible que también se aplique radioterapia en los ganglios linfáticos del cuello o la axila cerca de la mama o la pared torácica. Habitualmente, las pacientes que se someten a una mastectomía no requieren radioterapia. Sin embargo, los médicos aún pueden recomendar la radioterapia después de una mastectomía a las pacientes con tumores más grandes, cáncer en los ganglios linfáticos o para aquellas a quienes se les han extirpado los ganglios linfáticos, el cáncer se ha diseminado a la piel o la pared torácica, así como también otras razones. La radioterapia se aplica en la pared torácica por cinco días (de lunes a viernes) durante cinco a seis semanas.

Se ha observado un interés cada vez mayor en regímenes de radiación más recientes para reducir la duración del tratamiento de seis a siete semanas a períodos de tres o cuatro semanas. En un método (denominado radioterapia hipofraccionada), se aplica en toda la mama una dosis diaria más elevada, para que la duración total del tratamiento se acorte a tres o cuatro semanas. Esto también puede combinarse con una dosis más elevada administrada en el lugar del tumor de la mama, ya sea durante o después de los tratamientos de radiación en toda la mama. Los estudios clínicos han demostrado que estos programas más breves ofrecen una seguridad similar y controlan el cáncer tan bien como los programas más prolongados de radioterapia en pacientes con cáncer de mama con ganglios linfáticos negativos. Estos programas más breves están recibiendo más aceptación en los Estados Unidos para los tipos de cáncer que tienen menor riesgo de recurrencia, y constituyen una forma de mejorar la conveniencia y reducir el tiempo requerido para completar la radioterapia (consulte también radiación parcial de la mama a continuación).

Radiación parcial de la mama

La radiación parcial de la mama (partial breast irradiation, PBI) es aquella que se aplica directamente en el área del tumor, por lo general después de una tumorectomía, y no en toda la mama, como se hace habitualmente con la radioterapia estándar. Al dirigir la radiación al área del tumor en forma más directa, habitualmente se reduce el tiempo que las pacientes deben someterse a radioterapia. Sin embargo, solo algunas pacientes pueden ser aptas para recibir PBI. Aunque los resultados preliminares han sido prometedores, la radiación parcial de la mama todavía se encuentra en etapa de estudio. Es tema de evaluación en un estudio clínico a gran escala realizado en todo el país, y aún están pendientes los resultados de seguridad y eficacia en comparación con la radioterapia estándar. Este estudio ayudará a determinar qué pacientes tienen más probabilidades de beneficiarse con PBI.

La PBI puede realizarse con radioterapia con haz externo estándar focalizada en el lugar del que se extirpó el tumor y no en toda la mama, o bien, puede realizarse mediante braquiterapia. La braquiterapia es el uso de catéteres plásticos o una varilla de metal colocada temporariamente en la mama. La braquiterapia de la mama puede implicar tiempos cortos de tratamiento, que oscilan desde una dosis hasta una semana o se puede suministrar como una dosis en el quirófano inmediatamente luego de que se extirpa el tumor. Estas formas de radiación focalizada se utilizan actualmente para pacientes con un tumor más pequeño, menos agresivo y con resultado negativo en ganglios.

Radioterapia de intensidad modulada

La radioterapia de intensidad modulada (intensity-modulated radiation, IMRT) es un método más avanzado para aplicar radioterapia con haz externo en la mama. La intensidad de la radiación dirigida a la mama se modifica para apuntar al tumor con mayor precisión, distribuir de forma uniforme la radiación en toda la mama y evitar el daño en el tejido sano más de lo que permite el tratamiento con radiación tradicional. La IMRT puede reducir la dosis para órganos adyacentes, como el corazón y los pulmones y reducir el riesgo de algunos efectos secundarios inmediatos, como la descamación de la piel durante el tratamiento. Esto puede ser particularmente importante para las mujeres con mamas de tamaño medio a grande, que corren mayor riesgo de sufrir efectos secundarios como quemaduras y descamación, en comparación con las mujeres que tienen mamas más pequeñas. La IMRT también puede ayudar a reducir los efectos a largo plazo en el tejido mamario que eran frecuentes con las técnicas de radiación anteriores, como endurecimiento, hinchazón o decoloración.

Aunque la IMRT tiene menos efectos secundarios a corto plazo, muchos proveedores de seguros pueden no cubrir la IMRT. Antes de comenzar cualquier tratamiento, es importante consultar a la aseguradora para asegurarse de que lo cubra.

Consideraciones sobre la radioterapia adyuvante para pacientes de mayor edad o con tumores pequeños

Estudios recientes han analizado los riesgos de no utilizar radioterapia en mujeres de 70 años o mayores o en aquellas con un tumor de tamaño pequeño. En general, estos estudios demuestran que la radioterapia reduce el riesgo de recurrencia del cáncer de mama en la misma mama, en comparación con ninguna radioterapia, pero no prolonga vidas. Las guías de la Red Nacional Integral sobre el Cáncer (National Comprehensive Cancer Network, NCCN) siguen recomendando la radioterapia como la opción estándar después de la tumorectomía. Sin embargo, también indican que las mujeres con características especiales del tumor o en situaciones especiales (por ejemplo, tener 70 años o más y padecer otras afecciones que pudieran limitar la expectativa de vida a un plazo de cinco años, un tumor de tamaño pequeño, ninguna evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos o márgenes quirúrgicos, y un cáncer positivo para ER) podrían razonablemente optar por no someterse a radioterapia y utilizar solo terapia hormonal (ver abajo) después de la tumorectomía, en caso de estar dispuestas a aceptar un leve aumento en la tasa de riesgo de recurrencia local.

Obtenga más información sobre la radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. El profesional que receta este tratamiento es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

Un régimen de quimioterapia adyuvante (programa) consiste en un programa de tratamiento específico de medicamentos que se administran en intervalos repetidos durante un período de tiempo definido para tratar el cáncer de mama de estadio temprano. La quimioterapia puede administrarse con diversos programas, según lo que haya funcionado mejor en los estudios clínicos para ese tipo de quimioterapia en particular. Se puede administrar una vez por semana, una vez cada dos semanas (esto se denomina “dosis densa”), una vez cada tres semanas e incluso una vez cada cuatro semanas.

La quimioterapia puede administrarse por vía intravenosa (inyectada en una vena) o, en ocasiones, por vía oral (por la boca), y generalmente se administra en ciclos. La quimioterapia puede administrarse antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor grande y el riesgo de recurrencia (llamada quimioterapia neoadyuvante) o después de la cirugía para reducir el riesgo de recurrencia (llamada terapia adyuvante). La quimioterapia también se administra con frecuencia si el paciente tiene una recurrencia del cáncer de mama metastásico.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y del medicamento y la dosis que se utilicen, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, caída del cabello, náuseas, vómitos, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios, muchas veces, se pueden prevenir o controlar durante el tratamiento y, por lo general, desaparecen al finalizar el tratamiento. Rara vez, pueden presentarse efectos secundarios a largo plazo como daño cardíaco, daño en el sistema nervioso o cánceres secundarios.

Un paciente puede recibir un medicamento por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo. La investigación ha demostrado que la combinación de ciertos medicamentos a veces es más efectiva que un medicamento solo para el tratamiento adyuvante. Los siguientes medicamentos o combinaciones de medicamentos pueden utilizarse como terapia adyuvante para tratar el cáncer de mama:

  • Ciclofosfamida (Cytoxan, Neosar)
  • Metotrexato (varias marcas comerciales)
  • Fluorouracilo (5-FU, Adrucil)
  • Doxorrubicina (Adriamycin)
  • Epirrubicina (Ellence)
  • Paclitaxel (Taxol)
  • Docetaxel (Taxotere, Docefrez)
  • CMF (ciclofosfamida, metotrexato y 5-FU)
  • CAF (ciclofosfamida, doxorrubicina y 5-FU)
  • CEF (ciclofosfamida, epirrubicina y 5-FU)
  • EC (epirrubicina y ciclofosfamida)
  • AC (doxorrubicina y ciclofosfamida)
  • TAC (docetaxel, doxorrubicina y ciclofosfamida)
  • AC seguida de T (doxorrubicina y ciclofosfamida, seguida de paclitaxel o docetaxel)
  • TC (docetaxel y ciclofosfamida)

El trastuzumab, una terapia dirigida a HER2 (ver abajo), también puede administrarse con la quimioterapia como tratamiento adyuvante para el cáncer de mama positivo para HER2.

Aparte de los fármacos y las combinaciones de fármacos mencionados arriba, se pueden utilizar los siguientes fármacos para tratar el cáncer de mama recurrente o metastásico, ya sea de forma individual o en combinación:

  • Vinorelbina (Navelbine)
  • Capecitabina (Xeloda)
  • Paclitaxel fijado a proteínas (Abraxane)
  • Doxorrubicina liposomal pegilada (DOXIL, LipoDox)
  • Gemcitabina (Gemzar)
  • Carboplatin (Paraplatin)
  • Cisplatino (Platinol)
  • Ixabepilona (Ixempra)
  • Eribulina (Halaven)

El trastuzumab, el lapatinib y el pertuzumab son terapias dirigidas a HER2 que pueden administrarse con la quimioterapia para el cáncer de mama metastásico positivo para HER2. El bevacizumab (Avastin), un medicamento que bloquea los vasos sanguíneos (llamado antiangiogénico), es otra terapia dirigida que ha sido usada en combinación con quimioterapia para el tratamiento del cáncer de mama metastásico pero ya no se aprueba para el tratamiento de cáncer de mama recurrente (consulte Terapia dirigida, a continuación).

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico, enfermero de oncología o farmacéutico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, qué objetivo tienen y cuáles son los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados consultando bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas (en inglés).

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento inhibe el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células normales.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más efectivo, su médico puede realizar pruebas con el fin de identificar los genes, las proteínas y otros factores en el tumor. Como resultado, los médicos pueden encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre blancos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre tratamientos dirigidos.

En este momento, el tipo principal de terapias dirigidas aprobadas para tratar el cáncer de mama son dirigidas al HER2. La terapia dirigida también se utiliza para tratar el cáncer que se ha diseminado a los huesos. Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Terapia dirigida a HER2

  • El trastuzumab está aprobado para el tratamiento del cáncer de mama avanzado y como terapia adyuvante para el cáncer de mama positivo para HER2 de estadio temprano. En este momento, el tratamiento recomendado para el cáncer de mama de estadio temprano es un año de trastuzumab. En el caso del cáncer metastásico, el trastuzumab se administra mientras siga funcionando. Los pacientes que reciben trastuzumab tienen un pequeño riesgo (del 2 % al 5 %) de padecer problemas cardíacos. Este riesgo aumenta si un paciente tiene otros factores de riesgo para la enfermedad cardíaca o recibe quimioterapia que también aumenta el riesgo de padecer problemas cardíacos al mismo tiempo. Estos problemas cardíacos no siempre desaparecen, pero generalmente pueden tratarse con medicación.
  • El pertuzumab está aprobado para el tratamiento del cáncer de mama avanzado y se está estudiando como un tratamiento para la enfermedad de estadio temprano. Las investigaciones demuestran que agregar el pertuzumab al trastuzumab y el medicamento de quimioterapia docetaxel para el cáncer de mama avanzado aún no tratado ni con quimioterapia ni con trastuzumab aumenta la efectividad del tratamiento y alarga la vida con pocos efectos secundarios adicionales. Basado en estos datos, la combinación del trastuzumab, el pertuzumab y ya sea el docetaxel o el paclitaxel se han convertido en el estándar de atención para el tratamiento del cáncer de mama avanzado no tratado.
  • El lapatinib habitualmente se utiliza en mujeres con cáncer de mama positivo para HER2 cuando el trastuzumab y el pertuzumab ya no funcionan. La combinación de lapatinib y capecitabina está aprobada para tratar el cáncer de mama positivo para HER2 cuando ya se ha utilizado la quimioterapia con trastuzumab. La combinación de lapatinib y letrozole (Femara) también está aprobada para el tratamiento de cáncer metastásico positivo, tanto para HER2 como para ER. El lapatinib también se encuentra en evaluación para el cáncer de mama de estadio temprano.
  • Se espera que el trastuzumab emtansine (TDM-1) sea aprobado para el tratamiento del cáncer de mama avanzado. Este es una combinación del medicamento trastuzumab asociado con un tipo de quimioterapia. Las investigaciones demuestran que el tratamiento con TDM-1 ocasionó menos efectos secundarios y controló mejor el crecimiento del tumor que la combinación del lapatinib y el medicamento de quimioterapia capecitabina.

Terapia antiangiogénica

La terapia antiangiogénica tiene como objetivo detener la angiogénesis, que es el proceso de formación de vasos sanguíneos nuevos. Dado que un tumor necesita los nutrientes provistos por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es hacer “pasar hambre” al tumor.

Un medicamento antiangiogénico llamado bevacizumab se ha utilizado para tratar el cáncer de mama recurrente o metastásico durante muchos años. También se ha combinado con el paclitaxel en mujeres cuyo cáncer se ha diseminado. Debido a que el bevacizumab puede no funcionar bien para todos los tumores, ya no está aprobado por la FDA como un tratamiento para el cáncer de mama. Sin embargo, todavía se utiliza como un tratamiento en Europa. Las investigaciones sobre el bevacizumab para el cáncer de mama se encuentran en curso. Para obtener más información, consulte a su médico. Obtenga más información sobre los medicamentos antiangiogénicos (en inglés).

Terapia dirigida antiosteoclástica (medicamentos que bloquean la destrucción ósea)

  • Los bifosfonatos son fármacos que bloquean las células que causan destrucción ósea (osteoclastos). Los bifosfonatos se suelen utilizar en dosis bajas para prevenir y tratar la osteoporosis (adelgazamiento de los huesos). En pacientes con cáncer de mama que se ha diseminado a los huesos, se ha demostrado que las dosis más elevadas de bifosfonatos reducen los efectos secundarios del cáncer en los huesos, entre ellos, las fracturas óseas (huesos rotos) y el dolor. El pamidronato (Aredia) y el ácido zoledrónico (Zometa) son dos bifosfonatos intravenosos utilizados para tratar la metástasis ósea por cáncer de mama. Estos medicamentos pueden también reducir las recurrencias del cáncer de mama cuando son administrados luego del tratamiento, aunque las investigaciones sobre este uso son contradictorias.
  • El denosumab (Xgeva) es otra terapia dirigida antiosteoclástica, llamada inhibidor del ligando RANK. Estudios recientes han demostrado que el denosumab funciona bien para tratar el cáncer de mama con metástasis ósea y puede ser mejor que los bifosfonatos para controlar los síntomas de la metástasis ósea.

Obtenga más información sobre los medicamentos que bloquean la destrucción ósea (en inglés) y sobre la salud ósea durante el tratamiento (en inglés).

Terapia hormonal

La terapia hormonal es un tratamiento efectivo para la mayoría de los tumores que dan positivo para los receptores de estrógeno o para los receptores de progesterona (ER-positivo o PR-positivo; consulte Diagnóstico), tanto en el cáncer de estadio temprano como en el metastásico. Este tipo de tumor usa hormonas para estimular su crecimiento, Bloquear las hormonas puede ayudar a prevenir una recurrencia del cáncer cuando se administra después de los tratamientos principales (llamada terapia hormonal adyuvante) y a reducir un tumor metastásico. Si un tumor es positivo para el receptor de hormonas, la terapia hormonal adyuvante puede utilizarse sola o después de la quimioterapia.

El tamoxifeno es un medicamento que bloquea el estrógeno e impide su fijación a las células del cáncer de mama. Resulta efectivo para reducir el riesgo de recurrencia en la mama que tenía cáncer, el riesgo de desarrollar cáncer en la otra mama y el riesgo de recurrencia a distancia (metástasis). También está aprobado para reducir el riesgo de cáncer de mama en mujeres con alto riesgo de desarrollar la enfermedad y para la reducción del riesgo de una recurrencia local en mujeres con DCIS que han tenido una tumorectomía.

El tamoxifeno viene en forma de pastillas que se toman diariamente. Los efectos secundarios del tamoxifeno incluyen sofocos; sequedad, secreción o sangrado vaginal; un pequeño aumento del riesgo de cáncer de útero (endometrial) y sarcoma uterino; cataratas y un aumento en el riesgo de coágulos sanguíneos. Sin embargo, el tamoxifeno mejora la salud ósea y los niveles de colesterol y es efectivo para el tratamiento del cáncer tanto en mujeres premenopáusicas como en mujeres posmenopáusicas.

Los inhibidores de la aromatasa (aromatase inhibitor, AI) disminuyen la cantidad de estrógeno producido por los tejidos aparte de los ovarios en las mujeres posmenopáusicas al bloquear la enzima aromatasa, que cambia las débiles hormonas masculinas llamadas andrógenos en estrógenos cuando los ovarios dejaron de producir estrógenos durante la menopausia. Entre estos medicamentos se incluyen el anastrozol (Arimidex), el letrozol (Femara) y el exemestano (Aromasin). Todos los inhibidores de la aromatasa vienen en forma de pastillas que se toman diariamente. Los efectos secundarios de los AI pueden incluir dolor articular y muscular, sofocos, sequedad vaginal, un mayor riesgo de osteoporosis y fracturas, y aumentos en los niveles del colesterol. Las investigaciones demuestran que los tres medicamentos inhibidores de la aromatasa funcionan igual de bien y tienen efectos secundarios similares. Sin embargo, las mujeres que tienen efectos secundarios graves mientras están tomando un AI pueden tener menos efectos secundarios con otro AI por razones poco claras. Las mujeres que no han pasado la menopausia no deben tomar AI ya que no bloquean los efectos de los estrógenos producidos por los ovarios. A menudo, los médicos controlarán los niveles de estrógeno en la sangre en mujeres cuyos períodos han cesado o cuyos períodos cesaron con la quimioterapia para asegurarse de que los ovarios ya no están produciendo esta hormona.

Las mujeres que han pasado por la menopausia y a quienes se les recetó la terapia hormonal tienen varias opciones: tomar tamoxifeno o un AI durante cinco años, comenzar el tratamiento con tamoxifeno durante dos a tres años y luego cambiar a un AI para el resto del período de cinco años, o tomar tamoxifeno durante cinco años y luego cambiar a un AI para lo que se denomina terapia extendida. Las investigaciones recientes sugieren que tomar tamoxifeno por más de cinco años puede reducir aún más el riesgo de recurrencia del cáncer de mama. Obtenga más información sobre las recomendaciones de ASCO acerca de la terapia hormonal en el cáncer de mama positivo para el receptor hormonal (en inglés).

Como se señaló anteriormente, las mujeres premenopáusicas no pueden tomar AI. Las opciones para la terapia hormonal adyuvante incluyen cinco años o más de tamoxifeno, o el cambio a un AI después de que la menopausia comienza. Uno de los tratamientos hormonales más antiguos para el cáncer de mama positivo para el receptor de hormonas es detener la producción de estrógenos en los ovarios (llamado supresión ovárica). Los medicamentos llamados análogos de la hormona liberadora de la gonadotropina u hormona liberadora del luteinizante (GnRH o LHRH) detienen la producción de estrógeno en los ovarios, ocasionando una menopausia temporaria. La goserelina (Zoladex) y el leuprolide (Eligard, Lupron, Viadur) son medicamentos inyectables por vía subcutánea que pueden detener la producción de estrógeno en los ovarios de uno a tres meses. Estos medicamentos pueden ser suministrados solos (menos común), junto con tamoxifeno o en algunas situaciones, incluso con AIs. La extirpación de los ovarios (llamada ooforectomía) o la radioterapia en los ovarios, que son formas permanentes de detener el funcionamiento de los ovarios, también se pueden considerar en determinadas situaciones. La supresión o ablación ovárica también se utiliza en mujeres premenopáusicas con cáncer de mama metastásico. Obtenga más información sobre la recomendación de ablación ovárica (en inglés).

El tamoxifeno, la supresión ovárica y los AI también se utilizan comúnmente para tratar las recurrencias metastásicas. Además, el fulvestrant (Faslodex) es una terapia hormonal aprobada para pacientes con cáncer metastásico. El fulvestrant es un regulador negativo selectivo de los receptores de estrógenos (selective estrogen receptor downregulator, SERD). A diferencia de las otras terapias hormonales orales utilizadas para tratar el cáncer de mama, el fulvestrant se aplica mensualmente por inyección intramuscular. Más comúnmente, se dan dos inyecciones cada dos semanas por tres dosis, luego continúa mensualmente. Los efectos secundarios del fulvestrant incluyen síntomas menopáusicos, como sofocos y sequedad vaginal.

Cuidados paliativos/atención de apoyo

A menudo, el cáncer y su tratamiento producen síntomas y efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante del cuidado de la enfermedad es aliviar los síntomas y los efectos secundarios que tiene la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos o la atención de apoyo pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo las personas reciben tratamiento para el cáncer y tratamiento para disminuir los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos suelen tener síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Antes de iniciar el tratamiento, consulte a su equipo de cuidados médicos sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados de apoyo. Además, durante y después del tratamiento, asegúrese de informarle a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, para que se lo pueda tratar lo más rápidamente posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cáncer de mama recurrente

Una remisión es cuando no se puede detectar cáncer en el cuerpo y no hay síntomas. También se lo puede llamar “sin evidencia de enfermedad” o NED (no evidence of disease).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre lleva a que muchos supervivientes les preocupe o inquiete que el cáncer regrese. Si bien muchas remisiones después del tratamiento del cáncer de mama de estadio temprano son permanentes, es importante hablar con su médico acerca de la posibilidad de la reaparición del cáncer. Entender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento pueden ser de ayuda para sentirse más preparado si el cáncer regresa y lo ayudará a tomar decisiones sobre su tratamiento. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento para la enfermedad de estadio temprano, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (llamada una recurrencia local), en la pared torácica o en los ganglios linfáticos debajo del brazo o en el pecho (recurrencia regional) o en otro sitio, incluso en órganos distantes como los huesos, los pulmones, el hígado y el cerebro (recurrencia distante). Una recurrencia local o regional, a menudo, se controla con tratamiento adicional. Una recurrencia metastásica (distante) en general se considera incurable, pero tratable. Algunas pacientes viven años después de una recurrencia metastásica. Consulte abajo más información sobre el cáncer de mama metastásico.

Aparte de las mamografías y las MRI de la mama, los estudios por imágenes de rutina y los análisis de sangre no son una buena forma de detectar la recurrencia del cáncer, y pueden exponer al paciente a riesgos con la realización de pruebas adicionales innecesarias. Generalmente, una recurrencia se detecta cuando una persona tiene síntomas o un hallazgo anormal en el examen físico. Estos síntomas dependen del lugar en el que ha recurrido el cáncer y pueden incluir:

  • Un nódulo bajo el brazo o a lo largo de la pared torácica
  • Dolor que perdura en el tiempo y no se alivia con los medicamentos de venta libre
  • Dolor en los huesos o fracturas, que son signos posibles de una metástasis ósea
  • Dolor de cabeza o convulsiones, posibles signos de metástasis cerebral
  • Tos crónica o dificultad para respirar, lo que puede ser un síntoma de metástasis pulmonar
  • Dolor abdominal o ictericia (color amarillo en la piel y los ojos), que puede asociarse con metástasis hepática

Otros síntomas pueden estar relacionados con la ubicación de las metástasis y pueden incluir cambios en la visión, alteración en los niveles de energía, sensación de malestar, poco apetito y pérdida de peso o fatiga extrema.

Si una mujer tiene una recurrencia, comenzará un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Con frecuencia, se recomienda una biopsia del tumor de la recurrencia para establecer con certeza el diagnóstico y controlar la presencia de ER, PR y el estado de HER2, ya que es posible que esto haya cambiado desde el momento del diagnóstico original. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico conversarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente (como cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida o terapia hormonal), pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con otra pauta. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén evaluando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

El tratamiento del cáncer de mama recurrente depende de los tratamientos previos, del tiempo transcurrido desde el diagnóstico original, de la ubicación de la recurrencia y de las características del tumor (como la presencia de ER, PR y el estado de HER2).

  • Para las mujeres que presentan una recurrencia local en la mama después del tratamiento inicial con tumorectomía y radioterapia adyuvante, el tratamiento recomendado es la mastectomía. En general el cáncer se extirpa completamente con este tratamiento.
  • Para mujeres con recurrencia local o regional en la pared torácica después de una mastectomía inicial, el tratamiento consiste en extirpación quirúrgica de la recurrencia seguida de radioterapia en la pared torácica y los ganglios linfáticos, a menos que ya se haya aplicado radioterapia (habitualmente, no se puede aplicar una dosis total en la misma zona más de una vez).
  • Las mujeres con recurrencias locales o regionales también se pueden beneficiar con una terapia sistémica adicional (en todo el cuerpo), como la terapia hormonal, la quimioterapia y la terapia dirigida, que pueden reducir las probabilidades de una futura recurrencia distante.

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y consulten acerca de servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

El cáncer de mama metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otro lugar del cuerpo o si presenta recurrencia en un lugar distante, se lo llama cáncer metastásico o cáncer metastásico recurrente. Se aconseja a las pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir los estudios clínicos que evalúen nuevos tratamientos.

Su equipo de cuidados médicos puede recomendar un plan de tratamiento que incluya una combinación de terapias sistémicas, como la quimioterapia, la terapia hormonal y las terapias dirigidas. La radioterapia y la cirugía pueden usarse en ciertas situaciones para mujeres con recurrencia metastásica distante. Los cuidados de apoyo también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios. Por ejemplo, la radioterapia se utiliza a menudo para tratar metástasis óseas dolorosas.

Para muchos pacientes, recibir un diagnóstico de cáncer metastásico puede ser muy estresante y, a veces, difícil de soportar. Se les recomienda a los pacientes y a sus familias que hablen acerca de cómo se sienten, con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye hacerlo a través de un grupo de apoyo.

Si el tratamiento fracasa

La recuperación del cáncer no siempre es posible. Si el tratamiento no es satisfactorio, la enfermedad se puede denominar cáncer en etapa avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante, y para muchas personas, es difícil hablar sobre este tema. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es sumamente importante.

Los cuidados paliativos brindados hacia el final de la vida de una persona se denominan cuidados para enfermos terminales (en inglés). Se les recomienda a usted y a su familia que piensen acerca de dónde usted estaría más cómodo: en su hogar, en el hospital o en un centro destinado a enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible y más deseable para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de los cuidados del cáncer en etapa avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre el duelo y el pesar por la pérdida de un ser querido (en inglés).

Obtenga más información sobre los términos frecuentes utilizados durante el tratamiento del cáncer.

Cáncer de mama - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2013

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a los pacientes que padecen cáncer de mama. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación en los que participan personas y que se denominan estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en nuevos tratamientos y evalúan si estos son seguros, efectivos y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, nuevos enfoques de radioterapia o cirugía, y nuevos métodos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos suelen estar entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de controlar los efectos tardíos que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en lo que respecta a los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre las formas de prevenir la enfermedad.

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre que implica un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del cáncer de mama. Aunque el estudio clínico no las beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuras pacientes con cáncer de mama. Por ejemplo, los beneficios del uso de quimioterapia de dosis densa (administrar los medicamentos con más frecuencia que en los intervalos tradicionales de tres semanas) y el agregado de trastuzumab para el cáncer de mama de estadio temprano se evaluaron y confirmaron en estudios clínicos.

A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo (“pastilla de azúcar”). El uso de placebos en los estudios clínicos sobre el cáncer es poco común, y para las investigaciones sobre el cáncer de mama, los placebos se utilizan más comúnmente junto con la terapia estándar. Por ejemplo, un grupo de pacientes recibe el tratamiento estándar además del placebo y otro grupo recibe el tratamiento estándar además del tratamiento en fase de investigación. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre los placebos en los estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para ingresar en un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado (en inglés). Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda cómo es el tratamiento estándar y en qué se diferencia el nuevo tratamiento. El médico también debe mencionar todos los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requerirá de cada paciente para participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. La cobertura de los costos de los estudios clínicos es diferente según la ubicación. En algunos programas, los investigadores reembolsarán los gastos asociados con la participación en la investigación, como el transporte, el cuidado de los niños, las comidas y el alojamiento. Es importante hablar con el equipo de investigación y su compañía de seguro para saber cómo se cubrirá el tratamiento del estudio clínico. Obtenga más información sobre los estudios clínicos, incluida la seguridad del paciente, las fases de un estudio clínico, la decisión de participar en un estudio clínico, preguntas para hacer al equipo de investigación y los vínculos para buscar estudios clínicos sobre el cáncer.

Si desea conocer más detalles sobre temas específicos que están en estudio con referencia al cáncer de mama, consulte la sección Investigaciones actuales.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden abandonar el estudio en cualquier momento por cualquier razón personal o médica, lo que incluye que el nuevo tratamiento no esté funcionando o existan efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son supervisados de cerca por expertos que vigilan la aparición de cualquier problema con cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de brindarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que decidan retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Cáncer de mama - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2013

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el cáncer de mama, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas opciones para los pacientes a través de los estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

  • Las investigaciones sobre las causas del cáncer de mama, como disruptores endócrinos (hormona), causas ambientales y elecciones en el estilo de vida, para encontrar otras formas de prevenir la enfermedad
  • Nuevos métodos para detectar el cáncer de mama de forma temprana
  • Desarrollar las mejores formas de evaluar el trabajo de los genes y las proteínas en cada paciente y en cada cáncer de mama, para determinar las mejores opciones de tratamiento para cada paciente
  • Evaluación de la necesidad de vaciamiento de ganglios linfáticos axilares después de una biopsia positiva del ganglio linfático centinela
  • Pruebas de programas más breves de radiación y enfoques de radiación más selectiva
  • Probar nuevas terapias de medicamentos y combinaciones de terapias, como los nuevos tratamientos quimioterápicos, hormonales y de terapias dirigidas incluidas aquellas que están dirigidas al HER2, ya sea durante el tratamiento con trastuzumab o posterior a él
  • Determinar qué tipo de cáncer de estadio temprano puede no necesitar quimioterapia
  • Determinar las mejores formas de administrar terapias hormonales
  • Hallazgo de nuevos abordajes quirúrgicos reconstructivos
  • Encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de estómago, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.
  • Obtener más información sobre los factores sociales y emocionales que pueden afectar los planes de tratamiento y la calidad de vida del paciente

Obtenga más información sobre los términos estadísticos frecuentes utilizados en las investigaciones sobre el cáncer.

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Si desea obtener información adicional acerca de las áreas de investigación más recientes sobre el cáncer de mama, explore este material relacionado:

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Cáncer de mama - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

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El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo y es una parte importante del plan de tratamiento general, independientemente del estadio de la enfermedad.

Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de mama se describen en detalle en la sección Tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de diversos factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del (de los) tratamiento(s), y su estado de salud general.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios son más probables que ocurran, cuándo es probable que ocurran y qué se puede hacer para prevenirlos o aliviarlos. Además, pregunte sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, puesto que los familiares y amigos suelen desempeñar un papel importante en el cuidado de una persona con cáncer de mama. Obtenga más información sobre los cuidados.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible también que se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Se aconseja a los pacientes y a sus familiares que compartan sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica, quien puede ayudar con las estrategias para sobrellevar la enfermedad. Obtenga más información sobre la importancia de atender estas necesidades, entre ellas, las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo del tratamiento del cáncer.

Durante el tratamiento y después de él, asegúrese de informarle al equipo de atención médica sobre los efectos secundarios que experimenta, aun cuando crea que no son graves. En ocasiones, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que se presenta meses o años después del tratamiento recibe el nombre de efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es un aspecto importante de los cuidados para supervivientes. Para obtener más información, lea la sección Después del tratamiento o hable con su médico.

Cáncer de mama - Después del tratamiento

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Después de finalizado el tratamiento para el cáncer de mama, elabore con su médico su plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años. Las recomendaciones de ASCO para la atención de seguimiento del cáncer de mama incluyen exámenes físicos regulares y mamografías, así como también otras recomendaciones. Además, ASCO ofrece resúmenes de tratamientos del cáncer y un plan de cuidados para supervivientes (en inglés) para ayudar a llevar un registro del tratamiento del cáncer de mama que recibió y a desarrollar un plan de cuidados de seguimiento al finalizar el tratamiento. En ocasiones, es posible que los pacientes asistan a clínicas para supervivientes, que se especializan en las necesidades posteriores al tratamiento de las personas diagnosticadas con cáncer de mama.

Como se explicó en la sección Tratamiento, el cáncer de mama puede reaparecer en la mama o en otras áreas del cuerpo. Los síntomas de la recurrencia del cáncer incluyen un nuevo nódulo en la mama, en la axila o en la pared torácica; dolor en los huesos o fracturas; dolores de cabeza o convulsiones; tos crónica o problemas para respirar; fatiga extrema o sentirse mal. Consulte con su médico si tiene alguno de estos síntomas u otros. La posibilidad de recurrencia es una preocupación frecuente entre los supervivientes del cáncer; obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés) y las pruebas que no son útiles para detectar una recurrencia.

Después de una cirugía para tratar el cáncer de mama (mastectomía o extirpación del nódulo), pueden quedar cicatrices en la mama o incluso esta puede quedar de un tamaño o forma diferente de las que tenía antes de la cirugía. O bien, el área alrededor del sitio quirúrgico puede endurecerse. Si se extirparon los ganglios linfáticos como parte de la cirugía o resultaron afectados durante el tratamiento, puede producirse linfedema (hinchazón de la mano o el brazo), incluso muchos años después de la finalización del tratamiento, y este es un riesgo de por vida para los pacientes. Obtenga más información sobre después de una mastectomía (en inglés), prevención del linfedema después del tratamiento de cáncer de mama (en inglés), reconstrucción mamaria (en inglés) y elección de una prótesis mamaria (en inglés).

Algunas pacientes tienen falta de aliento, tos seca o dolor en el pecho dos o tres meses después de terminada la radioterapia, porque el tratamiento puede causar hinchazón y fibrosis (endurecimiento o engrosamiento) de los pulmones. Estos síntomas generalmente desaparecen. Hable con su médico si desarrolla algún síntoma nuevo después de la radioterapia o si los efectos secundarios no desaparecieron.

Los pacientes que recibieron trastuzumab o determinados tipos de quimioterapia con medicamentos llamados antraciclinas pueden correr riesgo de presentar problemas cardíacos. Consulte a su médico sobre las mejores maneras de detectar problemas cardíacos.

Las mujeres que toman tamoxifeno deben realizarse exámenes pélvicos anuales, dado que este fármaco puede aumentar el riesgo de cáncer de útero. Informe a su médico o enfermero si nota sangrado vaginal anormal u otro síntoma nuevo. Las mujeres que toman un inhibidor de la aromatasa (AI), como el anastrozol, el exemestano o el letrozol, deberían hacerse una densitometría ósea antes de comenzar el tratamiento y, según se lo recomiende el médico, dado que estos medicamentos pueden causar cierta debilidad o pérdida ósea.

Además, las mujeres en recuperación del cáncer de mama tienen otros efectos secundarios que pueden persistir después del tratamiento. Sin embargo, en general pueden manejarse. Por ejemplo, algunos fármacos puede ayudar a mejorar la neuropatía (gabapentina [Neurontin], pregabalina [Lyrica]), síntomas menopáusicos (antidepresivos, clonidina [Catapres, clonidina Lauriad], Neurontin) y dolor articular. La sequedad vaginal y la disminución de la libido (deseo sexual) son efectos secundarios frecuentes durante o después del tratamiento para el cáncer de mama; el tratamiento es individualizado para el paciente y el tipo de cáncer, y puede ser mejor administrado por un ginecólogo junto con un oncólogo. Obtenga información sobre las formas de sobrellevar la fatiga relacionada con el cáncer (en inglés), la disminución de la función cognitiva (en inglés; algunas veces llamado “quimio cerebro”) y otros efectos tardíos del tratamiento del cáncer.

Se aconseja a las mujeres en recuperación del cáncer de mama que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, mantener una alimentación equilibrada, limitar el consumo de alcohol y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Hable con su médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. La actividad física moderada puede ayudar a recuperar su fuerza y nivel de energía y puede disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer. El médico puede ayudarla a diseñar un plan de ejercicios seguro, basándose en sus necesidades, aptitudes físicas y estado físico.

Muchas supervivientes del cáncer de mama necesitan tiempo para adaptarse a la “nueva normalidad”. El tratamiento para el cáncer de mama puede producir cambios físicos o emocionales que afecten cómo se ve usted mismo. Obtenga más información sobre la imagen propia y el cáncer de mama y los incluso cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

Obtenga más información sobre los términos frecuentes utilizados después de finalizar el tratamiento del cáncer.

Cáncer de mama - Preguntas para hacerle al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2013

Hablar a menudo con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a que obtenga más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se le aconseja que haga otras preguntas que sean importantes para usted.

Preguntas para hacerle a todo su equipo de atención médica

  • ¿A quién recomendaría para una segunda opinión?
  • ¿Cuándo necesito tomar una decisión sobre el tratamiento?
  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica, y qué función cumple cada integrante?
  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?
  • ¿Qué puedo hacer como preparación para el tratamiento?
  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con el tratamiento del cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas inquietudes? ¿Quién puede ayudarme a entender qué aspectos de la atención cubre mi seguro?
  • ¿A quién puedo llamar si tengo algún problema o pregunta sobre mi tratamiento? ¿A quién llamo si experimento efectos secundarios?
  • ¿Se comunica con sus pacientes por correo electrónico o con un sistema de registro electrónico de salud?
    • ¿Con quién puedo comunicarme para obtener apoyo y ayuda emocional para mí? ¿Para mi familia?
  • Si tengo fuertes antecedentes familiares de cáncer, ¿qué probabilidades tengo de padecer otro cáncer? ¿De qué manera esto modifica mis opciones de tratamiento? ¿Debo ver a un consejero genético?

Preguntas para hacerle a su cirujano de mamas, antes de la primera cirugía

  • ¿Está matriculado?
  • ¿Se especializa en este tipo de cirugía?
  • ¿Cuántas operaciones como la que estoy analizando para mí ha realizado?
  • ¿Necesito alguna otra prueba antes de esta cirugía?
  • ¿Soy candidata para una tumorectomía?
  • ¿Necesito una mastectomía? De ser así, ¿recomendaría una reconstrucción mamaria inmediata (cirugía plástica)? ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas?
  • ¿Es necesario que me extirpen los ganglios linfáticos de las axilas?
  • ¿Qué es una biopsia de ganglio linfático centinela? ¿Cuáles son los riesgos y los beneficios? ¿Me la recomendaría?
  • ¿Cuál es el riesgo de linfedema relacionado con una biopsia de ganglio linfático centinela? ¿Con un vaciamiento de ganglios linfáticos axilares?
  • ¿Debo considerar la quimioterapia antes de la cirugía?
  • ¿Cuándo necesito tomar una decisión sobre la cirugía?
  • ¿Qué debo hacer como preparación para la operación? ¿Tiene recomendaciones que puedan ayudarme a relajarme antes de la cirugía?
  • ¿Qué medicamentos y suplementos debo dejar de usar? ¿Debo dejar de recibir la terapia de reemplazo hormonal? ¿Qué hay sobre las píldoras anticonceptivas?
  • ¿Cuánto tiempo durará mi cirugía?
  • ¿Me describirá exactamente en qué consistirá la operación, y el por qué de cada paso?
  • ¿Se conservará mi tumor? ¿Dónde se lo almacenará? ¿Por cuánto tiempo? ¿Cómo se puede acceder en el futuro?
  • ¿Qué tipo de anestesia necesitaré para esta operación?
  • ¿Dónde estará la cicatriz? ¿Qué aspecto tendrá?
  • ¿Cuáles son los riesgos potenciales y los efectos secundarios de esta operación? ¿Qué puede hacerse para aliviar los efectos secundarios después de la cirugía?
    • ¿El hospital ofrece programas que ayudan con la curación?
  • ¿Qué puedo esperar con respecto a la operación?
    • ¿Será necesario que quede hospitalizada por esta operación? De ser así, ¿durante cuánto tiempo permaneceré en el hospital?
    • ¿Cuánto tiempo debo esperar por los resultados de los análisis preoperatorios? ¿Yo los llamo o ustedes me llaman desde el consultorio?
    • ¿Un patólogo examinará el tejido y redactará un informe? ¿Quién me explicará el informe?
    • ¿Cuáles son las posibles complicaciones de este tipo de cirugía? ¿Cómo sabré si hay algún problema?
    • ¿Cuánto me tomará recuperarme tras la cirugía?
    • ¿Cuándo puedo regresar al trabajo y retomar otras actividades cotidianas?
    • ¿Me colocarán puntos, grapas o vendajes?
    • ¿La cirugía me dejará efectos permanentes?
    • ¿Qué tipo de ropa debo llevar para irme a casa? ¿Será necesario un tipo especial de sujetador?
    • ¿Hay instrucciones o folletos sobre el cuidado postoperatorio que pueda llevarme a casa? ¿Cuándo puedo tomar una ducha o un baño de inmersión?
    • ¿Necesitaré drenajes quirúrgicos? ¿Qué significa esto? ¿Cuánto tiempo tendré los drenajes quirúrgicos?
    • ¿Necesito a alguien del personal de enfermería que visite mi casa después de la cirugía? ¿Cómo se organiza esto?
    • ¿Cuándo deberé volver para una visita de seguimiento?
    • ¿Necesitaré ayuda en casa después de la cirugía?
    • ¿Qué tipo de dolor tendré posteriormente? ¿Pueden ayudarme a controlar el dolor?

Preguntas para hacerle a su cirujano de mamas, después de la primera cirugía

  • ¿Qué tipo de cáncer de mama tengo?
  • ¿Qué tamaño tiene el tumor?
  • ¿Cuál es el grado y el estadio de esta enfermedad? ¿Qué significa esto?
  • ¿Qué posibilidades hay de que el cáncer de mama reaparezca?
  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?
  • ¿Puedo obtener una copia de mi informe de patología? ¿Cómo y cuándo puedo obtener estos resultados?
  • ¿Se extirpó todo el cáncer durante la cirugía?
  • ¿Cuántos ganglios linfáticos se extirparon?
  • ¿El cáncer se ha diseminado a alguno de los ganglios linfáticos? En caso afirmativo, ¿a cuántos? ¿El cáncer se ha diseminado a alguna otra parte del cuerpo?
  • ¿Necesito otra cirugía?
  • Si me hace una mastectomía sin reconstrucción, ¿adónde puedo obtener una prótesis? ¿La cubre mi seguro?
  • ¿La cirugía afectará mi brazo? ¿Por cuánto tiempo? ¿Necesitaré fisioterapia para el brazo?
  • ¿Cuándo podré trabajar o regresar a mi rutina normal? ¿Hay algunas actividades que deberé evitar?
  • ¿Mi cirujano se comunicará con mi médico oncólogo?
    • ¿Se recomienda alguna prueba genética del tumor?

Preguntas para hacerle a su médico oncólogo

  • ¿Qué tipo de cáncer de mama tengo?
  • ¿Qué tamaño tiene el tumor?
    • ¿Cuál es el grado y el estadio de esta enfermedad? ¿Qué significa esto?
  • ¿Cuál es el estado hormonal de mi tumor? ¿Qué significa esto?
  • ¿Cuál es el estado HER2? ¿Qué significa esto?
    • ¿Se recomienda alguna prueba genética del tumor?
  • ¿Es necesario hacerme más análisis para saber si hay cáncer en alguna otra parte del cuerpo?
  • ¿Me recomienda hacerme pruebas genéticas y consultar a un asesor genético?
  • ¿Necesito otro tratamiento, como quimioterapia o terapia hormonal?
  • ¿Qué es la quimioterapia? ¿Qué es la terapia hormonal (endocrina)? ¿Qué es la terapia dirigida?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar?
  • ¿Qué beneficios me dará cada opción de tratamiento? ¿Cuáles son los riesgos?
  • ¿Cuál es el marco de tiempo de referencia de cada opción de tratamiento?
  • ¿Qué plan de tratamiento me recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Cuándo necesito tomar una decisión sobre el inicio de un tratamiento adicional?
  • ¿Debo tener en cuenta mis antecedentes familiares de cáncer de mama al tomar una decisión sobre el tratamiento?
  • ¿De qué manera afecta las opciones de tratamiento el hecho de ser (o no ser) menopáusica?
  • ¿Cuál es mi pronóstico?
  • ¿Qué puedo hacer como preparación para este tratamiento?
  • ¿Debo ir con alguien al tratamiento de quimioterapia?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de cada tratamiento?
    • ¿Perderé mi cabello, y puedo hacer algo para evitar la pérdida de cabello?
  • ¿Qué puede hacerse para aliviar los efectos secundarios?
  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?
  • ¿Este tratamiento afectará mi vida sexual? En ese caso, ¿de qué forma y durante cuánto tiempo? ¿Hay algo que pueda hacer para evitar o tratar estos efectos?
  • ¿Este tratamiento afectará mi capacidad de procreación (fertilidad)? ¿Debo hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento? ¿Hay otros tratamientos disponibles que no pongan en riesgo mi fertilidad y que sean igualmente efectivos?
  • ¿Cuánto tiempo tengo antes de tener que comenzar mi terapia contra el cáncer?
    • ¿Puedo quedar embarazada mientras recibo quimioterapia o radioterapia? ¿Qué sucede si quedo embarazada durante el tratamiento? ¿Hay algún riesgo de defectos de nacimiento y/o daños al feto o a mí?
    • ¿Cuánto tiempo debo esperar después del tratamiento contra el cáncer antes de intentar tener un hijo?
    • ¿Qué cambios en el estilo de vida debo considerar durante mi tratamiento?
    • ¿Recomienda algún suplemento nutricional o cambios en mi alimentación?
    • ¿Puedo tomar suplementos herbales durante mi tratamiento? ¿Existe algún riesgo?
  • ¿Cómo determinará si el cáncer ha regresado después del tratamiento?
  • Si tengo fuertes antecedentes familiares de cáncer, ¿qué probabilidades tengo de padecer otro cáncer?
  • Después de finalizado el tratamiento, ¿cuál será el plan de la atención de seguimiento?
    • ¿Con qué frecuencia deberé ver a un médico?
    • ¿Qué pruebas deberán hacerme?
    • ¿Cada cuánto necesitaré esas pruebas?
    • ¿Puedo obtener copias de los resultados de mis análisis de laboratorio?

Preguntas para hacerle a su radiólogo oncólogo

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento? ¿Es destruir el cáncer?
  • ¿Cuáles son las probabilidades de que este tratamiento prevenga la recurrencia del cáncer?
  • Si el cáncer regresa, ¿puedo recibir radiación de nuevo?
  • ¿Cada cuánto recibiré la radioterapia?
    • ¿Existen alternativas al tratamiento recomendado?
  • ¿Cuánto tiempo demorará cada tratamiento?
  • ¿Puedo llevar a alguien al tratamiento?
  • ¿Todos los tratamientos serán iguales? ¿La dosis de la radiación o el área tratada cambiarán a lo largo del tratamiento?
  • ¿Qué puedo hacer como preparación para este tratamiento? ¿Hay recomendaciones sobre qué ropa usar o evitar?
  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?
  • ¿Describirá qué sentiré cuando reciba la radioterapia? ¿Esto me hará daño o me causará molestias durante el tratamiento?
    • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento? ¿Cómo puedo aliviar los efectos secundarios?
  • ¿De qué manera la radioterapia afectará mi piel? ¿Qué productos para la piel puedo usar cada día?
  • ¿Debo preocuparme por la exposición solar?
  • ¿Debo evitar ciertas comidas, vitaminas o suplementos?
  • ¿Debo evitar usar desodorante o antitranspirante durante el tratamiento?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento para el largo plazo?
  • Si decido realizarme una cirugía reconstructiva, ¿de qué manera afectará mi plan de tratamiento?
  • ¿Este tratamiento afectará mi fertilidad?
  • ¿Hay servicios especiales para los pacientes que reciben radioterapia, como ciertas áreas para estacionar o tarifas de estacionamiento especiales?

Preguntas para hacerle al cirujano plástico

  • ¿Está matriculado? ¿La reconstrucción mamaria es su especialidad?
  • ¿Cuántas cirugías de reconstrucción mamaria hace por año?
  • Ahora que ya me ha revisado, ¿soy una buena candidata para la reconstrucción mamaria?
  • ¿Qué tipo de opciones de reconstrucción mamaria tengo?
  • ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de cada tipo?
  • ¿Cuándo puedo hacerme la reconstrucción?
  • ¿Necesitaré cirugía para la mama no reconstruida a fin de lograr la simetría entre ambas?
  • ¿Necesitaré coordinar esta intervención con mi cirujano de mamas?
    • Si recibo radioterapia, ¿cambian mis opciones de reconstrucción mamaria?
  • ¿Qué son los expansores tisulares? ¿Los necesitaré?
    • ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de cada tipo?
    • ¿Qué tipo de implantes (de solución salina o de silicona) recomienda? ¿Por qué? ¿De qué tamaño?
  • Si usa tejido de otra parte del cuerpo para reconstruir las mamas, ¿de qué zona recomienda tomarlo? ¿por qué?
  • Si me hace una mastectomía con reconstrucción mediante implante, ¿puede hacerme también una reconstrucción del pezón? De ser así, ¿cuándo?
  • ¿Cuáles son los costos relacionados con la reconstrucción mamaria? ¿Qué me cubre el seguro? ¿La cirugía de la mama no reconstruida está cubierta por el seguro?
  • ¿Cuánto tiempo durará mi cirugía?
  • ¿Qué debo hacer como preparación para la cirugía?
  • ¿Qué tipo de anestesia necesitaré para esta operación?
  • ¿Qué puedo esperar después de la operación?
    • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizada?
    • ¿Cuáles son las posibles complicaciones de este tipo de cirugía?
    • ¿Cuánto tiempo me tomará recuperarme?
    • ¿Cuándo puedo retomar mis actividades normales, incluido el ejercicio?
    • ¿Necesitaré drenajes quirúrgicos? ¿Qué significa esto?
    • ¿Me colocarán puntos, grapas o vendajes?
    • ¿La cirugía me dejará una cicatriz u otros efectos permanentes?
    • ¿Hay instrucciones o folletos sobre el cuidado postoperatorio que pueda llevarme a casa?
    • ¿Cuándo deberé volver para una visita de seguimiento?
  • ¿Qué tipo de resultados puedo esperar?
    • ¿Hay algunas fotografías de mamas reconstruidas que pueda ver?
    • ¿Cómo se sentirá la mama reconstruida al tacto?
  • ¿Qué tipo de sensación tendrá la mama reconstruida?
  • ¿Qué cambios puedo esperar en la mama reconstruida con el tiempo?
  • ¿Necesitaré una cirugía nuevamente en el futuro (por ejemplo, reemplazar los implantes con el tiempo)?
  • ¿Necesito hacerme mamografías o pruebas de MRI después de la reconstrucción mamaria?
  • ¿Qué puedo esperar si mi peso cambia?
    • ¿Qué sucederá si quedo embarazada en el futuro?

Preguntas para hacerle a su especialista en fertilidad

Si usted es una mujer joven con diagnóstico de cáncer de mama, si le preocupa la posibilidad de tener hijos en el futuro, puede consultar a un especialista en fertilidad (además de los médicos mencionados anteriormente), tan pronto como sea posible después de su diagnóstico y antes de que comience el tratamiento contra el cáncer. Asimismo, siempre debe analizar las recomendaciones con su oncólogo, antes de comenzar cualquier intento relacionado con la fertilidad.

  • ¿Con qué frecuencia asesora a personas con cáncer?
  • ¿Qué opciones tengo para preservar la fertilidad?
  • ¿Cuáles son los costos de mis opciones para preservar la fertilidad? ¿Qué me cubre el seguro?

Obtenga más información sobre la preservación de la fertilidad antes del tratamiento del cáncer.

Cáncer de mama - Recursos de información para las pacientes

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2013

Además de Cancer.Net, hay otras fuentes de información sobre este tipo de cáncer a las que puede acceder por Internet. Cancer.Net mantiene una lista de organizaciones nacionales, sin fines de lucro, que pueden ser útiles para encontrar información adicional, servicios y apoyo. Como siempre, recuerde hablar con su médico acerca de las dudas que tenga en relación con la información que usted encuentre sobre esta enfermedad.